Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

El Valle de la Nada - Capítulo 27

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El Valle de la Nada
  4. Capítulo 27 - 27 27
Anterior
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

27: 27 27: 27 La semana que siguió después de todo aquello, fue una verdadera locura.

El señor Alba no sólo aceptó de inmediato enterrar a Annie Thing junto a Al Ways, sino que exhumaron el cuerpo del último y colocaron a ambos en un mismo ataúd para luego ponerles una muy bonita y llamativa lapida con una imagen en grande de la miniatura del relicario de David.

Raúl, por su parte, escribió toda la historia y todo lo que habían descubierto para agregarlo a la ya de por sí extensa colección de historias del Señor Alba y los Elder.

Sus hermanas llegaron a hartarlo de las numerosas veces que le pedían y casi exigían que les contara de nuevo la historia con pelos y señales hasta que él terminó por cerrarles la puerta de su cuarto en las narices.

Jonathan… él, bueno, él aún no estaba dispuesto a admitir que lo que había sucedido no tuviera alguna especie de explicación científica.

Raúl y David se habían resignado a encogerse de hombros, algo les decía que ya se le había plantado la semillita, sólo faltaba que germinara y comenzaría a ser un creyente de todo lo que pasaba en el Valle.

David, en cambio, pasó una larga semana con un yeso en el pie y con regaños de su madre por haberse ido a meter en problemas, no podía culparla, había ido a buscarle al hospital ya dos veces en menos de un mes.

Aquello debía de ser un record en alguna parte.

Aunque, por otro lado, había sido bastante agradable por una temporada poder ser atendido a cuerpo de rey porque él no podía andar subiendo y bajando escalones.

¿Torch?

Bueno… él, se podría decir que tan pronto tuvo oportunidad salió corriendo del Valle, dentro del auto de unos turistas que iban a una ciudad que él conocía.

Nadie le detuvo, sabían que el pobre hombre estaba mejor lejos de ese lugar.

Muchos comentaban, entre bromas, que posiblemente aquello mantendría lejos de su tranquilo y adorable pueblo a todos aquellos religiosos molestos.

-¿Qué crees que pase ahora?, –le preguntó Raúl aquella tarde en que se habían reunido a tomar unos refrescos en su casa celebrando que ese día le habían quitado finalmente la bota de yeso.

Raúl lucía tan despeinado como siempre, total, después de tantos problemas que había pasado con sus hermanas no era de extrañarse.

Jonathan se veía más interesado en el pedazo de bizcocho que tenía en su plato.

Levantó la vista para observar a David quien miraba pensativo la ventana de la cocina por donde pasaban los rayos del sol y caían sobre el lavaplatos, se apartó los rubios mechones de la frente para no perderse detalle de la futura respuesta de su amigo.

-No lo sé, desde aquel día ya no he visto nada, tal vez ya todo se acabó.

Dijo finalmente suspirando con pesar y era verdad, desde aquel día, su don simplemente se esfumó, incluso comenzaba a dudar de todo lo que había pasado, el único recuerdo que le quedaba era el relicario que continuaba colgado de su cuello y del que no había querido separarse ni un segundo, ni siquiera para bañarse.

Porque éste era una prueba de que todo lo que había sucedido era real.

El pensar en que ya no volvería a ver nada, y que ya no habría más aventuras, le deprimía.

El quería ese don, quería aprender a usarlo y ser mas fuerte, como le había dicho Madame Chily.

-Bueno, al menos vivimos una buena aventura, ¿no?

Declaró consoladoramente Jonathan sonriéndole antes de llevarse un gran bocado del bizcocho a la boca.

David asintió ligeramente, era cierto, al menos, había vivido una gran aventura, y además ahora se encontraba en su hogar.

David pensaba en eso aquella noche mientras se colocaba su pijama y entraba en las cobijas, sabía que no debía entristecerse porque todo indicaba que ahora no era más que un simple muchacho como cualquier otro.

Debía sentirse afortunado, esa aventura nadie jamás podría repetirse y él debía guardarla en su pecho como un gran tesoro, aunque eso no dejaba de quitarle de la cabeza el gran deseo de poder volver a tener su don, de recuperarlo.

“Si tuviera de nuevo mi don, me dedicaría a que mi poder fuera más grande y fuerte”, pensó con fuerza, tal vez si lo deseara con muchas fuerzas se le cumpliría.

Se acomodó bien entre las cobijas subiéndoselas hasta la barbilla y apagó la luz.

Suspiró una vez más antes de cerrar los ojos dispuesto a dormir toda la noche soñando alguna aventura como antes lo hacia y que sabia podía hacerlo de nuevo.

Soñar aventuras de piratas o de caballeros que luchaban contra los dragones, de grandes y valientes exploradores de las selvas llenas de animales peligrosos.

De nuevo podía dedicarse simplemente a soñar.

Una niebla oscura comenzó a recorrer las calles del Valle de la Nada y dentro de esta comenzaron a verse algunos destellos, una esfera de luz logró escapar y entró en la casa Unreal.

Un crujido y un suspiro se escucharon entre la penumbra de la habitación del cuarto de David y una figura se deslizó entre las sombras del lugar.

David abrió los ojos en la penumbra y sintió cómo su cabello comenzaba a alzarse por ese viento inexistente que ahora le parecía tan familiar y reconfortante.

Entornó los ojos y buscó entre la penumbra, entonces lo vio, aquella figura encogida con un par de ojos que brillaban tenuemente.

David esbozó una sonrisa suave, sintiendo su corazón latir de emoción en su pecho.

Cerró sus manos sobre las cobijas mirando fijamente esa silueta fantasmal.

-Hola, ¿se te ofrece algo?, –le peguntó con una sonrisa.

Aquello iba a ser muy interesante.

Fin…?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo