El yerno del rey dragón - Capítulo 97
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Capítulo 97: Capítulo 97 – La pequeña prometida tiene sus propios pensamientos Capítulo 97: Capítulo 97 – La pequeña prometida tiene sus propios pensamientos Editor: Nyoi-Bo Studio Hao Ren cultivó en la oficina de Su Han con los ojos cerrados hasta que, a las seis en punto, lo perturbó la vibración de su teléfono.
—¿Dónde estás Ren?
¡Ven a la Plaza Hongji para cenar!
¡Yo invito!
—gritó emocionado Zhao Jiayi por el teléfono.
—Yo paso.
Hay otra cosa que necesito hacer —dijo Hao Ren.
—¡Maldito seas!
—Zhao Jiayi intentó convencerlo, pero Hao Ren igual respondió que no.
Por lo mismo, tuvo que dejarlo pasar.
—Se terminó el tiempo.
Me retiro —Hao Ren poniéndose de pie, le dijo a Su Han al darse cuenta de que ya eran las seis en punto.
—Ok —asintió Su Han.
Al ver que Su Han no tenía más nada que agregar, Hao Ren salió de su oficina y tomó el autobús hasta la casa de Zhao Yanzi.
Hoy era el día en el que publicarían los resultados de sus exámenes parciales.
Por lo mismo, como su tutor y futuro esposo, Hao Ren quería saber cómo le había ido tan pronto como le fuera posible.
Hao Ren sabía que la cena en la Plaza Hongji con Zhao Jiayi no terminaría temprano, así que después de considerarlo un poco prefirió elegir a Zhao Yanzi en lugar de los chicos.
La puerta principal estaba abierta a medias para cuando Hao Ren llegó allí.
Entró caminando y vio a Zhao Hongyu sirviendo varios platos en la mesa del comedor.
—¡Tía!
—saludó Hao Ren.
—Jeje, aquí estás.
Zhao Guang fue a buscar a Zi, deberían estar de regreso pronto —dijo Zhao Hongyu, sonriendo levemente.
Tras dudarlo un poco Hao Ren le preguntó—: Tía, ¿el cumpleaños de Zi es el mes que viene?
—Hm, sí.
Pensé que ella te contaría al respecto.
¿Por?
¿Estás preparando un regalo para ella?
—preguntó casualmente Zhao Hongyu mientras ponía en orden los platos.
—¿Habrá mucha gente ese día?
¿Vendrá también el Océano del Oeste?
¿Qué no se llevan bien el Océano Este y el Océano Oeste?
—Hao Ren hizo varias preguntas seguidas.
—¿Su Han te dijo todo esto?
—dijo riéndose Zhao Hongyu—: No hay necesidad de preocuparse.
Tú ya formas parte de nuestro Océano Este y ten por seguro que no permitiremos que nadie te haga daño.
Zhao Hongyu se frotó la cabeza como si fuera Zi y al ver lo preocupado que estaba Hao Ren dijo—: No lo pienses demasiado, solo actúa normal.
Si algo sucede, el papá de Zi y yo nos haremos cargo.
—Ok…—asintió Hao Ren.
Después de las palabras de aliento de Zhao Hongyu no había mucho que Hao Ren pudiera decir.
Parecía que en realidad había algunos conflictos entre el Océano del Este y el Océano del Oeste.
Sin embargo, no era un problema para Zhao Yanzi ya que sus padres estaban lidiando con toda la presión.
¡Paf!
Zhao Yanzi abrió la puerta y entró tomada de la mano con Zhao Guang.
Hizo un puchero tan pronto como vio a Hao Ren en la habitación, todavía no había superado el hecho de que Hao Ren la hubiera “acosado” la noche anterior.
—Ok, ¡Vayan a lavarse las manos y cenemos!
—dijo Zhao Hongyu con suavidad.
Después de que los cuatro se habían sentado en la mesa, Zhao Hongyu le preguntó a Hao Ren cómo le iba a su abuela de regreso en casa.
Luego le preguntó si tutorear a Zhao Yanzi interfería con sus propios estudios.
Intencionalmente evitó mencionar nada sobre la pelea que habían tenido Hao Ren y Zhao Yanzi la noche anterior.
Hao Ren contestó a cada pregunta con cortesía mientras que Zhao Yanzi ponía una cara fría y lo ignoraba en la mesa del comedor.
Luego de esto, Zhao Hongyu le preguntó a Zhao Guang sobre las invitaciones para la fiesta de cumpleaños de Zi.
—Ya he hecho la lista y le pedí al Primer Ministro Xia que enviara las invitaciones la última vez que estuve en el Palacio Dragón.
