Elemenyin: Saga Of Breaking Limits Beyond - Capítulo 23
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- Capítulo 23 - 23 Capitulo 23 Enfrentacion entre cultos
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23: Capitulo 23: Enfrentacion entre cultos 23: Capitulo 23: Enfrentacion entre cultos En la noche… El trío se refugió de vuelta en Steelition, dentro de la academia de inventos metálicos, en una sala donde varios políticos y usuarios de metal discutían sobre la situación de los cultos.
Flare observaba su dispositivo, esperando a que llegaran las noticias, mientras Yerno e Iris discutían.
—Esto se va a salir de control… —dijo Iris.
Yerno respondió: —Estoy de acuerdo con eso.
O sea, ¿ese estúpido viene a crear un grupo para qué?
Todo lo que sé es que Charles va a terminar matándolo solo con su habilidad.
De repente, un alcalde de Steelition entró a la sala, mirando alrededor.
—¿Cerraron las puertas?
—preguntó el alcalde.
Muchos de los estudiantes asintieron, trabajando con las armas, mientras los niños eran enviados a otra sala.
El alcalde luego vio al trío y caminó hacia ellos.
El trío lo observó, mientras Flare se levantaba del sillón.
El alcalde preguntó: —¿Por qué están ustedes aquí?
Flare contestó: —Buscábamos refugio debido a las invasiones de los cultos.
El alcalde se molestó un poco y dijo: —Esos sucios cultos no tienen nada que hacer… Maldita sea… esto se está volviendo un caos.
El alcalde miró a los otros y agregó: —Al parecer, nuestros guardias los dejaron entrar.
Bueno, no tengo el poder para sacarlos a ustedes tres.
Luego miró directamente a Yerno y preguntó: —¿Eres el chico que tiene esa habilidad antigua, verdad?
Yerno lo miró y contestó: —¿Eh?
Sí soy.
¿Qué pasa?
El alcalde pensó un poco y dijo: —Siento que conozco a alguien de tu familia, una mujer de 64 años, con su marido que era un héroe retirado… Flare, curioso, preguntó: —¿Yerno tiene abuelos?
¿Y su abuelo era un héroe retirado?
El alcalde asintió y explicó: —Era un héroe destacado por detener varios misiles solo con su habilidad de agua cuando tenía cuarenta y seis años, durante la guerra entre Elemenyin y Alemania.
Flare pensó un poco y volvió a preguntar: —¿Cuántos años tiene el viejo?
El alcalde contestó: —Él ya murió hace años.
El viejo nació en 1893.
Iris lo miró y preguntó: —Si el viejo nació hace dos siglos, ¿por qué la abuela no?
Eso no tiene sentido… El alcalde explicó: —Es porque la abuela tenía la misma habilidad que ese hombre, solo que más dominada.
Ella tenía cuarenta años cuando su esposo entró en la guerra, y mientras él no estaba, ella perfeccionaba su habilidad.
Gracias al ritual antiguo de Maximum Effort, con el que se obtiene un poder más allá de los límites, consiguió sobrevivir muchos años más.
Incluso se dice que hasta redujo su edad gracias a su dominio de la habilidad.
Si no fuera por eso, también habría muerto de vieja.
Y bueno… ahora tiene cientos de años.
Yerno, incrédulo, preguntó: —Espera… ¿mi “abuela”, de la que hablas, ya tiene mi habilidad dominada?
El alcalde contestó: —Sí, todavía está viva.
Pero está siendo protegida por los guardias de élite.
El trío se sorprendió.
Flare, confundido, preguntó: —¿Protegida por los guardias de élite?
Yo pensaba que ellos iban a matarlos por órdenes del presidente.
El alcalde explicó: —Ella tiene la ciudadanía oficial de una ciudad lejana.
Consiguió esa ciudadanía cuando tenía 56 años.
Quiso mudarse a Waterion para ver a tus padres, pero no pudo hacerlo por el peligro del dictador de esa época.
Iris suspiró un poco y preguntó: —¿Y dónde está ella ahora mismo?
El alcalde contestó: —En la República de Elementos Mixtos.
Está siendo enviada por guardias de élite a uno de los refugios de máxima seguridad debido a los cultos.
En ese momento, uno de los estudiantes corrió hacia el alcalde y gritó: —¡Señor alcalde, están aquí!
—¡Llegaron los cultos!
¡Prepárense!
El alcalde caminó hacia la mesa y usó el radio: —Declaren esto una emergencia.
Debemos prepararnos.
El radio respondió: —Vamos en camino, señor.
No se preocupe.
El alcalde apagó el radio y miró al trío: —Asumo que cada uno de ustedes conoce a ese culto, ¿verdad?
Flare asintió y respondió: —Ese culto se expandió rápidamente hacia cualquier ciudad.
Dicen que todas las habilidades tienen una segunda vida, y que para garantizar esa “bendición” hay que seguir sus reglas.
