El Yerno Millonario - Capítulo 51
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51: Dos BMW en la puerta 51: Dos BMW en la puerta El restaurante recién inaugurado de Stephen quedaba en la zona de desarrollo al oriente de Aurous Hill.
Era una zona alejada del centro, con terrenos amplios y poca densidad de población.
Charlie se preguntó por qué Stephen había elegido ese lugar para abrir.
Pero Claire le explicó en el camino que varias empresas manufactureras importantes habían llegado recientemente a esa zona — entre ellas Foxconn y otras compañías de ese nivel — y que en cuanto arrancaran operaciones, la demanda de restaurantes se dispararía.
Stephen sabe lo que hace, pensó Charlie.
Llegó antes que la competencia.
El restaurante se llamaba Yuelai y ocupaba un edificio de dos pisos sobre una avenida ancha y nueva, con suficiente espacio para estacionamiento y una fachada que no era modesta.
Cuando Charlie llegó, ya había una fila de carros en la entrada.
Un grupo de jóvenes fumaba y platicaba recargado en un BMW dorado.
Charlie los reconoció.
Excompañeros de la universidad, aunque ninguno era alguien con quien hubiera tenido trato real.
El que llevaba la voz cantante era un tipo al que Charlie recordaba bien.
Se llamaba Gerald — no el Gerald White de los Willson, sino un compañero de clase con ese nombre — y en la universidad había sido uno de los “ricos” más conocidos del grupo.
También había intentado acercarse a Claire, sin éxito.
Ese Gerald estaba recargado en el cofre del BMW dorado recibiendo halagos de sus compañeros: —¡Compa Gerald, en serio eres otro nivel!
Recién graduado y ya en un BMW así.
¿Es el 540, verdad?
¿El tope de la Serie 5?
Gerald sonrió con modestia calculada: —El 540, sí.
Son unos setecientos, ochocientos mil.
No es gran cosa.
—¡Cómo que no es gran cosa!
¡Es el importado más caro de la Serie 5!
—Yo quiero un BMW Serie 1 de doscientos mil y ni el enganche tengo.
Estoy muy lejos de tu nivel, compa.
—Gerald, ese carro agarra bien fuerte, ¿verdad?
—Bastante.
Normalmente en la calle no encuentro quien me gane.
—¡Qué envidia!
Mi novia me está dejando porque no tengo carro…
En ese momento, alguien con ojo avizor notó otro BMW que se acercaba por la calle: —Oigan, ¿ese BMW también es de alguno de nosotros?
—¡Espera, espera!
¿No es ese el inútil de Charlie?
—¡Sí!
¡Y Claire va de copiloto!
Oigan, ese que come sobras también tiene BMW.
Seguro es de ella, ¿no?
Gerald vio el carro de Charlie y frunció el ceño: —Ese inútil.
Tiene suerte, nada más.
—¿De qué serie es?
Charlie maniobró para estacionarse en reversa.
Gerald le echó un ojo a la cajuela y soltó una carcajada: —520.
La versión de entrada de la Serie 5.
La más barata del catálogo.
Cualquiera que quiera presumir sin tener puede comprarse esa.
El de al lado asintió de inmediato: —Compa Gerald, tú traes el tope de línea y él trae el más corriente.
Ni se comparan.
—Me alcanza para comprarme los dos —dijo Gerald encogiéndose de hombros.
—¡Eso es nivel, compa!
Charlie estacionó.
Claire y Elsa bajaron primero.
Los chicos del grupo dejaron de hablar de carros en décimas de segundo.
Una avalancha de saludos: —¡Llegaron las dos flores del grupo!
Fin del Capítulo 51
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