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El Valle de la Nada - Capítulo 19

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19: 19 19: 19 David observó con atención como Madame Chily esparció las cartas sobre la mesa, se sentía extraño, ahora caía en cuenta que dentro de la carpa todo el ruido de afuera no existía, lo único que se escuchaba era el sonido de las cartas y su propia respiración.

-Tengo entendido que tienes muchas dudas joven David –comenzó a hablar Madame Chily una vez las cartas estuvieron acomodadas sobre la mesa, David comprendió entonces que el debía de hacer una pregunta, ella no le contaría todo.

Suspiró resignado, bueno, eso era mejor que nada.

-¿Por qué no puede simplemente decirme que es lo que esta pasando?

–preguntó con suavidad jugueteando nerviosamente con su pulsera.

Madame Chily negó y con mucha paciencia se dispuso a explicarle.

-Por que hay cosas que tú debes de descubrir solo con el tiempo –David ya había escuchado esas palabras en algún lado, no precisaba el donde con claridad, así que asintió frunciendo ligeramente el ceño pensando en que podría preguntarle a Madame Chily.

-Encontré algo sobre los espíritus de Eny Thing y Al Ways, y desde entonces siento que debo hallarlos, ¿realmente es correcto que lo haga?

–observó como Madame Chily le miraba por unos segundos antes de destapar algunas cartas, que para David aquello no tenía sentido y que para ella lo contenía todo, luego de un momento de silencio le miró de nuevo.

-Es lo correcto, son espíritus atrapados, y si has encontrado algo de ellos, quiere decir que están pidiendo tu ayuda, y debes buscarles –declaró la anciana con seriedad recogiendo de nuevo las cartas en el mazo para volverlas a barajar.

-¿Por qué últimamente me he sentido tan débil?

–preguntó David una vez digerida la pregunta anterior, primero quería contestarse aquella duda, algo le decía que las dos situaciones tenían algo en común.

-Bueno, te sientes débil, porque tu energía vital esta siendo absorbida por aquellos espíritus –contesto con simpleza Madame, aquello no aclaró mucho las dudas de David, más bien le dejo otras cuantas.

-¿Qué tiene de especial mi energía vital?

Yo no veo que a los demás del pueblo les afecten los espíritus como a mí –Madame Chily tenía un brillo divertido en su mirada púrpura, como si hubiera estado esperando aquella pregunta, sacó una carta y se la mostró a David.

El hechicero, aquello no le explicaba nada, si le salía diciendo que era un mago, saldría de ahí enfadado.

-Tu energía no es como la de los demás, por eso a ti te afecta más, a mí también me afectan, la diferencia es que yo no soy tan fuerte como tú –explicó Madame Chily mirando la carta con curiosidad –eres lo que la ciencia y los creyentes llaman, médium, una persona capaz de canalizar a los espíritus, dándoles energía suficiente para que puedan comunicarse con los vivos –le explicó con tono relajado y susurrante.

David ancló los ojos en sus rodillas pensativo, bueno eso no era ser un mago, un médium, el conocía aquello, su abuelo le había explicado que había muchos con aquella habilidad pero que muy pocos sabían de esta habilidad, o que no sabían controlarlo, algunos otros llegaban a perderlo con el tiempo, pero que los más poderosos eran aquellos que aprendían a controlarlo.

Así pues, él era un medium y según Madame uno fuerte, el problema era que no sabía controlarlo, por eso se estaba debilitando, los espíritus le estaban chupando la vida sin control.

-¿Cómo puedo lograr controlar que aquello pase, controlar cuando dejar que un espíritu aparezca con mi energía y cuando no?

–Madame Chily le miró con calma y luego se encogió de hombros.

-Practicando, con tu fuerza de voluntad, tu debes de aprender a controlarlo como aprendiste a caminar, pero, por ahora deberás conseguir energías, por que tan débil como te encuentras ahora, no es posible que aprendas a controlarlo –le explicó después colocando la baraja en la mesa y entre cruzando sus dedos llenos de anillos.

David frunció el ceño, aquello no sonaba bien, en absoluto.

-¿Cómo puedo conseguir energía?

–preguntó, ya dándose cuenta que ella no diría nada si no se le preguntaba primero.

Madame se encogió de hombros nuevamente removiéndose en su sillón para poder quedar sentada mejor, seguramente debía de ser difícil mantenerse cómoda en ese lugar.

-Cuando un espíritu poderoso toma tu energía para pedirte ayuda, comienza a alimentarse para mantenerse presente, por eso, cuando eso pasa, un médium debe de ayudarles hasta lograr liberarles, porque entonces estos espíritus al irse regresan aquella energía incluso devuelven un poco más –le explicó pacientemente.

Comprendió entonces que para recuperarse debía de ayudar a Eny y a Al, ellos le devolverían su energía con todo e intereses, y asunto arreglado.

