El versátil maestro artesano de otro mundo - Capítulo 45
- Inicio
- Todas las novelas
- El versátil maestro artesano de otro mundo
- Capítulo 45 - 45 Capítulo 45
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
45: Capítulo 45.
Un precio por las nubes 45: Capítulo 45.
Un precio por las nubes Editor: Nyoi-Bo Studio No mucho después de que el hombre más rico de Jarrosus se fuera, Gerian se acercó con una mirada aterradora en su rostro.
—Ese chico quiere discutir un trato comercial contigo, ¿estás interesado?
Lin Li sabía que el viejo tenía que haber obtenido algo bueno a juzgar por la expresión de su rostro.
—¿Qué tipo de trato?
Cuéntame…
—Tres botellas de poción mágica.
En cuanto a las recompensas…
—Gerian levantó tres dedos y su expresión fue ligeramente exagerada.
—¡Puedes elegir tres artículos del banco de enseres de la familia Mannes!
—¡No estoy interesado!
—Lin Li respondió sin siquiera pensarlo.
—¡Joder!
—Gerian sintió que sus piernas flaqueaban y su vieja enfermedad casi resurgió del susto.
El anciano apenas lograba sostenerse sujetándose a la silla y no tuvo tiempo ni para enderezar su sombrero.
Completamente desconcertado, rugió, —¿No estás interesado?
Ante la repentina ira del Presidente, el grupo de magos se asustó al mismo tiempo.
Miraron a Gerian con inquietud y retrocedieron desesperadamente por temor a que el viejo pudiera derramar su furia sobre ellos.
Por el momento, había un gran espacio alrededor de Lin Li, quien se sentó solo como si nada hubiera pasado.
A pesar de todo, estiró su mano y señaló hacia la cabeza de Gerian, recordándole amablemente su imagen.
—Tu sombrero está torcido…
—Oh…
—Gerian se sorprendió de sus palabras y enderezó su sombrero de mago rápidamente.
Pero, a mitad de camino, recordó la razón de su ira.
—Maldita sea, no cambies de tema.
Te estoy haciendo una pregunta, ¿estás enfermo?
El tesoro de la familia Mannes es algo con lo que mucha gente sueña.
Puedes elegir tres artículos de su patrimonio y ¿no estás interesado?
¿Estás intentando enfurecerme, pequeño bastardo?
—Siéntate primero, te lo explicaré despacio…
—Lin Li llevó a Gerian a su asiento y continuó: —Oye, eres un hombre viejo, ¿cómo puedes tener un temperamento tan fuerte?
Agitarte tan fácilmente podría dañar tu salud a estas alturas…
A decir verdad, este negocio no está pagado.
—¿Cómo que no está pagado?
—En cuanto Gerian escuchó la palabra negocio, toda su ira se evaporó.
En particular, se quedó estupefacto cuando escuchó que no estaba pagado y miró a Lin Li con confusión en su rostro.
—La poción mágica no es tan fácil de elaborar como crees.
Gerian se puso ansioso por sus palabras.
—¿No eres capaz de elaborarla?
—No es que no se pueda preparar, es que los ingredientes no son fáciles de conseguir.
—Lin Li negó con la cabeza y extendió la mano, contando cada uno de los ingredientes ante Gerian.
—La esencia de dos elementos, fuego y agua; la sangre de un demonio de alto nivel y un cristal mágico por encima del nivel quince.
¿Puedes obtener todos estos artículos?
—Tengo un cristal mágico de nivel quince, pero los otros…
—Entonces, ni pensarlo.
Lin Li concluyó con la frase.
En realidad, había otra razón que no reveló, porque le preocupaba que pudiera asustar a Gerian.
El anciano tenía sesenta y tantos años y, si algo le pasara, pesaría sobre la conciencia de Lin Li.
La familia Mannes era, de hecho, la más rica de Jarrosus.
Lin Li no tenía dudas de que tenían una colección abundante, pero elegir tres piezas de su equipo no tenía ningún valor para Lin Li.
