En el mundo desconocido - Capítulo 102
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102: Cap102:Nueva idea 102: Cap102:Nueva idea Solo lo miramos con nuestros ojos clavados en su cara; él daba una sonrisa mientras que nosotros solo mirábamos.
Eso era todo lo que había pasado ante la tontería que había dicho el vejestorio.
Entonces me paré del sitio y di una media vuelta.
A lo que Ana y Sara hicieron lo mismo, mientras que el vejestorio soltó una risa.
—¡Ja!
¿Qué esperan, debiluchos?
¿Una super estrategia?
En mis tiempos la gente luchaba con todas sus fuerzas.
Y como una respuesta rápida, de mis labios se escapó algo en contra de eso: —Sí, pero mira cómo terminaste.
Con esa respuesta él calló también.
Cuando salimos de la casa, el viento, quien sacudió mis huesos, me dio una bienvenida como si me hubiera esperado.
—Oye, Jacob, entonces ¿qué haremos sobre lo de Sara?
—Intentar confiar en el ermitaño fue pésima idea, entonces debemos encontrar alternativas.
E irrumpiendo, Sara entró a la conversación.
—Oigan chicos, creo que tengo una idea: ¿qué tal si soy un cebo?
—¡NO!
—¡NO!
—¿Ehh, pero no sería más eficiente?
Con una mirada ante el cielo oscurecido, dejé mi mirada clavada ante la luna, quien había visto mis fracasos.
Dejar que ella hiciera esto sería hacer que se repitiera lo mismo que con Soren.
—Si lo hacemos, será pésima idea, creo que Jacob está de acuerdo.
—Así es, lo mejor sería intentar algo diferente.
—¿En serio, Jacob?
¿Pero qué podríamos hacer?
—Huir.
Con esas palabras que hicieron silencio, Ana apretó su puño mientras que intentó tomarme del hombro, mas con un temblor no lo hizo.
Más aun así, habló.
—¡Pero qué estás diciendo, mocoso!
—La idea es salvar a Sara, esta sería la mejor opción.
—Pero, pero…
—Ana, si forzamos más las cosas, ella correrá peligro.
Entiendo que ella quiera ayudar con lo de sus padres, pero ¿qué pasaría con lo demás?
Por eso me he centrado en lo primordial de la misión.
Mas el sonido de unos pasos y el ermitaño recostándose en la pared se hacían presentes y con una risa habló.
—¡Ja!
Vaya gente son ahora, ¿huyendo?
Y yo que pensaba que irían a enfrentar a los demás.
Con una respuesta ante eso, solo seguí avanzando como para irme a otro lado.
—Pues no hay sentido en hacerlo, la misión es proteger a Sara.
—¡Idiota!
Incluso si quieren hacer eso, no lo podrán hacer, está bajo un hechizo que lo evita.
Dándome una vuelta, miré al ermitaño mientras que solté mis hombros, mas aun así entrecrucé mis brazos.
—Ah sí, entonces dime, ¿qué pasaría si intenta huir?
El viejo apretó la foto que tenía mientras miró al suelo e inició a hablar.
—Morirá.
Con un silencio que nos atacó al grupo, así quedamos, pero soltando un poco de aire volví a hablar.
—Si eso no podemos hacer, debemos hacer algo más.
—Ehh, espera Jacob, ¿qué tienes pensado?
—Ah, Sara, tendremos que hacer aparecer al tipo ese.
—¿Que entonces aplicarán mi método?
Entonces con un pisotón al frente iba a alzar la voz, mas alguien se adelantó.
—¡No, vejestorio de mierda, nadie lo hará!
Era Ana, quien hizo tronar sus nudillos.
—Entonces usted, elfa, ¿qué tiene pensado?
Esa fue una manera rápida para encontrarme con todos en poco tiempo.
—Claro, vejestorio, que es rápido porque te tiras a morir.
—Entonces ¿qué pensaban que haría?
Solo así los fuertes ganan.
Entonces, poniéndome una mano en la barbilla, me dejé llevar por mis pensamientos un instante.
—De hecho, creo que puede ser una buena idea.
—¡Espera, qué carajos te pasa, mocoso!
—Sí, la elfa tiene razón.
—Oye, Jacob, ¿qué estás pensando?
Y con una sonrisa, caminé al bosque de donde tomé una rama, arrancándola, para después volverme.
—Miren.
