En el mundo desconocido - Capítulo 54
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54: Cap54:Esgrima 54: Cap54:Esgrima Ante el sol, que se hallaba en su punto más alto en este patio del colegio, Soren inició a mover esa espada larga.
Su primer ataque fue una estocada que impulsó apoyándose en su pie izquierdo, cortando el viento con velocidad.
Cuando retiró la estocada, dio un leve salto hacia atrás, pero no con la intención de detenerse, porque acto seguido lanzó un corte a baja altura que, mediante su espada, reflejó el cielo.
Después volvió al frente mediante pasos ligeros, donde atacó con un corte ascendente, como si fuera un uppercut hacia un niño, pero ejercido con una espada, con la cual generaría una hemorragia en la arteria.
Dando un paso a su costado derecho, se movió para después dar un golpe de tajo que dañaría si fuera conectado.
La espada temblaba a medida que él hacía sus cortes.
Su movimiento era fluido, pero también era el ejemplo de la inexperiencia.
Sus movimientos rápidos y poco experimentados lo dejaron sudando.
—Soren, sabes, yo no he manejado una espada, pero sí puedo decirte que sigues apoyando tu esgrima en el peso del arma.
—Ahhh, bueno, ahhh, es que yo siempre usé la espada larga y eso fue hace años.
Miré a mi cansado amigo, quien había agotado sus fuerzas mediante esta arma.
Si queríamos hacer lo previsto, tendríamos que aprender mucho en la menor cantidad de tiempo.
—Lo sé, miremos en internet qué información podemos encontrar para que la manejes mejor.
—Ah, bueno, entonces déjame filtrar los mejores resultados.
—Ohh, ¿en serio?
¿Cómo lo haces?
—¿Te acuerdas que te dije que estudié bases de datos?
Pues aquí aplico lo aprendido.
—Si puedes aplicarlo tan bien, ¿por qué no lo hiciste con la herrería y no terminaste seleccionando a cinco?
—No, en realidad sí lo hice, pero también es necesario tener opciones para seguir buscando.
—Interesante, a ver, muéstrame cómo lo haces.
A lo que Soren respondió sacando su teléfono para mostrar cómo en el presente se hacían esas búsquedas.
Primero obtuvo una lista de los esgrimistas con ropera.
Usando eso, inició a recopilar información sobre el manejo de esa espada mediante listas de videos.
Después de eso, comenzó a leer recomendaciones sobre el entrenamiento de espada, pero algo lo detuvo.
—Oye Soren, ¿cómo que hay que pagar por ese contenido?
—¿AHHH?
¿Te parece raro?
¿Acaso las técnicas serían gratis?
La verdad no, eso tiene un precio.
Otra vez la realidad me golpeaba con la brecha generacional.
En mis tiempos sí había micropagos y demás, pero eran en cosas profundas y no superficiales.
Supongo que fue otra limitación que Soren vivió al no poder elegir qué arma usar para entrenar.
—Bueno, Soren, ¿cuánto es que vale?
—400 zenit la información básica.
—Sumando eso a lo de tu espada, serían 700 zenit, pero creo que podemos correr el riesgo.
Era más caro que la pistola, pero al menos la práctica suficiente haría que sirviera.
Soren siguió mi consejo y después pagó la información.
En los textos ahora se mencionaban muchas cosas de manera más clara.
—Entonces, Jacob, lee mientras intento aplicarlos.
—Bien, primero controla tu respiración, una respiración desde el diafragma.
Siguiendo la indicación, tomó aire inflando un poco el pecho mientras cerraba los ojos.
Lo hizo un par de veces con tal de obtener las fuerzas para poder hacerlo de nuevo.
Después de eso, inició a ponerse en la postura de antes.
—Recuerda, debes atacar solo lo justo, nada de miles de cortes, solo busca lo más letal.
Esa indicación hizo que él no iniciara.
Era como si no conociera qué partes debía atacar, así que antes de iniciar, volvió a hablar.
—No sé, dime, ¿a dónde debería atacar?
—Ojos, cuello y pecho, pero cuidado con las costillas.
—Entendido.
Cerró sus ojos para después aplicar lo dicho.
Desde el mismo sitio, inició a dar estocadas como si fueran a los ojos de sus enemigos, cortes con tal de llegar a sus zonas vitales como las arterias.
Pero noté el problema que tenía ahora.
—Soren, no olvides moverte.
Recuerda siempre apoyarte en uno de tus pies para mantener la fuerza.
Ese consejo lo empezó a aplicar, moviéndose con cuidado.
Pero cuando daba una estocada, usaba su cuerpo con tal de aumentar la velocidad y no depender únicamente de sus brazos.
Esto hizo que se cansara menos, porque ahora, aunque tenía sudor, no estaba respirando pesadamente como antes.
—¿Qué te pareció?
—Sí que me ayudaron.
—Sería bueno que descanses para cuando vayamos a atacar por la noche.
—Supongo que es lo ideal, pero siento que no estoy en el nivel.
—Tranquilo, tengo un comodín por si acaso.