David resopló suavemente un poco frustrado, aquello no sonaba fácil.

-Debes de tener cuidado joven Unreal –murmuró Madame quien le miraba con ojos adormilados, David la observó extrañado por su advertencia.

-¿Por qué cuidado?

–Madame sonrió suavemente mirando al curioso David, le llamaba la atención como a pesar de sólo tener doce años parecía tan maduro.

-Porque en este momento estas débil, deberás intentar no meterte en sitios con muchos espíritus, para ellos los médium son como una lámpara en la oscuridad, les atrae y la absorben, es peligroso eso para ti en tu estado eres como una pequeña vela –le explicó con tono suave, David asintió comprendiendo la advertencia, y estando en el valle de la Nada aquello seria un gran problema.

-Pronto será tu cumpleaños –murmuró Madame, sorprendiendo a David quien se había hundido en sus pensamientos, la miró con sorpresa y luego asintió, era verdad, faltaban unos cuantos días para su cumpleaños numero trece, el 30 de Noviembre, al final de ese mes –será un día muy especial, seguramente tu poder crecerá –suspiró Madame Chily con ojos cerrados hundida en su gran sillón –Oh sí, un médium poderoso, seguro se enojará… -murmuró apenas, David esperó a que siguiera hablando, pero pronto se dio cuenta que Madame Chily estaba completamente dormida, aquello era señal que era hora de retirarse, en silencio se levantó y tras darle una última mirada a la dormida anciana, salió de la carpa, sin notar como ella entre-abría los ojos mirándole salir esbozando una sonrisa divertida.

Raúl y Jonathan esperaban fuera, el primero ceñudo y el segundo confundido, cuando le vieron salir del lugar ambos lo observaron en silencio claramente esperando que él les contara que había pasado, David les miró en silencio mientras se les acercaba, observó primero a Jonathan y luego a Raúl, consciente que este último sabía algo, ellos dos le ayudarían en su búsqueda, tal vez Jonathan no creería la historia pero no dejaría de ayudarle de todas maneras, les sonrió amplia y tranquilizadoramente, y sin más echaron a andar continuando su paseo, en voz baja, les explicó lo que le había dicho Madame Chily, sobre su advertencia y sobre el peligro que corría, Raúl escuchaba todo con expresión seria y cada vez mas ceñuda, incluso preocupado, David imaginó que el realmente entendía lo que significaba todo eso, Jonathan por su parte, aunque no creía en espíritus y demás cosas, lo escuchaba atento y cada vez se le veía más convencido de que aunque no creyera les iba a ayudar, después de todo, el era su amigo.

-¿De donde conocías a Madame Chily?

–le preguntó a Raúl una vez terminado de contar toda la conversación, se encontraban rodeando el cementerio, buscando un lugar tranquilo donde poder hablar más a gusto de lo que podrían hacer para conseguir encontrar a Eny Thing y a Al Ways.

Jonathan apartó las ramas de un árbol bajo dejándoles pasar, tenían el cementerio a sus espaldas, Raúl sabia de un lugar tranquilo atrás de la casa Cray.

-Pues, ella y mi abuela se llevaban muy bien, siempre se les veía juntas, claro que, luego de la muerte de mi abuela, Madame dejó el Valle, al menos lo que se cree es algo sobre una enfermedad extraña, así que sólo viene al valle en este día –les explicó Raúl subiendo a un tocón de piedra sujetándose de la reja que rodeaba el cementerio para luego bajarlo de un salto, Jonathan le siguió y David fue el último, se sujetó fuertemente de una rama y en el momento de bajar sintió un pequeño tirón en la muñeca.

-¿Qué haremos para encontrar a Annie Thing o a Al Ways?

–preguntó Jonathan cuando llegaron a la parte trasera de la casa Cray, donde había una banca y una mesa de madera, David les siguió a pesar de que comenzaba a sentirse extraño nuevamente.

-Supongo, que lo mejor será buscar en el baúl donde encontró David el relicario, tal vez tenga alguna pista –contestó Raúl yendo a sentarse en el banco se volvió a ver a Jonathan y a David, la expresión en el rostro serio del ojiazul cambio rápidamente a preocupación.

Jonathan al notar aquello frunció el ceño y se volvió a ver a David, entonces entendió, su amigo se encontraba mortalmente pálido.

David comenzó a sentir su cuerpo realmente pesado y sus rodillas comenzaron a ceder Jonathan logró sujetarlo antes de que cayera al piso, y pudo ver la expresión preocupada de Raúl quien se acercaba corriendo a donde él se encontraba.

-David –escuchó que alguien le llamaba, aquella voz sonó tan lejana que a él le pareció irreal, no supo más, porque en ese momento el mundo se le oscureció.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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