Hasta ahora asistirán todos, el Océano del Sur, el Océano del Norte y el Océano del Oeste.
Algunos de los Reyes Dragón del Río, que están más lejos, enviaran sus regalos y felicitaciones.
Muchos de los Reyes Dragón del Lago asistirán también —dijo Zhao Guang.
—¿Cuántas personas vendrán del Océano Oeste?
—preguntó Zhao Hongyu.
—Alrededor de 50.
Y el viejo Zeng vendrá en persona también —dijo Zhao Guang mientras recogía algunos vegetales con sus palillos.
—¿No estáél en su cultivación aislada de 100 años?
¿Por qué vendrá?
—preguntó Zhao Hongyu.
—Hmmm, todo se debe a este incidente —dijo con desdén Zhao Guang.
Zhao Hongyu frunció ligeramente el entrecejo y sacudió la cabeza, diciendo—: Aunque no tenemos que tenerle miedo ya que Zhao Kuo estará allí.
—Eso es verdad.
Pero nuestro problema más grande no es el Viejo Zeng, sino los Inspectores de las diferentes regiones.
Su Han tiene una buena relación con nosotros y nunca le ha causado problemas al Océano Este.
Pero es difícil saber si los otros Inspectores lo harán —dijo con seriedad Zhao Guang.
Zhao Hongyu señaló a los platos cuando se percató de que Hao Ren escuchaba atentamente.
Dijo—: Primero come.
Después hablaremos de esto.
Hao Ren pensó para sus adentros: “el cumpleaños de Zhao Yanzi será un evento gigantesco.
Parece que se presentarán muchos dragones poderosos”.
—Oh, conocí a la consejera de la clase de Zi cuando la recogí hoy —dijo de repente Zhao Guang.
—Oh, estaba por preguntar.
¿Cómo estuvo?
Los resultados de los parciales de Zi deberían haber salido ya, ¿cierto?
—dijo repentinamente emocionada Zhao Hongyu.
—Ya salieron, pero su consejera de clase no me comentó sobre ellos.
Ella dijo que distribuirán las tarjetas de reportes mañana en la noche, en la reunión de padres y profesores —dijo Zhao Guang.
Cuando sus padres comenzaron a hablar sobre sus calificaciones, Zhao Yanzi comió con la cabeza baja, fingiendo que no les estaba escuchando en lo absoluto.
Sin embargo, basándose en su reacción, Hao Ren asumió que le había ido terrible.
—¿Mañana a la noche?
Que emoción.
Yo he estado trabajando en mis diseños últimamente y no tendré el tiempo para ir mañana.
¿Puedes ir tú en mi lugar?
—preguntó Zhao Hongyu.
—Sé que estás ocupada estos días pero yo he estado preparando las cosas para el evento del cumpleaños de Zi, y tengo que hacerle una visita al anciano Mu del Bosque de la Brisa.
Tú sabes que las personas como él no asistirán si no les entrego las invitaciones en persona.
Una vez que esté allí, él seguramente insistirá en que juguemos al ajedrez y charlemos.
Ni siquiera sé cuándo podré regresar —respondió Zhao Guang.
Zhao Hongyu suspiró, y dijo—: Mañana es la fecha límite para presentar los planos para la nueva Times Square de Beijing, y en verdad quiero participar de la subasta.
Solo hay ocho estudios de diseño arquitectónico de todo el mundo que tendrán la oportunidad de ofertar por ella.
—¡De acuerdo!
¡De acuerdo!
¡No hay problema si no pueden venir!
—gritó insatisfecha Zhao Yanzi.
Viendo a su hija haciendo un berrinche, Zhao Hongyu y Zhao Guang se miraron mutuamente sin poder hacer nada más.
Justo cuando Zhao Hongyu estaba por sacrificar su plan de pujar por el diseño, Hao Ren dijo—: Yo puedo ir en nombre de ustedes.
Zhao Guang y Zhao Hongyu miraron a Hao Ren al mismo tiempo.
Luego se miraron entre ellos y asintieron.
—Eso está bien.
No debería haber ningún asunto importante para esta reunión aparte de la distribución de la tarjeta de reportes —asintió Zhao Hongyu a Hao Ren y dijo—: Entonces, esta vez por favor ve en nuestro lugar Ren.
—La reunión entre padres y profesores comienza mañana a las seis en punto de la tarde, y Z está en el octavo grado, Clase 2.
No llegues tarde por favor —dijo Zhao Guang.
Al decir esto también accedía a la idea de que Hao Ren asistiera a la reunión por ellos.
Hao Ren pensó de repente en el tercer tío de Zhao Yanzi, pero entonces recordó el temperamento de ese hombre, sería un milagro si él no ofendiera a los profesores.
