En el mundo desconocido - Capítulo 42
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42: Cap42:El timon 42: Cap42:El timon Mis ojos se abrieron lentamente con el cantar de las aves, trayéndome a la realidad de la que quiero escapar: la isla.
—Ahhhh, supongo que ahí está la unión de mis recuerdos.
Ya sabía quién fui en el pasado.
Aquella duda que me invadía desde hacía tiempo finalmente se había ido, pero me traía otras preguntas: ¿Qué pasó con la paz?
En teoría, se debió lograr porque firmé el contrato para tener más poder, con el cual presionar al gobierno y alcanzar la paz.
Pero, aún en mis recuerdos, eso no estaba solucionado.
También tenía otra duda sobre el trato que había hecho con el viejo rey: lograr la paz para luego ir a apoyarlo y enfrentar a Grim.
—Pero aún me quedan cosas que recordar.
Sin más pensamientos, decidí levantarme de la cama para continuar con mi diario vivir, donde ahora mi objetivo era escapar de esta isla de mal augurio.
Para ello, debía preparar una barca en la que pudiera huir.
Así que mi primera meta sería preparar las tablas para construir mi barca, pero también debía tener una idea clara de cómo sería mi barco.
Para ello, me levanté y fui directo a la biblioteca, donde tomé un cuaderno.
Sabiendo que mi talento artístico era nulo, decidí hacer bocetos simples de lo que sería mi barco.
—No tengo un motor, ni sé cómo hacerlo.
Tendré que usar velas para moverlo.
Y anoté en el cuaderno: Barco impulsado por viento.
Luego de eso, hice un pésimo dibujo donde mostré el barco que tenía en mente.
—Ya tengo una idea de cómo impulsarlo, pero ¿cómo se controla?
Lo único que sabía era que los barcos tenían un timón, pero ¿cuál era la lógica para moverse a través del agua?
Aprovechando el sitio donde me encontraba, miré los títulos de los libros para ver si encontraba algo sobre el tema, pero no encontré nada.
—¿Será que si uso magia para impulsar el barco podré navegar?
Fue una idea interesante para mí, pero no funcionaría, porque si usara la magia para empujar el barco, también me empujaría a mí, lo que significaría que no serviría.
Además, esta idea ya se había intentado antes.
Con mi idea de usar magia descartada, solo me quedaba ir por la práctica.
Tenía un año para lograrlo, pero como no encontré nada en la biblioteca de mi casa, decidí salir.
Debía ir a aquella ciudad donde podría reunir información.
Con eso en mente, me preparé y me dirigí rumbo a la ciudad.
Al entrar, comencé a buscar en las casas posibles bibliotecas, pero no encontré nada.
Decidí también mirar si había alguna biblioteca pública, pero tampoco.
Ni siquiera en las escuelas abandonadas había rastro de libros.
—¿Cómo carajos ya no hay libros?
¿Será que se llevaron hasta los libros?
Si la ciudad estaba tan vacía, tal vez algo realmente peligroso había ocurrido, lo que les habría obligado a llevarse incluso los libros de las bibliotecas.
O, por el contrario, se habían ido por otra razón.
Mi pensamiento era que tal vez tuvieron tiempo para recoger todo con calma y moverlo en varios viajes.
Con esa duda, decidí mejor experimentar sobre cómo haría mi barco.
Volví a casa y, como en ocasiones anteriores, preparé tablas e inicié la construcción de un bote justo para mí.
Mis habilidades con la magia y el hacha, junto con las herramientas que había preparado con anterioridad, hicieron que el trabajo fuera bastante fácil.
Sin lugar a duda, la magia seguro hubiera sido razón de una guerra sin precedentes: tecnología contra magia, con tal de obtenerla y monopolizarla.
Pero logré evitar ese futuro.
¿O tal vez no?
Sin más dudas, continué haciendo mi barca y me metí en ella.
—Bien, cuando manejamos un barco, hay dos factores que lo mueven.
Comencé a recapitular lo que había probado antes.
Ese bote que había destruido en la cascada ahora me serviría para saber qué debía hacer.
