El versátil maestro artesano de otro mundo - Capítulo 130
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130: Capítulo 130.
Madrick 130: Capítulo 130.
Madrick Editor: Nyoi-Bo Studio —L-La persona que dispuso un alojamiento para mí fue un mago.
Tenía aspecto de tener unos 40 años y era alto…
—respondió con torpeza cuando llegó a la descripción de la apariencia física del sujeto.
Simplemente era malo para expresarse.
A pesar de la vaga descripción, Lin Li pudo decir que Darian era el mago de mediana edad sobre el que Sean estaba tratando de hablar.
Por el camino, Sean tuvo mucho cuidado cuando estuvo cerca de Lin Li ya que temía provocarlo.
Por lo tanto, mientras conversaba, no podía evitar tartamudear.
Tardó medio día darle a Lin Li una idea aproximada.
Ese viejo edificio era realmente el lugar donde alojaban a las personas que venían con los magos.
Al llevar a Sean allí ese día, Darian le pidió a Madrick que lo ayudara con el registro.
Sean aún podía recordar que los hombres tuvieron una larga conversación después de que se completó el registro.
Sin embargo, Sean no estaba al tanto del contenido de su conversación.
Luego, Madrick llevó a Sean a su habitación y le dijo las cosas habituales de las que debía tomar nota durante su estancia en el albergue antes de dejarlo allí.
Pero alguien despertó a Sean la mañana del segundo día.
Era el borracho Madrick, cuyo aliento apestaba a alcohol, tambaleándose mientras caminaba.
Sean recordaba vagamente la conversación que había tenido con él.
Madrick era un hombre grosero que le lanzó muchas vulgaridades.
Arremetió con desdén contra Sean por su humilde presencia en el Gremio de la Magia y se enfurruñó por la obligación de cuidarlo…
Después de regañarle, sacó a Sean.
—El Sr.
Mago me dijo que necesitaba un oponente para entrenar con él…
—murmuró mientras bajaba la cabeza en un intento por evitar el contacto visual con el furioso Lin Li.
—¿Y luego te hizo entrenar con él?
Lin Li estaba tan furioso que las vetas verdes en su rostro eran visibles mientras interrogaba a Sean.
Sean era un ratón blanco para los experimentos mágicos de Madrick, ¡no su compañero de entrenamiento mágico!
Cuando estaban en Jarrosus, Gerian le dijo a Lin Li algo relacionado con eso.
Dijo que había algunos magos que usaban especímenes vivos para probar sus habilidades.
Al atacarlos repetidamente, podían estimar los efectos de sus hechizos.
Esos experimentos, sin embargo, usualmente implicaban a bestias mágicas de bajo grado.
Esa era la primera vez que supo de personas como Madrick, que usaban humanos reales para sus pruebas.
Lo más importante, esa persona era Sean…
—Continúa.
Bajo la presión de la mirada de Lin Li, Sean no tuvo más remedio que continuar.
Tenía razón, ese supuesto “entrenamiento mágico” era sólo un engaño.
Lo primero que Madrick le dijo a Sean fue que no debía defenderse y que se mantuviera a una distancia de 10 metros de él.
Sean lo acató todo inocentemente, lo que le convirtió en un objetivo vivo perfecto.
Aunque Sean era naturalmente fuerte, nunca había aprendido artes marciales.
Con esas restricciones, ¿cómo podría ser rival para un mago?
Fue golpeado por muchos ataques mágicos diferentes en un abrir y cerrar de ojos.
Tenía un moretón en el pecho debido a un ataque de las Manos Llameantes, una herida en la espalda causada por la explosión de una Bomba de Aire y un corte en la pantorrilla como resultado de una Cuchilla de Viento.
Gracias a Dios…
la vida de Sean seguía intacta.
Esos hechizos mágicos no lograron golpear las partes vitales.
Sin embargo, incluso aunque tuviera un cuerpo fuerte, ser atacado por tantos hechizos mágicos sin defenderse resultaría en un dolor insoportable.
Las personas que no habían experimentado la sensación de ser atacados por la magia nunca entenderían ese tormento.
En medio de las brillantes chispas de la magia, estaba el dolor más intenso.
Por ejemplo, si la Bomba de Aire le explotara en la espalda, se sentiría como si hubiera estallado un petardo dentro de su cuerpo.
Sólo un “¡PUM!” y uno quedaría hecho papilla.
Incluso Sean, un hombre que podía soportar duras tareas, le suplicó a Lin Li que le permitiera salir de ese albergue.
—¿Por qué no tomaste represalias?
—miró furioso a Sean.
Estaba enojado con él, enojado con su inocencia y honestidad.
Si alguien te atacara con malas intenciones, era normal devolverle el golpe.
Lin Li despreciaba a las personas despiadadas.
Era su carácter: si la gente no lo ofendía, él podría ser extremadamente educado con ellos.
Sin embargo, si mostraban algún signo de enemistad, también podría ser muy extremo, igual que cuando mató a Cromwell en la Plaza de la Luz, o cuando los bandidos perdieron al menos a 10 de sus miembros en la posada Sylvan, o cuando los aventureros del Cuerpo de Mercenarios de la Luna Rubí murieron en el Bar de las Mil Hojas…
—No podía defenderme…
—murmuró Sean mientras inclinaba la cabeza.
—¿Por qué?
—Temía que te enfadaras si lo lastimaba…
Él también es un mago, ¿no?
—…
Lin Li se quedó completamente sin palabras y se sintió extremadamente conmovido por su respuesta.
Se había imaginado todo tipo de causas que pudieran hacer que Sean no luchara contra Madrick.
¡Qué estúpida era la verdadera razón!
Aunque llena de sinceridad…
Abrió la boca y quiso hablar, pero no sabía cómo hacerlo.