Las víctimas más afectadas fueron Venenocin y Sucuba.
El alcalde se frustró y dijo: —Por supuesto… La alcaldesa de Sucuba siempre se mete en problemas… ¿Cómo se supone que sepamos quiénes de ellos son miembros del culto?
Flare contestó, mirando por la ventana: —Ellos tienen un tatuaje en sus brazos y, a veces, hasta en la frente.
Buscan inocentes para capturarlos, incluso niños.
El alcalde asintió: —Me alegra que tengas información sobre ellos.
Esto será útil.
De repente, un héroe entró en la sala.
Tenía puesta una armadura metálica, una espada, un escudo, un casco de metal y unos ojos azules.
El trío lo miró, y Flare lo reconoció: —El héroe de metal… Michael.
Yerno se levantó, quedándose al lado de Flare, y preguntó: —¿El héroe de metal?
Flare asintió y explicó: —Este fue uno de los héroes más modernos e importantes del mundo.
Era un migrante originario de Estados Unidos que se mudó aquí para ingresar a la academia de inventos metálicos, ya que decía tener una maestría en ingeniería e invenciones.
Por eso, en esta academia hay máquinas y herramientas usadas para construir y aprender a crear el material metálico, en caso de que no sepas usar bien la habilidad.
Michael miró al alcalde y preguntó: —¿En qué me necesita?
El alcalde explicó: —En proteger la entrada.
Nuestra gente está en problemas por la expansión de los cultos.
Michael asintió, preparó su espada y dijo: —No será un problema para mí, no se preocupe.
Michael se marchó caminando, saliendo de la sala.
Iris preguntó: —¿Acaso ese tipo tiene una habilidad?
Yerno contestó: —Esa es una buena pregunta… Si tuviera una habilidad, ¿para qué necesita las armas?
Flare miró a Yerno y dijo: —¿En serio crees eso?
La habilidad de metal no es ofensiva, es más pacífica.
Y si él tuviera una habilidad, igual seguiría dependiendo de sus armas.
————————————————————————————————————————————————————————————————————————— En Flameyon… Flario y su banda estaban sentados en una sala secreta, discutiendo.
—Debemos saber que ese culto va hacia Iceling y Waterion por esta razón.
Pero tengo otra mala noticia —explicó uno de los presentes.
Flario miró al hombre y preguntó: —¿Otra mala noticia?
Dímela.
El hombre contestó: —Este culto no es el único que está en nuestro radar.
Hay como tres cultos más alrededor de la nación.
Los presentes se sorprendieron, menos Flario, que dijo: —¿Más cultos… a dónde van ahora?
El hombre presionó un botón; apareció un holograma del mapa que señaló Plantasio y Shockling.
—Los otros dos van específicamente a estas ciudades.
Deberían enfrentarse entre sí, formando una guerra de cultos —explicó.
Señaló otro punto en Cloudser y añadió: —Ese otro culto debería ser aliado del de Chezde.
Están ahí porque tienen a la guardiana bajo su control.
Flario preguntó: —¿Te refieres a Skylar?
El hombre asintió: —Así es.
Si queremos atacar a los demás cultos, debemos hacerlo con mucho cuidado.
Flario se levantó de la silla y dijo: —Es fácil atacarlos.
Tenemos pequeños misiles con los que podemos aniquilarlos.
El hombre replicó: —¿Los mismos misiles que robaste del ejército?
No lo creo.
Sonaría bien, pero ¿qué pasa si alguno de ellos o un oficial se da cuenta del ataque?
Flario respondió: —Eso no importa, al fin y al cabo… Flare (sic) señaló una pizarra donde había una foto de Iris y dijo: —Ella debería estar en algún lado de la ciudad.
El hombre suspiró y añadió: —Señor, Iris ya se fue de Sucuba después de la invasión.
Flario se quedó pensativo y dijo: —Enviaré a quince de mis mejores hombres para que la localicen.
El hombre no estaba convencido: —No, no lo hagas.
Esos integrantes podrían capturarla, ya que son demasiados y llamarían la atención.
Flario lo interrumpió, poniendo un dedo en sus labios para callarlo.
—Eso no importa —dijo Flario—.
Ellos podrán con eso.
Los quince miembros partieron del lugar.
———————————————————————————————————————————————————————- Pelagia siguió corriendo por el bosque, esquivando a los miembros del culto.
—Son muchos… no podré correr así por mucho tiempo —pensó Pelagia, cada vez más preocupada.
De repente, un gas violeta llenó el área.
El aire se volvió denso; los miembros del culto empezaron a caer, víctimas de un envenenamiento letal.
Pelagia miró a su alrededor, confundida.
—¿Un gas venenoso?
—murmuró—.
Una voz resonó entonces: —¿Qué hace usted aquí, Pelagia?
Pelagia se volvió y se encontró cara a cara con Charles.