Ese bote fue la demostración de cómo podía usar el agua para impulsarme por medio de remos.
Tal vez debería intentar poner remos en el barco que estaba construyendo, pero todavía tenía la duda sobre cómo funcionaba el timón.
Si ponía los remos, significaría que tendría que hacer mucha fuerza y no podría ver hacia dónde me dirigía.
Entonces, lo mejor que podía hacer sería combinar ambas cosas: si las cosas se ponían mal, tendría que impulsarme usando los remos, así que tendría que poner un periscopio para ayudarme.
Entonces, tenía más cosas que hacer, pero el dilema de cómo hacer funcionar el timón seguía siendo mi mayor duda.
Miré una vez más el barco.
El agua y el viento son los dos elementos que mueven un bote.
Si con las velas impulso el barco, este se desplaza en el agua.
Entonces, debe haber algún elemento en contacto con el agua que ayuda a dirigirlo.
Miré en la parte de atrás del bote, donde vi que no había nada, pero decidí usar una tabla para probar mi teoría.
Al poner la tabla de manera recta, el bote se movió un poco hacia un lado.
Esto fue a causa del agua, que al encontrar algo más en su camino, intenta moverlo.
—Con razón son tan importantes las corrientes marinas.
Usando las corrientes de manera óptima, seguro los barcos se impulsaban siguiendo una ruta específica.
Pero yo no tenía ninguna ayuda.
Aun así, ya tenía la lógica: necesitaba una parte móvil en la parte de atrás de mi barco con la que pudiera dirigir el movimiento mediante el timón.
Nada que unas buenas poleas no pudieran resolver.
Ya feliz por haber resuelto este dilema, me levanté y desarmé el bote para continuar talando árboles.
Mientras daba hachazos, comencé a recordar lo sucedido la noche anterior: ese pequeño debate entre Aglala y yo.
No fue extenso ni profundo, sino superficial, pero ahora tenía bastante tiempo para analizarlo.
Ella era proveniente de una monarquía donde el poder se heredaba, pero se notaba su asombro al conocer la idea de la democracia: un pueblo que elige a sus líderes, en comparación con un gobierno donde el poder se hereda.
Su mayor preocupación ante esta idea eran cosas como el surgimiento de tiranos.
¿Acaso ella no pensaba que podrían existir tiranos en una monarquía?
Supongo que nunca consideró esa posibilidad, ya que su padre parecía hacer lo mejor.
Pero si ella hubiera visto la posibilidad de tiranos en la monarquía, tal vez habría aguantado las críticas, aunque eso no quitaba el defecto de la subida de tiranos y charlatanes en ambos sistemas.
Con apenas un poco de concentración en lo que hacía, derribé el árbol.
También criticó otra cosa importante: la ausencia de la voluntad del pueblo.
En un resultado de 51/49, no podemos afirmar que lo que el pueblo eligió fue exactamente su voluntad, sino la del 2% que hizo la diferencia.
Además, eso significaba que, por medio de la democracia, podrían subir tiranos.
Pero el poder, al estar dividido en varias instancias, limitaba lo mucho que podía hacer un tirano, aunque también limitaba lo que alguien podía hacer para cambiar el país.
Al final, ambos sistemas tenían grandes carencias.
La monarquía intentaba crear a alguien digno de ser rey para gobernar sin límites.
Esto podría ser bueno si realmente tuviera mucha gente apoyándolo en todos los sentidos, reconociera todos sus defectos y encontrara soluciones.
Pero, a su vez, este ideal de rey se veía obstruido por sus mismos ideales, al darle el poder total a alguien que gobernaría sin límites.
Mientras tanto, la democracia podía poner a líderes que no podrían hacer exactamente la voluntad del pueblo ni la suya propia, debido a todas las restricciones que tiene.
—¿Cuál veneno es menos peor?
Agradecido de que Aglala no continuara con el debate aquel día, decidí meterme en la casa para irme a dormir y recordar quién soy, como era habitual.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES fucken_132 Uff casi me quedo otra vez atorado,pero aqui estoy de nuevo publicando,espero que el tema de la democracia y la monarquia fuera interesante.
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