El yerno del rey dragón - Capítulo 150
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Capítulo 150: Capítulo 150 – Niña mala Capítulo 150: Capítulo 150 – Niña mala Editor: Nyoi-Bo Studio —¡Ah!
—exclamó Zhao Hongyu dándose una palmada en la cabeza—: ¿¡Lo olvidé!?
Rápidamente se dio la vuelta hacia los ancianos y les dijo—: Anciano Lu, anciano Sun por favor quédense.
¡El resto puede irse!
—¡Lo haremos, Reina Dragón!
—dijeron todos los ancianos haciéndole una reverencia cortés a Zhao Hongyu y volando por la ventana trasera, iluminando la habitación entera con luces de muchos colores.
—¡Voy, voy!
—dijo Zhao Hongyu apresurándose hacia la puerta.
La abrió y dijo—: ¡Ah!
¿Qué la trae hasta acá, señorita Luo?
—Una visita de rutina después de los parciales.
Le notifiqué la semana pasada —dijo Luo Ying entrando con su mochila y sorprendiéndose de ver a dos invitados sentados sobre el sofá mientras tenían parados detrás de ellos a ocho hombres vestidos de negro y con lentes de sol.
—Estos son los socios de mi esposo.
Señorita Luo, por favor tome asiento —dijo Zhao Hongyu dándole una cálida bienvenida a Luo Ying desde el otro lado del sofá.
Luo Ying observó con cuidado el interior de la casa antes de posar la mirada sobre el anciano Lu y el anciano Sun.
Lu Qing estaba vestido con un traje moderno, pero el anciano Sun estaba vestido con un marrón traje tang tradicional.
Uno tenía toda la cabellera blanca y el otro lucía robusto y saludable.
Ver a los dos sentados juntos hizo que Luo Ying se sintiera suspicaz e intranquila, y los ocho hombres de trajes negros parados detrás de ellos la hacían sentir muy incómoda.
Luo Ying había lidiado antes con padres y estudiantes, pero nunca en una situación como esta.
Estaba tan nerviosa que no supo qué decir.
—Señor Zhao, nos retiraremos ahora ya que tiene una visita.
Nuestra discusión de negocios puede continuar otro día —dijo levantándose, el anciano Sun a Zhao Guang.
—Permítame acompañarlo hasta la puerta —dijo Zhao Guang.
—No hace falta —contestó el anciano Sun, sacudiendo su mano y saliendo por la puerta con los ocho hombres vestidos de negro.
Lu Qing lo siguió y se retiró al mismo tiempo.
Estos hombres jóvenes de traje negro eran los nuevos discípulos del anciano Sun.
Ellos lo ayudaban a ocuparse de los asuntos de la Ciudad del Océano Este y en ocasiones lo ayudaban con algunas diligencias.
Normalmente comenzaban como guardaespaldas y guardias de seguridad.
Ya que sus habilidades no se habían desarrollado aún, no podían correr o alejarse volando a la velocidad del rayo como los ancianos.
Por lo tanto, cuando Luo Ying apareció de repente para la visita de rutina, lo único que pudieron hacer fue seguir al anciano Lu y al anciano Sun para salir de la casa caminando.
Luo Ying miraba impactada a los hombres de traje negro, y con cautela le preguntó a Zhao Hongyu—: ¿Sucede algo malo con los negocios?
—Simplemente son nuestros socios de negocios —respondió vagamente Zhao Hongyu y le ofreció a Luo Ying una taza de té—: Señorita Luo, debe estar cansada.
Ya es muy tarde y usted aún debe terminar con sus visitas de rutina.
—No pude visitarla durante el día ya que ambos trabajan —dijo Luo Ying mientras observaba una vez más el diseño interior de la casa.
Se dio cuenta de que la casa de Zhao Yanzi no era tan lujosa como las otras casas que había visitado, y pensó que a la familia de Zhao Yanzi le iba moderadamente bien.
“Sin embargo, parece que los negocios del padre de Zhao Yanzi deben estar pasando por momentos difíciles, Esos hombres de traje negro pueden haber venido a cobrar una deuda…””Ah, tal vez es por eso que Zhao Yanzi no ha estado estudiando correctamente.
Los asuntos familiares afectan a los hijos…” Pensó.
—Zi, tu consejera de clase vino para una rutina de visita.
¡Ven aquí!
—dijo Zhao Hongyu haciéndole señas a la mesa del comedor.
—Oh…—dijo Zhao Yanzi dejando los palillos y acercándose lentamente.
Hao Ren titubeó por un momento y decidió seguirla.
Luo Ying ya había conocido a Hao Ren y tenía una impresión bastante mala sobre él ya que Hao Ren no pudo concentrarse en lo absoluto durante la reunión de padres y profesores.
—Hola, Señorita Luo —dijo Zhao Yanzi.
