El versátil maestro artesano de otro mundo - Capítulo 221
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- Capítulo 221 - 221 Capítulo 219 – Algo Bueno
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221: Capítulo 219 – Algo Bueno 221: Capítulo 219 – Algo Bueno Editor: Nyoi-Bo Studio —Señor Shaun, lo siento.
Cuando dijo eso, Milo realmente esperaba encontrar un agujero para esconderse de la vergüenza.
Nunca había hecho algo tan humillante en toda su vida.
Disculparse ante un aventurero de bajo nivel, frente a todos aquellos que tenían un cierto nivel de influencia, fue profundamente vergonzoso.
Si ese incidente fuera conocido por la gente de la Ciudad del Trueno, Milo no podría llevar la cabeza alta en el futuro.
Shaun siempre escuchó a la gente llamarle “gordo”.
Por lo tanto, no se esperaba escuchar las palabras “Señor Shaun”.
Como Milo fue muy suave cuando se dirigió a él, no podía creer lo que estaba oyendo.
Parpadeó aturdido y preguntó con cautela: —¿Q-qué…
has dicho…?
—…
Milo casi tosió sangre.
Pensó que el gordo intentaba dificultar las cosas haciéndole una pregunta tan embarazosa.
En ese momento, sintió ganas de morir.
Sólo estaba allí para acompañar a su mentor y conocer a algunas personas.
Sin embargo, tenía que disculparse repetidamente con un hombre gordo, sin mencionar que había sido humillado delante de todos.
¿Cómo acabóél así?
Si ese incidente fuera conocido por la gente de la Ciudad del Trueno, sería avergonzado de por vida.
Él estaba realmente arrepentido.
Si hubiera sabido lo que sucedería, se habría quedado en la Ciudad del Trueno.
¿Por qué fue a Alanna?
¿Por qué no pudo simplemente mantener la boca cerrada?
Ahora no sólo había implicado a su mentor, también había ofendido al mago legendario.
Con la posición de Andoine en el Consejo Supremo, Milo estaba seguro de que sería 10 veces más difícil para el Gremio de la Magia de la Ciudad del Trueno obtener el apoyo del Consejo Supremo en el futuro…
—¡Señor Shaun, lo siento terriblemente!
En última instancia, incluso olvidó cómo se había obligado a decir esa frase.
De repente se sintió mareado.
Su visión se volvió inusualmente borrosa y le pareció ver a Amman suspirando de alivio y Andoine asintiendo con la cabeza…
Era como si ese mago llamado Felic dijera algo también…
—Está bien…—dijo Amman mientras acariciaba el hombro de Milo, después de que la multitud se dispersara.
—Todo está bien ahora, Milo, ya se han ido…
Amman consoló a Milo débilmente.
Él no dijo nada.
Su mirada estaba fija analizando a Lin Li.
«¡Pronto te devolveré toda esta humillación!» Lin Li no estaba preocupado en absoluto por los pensamientos de Milo.
Ahora estaba más ocupado que nadie, amenazando a Shaun…
Él no tenía ningún interés en lo que Milo estaba pensando.
Para él, sólo era un mago insignificante y mezquino.
Aunque Milo lo odiara, sólo sería una de las muchas personas que planeaban venganza contra él.
¿Le llegaría su turno?
—Oye, gordo…
Después de salir de entre la multitud, Lin Li agarró a Shaun con mucha fuerza.
Si no fuera por su rápida reacción, ese gordo habría escapado como la última vez en el mercado negro.
—¿Qué…
qué pasa, señor Mago?
—tragó saliva nerviosamente.
También intentó evitar la mirada de Lin Li.
A decir verdad, si Shaun hubiera podido elegir, preferiría ser acusado de estafador antes que quedarse con un mago como Felic.
Ese hombre era demasiado peligroso…
Ser tratado como un estafador sólo haría que lo regañaran.
Estar con Felic, sin embargo, podría descubrir sus secretos.
No podía explicar por qué había encontrado a Lin Li tan peligroso la primera vez que lo conoció.
Era como si fuera una bestia mágica que se había encontrado con su némesis.
Su vista siempre le ponía incómodo.
Cuando estaba en el mercado negro, ese sentimiento aún no era tan obvio.
Pero, se incrementó en el Gremio de Farmacéuticos.
Su plan de escapar era casi subconsciente.
Desafortunadamente, no tuvo ninguna oportunidad de hacerlo.
Fue atrapado en el momento en que abandonaba la multitud.
Shaun sólo podía esperar que Lin Li sólo quisiera comprar hierbas y no que él ya hubiera descubierto su secreto…
—Déjame preguntarte, gordo.
¿Por qué corres cada vez que me ves?
Lin Li estaba muy dolido por cómo Shaun seguía evitándolo.
Como no era la primera vez, incluso planeaba ir a mirarse al espejo para comprobar su aspecto.
Quería ver si parecía tan amenazador como para ser capaz de asustar a un gordo…
—N-no, no —negó profusamente con la cabeza.
¿Cómo se atrevería a admitirlo?
—Olvídalo…
—como no era algo importante, no insistió—.
Gordo, ¿me engañas al decir que realmente tienes unos cientos de Flores Tricolor?
—Es verdad.
Esa vez, no estaba mintiendo.
—Muy bien…
—asintió con la cabeza y sonrió con satisfacción.
Honestamente, al principio había sospechado del gordo.
