Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

En el mundo desconocido - Capítulo 5

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. En el mundo desconocido
  4. Capítulo 5 - 5 R-Cap5Aprendizaje
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

5: R-Cap5:Aprendizaje 5: R-Cap5:Aprendizaje Y el canto de las aves me despertó en medio de ese sueño, trayéndome a la realidad, quien me despertó con el olor de un cuerpo en descomposición, donde las tripas estaban en el suelo y yo, de paso, las acompañaba encima.

Ante eso, sentí cómo un sabor amargo se formaba en mi boca, por eso en cuanto pude levantarme, lo hice.

Con mi cuerpo sufriendo por las secuelas y un paso lento que no deseaba, salí del cuarto para tomar un poco de aire limpio.

Mas aun sufriendo por las secuelas del asco, tuve que bajar las escaleras e irme rumbo a la cocina.

Al girar el grifo por donde el agua salió, metí mi mano, mas abrí mis ojos cuando noté algo.

—¿Ya sanó?

Sí, sanó pese a toda la profundidad de la herida.

Quién sabe cuánto tiempo estuve inconsciente, es más, eso explicaría por qué me movía tan lento.

La secuela del combate fue el hambre acumulada por quién sabe cuánto tiempo y, al notar esto, me hizo abrir la nevera.

Lamiéndome los labios, saqué lo que podía e inicié a cocinar, mientras el aire de esto me hacía cerrar los ojos mientras saboreaba desde mis labios.

Y cuando me senté a comer, solo podía sentir cómo hacer esto nunca se había sentido tan bien.

—Ante un pan duro, incluso el hambriento lo disfruta.

Y con cada cucharada, sentía como si un trozo de mi vida fuera recuperado; cada vez que tomaba algo de líquido, sentía cómo llegaba hasta lo profundo de mi ser.

Mas arqueé mi nariz cuando el hambre inició a ser satisfecha.

Miré mi camisa blanca, quien aun tenía restos de sangre y lo entendí, debía bañarme para quitar ese olor por completo.

Una vez entré al baño e inicié a limpiarme.

Mas cuando el agua cayó sobre mi cuerpo, entró en mí un pensamiento: —¿Será que vendrán más?

Y esa idea sacudió mi espalda más que el frío de la ducha.

Gané por los pelos, pero eso no se repetiría tan fácil.

Entonces, ¿cómo solucionarlo?

—Cierto, tengo ese libro de bestias.

Y con una sonrisa, pude limpiar mi cuerpo para cuando saliera del baño, ir a mi cuarto para cambiarme.

Mas lo que me encontré al girar la puerta era aquel olor desagradable, quien me hizo cerrar la puerta.

—Mierda, tendré que limpiar esta cosa.

Ante eso, solo pude ir a buscar los medios necesarios y quitarlo de en medio de la habitación para poder cambiarme y finalmente hacer lo que yo quería: ir por ese libro de bestias.

Una vez listo, tomé rumbo a esa biblioteca dentro de la casa y al entrar en ese lugar me recibieron tanto los libros y estantes, mas cuando inicié a mirar el título de los libros, la oscuridad del lugar hizo que no tuvieras más opción que prender la luz.

Me había tardado demasiado en limpiar ese cuerpo.

Cuando lo hice, inicié a leer el título de los libros hasta encontrar lo que necesito: —Bestias y mitos.

Y con una sonrisa, agarré el libro para iniciar a leer lo que este me decía: “Bestias, Los lobos: Animales nivel F quienes viven en grupos, lo que puede generar problemas para los cazadores si no se han preparado para enfrentar números, aunque hay algunos lobos quienes se separan de los grupos.

Esto lo hacen cuando ya son viejos y débiles con el objetivo de no estorbar a los demás.” —¿Débiles?

¡Espera, qué carajos es eso de las clasificaciones!?

Y mirando las clasificaciones, solo pude tragar saliva mientras leía lo que decía.

“Bestias nivel F: Son animales poco mágicos, con centralidad en la magia de vitalidad, aunque la aplican en menor medida.

Son débiles y adecuados para iniciar en la caza.” Apreté mis puños mientras tiraba ese libro al suelo y también lo pateé mientras que no podía entender eso.

—¡¿Cómo carajos eso es débil?!

Casi me muero, estuve inconsciente días, no tengo memorias de mi pasado y solo sé que firmé un contrato que me trajo aquí y que me fuerza a enfrentar cosas aun más duras.