Zhao Guang no se atrevería jamás a dejarlo ir a la reunión de padres y profesores.
Si los profesores dijeran algo negativo sobre Zhao Yanzi, su mal temperamento seguro explotaría y él tenía la capacidad de destruir la escuela entera fácilmente con un solo golpe.
Después de resolver el asunto, charlaron por un rato mientras terminaban de cenar.
Hao Ren siguió a Zi escaleras arriba y comenzó la tutoría.
Al mismo tiempo Zhao Guang y Zhao Hongyu permanecieron abajo para discutir algunas cosas más.
Zhao Yanzi hizo un puchero con la boca tan pronto como llegaron a su habitación.
Ignorando su actitud, Hao Ren sacó los libros y dijo—: Hoy nos seguiremos enfocando en inglés, y aprenderás la diferencia entre “to” y “for” y cuándo deben utilizarse.
Zhao Yanzi apoyó los brazos sobre el escritorio y sostuvo su barbilla con una mano, sin concentrarse en lo absoluto.
No lucía muy enérgica en su uniforme azul.
Hao Ren supuso que esa era su postura habitual en clases, en vista de lo malas que eran sus calificaciones.
—Escucha con atención, esto es muy útil durante los exámenes —dijo Hao Ren, dando golpecitos al escritorio con su dedo.
Zhao Yanzi todavía no estaba cooperando hoy, inflaba su pequeña boca y tenía la mente dispersa.
—¿Por qué la cara?
¿Ahora que se terminaron los exámenes no me prestarás atención?
—preguntó Hao Ren.
—¡Todavía me duele el pie por tu agarre de ayer!
—gritó de repente Zhao Yanzi.
—¿Si?
Bueno, las marcas de tus mordiscos todavía están en mi brazo también —dijo Hao Ren, arremangándose las mangas para enseñarle.
—¡Te lo merecías!
—gruñó Zhao Yanzi.
—Oh, ¿Debería dejar que me patees sin hacer nada al respecto?
—preguntó Hao Ren.
—Bueno, anoche tú…—dijo ella, y se sonrojó mientras se detenía a mitad de la frase.
Hao Ren recordó la noche anterior y bajo la mirada al pie de ella.
Estaba utilizando medias blancas de estudiante, y la parte baja de sus piernas dejaban ver una ligera curvatura.
No era extravagante, pero la forma de sus piernas era bonita.
Notando los ojos de Hao Ren bajando, Zhao Yanzi gritó muy fuerte de nuevo—: ¡Todavía estás mirando!
—¿No las estás usando para que la gente las mire?
—preguntó Hao Ren.
—¡Pervertido!
—gritó Zhao Yanzi lanzándole un puñetazo a Hao Ren.
Él atrapó su pequeño puño y soltó una risa, diciendo—: De acuerdo, ya no me meteré contigo.
Comencemos.
No obstante, Zhao Yanzi lo miró fijamente y le dijo—: ¡Discúlpate primero!
Hao Ren continuó riéndose con el puño de ella aún en su mano.
—Me estabas mirando las piernas a escondidas ayer.
¡Discúlpate por eso!
—siguió Zhao Yanzi, que ya parecía una novia insolente.
—Ok, ok, ok, no debería haberte mirado las piernas —dijo Hao Ren.
—¿Estás arrepentido?
—dijo Zhao Yanzi, queno estaba lista para dejar ir el asunto.
Hao Ren suspiró—: Lo estoy.
—¡Así está mejor!
—dijo Zhao Yanzi retirando su puño, aunque todavía entrecerraba los ojos molesta.
Hao Ren no pudo hacer otra cosa que reírse de esta niña que había pasado todo el día molesta.
“Simplemente veré tus suaves piernas… En otro momento…” Pensó Hao Ren, deteniendo sus pensamientos en ese punto.
Si siguiera pensando en eso sería de hecho un pervertido.
—La lección de hoy es sobre las diferencias entre las preposiciones “to” y “for”, y cuando se utilizan con el sujeto —dijo Hao Ren abriendo su libro y continuando con la lección.
Sin embargo, sin previo aviso, Zhao Yanzi se levantó y salió corriendo de la habitación.
“¿Qué está haciendo esta niña?
Está tratando de molestarme a propósito…” pensó Hao Ren ya algo molesto de que ella lo hubiera interrumpido dos veces seguidas.
Zhao Yanzi entró corriendo a la habitación justo cuando Hao Ren estaba por ir a buscarla, casi corre hasta sus brazos.
—¿Qué estás haciendo?
—Hao Ren le preguntó, mientras se volvía a sentar en el escritorio después de Zhao Yanzi.
