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El Yerno Millonario - Capítulo 29

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  3. Capítulo 29 - 29 No saben con quién hablan
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29: No saben con quién hablan 29: No saben con quién hablan Fred White se plantó frente a la entrada de Harley Seguros con el pecho inflado y la barbilla levantada.

Hoy es mi día, pensó.

Esta era la oportunidad perfecta para demostrarle a la mamá de Claire de qué estaba hecho.

Y si la mamá quedaba impresionada, la hija llegaría sola.

Con Claire de la mano y toda Aurous Hill mirando…

no está nada mal.

Se volvió hacia el grupo con voz fuerte y segura: —Señoras y señores, tranquilos.

El dueño de esta empresa va a salir en un momento y les va a devolver su dinero.

El grupo estalló en aplausos.

—¡Qué muchacho tan capaz!

—¡Gracias a Elaine que lo trajo!

—¡Con él aquí ya estamos salvados!

Sólo Charlie observaba en silencio, con una sonrisa que no era de alegría.

Este cuate se cree demasiado.

La va a pasar muy mal en un momento.

Mientras Fred White saboreaba los elogios con la cabeza en alto, la puerta de Harley Seguros se abrió desde adentro.

Salió Harley Zhou acompañado del hombre del traje Thompson.

Orvel Hong.

Su aura llegaba antes que él.

A su espalda, varios hombres fornidos lo seguían de cerca.

Sus guardaespaldas personales, todos de presencia imponente.

Pero Orvel Hong era tan poderoso que mucha gente conocía su nombre sin haber visto su cara.

Su círculo real era estrecho, y los del grupo de jubilados no lo frecuentaban.

Fred White tampoco.

Así que nadie lo reconoció.

El grupo sólo identificó a Harley Zhou, el dueño de la empresa.

Y eso bastó para que la emoción volviera a dispararse: —¡Miren, Fred sí lo hizo salir!

¡Es increíble!

—¡Gracias a Elaine tenemos esperanza!

—¡Elaine, ese muchacho es un yerno de primera!

¡Vale por mil!

Elaine escuchaba los halagos con una sonrisa que no le cabía en la cara.

Fred White la había hecho quedar de maravilla frente a todas sus amigas.

La miraban con envidia y admiración.

Era exactamente lo que quería.

¿Ven?

Así se hace.

Fred White avanzó con paso triunfal hacia los dos hombres.

No conocía a Harley Zhou ni a Orvel Hong.

Pero Harley Zhou claramente le mostraba deferencia al hombre del traje Thompson, así que Fred dedujo que ese señor era el jefe.

Se paró frente a Orvel Hong con la arrogancia de quien está acostumbrado a tener la última palabra: —¿Usted es el dueño de Harley Seguros?

Orvel Hong respondió con una calma que habría hecho temblar a cualquiera que lo conociera: —El dueño no soy yo.

Yo sólo echo la mano.

Pero si tiene algo que decir, puede decírmelo a mí.

Fred White asintió con una sonrisita condescendiente y dijo: —¿Un empleado?

Entonces no tienes nada que hacer aquí.

Manda a tu jefe, no voy a perder el tiempo con un mandadero.

Charlie cerró los ojos un segundo.

Qué idiota.

El hombre del traje Thompson llevaba el poder escrito en cada gesto, en cada línea del cuerpo.

Tenía guardaespaldas.

Tenía esa mirada que sólo tienen los que no necesitan levantar la voz para que los obedezcan.

Cualquiera con dos dedos de frente habría notado que ese hombre no era un empleado de nada.

Pero Fred White no tenía esos dos dedos de frente.

Elaine, por su parte, ni se quedó atrás: —¡Fred, no le pierdas el tiempo a ese!

El de junto es el dueño de Harley, habla con él directamente.

Harley Zhou abrió los ojos como platos.

¿Estos dos están locos o qué?

Le acababan de decir a Orvel Hong que era un mandadero.

Que se quitara del camino.

Que no servía para nada.

En todo Aurous Hill no había una sola persona que se atreviera a hablarle así a Orvel Hong.

Las que lo habían intentado ya no estaban aquí para contarlo.

Orvel Hong no tenía paciencia para insultos: mandaba a los que lo ofendían a alimentar los peces del río.

Y este par acababa de insultarlo en su cara.

Fin del Capítulo 29

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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