¿Cómo carajos voy a hacer eso?

¿Siquiera puedo huir?

—¿Cómo lo haría?

Y me acerqué a la ventana, donde miré el bosque, quien movía sus hojas mientras que yo estaba aquí, protegido de ese lugar.

Al menos estoy aquí de manera que puedo protegerme.

¿Pero qué hacer cuando esté afuera?

Y el contrato es lo que queda para recuperar mi identidad.

Entonces es hora de analizar opciones.

—Tengo catalizador, puedo usar magia y si entreno podré tener más fuerza.

¿Pero eso es todo lo que puedo hacer?

¿No hay nada más que hacer aquí?

—Las trampas son una opción, espera, ¿y si también domino el lugar primero?

Miré una vez más el bosque para sonreír mientras que ya tenía una síntesis de lo que debía hacer.

—Ok, primero debo entrenar mi cuerpo, luego mi magia, debo hacer algunas trampas y, más adelante, explorar.

Y con una sonrisa, di pasos afuera de la biblioteca mientras caminaba rumbo a mi habitación, donde al entrar, el aire de antes no me golpeó.

—Soy débil.

Con esas palabras, me senté en la cama, quien, pese al frío, no me sacó de los pensamientos.

Porque el combate de antes me demostró que tal vez en cualquier momento me muera, incluso contra cosas débiles.

Ante eso, las lágrimas de mis ojos iniciaron a salir mientras que mi mano temblorosa intentó quitarlas.

Mas un recuerdo pasó por mi mente.

—Jacob, recuerda esto muy bien: aunque pelees por las cosas, no siempre las ganarás, pero si sigues peleando, algo puedes obtener.

—Y aquel recuerdo lo vi con más claridad.

Fue lo primero que pude saber, pero a diferencia de aquella vez, hoy podía ver al hombre.

Era semejante a mí, pero bastante mayor.

Su cabello era color marrón como el mío, mas a diferencia, el de él era corto, pero al ver su mirada lo comprendía: Era mi padre; no lo recordaba mucho, pero sí sentía que era un ejemplo a seguir.

Era posible que me hubiera dicho eso en una situación difícil y quería que no me rindiera.

Era como si estuviera hecho para este momento, o tal vez se adaptaba a todo.

Y con una sonrisa, me arropé en la cama, dejando que la noche pasara.

Entonces, el sonido de las aves me hicieron abrir los ojos para cuando desvié mi mirada hacia la ventana, veía como el bosque brillaba con el verde y claro del cielo de la mañana, como si me incitaran a fortalecerme.

Y parándome de la cama, afirmé lo que debía hacer: centrarme en iniciar mi entrenamiento.

Había decidido entrenar mi fuerza, ya que mis golpes no fueron suficientes en aquel combate, pero no podía quedarme usando solo fuerza; por eso debía entrenar mi velocidad.

—¿Cómo gestiono mi entrenamiento?

Tengo algunos recuerdos de mi rutina de entrenamiento en el ejército, ¿pero eso será suficiente?

La única manera era poniéndolo en práctica en base a mis debilidades.

Lo primero, aunque cobarde, debo entrenar mi velocidad porque no todas las peleas las podré ganar.

Entonces, salí de mi habitación listo para ese entrenamiento, por eso en cuanto el aire exterior del lugar me envolvió, respiré lo más profundo que pude, mas un temblor pasaba en mi cuerpo mientras que miraba en el fondo del bosque, quien me recibía con su oscuridad que me hacía tragar saliva.

—No estoy todavía por allí.

Y con un aliento, inicié con el entrenamiento.

Primero estiré mi cuerpo y luego inicié a trotar, dando vueltas a la casa, así durante unos 10 minutos.

Ahora mi cuerpo me hacía sentir el corazón latiendo con fuerza y mi respiración era pesada y rápida, pero no solo eso; estaba sudoroso.

—Carajos, debí hacer esto primero.

De saber que mi cuerpo era tan débil, nunca me hubiera metido en el fondo, por eso mismo es bueno que esté aquí haciendo esto.

Y cuando alcé mi mirada ante el cielo, quien con su color azul me hizo recordar que debía seguir en esto, por eso no me rendiría aquí.

Luego de ese trote, inicié a hacer todo lo que es necesario: sentadillas, lagartijas, abdominales hasta que mi cuerpo crujió, haciendo detenerme mientras que me mordía el labio.

Ni siquiera podía hablar bien; quería quedarme tumbado en el suelo, pero debía levantarme.