—Ah, ¿en serio?
¿Cuál es, Jacob?
—¿Te acuerdas del regalo que me dieron?
—Sí, ¿acaso ahí había algo más que papeles y dinero?
—Una pistola con tres cargadores.
—Eso…
eso es genial.
—Sí, pero no debemos depender únicamente de eso.
Con eso establecido, ahora solo quedaba reposar hasta la noche.
Para ello fuimos a la casa de Soren.
Entré al sitio, el cual seguía ordenado, pero ahí también estaba alguien más.
—Oh, padre.
Era un hombre que vestía el clásico atuendo de corbata y ropa formal.
Su cara tenía arrugas e iniciaba a mostrar algunas entradas en su pelo rojizo, que intentaba ocultar por medio de un peinado donde el cabello caía hacia el frente.
—Oh, hijo, ¿quién es tu amigo?
—Su nombre es Jacob, él ha formado un grupo conmigo.
—Espera, ¿qué?
—Sí, señor, quise hacer un grupo para poder fortalecerme.
—Niños, eres muy joven para eso.
Más bien, ¿dónde están tus padres?
—Agradezco su preocupación, mis padres ya no se encuentran conmigo debido al Mothman.
Di una mentira, pero aprovechando que la isla ya no existía, significaba que podría mentir un poco.
—¿El Mothman?
¿Qué carajos hacían en esa isla?
Se desocupó porque sería hundida.
—Según parece, no tenían mucho dinero, así que fueron a la isla.
Esa mentira podría colarse.
Según lo visto, cobraban por varias cosas, así que era una buena opción mentir usando la excusa del dinero.
—Ya veo, pero entonces, ¿cómo murieron?
—Fue por una enfermedad.
Al darse cuenta, ambos se aislaron y meses después me di cuenta de que habían muerto.
—Eso…
es triste, chico.
Lamento tu pérdida.
—No hay problema, eso ya fue hace tiempo.
—Pero volviendo al punto principal, no deberías haber hecho el grupo.
—Señor, ya me he enfrentado a varias bestias durante esa isla, junto a que estuve entrenando tanto física como mágicamente, hasta logré hacer un barco en el cual escapé del Mothman sin necesidad de ayuda.
Ese era un buen comodín, mis méritos que tenía.
Hacer un barco con cero recursos era algo importante, junto a que el entrenamiento constante seguro podría inclinar más la balanza.
—Ya veo, si es como dices, creo que podría dejarlo pasar.
—Gracias.
—Ahora que miro…
¿Soren?
¿Qué espada es esa?
El hombre señaló a la ropera que compramos en el día de hoy.
—¿Esto?
Es una ropera.
—Oh, es una buena opción si no tienes fuerza, pero ¿a qué enemigos van a atacar?
—Iremos por los goblins, señor.
—Esa espada es adecuada para eso.
—¿En serio?
—Sí, ellos no tienen protección, lo que la hace muy eficaz.
Eso sería un buen detalle si queremos aprovecharla más.
Supongo que iremos con la estrategia de: si no usa protección, armas cortantes y punzantes; si tiene protección, usar armas contundentes.
—Ya veo, padre.
Entonces nos quedaremos hasta la noche.
—Entendido.
El hombre se fue aún de día para la cama.
¿En verdad tenía solo seis horas de trabajo diario?
Me quedé con esa duda hasta que la noche cayó.
Ahora, desde la ventana, miraba el sitio.
Las calles tenían sus luces con las que iluminaban cada zona importante.
Los carteles usaban los clásicos colores neón para llamar más la atención.
Los carros iban de lado a lado, pero los taxis eran distintos porque usaban las luces neón con tal de atraer más clientes que no pudieran verlos por la oscuridad de la noche.
También era interesante que cuando un cliente se subía, la luz neón se apagaba.
Supongo que sería para que los demás no se confundieran sobre cuándo un taxi tenía o no cliente.
Miraba así los detalles de la ciudad hasta que Soren me llamó.
—Jacob, es hora.
—Sí, ya voy.
Fui y tomé la pistola del regalo, puse un cargador y me llevé una cuerda en caso de ser necesario.
Bajamos de los apartamentos para irnos hacia el sitio donde estaban los goblins.
Era algo apartado, pero lejos de la zona de cultivos que había visto.
El lugar era una cueva, para ser específicos.
En ella estaban varios goblins entrando a su lugar seguro.
Tal vez consideraban que aún no había nadie que los hubiera descubierto, pero en realidad fue reportado y por esto estábamos aquí.
—Bueno, estratega, ¿cómo atacamos?
—Lo que sea, excepto ir sin un plan.
—¿Pero cuál es esa respuesta?
—Iniciaremos atacando en silencio, evitar que logren gritar o algo.
Si se despiertan, debemos forzar a que se separen.
Para eso usaremos magia de fuego.
—Entendido.
Con eso, ahora pondríamos en ejecución lo pensado.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES fucken_132 Finalmente van a atacar los goblins,ya me imagino al que estuvo leyendo los capitulos anterior querer golpearme por aplazar eso cada rato xD
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