Había escuchado durante mucho tiempo que había Flores Tricolor en las Montañas Pesadilla.
Sin embargo, no sabía que alguien podría recolectar al menos 10 de ellas de una vez.
Por lo tanto, estaba fascinado por la capacidad de Shaun para reunir algunos cientos.
Esas flores no crecían en ramos.
A veces, sólo habría una o dos flores dispersas en una sola montaña, creciendo en una región muy oculta.
Si uno no tuviera unas magníficas habilidades de observación, no podría recoger un gran lote de flores de una sola vez, por no mencionar un número tan elevado como unos pocos cientos de ellas.
Afortunadamente, su reacción no lo hizo parecer que estuviese mintiendo.
Él no tenía nada que decir si esos pocos cientos de flores realmente existían.
En cuanto a por qué ese gordo le tenía miedo, lo resolvería cuando estuviera libre.
—Gordo, sígueme.
Después de la reunión, me llevarás donde está el lote de Flores Tricolor.
Ten por seguro que no iré corto de monedas de cobre.
—Está bien…
—asintió con la cabeza, sin atreverse a decir nada más.
—Felic, ven rápido —mientras seguía hablando con Shaun, vio a Andoine saludarlo desde lejos, haciéndole un gesto para que se acercara—.
Déjame presentarte a un conocido.
—¿Por qué tienes tantos conocidos?
—murmuró de mala gana.
—Vamos, Felic, déjame presentarte.
Este es el Presidente Balbo.
La presentación de Andoine nunca había sido tan formal.
No era como los conocidos a los que le había presentado brevemente, cuando sólo le había dicho unas cuantas frases, sus nombres y posiciones, sin añadir ningún saludo con sus nombres…
—Balbo, su nombre es Felic.
Se convirtió en mi nuevo estudiante de magia hace unos meses.
Y bien…
¿qué piensas de mi pupilo?
Mientras Andoine decía eso, su mirada se llenó de mucha satisfacción.
Sin duda, era normal que Andoine se sintiera tan orgulloso de su alumno.
Estaba absolutamente claro del gran talento de su pupilo.
A sus ojos, Lin Li era casi perfecto.
Era hábil en la magia, magistral en la farmacia y, como dijo Macklin, hábil en la forja.
Por lo tanto, temía que tal talento sólo apareciera una vez cada cien años.
¿Cómo no estaría emocionado de tener la oportunidad de ser su mentor?
Sin exagerar, de lo que Andoine se sintió más orgulloso en los más de cien años de su vida, fue contar la cantidad de hechizos que le había enseñado a ese joven.
—Encantado de conocerlo, Presidente Balbo.
El hombre que estaba al lado de Andoine llevaba una larga túnica negra y tenía entre 60 y 70 años de edad.
En comparación con Andoine, aunque ambos eran escuálidos y tenían el pelo blanco, la impresión que daban era completamente diferente.
Andoine siempre fue descuidado.
Su cabello y su bigote siempre estaban enredados y había manchas de poción en su túnica.
Cuando Lin Li lo vio por primera vez, incluso pensó que ese anciano acababa de salir de un vertedero.
El otro anciano que vestía una túnica negra ante él era completamente diferente.
Su bigote blanco parecía estar recortado con tanto cuidado que Lin Li no pudo encontrar ningún pelo desordenado.
Aunque su túnica negra parecía muy simple, se veía muy elegante sobre él.
No había arrugas y manchas en absoluto.
No le daba a la gente la impresión de ser un anciano de casi 70 años.
La impresión que daba era la de un hombre apuesto en el mejor momento de su vida.
Cuando Andoine le presentó a Lin Li, se podía ver una sonrisa en la cara de Balbo.
Él preguntó: —Entonces, ¿tú eres Felic?
—Sí, Presidente Balbo.
—asintió cortésmente con la cabeza.
Sin embargo, no pudo evitar sospechar que Balbo había oído hablar de él antes.
—Je, je, escuché a Burnside hablar de ti —dijo Balbo como si supiera en qué estaba pensando Lin Li.
—Ya veo…
La mención de Viejo Grimm avergonzó a Lin Li.
Cuando estaba en Jarrosus, le prometió al viejo Grimm que si venía a Alanna, encontraría tiempo para visitarlo.
Sin embargo, al estar siempre atrapado en diversos asuntos, no tuvo oportunidad en absoluto de visitarlo.
—¿Cómo está el mago Grimm?
—Está muy bien —sonrió.
Luego, continuó—: Incluso me habló de ti esta mañana, diciendo que seguramente vendrías hoy con Andoine.
No esperaba que fuera así…
—¿Que está haciendo él ahora?
—Tenía algunos asuntos importantes que atender y no regresara hasta después de la reunión…
—después de terminar su discurso, Balbo bromeó sobre él nuevamente—.
Andoine, ¿no sentías envidia de mi talentoso pupilo en el pasado?
¿Por qué no intercambiamos a nuestros alumnos?
—¡Sigue soñando!
—respondió Andoine sin vacilar.
Alguien fuera de serie como Felic podría no aparecer en cien años.
Aunque hubiera 10 genios, no cambiaría a Felic ni por todos ellos juntos.
—Je, je, sólo estaba bromeando.
No te pongas tan nervioso.
Mira, ya que la discusión no ha comenzado, ¿por qué no te llevo ver algo bueno?
—¿Qué es lo bueno?
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