—Huh.
—asintió Luo Ying.
—¿Le va bien en la escuela a Zi?
—preguntó Zhao Guang acercándose a ellas mientras sostenía una taza de té.
Él estaba arrugando un poco la frente ya que le preocupaba la fiesta de cumpleaños de Zi, pero Luo Ying, quien era muy observadora, pensó que él estaba preocupado por los fracasos y las deudas de su negocio.
—Ustedes no asistieron a la reunión de padres y profesores de la última vez y desde entonces he querido hablar con ustedes —dijo Luo Ying.
—Pero le fue bastante bien en los exámenes, ¿cierto?
—preguntó Zhao Guang, tomando asiento.
Zhao Yanzi y Hao Ren también se sentaron hombro con hombro sobre el sofá en medio de la sala.
—Esta visita no es acerca de las calificaciones.
Es acerca del problema de las relaciones tempranas —dijo Luo Ying.
—¿Relaciones tempranas?
—preguntaron preocupados al mismo tiempo Zhao Guang y Zhao Hongyu.
—Yo sabía que él no les había hablado al respecto —dijo Luo Ying mirando a Hao Ren antes de girarse hacia la pareja y continuar—: Zhao Yanzi es muy famosa en la escuela y muchos chicos gustan de ella.
Recientemente, muchos le han dado regalos en vista de que ya casi es su cumpleaños.
Tras escuchar a la consejera de clase, Zhao Yanzi frunció los labios y miró a Hao Ren como si le preguntara por quéél no le había dado un regalo todavía.
Todos esos regalos de cumpleaños, tarjetas y cartas de amor que recibía de los chicos de la escuela ya habían sido desechados en la basura.
—Incluso escuché rumores de que ella se ha estado viendo con un tipo que no es de nuestra escuela.
Ese chico escaló el muro para verla —continuó Luo Ying.
—¿Oh?
—respondieron Zhao Guang y Zhao Hongyu comenzando a ponerse serios.
—El nombre de ese chico es Hao Ren y es de la Primera Secundaria de la Ciudad del Norte.
Escuché que es apuesto y bueno en el básquetbol.
Piensas que tus profesores no saben nada, ¡pero de hecho lo sabemos todo!
—dijo Luo Ying, dirigiendo esta última porción de la frase a Zhao Yanzi.
—¿Hao Ren?
—dijeron Zhao Guang y Zhao Hongyu mirando a Hao Ren y sintiéndose aliviados.
No obstante, el rostro de Zhao Yanzi revelaba su vergüenza.
Ella seguía diciendo que no le gustaba Hao Ren, pero Luo Ying hacía que pareciera como si ella estuviera enamorada de él.
Después de que Luo Ying vio las reacciones de Zhao Guang y de Zhao Hongyu, dijo con mucha seriedad—: El problema del amor adolescente no puede ignorarse.
Y en cuanto a este chico de nombre Hao Ren, les sugiero que cooperen con la escuela y lo vigilen.
Zhao Hongyu le lanzó una mirada a Zhao Yanzi y el rostro de Zhao Yanzi se enrojeció de inmediato.
—En este momento, estudiar es muy importante.
El amor adolescente no debe permitirse.
Las calificaciones de Zhao Yanzi están mejorando por fin y como sus padres, ustedes no deberían enfocarse en sus negocios ignorando la educación de sus hijos…—dijo Luo Ying observando a Zhao Yanzi y a sus padres mientras hablaba.
—¿Y qué dicen sobre estar comprometidos?
—preguntó de repente Zhao Hongyu interrumpiéndola.
—¿Estar comprometidos?
—dijo Luo Ying con la mente en blanco—: ¿Acaso es una broma?
¡Zhao Yanzi está apenas en el Octavo Grado!
¿Qué quieres decir con comprometidos?
¿En que están pensando como padres?
—De acuerdo Señorita Luo.
Entendemos —dijo Zhao Guang, alzando las manos con calma y preguntando—: ¿Zi tiene otros comportamientos malos en la escuela?
—Otros comportamientos malos… Bueno, ella no presta atención a las lecciones, le gusta hablar en clase, lee historietas en clase y hasta se salta las clases de vez en cuando para salir a jugar.
Incluso se llevó con ella a una amiga, Xue Ling.
Además, siempre está discutiendo con los chicos en la clase de educación física.
Una vez, mientras estaba almorzando, ella derramó su sopa a propósito sobre la ropa de otra chica de su clase.
Luo Ying continuó su lista de las malas conductas de Zhao Yanzi, haciéndola quedar mal.
Hao Ren giró levemente su cabeza hacia Zhao Yanzi.
“¡Guau!
¡Así que Zhao Yanzi se porta tan mal en la escuela!” Pensó.