—¿Papá?
—dijo Pelagia—.
¿Tú mataste a todos esos…?
Charles suspiró y respondió: —Sí.
Ya los eliminé con gas corrupto.
Camino entre los cuerpos, observando la escena en silencio.
Luego preguntó: —Pelagia, ¿por qué te has metido en problemas?
Te dije que volvieras a Venenocin.
Pelagia dio un paso al frente, furiosa: —¡Esa ciudad ya estaba infestada por ese culto!
Por eso me fui de Venenocin, para buscar refugio.
¡Esos imbéciles casi me secuestran!
Charles se giró y la miró con sus ojos corruptos: —Hubieras venido a Waterion.
Ahí está el presidente.
Pelagia negó con la cabeza: —Waterion también está infestado.
Además, ¿por qué el presidente no hace nada para resolver esto?
Charles mantuvo la misma expresión, imperturbable: —A veces hay que pensar en una solución para resolver la situación del culto.
Eso puede tardar.
Pelagia insistió: —Tu expresión nunca cambia… ¿qué está haciendo el presidente para permitir que tú mates a estas personas?
Charles no respondió.
Simplemente desapareció.
Pelagia se quedó quieta, molesta y frustrada.
—Como siempre… evade mis preguntas —pensó.
—————————————————————————————————————— Desde lo alto… Yuko se quedó parado en una torre en Waterion, mirando a los miembros del culto.
—Mi plan debería estar funcionando por ahora… He capturado a 34,000 víctimas de Waterion.
Me fascina este plan.
Solo falta un cuarto de la ciudad.
Una voz interrumpió: —¿Supongo que todo esto fue obra suya?
Yuko se dio la vuelta, viendo a Fred.
Yuko sonrió y dijo: —Ah, eres Fred.
El rey del río.
Yuko activó su habilidad; sus manos comenzaron a brillar de color violeta.
Fred, con la capa azul puesta, se preparó.
Yuko corrió hacia Fred, mientras este se alejaba lanzando bolas de agua a presión.
Yuko esquivó cada bola de agua y utilizó su mano para controlar a los miembros del culto desde abajo, creando enredaderas que intentaron atrapar a Fred.
Sin embargo, Fred reaccionó cortándolas con agua a presión, sin dejar de mirar a Yuko.
—Así que tienes una habilidad antigua… No esperaba que tú poseyeras ese poder.
Yuko soltó una risa y respondió: —Y tengo mucho más que mostrarte de lo que soy capaz.
De un golpe, Yuko lanzó a Fred contra varios edificios.
Luego reapareció frente a él y lo golpeó con aún más fuerza, haciendo temblar las estructuras.
Pero Fred se recuperó y se apoyó sobre un edificio, mientras Yuko descendía.
—Supongo que, a pesar de tu ancestro, todavía no eres capaz de derrotarme.
Yuko disparó varias bolas de energía, pero Fred las esquivó, pensando para sí mismo: —Esas bolas de energía… pueden poseer a alguien si no tienen cuidado.
Entonces, Yuko alzó los dedos y controló al resto de los miembros del culto, obligándolos a lanzar una llamarada masiva.
Fred reaccionó con rapidez y logró evitarla.
De un salto, Fred se elevó hacia el cielo y lanzó una bola de agua gigantesca contra Yuko.
Este logró esquivarla, provocando que la bola explotara al impactar, enviando a todos los miembros del culto por los aires.
Fred cayó de pie en el suelo y miró a su alrededor.
—Se fue este cobarde… —murmuró.
Pero Yuko se había ocultado dentro de un edificio, observando a Fred.
—Ese tipo es muy fuerte… A pesar de tener su poder ancestral limitado por la capa, todavía está a mi nivel… Lo he subestimado más de lo que pensé —dijo Yuko.
—————————————————————————————————————————————————————————— Mientras tanto, Chezde camina hacia Plantasio con su grupo, mirando a los otros cultos peleándose uno al otro Uno de sus miembros leales observaron a la pelea, con alguien diciendo —Padre Chezde, que podemos hacer con ellos?
Chezde piensa un poco y dice —Todavía no ataquen.
Quiero verlos un poco más.
Las personas de otro cultos matan cada uno, después de algunos minutos de esperar solo quedó cuarenta y seis personas del otro culto Chezde aprovecha esto y caminan hacia ellos con el grupo, mirándolos fijamente —Ustedes deben ser de un culto muy pequeño, no?
Uno de las personas miraron a Chezde, algunos se vieron sorprendidos mientras otros lo veían raro, una persona dijo —Somos un grupo muy pequeño, que haces aquí?
Chezde pone su mano hacia ellos, ofreciendo —Ustedes podrían unirse a mi culto.
Si son muy leales.—y siguió—Después de todo, tu líder ya está muerto causado por esas personas.
Ya no tienes opción.
Las personas asintieron y se unieron al culto
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