Dibujé un círculo en la tierra mientras que ellos ponían sus miradas en él.
—Digamos que eso es la isla, ahora…
Dentro del dibujo añadí una serie de círculos donde, al tenerlos listos, proseguí.
—Ahora digamos que esos círculos son cada persona que hay, ya sea civil, contemporáneo o bestia.
Entonces añadí una X a un total de 14 personas.
—Ermitaño, dijiste que cada contemporáneo tiene una bestia, ¿no?
—No exactamente, pero por ahí va el asunto, mas aun no veo la conexión de todo.
—Usted calle y aplique la paciencia que debió aprender en todos estos años.
Entonces de las 14 X, encerré a dos.
—Bien, una representa a Sara y la otra a la bestia.
—Oye, mocoso, ¿para qué haces eso?
—Buena pregunta, Ana, entonces dime.
Encerré a otro de los círculos, quienes no tenían nada dentro dibujado.
—¿Qué pasaría si yo portara algo similar a lo de el ermitaño?
Y con un golpe seco que dejó ardiendo mi mejilla, fue respondido.
Con un instante donde hasta el viejo dejó de hablar para ponerse una mano en la barbilla, mantuvo clavada su mirada en el dibujo.
—No es mala idea, elfa, mas bien ¿qué te pasa?
—Que no se aplicará esa cosa.
—Vamos, Ana, no será difícil.
—Oye, Jacob, ¿por qué no dejas que Ana hable?
Creo que tiene algo importante que decir.
Entonces, callándome, dejé que ocurriera lo que tuviera que ocurrir, y ella con sus manos que abrió y cerró en un instante, caminó hacia detrás de mí y alzando mi camisa, recorrió un frío que me erizó la piel, pero aun más el hecho de que el ermitaño y Sara abrieran los ojos ante lo que vieron.
—Espera, qué carajos haces, Ana.
Con mi mano que tembló, moví la camisa hacia abajo, mas ella la mantuvo mostrando la piel con los vasos sanguíneos en negro como si de un tatuaje se tratara, con una línea cicatrizada de lado a lado en la costilla, prueba del último golpe que recibí.
—Ja-Jacob, ¿cómo te pasó eso?
Con unos ojos rojos de los cuales Sara inició a brotar unas lágrimas, hizo que alzara mi mano para limpiar eso mientras que con la otra intentaba empujar lo que había pasado.
—Solo fue una pelea.
Y el ermitaño, entrecerrando la mirada hacia mis costillas, habló.
—Chico, ¿qué mierda pasó en esa pelea, acaso se usó un artefacto?
Tragando saliva, me tocó hablar.
—Sí, era un guantelete que se prendió con unas llamas y chispas.
—¿Y aun así recibiste el golpe?
¿Qué carajos te pasa?
—… Mis uñas se clavaron mientras que incapaz de mirar a alguien de los presentes, se me hacía un nudo en la garganta.
—Chico, sabes, cambio de idea.
Mirando una vez más la foto, soltó un suspiro con una sonrisa para después mirar la casa.
—Pero no olvides la pared.
—Ah, ah sí.
Entonces Sara habló en un susurro a mi oído.
—Oye, eh, Jacob, cuando ocurrió esa pelea, yo no estuve enterada ni nada.
Entonces, dejando que mis manos se estiraran, conté un poco.
—Solo digamos que hubo señal de que el tipo apareció y yo fui a luchar contra él.
—Espera, ¿tú lo sabías, mocoso?
¡¿Por qué no nos avisaste?!
—Debía ser lo más rápido y si muchos iban, podrían dejar al descubierto a Sara, no quería eso.
—Entonces… Con un temblor y tragando saliva, Sara me miró.
—¿Soy la responsable de eso?
Señaló esa herida mía.
—¡No!
¿Cómo puedes decir eso?
Esto es algo puramente culpa mía.
—Pero…
—No hay peros, si fue un problema es el mío y no más.
—Vaya, parece que esta juventud es diferente a la mía.
—Oye, vejestorio, no te has estado quejando tanto antes de la juventud para salir con esas palabras.
—Sí, sí, lo que digas, pero parece que hay más cosas nuevas.
Entonces hablando una vez más, Sara hizo la verdadera pregunta.
—Entonces ¿cómo procederán?
REFLEXIONES DE LOS CREADORES fucken_132 Un capitulo nuevo, se esta recuperando la vieja costumbre.
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