Con dificultades, lo logré y me dirigí a la casa para tomar una ducha, quien al abrir su llave me invadió con su frío, quien erizó mi piel mas el ardor debajo de esta se calmaba.

Al finalizar, salí de la casa; era hora de practicar magia.

Me senté en la hierba e inicié a meditar para sentir mi maná.

Este era más grande y cálido; supongo que las maneras extremas de usarlo lo habían forzado a crecer.

—Las tres magias son: vitalidad, creación y elemento.

Bueno, ya he usado un poco la de vitalidad y la de elemento; es hora de iniciar con la magia de creación.

Más, cuando estaba por iniciar a usar la magia de creación, me di cuenta de algo importante.

—El libro.

No tenía lo que se necesitaba aquí para seguir aprendiendo.

El libro lo había dejado por el afán de escapar del lobo.

Ese libro contenía las bases que yo no dominaba al 100%, con recomendaciones e información necesaria para eso.

—Supongo que tendré que hacerlo.

Y con un temblor, miré al bosque donde este animal había salido.

Tenía que hacerlo.

—Estoy agotado por el ejercicio.

Pero si estaba así, no era adecuado correr el peligro; seguro tendría problemas si iba sin pensarlo.

Pero no quería cometer un error por andar apurado, así que decidí tomar mis precauciones.

Practicaría magia vitalizadora para conocer mis límites y, con ello, inicié a usarla.

Moví una gran parte de mi maná a mi corazón; esto hizo sentirme más ligero e inicié a contar.

—1, 2, 3… —así hasta que llegué al 176, de lo cual ya no pude mantenerla porque sentía un peso en mis manos a causa del uso de esta, lo que me hizo bajarlas, pero al menos tenía reservas.

—Así que el límite es 176.

¿Cuánto podré recorrer así?

Hoy no lo sabría, pero otro día, seguro.

Entonces, debía pasar a la siguiente fase.

El poner trampas requería de la magia de creación, pero necesitaba aprenderla primero y luego ponerla en práctica.

Pero antes de entrar, decidí poner a prueba una suposición que tenía.

—Mi maná creció bastante después de ser agotado, debería probar si es más fuerte.

Había decidido usar una flama y mantenerla en mi mano.

Para ello, debía usar mi maná y moverlo a donde quería generarlo, imaginar el efecto y mantenerlo mientras usaba de combustible mi maná.

Al hacer eso, inició a salir de mi mano derecha una flama, de quien su altura era más grande que mis manos, y empecé a mantenerla.

—Genial.

Al pensarlo, la tensión de mis hombros se soltó y, en ese mismo instante, la llama aumentó de tamaño.

—¿Qué?

El descontrol de mi magia se sintió fuerte, lo que me generó unas dudas que incrementaron el descontrol, así que detuve el maná.

—¿Por qué pasó esto?

—Para intentar saber qué había pasado, intenté otra vez, pero con menos maná para evitar problemas.

Sin embargo, en el momento en que solté mis hombros, se repitió la situación.

Miré el entorno por si algo, pero al mirar de lado a lado, tal vez buscando algún enemigo quien estuviera robando magia, mas al no ser encontrado, destruyendo mi posibilidad de que alguien más estaba aquí, me senté en el suelo.

—Supongo que es por la concentración.

—Me dije mientras había aprendido un poco por mi cuenta sin necesidad de libro alguno,pero no por ello podía dejarlo de lado.

—Supongo que tendré que hacerlo.

Avancé unos pasos hacia el bosque, pero el temblor en mis piernas me detuvo.

El sudor frío se mezclaba con el ardór de los músculos, recordándome lo lentos que eran mis reflejos ahora.

En la maleza, una rama crujió.

Tal vez no era el viento, pero ese sonido era igual al que hizo el lobo antes de saltar.

Mis dedos se cerraron sobre el catalizador, pero ni siquiera tenía mana suficiente para defenderme.

Respiré hondo, contando los latidos que martillaban en mis sienes: 176 segundos de magia no serían suficientes si la manada estaba ahí.

—Mierda—.

Apreté los dientes hasta que me dolió la mandíbula.

Giré sobre mis talones y volví a la casa.

Primero necesitaba recuperarme…

o ese libro sería lo último que vería.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES fucken_132 Revisado, pero pasamos de 1944 palabras a 2088 xD, al menos espero que sea algo mas dinamico que a mi hasta pereza me dio al leer la version original.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo