Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

En el mundo desconocido - Capítulo 52

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. En el mundo desconocido
  4. Capítulo 52 - 52 Cap52Investigando
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

52: Cap52:Investigando 52: Cap52:Investigando Ni yo, viviendo en total soledad a la intemperie de la naturaleza, vivía como Soren y su padre.

Es más, ¿dónde estaba ese hombre ahora?

—Mejor te ayudo a limpiar.

Sí, esto era mucho mejor y necesario, ya que este desastre seguiría si no se corregía.

—Gracias.

E iniciamos a limpiar.

Yo fui por una escoba mientras él recogía los elementos grandes para ponerlos en bolsas.

Curiosamente, estas bolsas no eran de plástico, sino de tela.

Luego de meter las cosas ahí, salía y volvía; seguro descargaba las bolsas en algún contenedor para después regresar.

Una vez que barrí todo con la escoba, abrí la ventana de la sala e inicié a usar el trapeador para quitar el olor extraño.

Tal vez había cosas podridas junto al aroma del alcohol, lo que me llevó a percibir ese hedor.

En mis tiempos, si abría la botella, el olor no pasaba de una hora, a diferencia de aquí, que parecía haber estado abandonado por días.

—Hey, Soren, ¿dónde estará tu padre?

—Mi viejo seguro sigue afuera trabajando.

—Parece que no ha vuelto desde hace mucho.

—Sí, ha tomado demasiadas horas extra con tal de recuperar un poco la reputación.

—¿En serio?

¿Cuántas?

—Para que te hagas una idea, dobla la jornada normal de trabajo.

En mis tiempos, la jornada laboral era de unas 45 horas semanales e incluso había varias propuestas para reducirlas.

Si las cosas estaban así, esto ya no era solo un problema de reputación, sino también de salud.

—Hey, hey, ¿no te preocupa la salud de tu padre?

Eso es mucho tiempo.

—Nah, para nada.

No sé qué te dijeron tus padres, pero trabajar 40 horas a la semana no es tan pesado.

Espera… ¿eso significaba que ya no se trabajaba tanto?

¿Entonces solo eran 20 horas a la semana?

Si esto es el futuro, realmente la magia y la tecnología han sido muy exitosas.

—Bueno, voy a mirar algunas cosas.

—Entendido.

Dejé a Soren limpiando los platos mientras yo abría por segunda vez el regalo que me dio Jonathan: aquel teléfono.

Lo encendí.

Su interfaz era tan similar a la de mi tiempo… ¿Sería un tema de diseño?

¿O realmente no cambió en todo ese tiempo?

Pero sin darle más vueltas al asunto, fui a internet y busqué información sobre las personas clave que quería conocer ahora.

Mi primera búsqueda fue sobre Jonathan.

En mis tiempos, fue un gran amigo y una persona clave en la informática, quien me facilitó la vida gracias al contrato.

En internet vi su información, pero cuando leí lo que decía… “Fue” y no “Es”.

Eso solo significaba una cosa: mi mejor amigo había muerto.

Aunque sentí un vacío en el corazón, no me derrumbé a llorar.

En mis tiempos, durante la isla, ya había considerado esa posibilidad.

Hasta cierto punto, me la esperaba.

Solo me quedaba aceptar esa verdad.

Luego busqué a Aglala, aquella princesa que me guió para ser un mejor político.

Aunque nunca la alcancé en calidad, siempre la admiré.

Al buscar información sobre ella, sí aparecía un “Es”, lo que me sacó una sonrisa y alivió mi pecho.

Entonces inicié una búsqueda más personal, seguro podría ubicarla gracias a internet.

Pero al intentarlo, solo encontraba: “Es información personal”, y no pude avanzar más.

Sin más opción, busqué información sobre los guardianes y el contrato.

En internet había rumores que los mezclaban con una tal “Guerra del Oro y Poder”, pero la misma gente decía que los contratistas de los guardianes no estaban involucrados en esa guerra.

—Oye, Soren.

—Sí, ¿qué ocurre?

—¿Qué es la Guerra del Oro y Poder?

—Oh, ¿eso?

Bueno, digamos que es un combate muy importante donde se dan armas de alto nivel.

De hecho, mi abuelo participó en una.

Esas palabras me hicieron abrir la boca.

¿Acaso se dice eso tan casualmente?

—Hey, hey, cuéntame más.

Dando un suspiro mientras apretaba las manos, dijo: —La verdad, no sé más.

Yo nunca conocí a mi abuelo.

—¿Pero por qué?

—Cuando mi padre fracasó, mi abuelo fue el primero en sugerir quitarle el título.

—¿Qué?

¿Pero por qué?

—Como dije, para ser noble tienes que ser lo mejor de lo mejor.

Imagínate ser alguien en quien la gente confía y fracasar.

—¿Pero acaso se puede evitar?