Él era un gurú bien versado en cinco series.
Si disponía de ingredientes suficientes, ¿qué material no podría conseguir?
Gerian reflexionó sobre eso y, aun así, no estaba dispuesto a rendirse.
—¿Y si le pregunto a Ysera si tiene ingredientes suficientes?
—Entonces, ve y averígualo primero.
—Lin Li no estaba realmente interesado en ese trato, pero Gerian estaba tan entusiasmado que no quería echarle un jarro de agua fría por encima.
En ese momento, estaba más preocupado por la subasta que se estaba llevando a cabo en el salón.
Solo quedaban diez botellas de poción mágica arcana, pero, de las tres familias, dos aún estaban interesadas.
Particularmente la familia Saruman, la cual todavía no había conseguido ni una sola botella.
Las últimas tres botellas les habían llevado por completo al borde del precipicio.
Era exactamente como había dicho el viejo Merlín: en manos de treinta magos de nivel cinco, eran la guinda del pastel, pero, si caían en manos de un rival, eran una amenaza mortal.
—¡Quinientas mil monedas de oro!
—El mazo de Kevin empezó a bajar cuando Reuben Saruman anunció una cifra sorprendente.
Lin Li y Gerian se miraron.
La subasta había superado con creces sus expectativas.
Cientos de miles de monedas de oro y cien juegos de excelentes enseres mágicos.
Si las últimas diez botellas se vendían a un precio desorbitado, los dos podrían hacer pedazos a la gente con todo ese dinero.
Sus ojos brillaban, pero el pequeño Evan Merlín estaba totalmente arrepentido.
Si hubiera sabido que las cosas llegarían tan lejos, habría hecho su movimiento antes.
Se habían vendido nueve botellas consecutivamente y, si las hubiera obtenido, no se habría visto obligado a pelear tan de cerca contra la familia Saruman.
Reuben Saruman era un lunático y los lunáticos no razonan.
Solo había que verlo.
Ese bastardo había ofrecido una suma de quinientas mil monedas de entrada.
¿Iba a dejar un maldito sitio para los demás?
El pequeño Merlín sintió que su cuero cabelludo estallaba con ese precio, pero no tenía más remedio que igualar su oferta.
Antes de salir de casa, Matthew le había ordenado que volviera, al menos, con diez botellas de poción mágica arcana.
Ahora solo quedaban tres míseras botellas.
No eran ni la mitad de diez…
—¡Quinientas cincuenta mil monedas de oro!
—dijo el pequeño Merlín con la mayor resolución posible, yendo completamente de frente contra Reuben Saruman.
¿Qué tipo de personaje era Reuben Saruman?
Era alguien que dijo que mataría a su padre y a su hermano, y que realmente lo hizo sin parpadear.
Subió el precio otras cien mil monedas de oro.
—¡Seiscientas cincuenta mil!
El pequeño Merlín sintió que su corazón sangraba.
Solo tenía ochocientas mil monedas de oro.
Si seguía al ritmo de ese lunático de Reuben, tardaría dos rondas en ser expulsado de la subasta.
—¡Setecientas mil!
—El pequeño Merlín sintió que se le revolvía el estómago cuando gritó el precio…
—¡Ochocientas mil!
En cuanto Reuben Saruman pronunció el precio, los presentes creyeron que el susodicho era un lunático.
Pujó ochocientas mil monedas de oro sin arrugar las cejas.
¡Este sí que era un precio descabellado!
¿Era para tanto la poción mágica arcana?
Con estas ochocientas mil monedas de oro, podría obtener diez magos de nivel cinco…
—…
—El pequeño Merlín no podía ver nada más que negrura y la sangre casi se le salía por la boca.
Este tipo era un lunático.
No tenía fuerzas para hablar.
Apenas logró levantar el brazo y con la idea de dejar las cosas a su suerte, dijo un precio con mucha dificultad.
—Ochocientas… Ochocientas veinte mil monedas de oro…
—Tú ganas.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com