Sólo había algunas cosas que requerían que él estuviera allí para experimentarlas antes de saber qué hacer.
Por lo tanto, sólo dio unas palmaditas en los hombros de Sean y lo llevó al pequeño edificio.
Naturalmente, un almacén abandonado sería incomparable al alojamiento compartido en el que vivían los magos en prácticas como Lin Li.
Sin embargo, esos almacenes eran muy amplios, aunque estaban extremadamente deteriorados.
Cuando pasó por los almacenes, percibió un hedor a moho proveniente de las habitaciones.
Las habitaciones estaban separadas provisionalmente por divisiones de madera: uno podía sentir la inestabilidad de la pared si la empujaba.
La única habitación decente era la más profunda, que parecía haber sido un almacén en el pasado.
Desde lejos, se veía luminosa y espaciosa.
También había unos pocos magos jóvenes sentados en las sillas de ratán al lado, teniendo una conversación informal entre ellos.
—¿Puedo preguntar si el mago Madrick está aquí?
—preguntó Lin Li cortésmente.
Era todo sonrisas, no parecía en absoluto alguien que estaba buscando problemas.
—¿Estás buscando a Madrick?
—preguntó uno de los magos con el cabello dorado mientras miraba a Lin Li con ojos críticos.
—Sí.
El mago del cabello dorado frunció el ceño mientras preguntaba con suspicacia: —¿Quién eres?
«Este tipo no parece que pertenezca a Gremio de la Magia de Alanna.
La túnica que lleva puesta parece vieja y arrugada, como la vestimenta de un pobre hombre.» En contraste, el adolescente que estaba detrás de él estaba bien constituido y atlético.
Tenía una espada de doble filo y una armadura de cuero roja que emitía débiles ondas mágicas.
Ese era definitivamente un fabuloso traje mágico.
—Je, je, soy Felic de la ciudad de Jarrosus.
—¿Conoces a Madrick?
—preguntó la persona con desdén al oír que Lin Li venía de la ciudad de Jarrosus.
Ya que Jarrosus era una zona bastante rural del continente, no era de extrañar para ese mago que Lin Li llevara un atuendo tan viejo.
—Sí…
—asintió ambiguamente con la cabeza.
—Parece que Madrick no ha vuelto todavía.
Puedes esperarle aquí…
Al ver lo determinado que era Lin Li, el joven mago perdió interés en él rápidamente.Después de hablar con Lin Li, reajustó su silla y continuó su charla superficial con sus colegas.
Por lo tanto, Lin Li y Sean esperaron pacientemente a Madrick.
Como todavía faltaba un rato para su cita con Andoine, no tenía prisa.
Después de media hora, la puerta se abrió.
El hombre que entró en la habitación llevaba una túnica nueva gris de mago y tenía al menos 20 años de edad.
Desde lejos, Lin Li se dio cuenta de que su apariencia se parecía a Darian.
—Sr.
Felic, ese es el Mago Madrick…
—susurró Sean al oído de Lin Li.
—Está bien…
—respondió y asintió con la cabeza.
Antes de que pudiera hablar con alguien más, el joven mago gritó: —¡Madrick, alguien te está buscando!
—¿Quien?
—Felic, de la ciudad de Jarrosus.
¡JA, JA, JA, JA, JA!
¡No sabía que habías ido antes a semejante gran ciudad!
Su uso irónico de la frase “gran ciudad” llevó a la risa sarcástica de los otros magos.
—¿De qué mierda estás hablando?
¿Cómo habría ido a un lugar tan rural…?
—Un saludo, mago Madrick.
—sonrió, dirigiéndose a él muy cortésmente.
—¿Usted es…?
—Mi nombre es Felic, y soy de Jarrosus —se presentó y extendió la mano.
—No conozco a ningún Felic —dijo Madrick, pero fue interrumpido por un brillo blanco crema que apareció repentinamente de la palma abierta.
Lo que siguió inmediatamente fue un “¡PUM!” Unos Misiles Arcanos volaron de la mano de Lin Li al pecho de Madrick.
El Misil Arcano había demostrado su poder: Matthias se convirtió en un inválido debido a los cuatro disparos.
Aunque Lin Li no ejerció toda su fuerza, fue suficiente para que Madrick saliera volando por la puerta.
En ese momento, sintió como si alguien hubiese golpeado con un martillo en su pecho.
No hubo tiempo para reaccionar.
—Y ahora, ¿me conoces?
—preguntó mientras seguía sonriendo.
Sin embargo, su intención de matar fue percibida por todos.
Ese cambio repentino los sorprendió a todos.
Los pocos magos jóvenes que estaban sentados en las sillas de ratán se levantaron a la vez y rodearon a Lin Li; incluso tenían sus hechizos preparados, pero ninguno se atrevió a golpearlo.
El pobre y descuidado joven mago al que habían despreciado previamente se transformó en un poderoso monstruo, cuyas habilidades eran insondables.
Esa bestia simplemente usó un Misil Arcano para herir gravemente a Madrick.
¿Quién sabía qué consecuencias terribles les ocurrirían si le disparaban?
—Tú…
—trató de hablar, pero un chorro de sangre caliente brotó de su garganta.
Incluso aunque él no fuera un mago débil, sino Sean, el monstruo fuerte, aun así, sería imposible escapar ileso.
Lo que siguió fue una serie de toses y una voz quebrada llena de gran dolor, como si fuera a expulsar los pulmones al toser.
Sólo después de un rato, Madrick se esforzó por preguntar: —¿Quién…
quién eres?
—Está bien si no me conoces—dijo sonriente, que luego señaló a Sean, que estaba a su lado—.
A él si le conoces, ¿verdad?
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