—Hay cientos de formas.

Tenemos todo lo necesario.

El problema es que, con tantas opciones, apenas logras aprovecharlas.

—Ya veo… Sin más tema de conversación, me senté para seguir investigando.

Parecía que la Guerra del Oro y Poder no tenía relación con el contrato.

A medida que investigaba, encontré algunos hechos importantes: no lucharía solo, sino con un grupo de contratistas.

Eso explicaba por qué había siete puertas aquella vez.

Pero más allá de esa información, no encontré el lugar del encuentro.

¿Acaso me buscarían?

Sin más opción, inicié una búsqueda sobre qué hacer al día siguiente.

—Oye, Soren, ¿qué misión piensas elegir mañana?

—Podríamos ir por un nivel E para iniciar.

—¿No es mejor empezar con un nivel F?

—Para nada.

Además, dijiste que ya has enfrentado varios de nivel F.

—Sí, lo hice.

Pero ¿por qué dices que no vayamos por esos?

—Son los que menos recompensa dan.

—Entonces, ¿qué tan bueno es un grupo clase E?

Parece que muchos le dan importancia.

—Un grupo nivel E de cuatro personas puede plantar cara contra niveles D.

Han participado en más de 100 misiones clase F y 50 clase E.

Hicieron todo eso en menos de un año.

En resumen, esa gente no era común.

Todo había cambiado en estos 80 años, dejando un alto nivel de combate.

Y yo, tan feliz por mis combates contra nivel F… realmente no he visto nada en este mundo.

—Entonces, Soren, ¿qué misión nivel E vamos a elegir?

—Eh… Uhm… —No tienes ni idea, ¿verdad?

—Oye, déjame pensarlo.

Soy el mayor aquí.

Si tan solo supiera que tenía 24 años cuando morí.

Con el tiempo de la isla, estaría en mis 25, pero esta apariencia de 12 me hacía perder credibilidad.

Aunque… ¿qué pasaría si buscara mi nombre en internet?

Pero dejando eso de lado, volví a hablar.

—Vamos con un cuestionario rápido para analizar mejor.

¿Qué vamos a cazar?

—Digamos que goblins.

¿En serio?

En mis tiempos no existían ni había escuchado sobre esa raza.Por esa razón, inicié a buscar información en internet, donde decían que eran criaturas pequeñas y torpes, pero que, si lograban formar grandes grupos, podían ser bastante peligrosos.

Si se agrupaban en número de 15, se les clasificaba como nivel E.

—Suena bien, pero esto requiere conocer dónde vamos a atacar, la hora y el cómo.

—Oye, no te intentes adelantar a todo.

Es mala idea porque, si algo no sale bien, todo se desmorona.

—Entonces, ¿qué piensas hacer?

—Improvisar.

Yo digo que deberíamos improvisar.

—Es mucho mejor tener un plan.

—No lo creo.

Digo, si ese plan falla, ¿cómo te adecuas a tus nuevas circunstancias y se lo comunicas al otro?

Tenía un punto.

No es lo mismo improvisar cuando estás solo que cuando estás con alguien más.

No todos pensarán en las mismas ideas, y eso podría generar problemas a la larga.

—Pero, ¿qué tal si planeamos ideas que ambos conozcamos?

Así, cuando toque improvisar, elegimos una.

—Eh… Bueno, no es mala idea, pero creo que es mucho más tardado preparar los posibles escenarios que simplemente improvisar.

—Esto nos devuelve a lo primero: necesitamos saber cuándo y dónde atacar.

Al final, mi experiencia militar me ayudó con esto.

Pero debo decir que García fue un hábil soldado, siempre lograba solucionar estos problemas cuando yo no estaba disponible.

Aunque él seguro ya no estaba con vida.

—Bueno, Jacob, entonces ¿qué haremos?

—Identificaremos el terreno, luego la cantidad de enemigos, e iniciaremos a planear nuestra estrategia para atacar cuando duerman.

¿Te parece?

—Claro, me encanta la idea, pero eso lo haremos mañana.

¿Listo?

—Sí, claro.

—Mira, pasa por este pasillo.

En la tercera habitación del sitio estará tu cuarto.

Mañana comenzaremos con las misiones.

Con eso en mente, fui para hacerle caso.

Ya no había más que hacer en el día de hoy.

Miré en mi teléfono y busqué los nombres de mis amigos.

Solo Aglala parecía estar viva, aunque no tenía idea de dónde.

Pero esto era más que suficiente para mí.

El mundo cambió, pero también es algo pacífico, aunque parece muy exigente en algunas cosas, como la política, y más flexible con respecto al trabajo.

Con esos pensamientos, dormí en la cama hasta el día siguiente.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES fucken_132 Con eso termino el capitulo de hoy,el dia de mañana publicare sobre como el protagonista se prepara para el combate.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo