Elian: Criaturas Modernas - Capítulo 35
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Capítulo 35: Una Alianza De Sangre
La imagen de Nayra Kovarik desapareció finalmente de los lentes Vances de Maurice Lang. La videollamada había terminado, pero sus palabras aún resonaban en su mente como un eco afilado:
> “…La medicina ultramutada está casi lista. Y ese chico… Elian… es el paciente cero. El experimento que lo empezó todo.”
Maurice sonrió de medio lado, un gesto que solo usaba cuando el poder se acercaba a sus manos. Cerró el puño. Ya había suficiente información. Era momento de moverse.
Abrió la interfaz holográfica de sus lentes y convocó una reunión de emergencia. No era cualquier llamada: activó el “Protocolo Umbra”, una conexión cifrada solo utilizada por los ocho. Uno por uno, los avatares de sus compañeros millonarios comenzaron a aparecer en su mansión virtual privada.
Elias Monroe fue el primero en conectarse, con su habitual tono de superioridad. Luego aparecierón Clarisse Von Albercht, Gregory Vale, Evelyn Grant, Kenneth Wu, Ivan Morell y Richard Slade. Todos vestidos con la elegancia sombría que los caracterizaba, como nobles de un imperio en las sombras medievales.
-¿Qué ocurre, Lang? -dijo Monroe sin disimular su molestia-. Ya es medianoche.
-Tengo información que cambia todo -replicó Maurice, caminando entre las luces azules del entorno virtual-. Información que nos acerca al poder absoluto. He hablado con la periodista Kovarik, quien la puse bajo mi influencia, y me ha dicho lo que necesitábamos saber.
Los demás se inclinaron ligeramente hacia adelante.
-Gentrace está a punto de terminar una versión nueva, más potente… una medicina ultramutada. Una sola dosis podría multiplicar lo que ya somos.
Un murmullo de interés recorrió la sala.
-¿Y cuál es el precio? -preguntó Clarisse con una ceja arqueada.
-Gentrace. Todo Gentrace -respondió Lang-. Tenemos que destruirlos, eliminar a sus líderes. Y no solo eso. En sus servidores están los datos del sujeto original… Elian. El joven de donde extrajeron el ADN que nos brindo esta vida nueva.
-¿Ese muchacho del que se referian Victor Kael y los cientificos? —inquirió Wu—. ¿El que decian que sobrevivió al experimento de mutación natural?…
Exacto. Él esta vivo.
Hizo una pausa y luego continuo.
Pueden capturarlo y volver a experimentar con él y encontrar el modo de eliminarnos a nosotros, así que debemos matarlo.
-¿Y quién te puso al mando, Maurice? -interrumpió Elias Monroe con tono gélido-. ¿Desde cuándo eres el que decide cuándo y y a quien atacamos?
Lang sostuvo la mirada un largo segundo sobre Elias.
Es por el bien del grupo, por la hermandad que somos. Y como yo fui quien descubrió esto, seré yo quien planee esto. Pero si no quieres seguir este plan Elias, no hay problema. Solo no interfieras.
Monroe sonrió apenas, pero no era una sonrisa amistosa.
-Lo haré. Te cedo el liderazgo… temporalmente.
Maurice asintió.
-Perfecto. Entonces debemos ir mañana a la medianoche. Asaltamos Gentrace y tomamos la medicina poderosa. Mataremos a los que intenten detenernos. Y robaremos la base de datos de Elian, para saber su paradero.
-Y nos beberemos la sangre del muchacho, y nos la repartiremos entre todos, ese es el trato, dijo Clarisse sonriendo con brillo en los ojos…
Todos asintieron emocionados. Evelyn Grant se pasó la lengua por los labios diciendo que no podía esperar para probar esa sangre joven…
Una hora despues la videollamada se disolvió como humo.
Mientras tanto, en su apartamento, Nayra Kovarik apagó sus lentes y exhaló profundamente. Se miró en el reflejo oscuro de la ventana. El corazón aún le latía rápido.
Sabía que algo en ella había cambiado.
El leve hipnotismo mental que los vampíricos habían ejercido sobre ella se estaba disipando. Pero la consciencia le había vuelto lentamente, como una lucidez que regresa después de un sueño profundo.
Y cuando finalmente fue libre, lo entendió todo.
Se sentó en su escritorio y activó la grabadora mental.
-Nota para mí misma: “He estado bajo control mental. Lo sé. Pero por ahora no diré nada. Fingiré seguir bajo su dominio… hasta que sea momento preciso.”
Guardó el archivo encriptado con su firma neural.
Los ojos de Nayra brillaron con una mezcla de rabia y determinación.
Luego llamo a la revista digital para la que trabaja. La revista se llamaba: La Fuente Encriptada. Le contesto su jefe llamado Silas Thorne.
—Nayra donde te habias metido—dijo su jefe. Ayer te llame varias veces y no contestaste. Nayra se puso seria y le contó:
Ya sé quienes son los responsables de las más de veinte personas que aparecieron muertas en todo el pais, la cual los cuerpos fueron encontrados sin casi nada de sangre.
Despues de que Nayra le contó todo lo que sabia a su jefe, él se quedo con mucho temor.
Thorne le dijo que seria mejor dejar ese asunto y dar parte a la policia, pero con pruebas.
Nayra le dijo que conseguiría mas pruebas para acabar con el caso.
Esa noche, a kilómetros de distancia, Elian estaba concentrado en su laboratorio casero, mirando la muestra de sangre que debía analizar para su clase de biología celular. Apuntes flotaban frente a él en una interfaz semitransparente, y las células frente al lente de realidad virtual, parecían vibrar con una energía extraña y unica.
Estaba tan absorto que no notó el cambio inmediato en la temperatura del aire.
Y entonces… escuchó la voz. No desde afuera. Sino dentro de su mente.
> -Elian… estás en problemas…
Elian se incorporó, su piel erizándose. Su mirada recorrió la habitación, buscando una fuente lógica.
Grito ¡¿Quién está allí?!. Nada.
Solo su respiración.
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