Elian: Criaturas De Sangre - Capítulo 51
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- Capítulo 51 - 51 Mente vs Bestia
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51: Mente vs Bestia 51: Mente vs Bestia Elian se encontraba de pie frente a la bestia, observando aquellas pupilas rojas que lo escrutaban con ferocidad absoluta.
En esos ojos no quedaba rastro alguno de humanidad, solo instinto y violencia desatada.
La Bestia Victor tenía el pie sobre la espalda de Elias Monroe, aplastándolo contra el suelo, mientras con su mano sujetaba su cabeza.
El vampírico, malherido, gemía de dolor, aún con vida.
Elias alzó el rostro como pudo y, reuniendo las pocas fuerzas que le quedaban, estiró un brazo hacia Elian, suplicando ayuda con una voz apenas audible.
Victor le mostró los colmillos a Elian, como si quisiera mostrarle sin palabras en qué se había convertido.
Luego descargó el peso de su cuerpo varias veces sobre la espalda de Elias, escuchándose el crujir seco de huesos.
Finalmente, con un tirón brutal, le quebró el cuello hacia atrás con una violencia inhumana.
Elias Monroe murió en el acto.
Elian apretó los dientes y cerró los puños, conteniendo la rabia que le ardía por dentro.
La bestia soltó el cuerpo sin vida sin ningún remordimiento y comenzó a avanzar hacia él, paso a paso, con una ferocidad que hacía temblar el aire a su alrededor.
Maya y Daniel avanzaron por el segundo piso buscando un punto seguro desde donde pudieran observar la pelea.
Encontraron una zona sin techo, abierta, con pequeños jardines interiores y amplias barandas que daban vista parcial al primer piso.
Desde allí tendrían una perspectiva clara de lo que estaba por ocurrir.
Ambos alcanzaron a presenciar el instante exacto en que Elias Monroe era asesinado.
La Bestia Victor se lanzó contra Elian sin darle tiempo a reaccionar.
Elian logró esquivar el primer golpe, pero el segundo lo alcanzó de lleno en el rostro.
El impacto lo hizo caer de espaldas con violencia.
Victor no le dio tregua.
Se abalanzó sobre él y comenzó a descargar una lluvia de golpes salvajes contra su cuerpo.
Elian bloqueaba algunos, desviaba otros, pero la mayoría lograban impactarlo, haciendo crujir el suelo bajo cada embestida.
-¿Qué pasa?
¿Por qué no ataca Elian?-preguntó Daniel con angustia-.
Parece que solo se está defendiendo…
-Elian no está atacando todavía-respondió Maya, sin apartar la vista-.
Me lo acaba de decir mentalmente…
está observando, está leyendo los movimientos de la bestia de Victor.
-¿Y qué piensa hacer?-insistió Daniel.
Maya apretó los labios, tensa.
-Ya lo veremos.
Elian logró sacarse de encima a Victor dandole un golpe duro en el cuerpo donde tenia la herida de la bala que aún no se habia curado por completo.
Con un movimiento rápido, lanzó una patada directa al torso de la bestia.
Sin darle tiempo a reaccionar, se desplazó hacia su espalda intentando sujetarle el cuello.
Pero Victor giró con una velocidad brutal y, antes de que Elian pudiera atraparlo, le propinó una patada violenta que lo lanzó contra una de las paredes del primer piso.
El impacto sacudió el lugar.
Elian cayó al suelo con un gemido leve.
Aun así, se incorporó algo adolorido.
El era un vampirico fuerte.
Elian Inspiró profundo, cerró los ojos por un segundo y, al abrirlos, clavó su mirada en Victor.
Sus ojos adquirieron un brillo azulado e intenso.
Elian estaba usando su poder mental.
Buscaba entrar en la mente de la bestia, debilitarla desde dentro, forzarla a razonar.
Victor avanzó para atacarlo, pero se detuvo de golpe.
Un dolor punzante le atravesó la cabeza.
Se llevó ambas manos al cráneo y soltó un gruñido cargado de confusión y rabia.
Elian dio un paso al frente y habló con voz firme: -No eres un héroe de la ciencia ni de la medicina.
Eres esto…
una bestia.
Te convertiste físicamente en lo que ya eras por dentro.
El verdadero monstruo no es el que nace así, sino el que se niega a comprenderse.
Victor dio un quejido con más fuerza.
Por un instante, su mirada se nubló…
y luego apareció un destello de lucidez.
—Yo te creé en el experimento, me perteneces…—,dijo Victor con su voz grave y deformada.
—Tu no me creaste—respondió Elian sin apartar la mirada.
Yo ya tenía orígenes vampíricos.
Esto iba a despertar tarde o temprano.
Tú solo adelantaste lo inevitable.
-Entonces eres tan fenómeno como yo – exclamó Victor, luchando por expulsar la invasión mental.
Elian atacó con furia.
Su golpe lanzó a Victor varios metros hacia atrás.
En ese instante, al centrarse en el combate físico, el control mental se debilitó.
Victor se incorporó y comenzó a moverse por el amplio primer piso con saltos violentos, evitando cruzar la mirada con Elian.
Elian lo seguía con los ojos, atento, calculando cada movimiento.
La bestia se lanzó de nuevo.
Ambos chocaron y comenzaron a intercambiar golpes a una velocidad sobrehumana.
Se sujetaron con fuerza y rodaron por el suelo, derribando restos de mobiliario y escombros.
Elian quedó arriba y descargó una serie de golpes feroces contra el rostro de la bestia.
Victor rugió y, con un movimiento brutal, lo lanzó por los aires.
Elian logró caer de pie con una maniobra precisa, respirando con dificultad.
-Te mataré como a un insecto -gruñó Victor.
Elian volvió a cerrar los ojos y forzó una vez más la conexión mental.
Esta vez, los recuerdos lo golpearon con fuerza.
Vio a Victor junto a su madre, enferma, consumida por su enfermedad degenerativa.
Sintió su desesperación, su miedo, su impotencia.
Elian aprovechó esa grieta.
-Te convertiste en científico por ella -dijo con voz firme-.
Pero tu madre jamás habría querido que usaras personas como experimentos, que destruyeras vidas por tu ego y ambición.
No querría verte convertido en una bestia.
Victor rugió con furia y, tratando de escapar de esos recuerdos, comenzó a lanzar objetos a su alrededor.
Una pedazo de concreto impactó contra Elian, derribándolo.
Elian herido del brazo, volvió a incorporarse lentamente.
Y en un momento de lucidez, gracias al poder mental, la bestia se dio cuenta que enfrentaba a un vampirico original.
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