El Valle de la Nada - Capítulo 25
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25: 25 25: 25 Mientras que David se encontraba atrapado y Jonathan se encaminaba en su ayuda tras informarle al Señor Alba lo que había encontrado este.
En otro lado de la ciudad, Raúl seguía de cerca a Torch quien había decidido irse a pasear enfundado en un grueso abrigo.
A Raúl le parecía que hacer eso era una verdadera locura, y no dudaba que ese Torch sin necesidad de ayuda de Al Ways tuviera una gran cantidad de accidentes a causa de su torpeza.
Algo atrajo su atención, una figura oculta un poco más allá.
Al Ways, alias el loco, había aparecido finalmente, Raúl elevó su vista al cielo que comenzaba a oscurecerse debido a las nubes de tormenta que se acercaban.
Eso no era buena señal en absoluto.
Se apresuró a cerrarse la chaqueta y echó a andar detrás de Torch intentando no perderlo de vista, esperaba que los chicos pronto lograran su misión, sentía que Al, definitivamente ya no iba a soportar que su venganza se retrasara por más tiempo y eso significaba un descuartizamiento seguro de un tal padre A.
Torch y todo porque ese pobre tipo tenia el apellido de su antepasado.
Jonathan mientras tanto, andaba por el bosque guiándose con ayuda de su brújula, no tardo mucho en encontrar una de los primeros “rastros” que dejo David en su camino, mas específicamente la impresión de sus rodillas y manos sangrantes en las raíces de un árbol, eso más que tranquilizarlo lo preocupó y continuó su camino apurándose, si estaba sangrando de esa forma debía de estar muy mal herido, aquello le aseguraba que definitivamente habría sido mejor que el lo hubiera acompañado desde el principio.
-¡David!
–llamó haciendo bocina con las manos, mientras continuaba su camino, observó como el cielo se oscurecía, y aunque el no creía en nada paranormal de algo si estaba seguro, que se oscureciera el cielo a las tres de la tarde no era nada, pero que nada bueno.
Mejor apresurar el paso y encontrar pronto a David e ir a reunirse con Raúl quien seguramente se vería en problemas pronto, al menos si lo que habían dicho sobre que el espíritu vengativo era real, definitivamente su pequeño amigo estaría en un enorme problema.
Enorme era poco en realidad, habría respondido Raúl, quien en ese momento se vio volando por los aires atrapado en una especie de torbellino junto con Torch, Raúl imaginaba que estaban siendo llevados a un lugar mas “cómodo” para que Ways pudiera tener una plática amena con un viejo amigo.
Aquello sonaba muy malo, y lo peor es que Raúl estaba siendo llevado entre las patas en esa venganza, sólo esperaba, más bien rogaba, que su antepasado Annie Thing no permitiera que su adorado matara se podría decir que a su especie de sobrino lejano.
Podía escuchar los gritos de Torch quien también giraba en ese remolino, Raúl no lo veía ya que terminó cerrando los ojos cuando comenzó a marearse, no le atraía la idea de que además de ser prácticamente secuestrado por un espíritu vengativo también terminara devolviendo hasta la última papilla sobre sí mismo, cosa que era difícil de evitar aún con las dos manos sobre la boca.
“Dios.
David, Jonathan ¡Dense prisa!” gimió mentalmente, deseando con fuerza que de alguna manera ellos pudieran escucharlo.
-¡David!
–llamó de nuevo Jonathan ya llevaba un buen rato caminando y comenzaba a ponerse bastante nervioso, el bosque lucía realmente escalofriante en esa semipenumbra.
-¡Aquí estoy Jonathan!
–el rubio se sintió realmente feliz de finalmente escuchar la respuesta por parte de David después de tanto rato.
-¿Dónde estás?
–comenzó a irse con cuidado recordando que le había dicho que cayó en una grieta en el piso, si caía no habría servido de nada el ir en su ayuda.
-aquí abajo, la grieta está entre los dos árboles más enormes que notes –dijo en respuesta David, entonces hizo algo que Jonathan agradeció bastante, prendió la lámpara permitiéndole ver en esa penumbra el rayo de luz, y se apresuró a ir a donde estaba, debían de apurarse para salir de ahí.
-Vamos, debemos salir, tengo un mal presentimiento y no logro comunicarme con Raúl –le dijo llegando a la orilla echándose sobre su vientre y tendiéndole los brazos para ayudarle a subir.
-¿Qué está pasando?
–preguntó David primero pasándole su mochila donde Jonathan imaginó ya iban los restos de Annie así como la lámpara que mantuvo encendida, se inclinó y le tendió de nuevo las manos para que se le agarrara, dos manos blancas, pequeñas y delgadas salieron de la oscuridad y se aferraron a las de Jonathan quien se quedó impresionado, no recordaba que así fueran las manos de David y sin darle más importancia tiró de ellas.
Raúl cayó finalmente en el mullido pasto, se encontraban en un terreno que colindaba con el bosque, había muchos terrenos aún vacíos en el Valle, escuchó como caía el cuerpo de Torch con un ruido sordo un poco más allá, el viento seguía muy fuerte causando que los árboles cercanos, algunos muy jóvenes aún, se retorcieran y crujieran de dolor.
Raúl contuvo el aliento al ver la figura centellante que se alzaba un poco más allá, acercándose lentamente con andar amenazador, se le figuró por un momento como los andares de un lobo hambriento y furioso.
El loco, Al Ways, ahora sí lucía como en el retrato, pensó torpemente Raúl demasiado impactado por lo que veía como para ponerse a razonar en ese momento.
Raúl entonces se dio cuenta que David realmente era su descendiente directo, era una versión mayor de su amigo, los ojos grises, el cabello castaño, la misma nariz recta y un poco respingona, el mismo gesto de apretar los dientes cuando se encontraba enojado, la única diferencia era que en ese momento, Al Ways tenía su mirada cargada de furia y odio puro.
Venganza se leía en cada uno de sus rasgos y sus movimientos, todo había dejado de ser un juego para pasar a la realidad.
Al Ways estaba más fuerte y poderoso que nunca.
Raúl se estremeció en su sitio, sobre sus rodillas y manos, observando boquiabierto aquel hombre, supo que no era un espíritu cualquiera, no era como el espíritu que rondaba el ático de la casa Cray, ni como el del cementerio, ni siquiera como el fantasma de su abuela.
Al Ways, era un espíritu poderoso alimentado por su propia furia, él había sido un médium muy poderoso cuando estuvo vivo.
Aquello estaba poniéndose cada vez peor.
Jonathan se quedó helado, ya que quien se alzaba frente a él, no era ni remotamente parecido a David, muy por el contrario, era Annie Thing, sin embargo; Jonathan tuvo que parpadear varias veces antes de observar cuidadosamente, era como ver un holograma, bajo esa “imagen” se encontraba David que tenía una expresión adormilada y muy concentrada.
-Vamos, Raúl, nos necesita –le indicó David/Annie con voz seria y comenzó a andar rápidamente tomando la mochila colgándosela al hombro, Jonathan sin decir nada más se apresuró a seguirlo, incrédulo por lo que sus ojos veían y algo atrajo su atención, a pesar de la sangre en las manos y las rodillas de la figura algo más firme de David e incluso con la leve cojera del pie izquierdo su amigo avanzaba sin dudarlo en una dirección diferente a la que se habían adentrado, Jonathan, quien se sabia ignorante de todas esas cosas espirituales, prefirió mejor simplemente cerrar la boca y seguir a su amigo, en conclusión, él sabría que hacer.
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