—¡Aquí tienes!
—dijo lanzando algo enfrente de Hao Ren.
Hao Ren echó un vistazo y se dio cuenta de que se trataba de una bandita.
Confundido le preguntó—: ¿Por qué me das esto?
—Para tus heridas, ¡estúpido!
—dijo Zhao Yanzi con rudeza.
—Tengo tus mordiscos por todas partes y solo me diste una bandita —dijo mirándola Hao Ren.
—¡Es para esto!
—dijo Zhao Yanzi sonando aún más molesta mientras señalaba el codo izquierdo de Hao Ren.
Hao Ren levantó su brazo pero no alcanzó a ver la herida.
Con su mano derecha tocó la parte que no podía ver y sintió el dolor.
“En realidad hay una herida aquí…” Pensó Hao Ren.
“No estoy seguro si me lastime hoy durante la escalada o mientras jugaba básquetbol”.
Bajó la mirada hacia la bandita sobre el escritorio y le dijo a Zhao Yanzi—: Gracias.
Ella se dio vuelta, dándole la espalda mientras sus pequeñas colitas se sacudían, y soltó una tos—: ¡Jum!
Hao Ren se volvió a reír.
Abrió la bandita e intentó colocársela sobre la herida.
Sin embargo, no le resultaba sencillo colocársela con precisión en un punto tan ciego.
Trató de ponérsela con su mano derecha mientras doblaba el codo izquierdo.
Como no podía ver nada, solo podía depender del tacto.
Hao Ren falló un par de veces y lucía como un gorila que se rascaba.
—¡Estúpido!
—gritó Zhao Yanzi, que ya no podía soportarlo.
Agarró la bandita y la puso sin demoras sobre la herida.
“Pudiste ofrecerte a ayudarme hace rato”, pensó para sus adentros Hao Ren.
Sin embargo, aún lo conmovía un poco por el hecho de que le buscara una bandita.
Ella la había traído tan pronto como notó la herida.
El único problema era el diseño con caricaturas de esta bandita rosada.
Decidió no prestarle atención ya que su manga la ocultaría.
—Ahora, hablemos sobre las preposiciones “to” y….
—continuó con su clase Hao Ren y Zhao Yanzi finalmente se calmó y comenzó a tomar notas.
Sus calificaciones eran terribles, pero su letra era muy agradable a la vista.
Después de una hora, Zhao Guango entró y le preguntó a Hao Ren como les estaba yendo.
Ya que Zhao Hongyu trabajaba en su diseño en el ático, Zhao Guang llevó a Hao Ren hasta la habitación contigua.
El olor a repelente había desaparecido.
Zhao Guang le preguntó algunos detalles sobre su cultivación.
La destreza de Hao Ren para practicar el Rollo de la concentración espiritual se había hecho cada vez mejor.
No obstante, avanzar al siguiente nivel no era solo un asunto de destreza.
Zhao Guang se tomó algo de tiempo para responder a las preguntas de Hao Ren sobre la cultivación.
Tras haber contado con las instrucciones de Zhao Guang, el Primer Ministro Xia y de Su Han, así como con los afectuosos consejos de Lu Qing, Hao Ren era cada vez más capaz de comprender los puntos críticos de la cultivación del Rollo de la Concentración Espiritual.
Podía recolectar las ideas de todos ellos y complementarlas unas con otras.
No cualquiera podría tener la oportunidad de conseguir la ayuda de estos cuatro maestros, especialmente cuando solo se trataba de una técnica tan básica como esta.
El sincero interés de Hao Ren por aprender era una de las razones por las que ellos estuvieron dispuestos a enseñarle todo lo que sabían.
Después de la sesión de tutoría de Zhao Guang ya eran casi las nueve en punto y la comprensión de Hao Ren en cuanto al Rollo de la Concentración Espiritual alcanzó un nuevo nivel.
Regresó a la habitación de Zhao Yanzi y la encontró haciendo sus tareas.
Ya se había puesto sus pijamas, lo que la hacía lucir muy bonita.
Hao Ren recogió los libros y le preguntó—: ¿Te fue mal en los exámenes?
Había querido hacerle esta pregunta desde hace mucho tiempo pero aguardó a cuando estuviera por irse.
— Si me fue mal entonces debes ser un mal profesor —dijo ella levantando la cabeza.
Hao Ren sacudió la cabeza y sonrió mientras salía de la habitación.
Hao Ren no quería que Zhao Guang lo llevara a la escuela y por lo tanto, en su lugar, insistió en tomar el autobús.
“Si le fue bien, entonces debe haber sido todo por su trabajo duro.
Estoy realizando una tarea muy poco agradecida”, pensó Hao Ren.
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