El rostro de Zhao Yanzi pasó de la palidez al enrojecimiento, luego del rojo al negro y luego del negro al verde.
Al final, no pudo hacer otra cosa que pararse y gritar—: ¡Señorita Luo!
¡Eso es porque ellos me atacan a mí primero!
¿De acuerdo?
¿Debería dejar que me acosen sin hacer nada?
—Oh, sí, una cosa más.
Le gusta mucho responderle a los profesores —dijo despacio Luo Ying.
¡Bam!
Zhao Yanzi arrojó su pequeño abanico sobre el sofá y caminó hacia las escaleras.
Hao Ren se puso de pie rápidamente y sin esperar la señal de Zhao Hongyu, subió también las escaleras.
Zhao Hongyu, sentada en la sala del primer piso, la miró con una sonrisa incómoda y dijo—: Señorita Luo, por favor, no le preste atención.
Hao Ren subió al segundo piso y caminó hacia la puerta que tenía una señalética con un ícono de cerdito.
Intentó girar la manija de la puerta y se dio cuenta de que estaba cerrada con llave.
—¡Zi!
—gritó Hao Ren desde afuera de la habitación, pero adentro Zhao Yanzi se mantuvo en silencio.
“¡Esencias de los Cinco Elementos, absorban!” Hao Ren colocó su mano sobre la manija de metal y utilizó el Rollo Sombra de la Espada que Parte el Rayo para absorber algunos de los elementos metálicos y así aflojar el mecanismo de la puerta.
La puerta se abrió.
Hao Ren vio que Zhao Yanzi estaba acostada sobre su cama y que tenía los ojos rojos.
—¿Qué sucede?
¿Estás llorando?
—preguntó Hao Ren, cerrando la puerta antes de acercarse a la cama.
—¡No es asunto tuyo!
—respondió Zhao Yanzi con un tono llorón mientras le arrojaba una almohada a Hao Ren.
“¿Cuánto daño podría hacer una almohada?” Pensó Hao Ren, atajando con facilidad la almohada y arrojándola a un lado mientras seguía caminando hacia ella.
—¡Dejaré de hablarte si das un paso más!
—dijo Zhao Yanzi molesta mientras se sentaba de repente sobre la cama.
Hao Ren se sintió amenazado y todo lo que pudo hacer fue levantar los brazos y quedarse quieto como si se estuviera rindiendo.
Zhao Yanzi se dio la vuelta para acostarse de nuevo sobre la cama, dejando a Hao Ren con una vista pequeña vista de su espalda.
—Yo también fui un mal estudiante…—dijo Hao Ren, manteniéndose en el mismo lugar y hablándole con suavidad.
—¡Sí seguro!
¡Quién iba a creerse eso!
¡De seguro eras un buen estudiante!
¡O sino porque eres tan bueno estudiando!
—respondió Zhao Yanzi gruñendo, mientras miraba hacia el muro.
—¡No!
¡En serio!
Mis calificaciones estaban bien pero yo nunca escuchaba a mis profesores.
Siempre les di dolores de cabeza.
Si no me crees puedes ir a la Primera Secundaria de la Ciudad Norte y preguntar.
—¡Huh!
¡A quién le importa tu pasado!
—continuó gritando Zhao Yanzi.
La conversación llegó a un punto muerto.
—¿Soy una mala estudiante?
—preguntó de repente Zhao Yanzi, deteniéndose por un momento.
—¡No!
Eres inteligente, amable y linda —dijo Hao Ren.
Para ese momento, Hao Ren no tenía otra opción que decir cosas buenas de ella.
—No soy una buena estudiante, ¡Yo odio a los buenos estudiantes!
—gritó Zhao Yanzi.
“Ah… Tenía una oportunidad del 50% y elegí la opción equivocada…” Pensó Hao Ren.
—¡Sé que a ti te gustan las buenas estudiantes!
—dijo de repente Zhao Yanzi indignada.
—Oh, ¿Por qué lo dices?
—preguntó Hao Ren.
Él no podía seguirle el paso a la línea de pensamiento de Zhao Yanzi.
—¡Por esa presidenta de clase!
¿¡Acaso no es ella una buena estudiante!?
¡Inteligente, amable y linda!
—dijo enojada Zhao Yanzi.
“Vaya… Qué pasa con esos celos…” Pensó Hao Ren sin saber si debía reírse o llorar.
—¿Ah?
¿Cómo entraste?
—preguntó Zhao Yanzi dándose la vuelta súbitamente.
¡Wuuush!
Una energía espada gris apareció sobre la palma de Hao Ren.
Los ojos de Zhao Yanzi se abrieron de par en par, y todas las lágrimas desaparecieron como si se hubiesen evaporado.
Asombrada, Zhao Yanzi preguntó—: Tú…¿Tú ya alcanzaste el nivel Kan?
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