En el mundo desconocido - Capítulo 61
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- Capítulo 61 - 61 Cap61Combate acuatico
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61: Cap61:Combate acuatico 61: Cap61:Combate acuatico En el día de hoy, estaba en mi cama mientras la luz del sol entraba por la ventana.
Alcé mis brazos para poder levantarme como siempre, e inicié a vestirme con una pantaloneta y con una camiseta.
Pero, a diferencia de los otros días, el día de hoy me puse unas botas para enfrentar el día.
Cuando estuve listo, salí para encontrarme con Soren, quien ya estaba desayunando.
—Supongo que madrugar ya te hizo cambiar.
—Oye, tú me hacías salir a entrenar en ayunas.
—Sí, ¿qué tiene?
—No me jodas, ¿dónde está tu moral?
—Ni idea, eso es lo de menos.
—Parece que salieras de una guerra.
¿Una guerra?
Si te contara de mi pasado, seguro ni me creerías.
Pero guardé silencio para sentarme a desayunar.
Cuando terminamos, salimos para cumplir nuestra misión del día anterior.
—Entonces, explícame sobre los kappas.
—Son mitos que viven en los ríos, pero son débiles al elemento de fuego.
—Eso es bueno, ¿algún otro punto débil?
—Más allá de los elementos está el cuenco de agua.
—Un cuenco de agua, eso es raro.
—¿Cómo puede ser raro?
No le respondí.
Después de todo, este mundo me golpeó como a un ignorante en varias cosas: compatibilidades, islas, tecnología y meritocracia, mitos y bestias mágicas.
Todo eso me ha desarmado a mí, un hombre que murió hace 80 años, cuando apenas estábamos iniciando a conocer la magia.
Es más, yo solo usaba magia de los elementos.
Mientras pensaba en todo eso, me subí a un taxi con Soren para ir al lugar que se nos pidió.
El taxista asintió, y yo miré por la ventana mientras el paisaje cambiaba, pasando de aquel sitio lleno de tecnología mezclada con apartamentos hacia otro donde las casas eran más grandes, funcionando de manera individual.
Pero también dejábamos de ver el lado tecnológico tan fuerte para terminar viendo más de la naturaleza que nos rodeaba, quedando como lo más tecnológico el cemento por donde recorría el taxi.
Mas en cierto punto, nos bajamos e iniciamos a adentrarnos en el bosque, haciendo pisadas que eran silenciadas por la tierra, pero hacíamos ruido al pasar por arbustos de donde salían pájaros cantando o tal vez maldiciéndonos.
Pero seguimos en línea recta hasta llegar a un río.
—Entonces, ¿por aquí está el kappa?
—Por lo que parece, deberemos preguntar.
—¿A quién?
—A las sirenas.
Sirenas, mierda, en mis tiempos no conocía esa raza.
Soren dio unos pasos hacia el río, mirando de lado a lado, mas me miró.
—No veo a ninguna todavía, pero si vamos caminando, podremos encontrarlas.
E iniciamos a caminar con él, tomamos rumbo contracorriente, pasando por la orilla del río que estaba cubierta de piedras donde pisaba, pero poco sentía gracias a mis botas.
Después de un rato, Soren, quien iba al frente, se detuvo y giró su cuerpo hacia el río.
—Hey.
Gritó hacia el río, del cual salió un ser humano quien vestía una camisa color blanca y su pelo largo de color rosa caía por la espalda, mas su mitad inferior estaba unida por escamas de colores plateados, a diferencia de los seres humanos.
—Buenos días.
—Buenos días, dime, ¿has escuchado del kappa?
—El kappa, ah sí, me dijeron que más allá de la finca de Eduardo se encontraba, y que por eso tomara un desvío.
—Gracias.
Con eso, Soren sacó su teléfono, abrió la aplicación de mapas donde mostraban el lugar donde estábamos, y marcó el sitio que ahora buscábamos.
Continuamos caminando hacia el sitio, pasando por el sitio mencionado.
En ese lugar, podía escuchar a las vacas bramar encerradas en su corral, o ver las gallinas buscando comida picoteando en el suelo, junto a los grandes campos de trigo que tenía el señor.
—En mis tiempos, hubiera deseado algo así.
—Ja, ¿qué tiempos?
Esto es el objetivo de todo noble.
—¿Una vida tranquila en el campo?
—Claro, todos lo quieren, hasta yo la quisiera.
—Bueno, no veo por qué no lo quisieran.
Con toda la tecnología actual, tal vez un respiro en el campo sería algo genial.
Aunque estuve en una isla en medio del campo, no fue satisfactorio porque debía sobrevivir por pura mano propia.
Pero aquí sería genial vivir.
Continuamos caminando mientras mirábamos el río, pero esta vez lo vimos como una sombra que emergía del río.
A lo que nos ocultamos entre los árboles, aunque movimos un poco los arbustos, lo que hizo que detuviéramos la respiración.
Pero no voló a vernos, así que respirando por la nariz, solté la presión mientras iniciaba a pensar en mi estrategia.
Saqué mi ropera, donde se reflejó mi cara, mas no me detuve ahí.
Inicié a soltar mi latigo.
Soren, por su lado, sacó su ropera mientras me miraba.
Yo miré al kappa, quien miraba hacia el lado opuesto.
A lo que yo asentí, y Soren respondió corriendo hacia el kappa junto a mí.
Los árboles quedaban atrás mientras nos acercábamos en su momento descuidado.
Yo retraje mi ropera, y en la punta puse magia de viento, además de usar magia vitalizadora para aumentar mi velocidad.
Mientras que Soren se disponía a dar su estocada, mas cuando golpeamos, solo dimos al agua.
—JE, JE, JE.
Era el kappa, quien era más bajo que yo, mas se levantaba del medio como si siempre hubiera estado sumergido.
Se alzó con su cabeza desproporcionada con su cuerpo, a la vez que nos miraba con esos ojos grandes y redondos, mientras su boca ancha se curvaba hacia abajo.
—Mierda, Soren, retrocede.
Con eso, tanto él como yo dimos un salto hacia atrás, mientras el ser ponía sus manos escamosas en el agua para después mostrar un torrente de agua que emergía del río hacia el cielo.
—Salta del agua.
Con esa orden, Soren dio un giro para después correr hacia la orilla del río.
Pero el ser volvió a atacar mediante más agua, creando una cuerda que atrapó a mi compañero.
—Mierda.
E inicié a usar mi latigo, enviándolo atrás de mi espalda para ponerlo en llamas y usar el viento para amplificar su poder.
Después fui a golpear al kappa, quien se sumergió en el agua.
—SOREN.
—AGGHH.
Y el agua inició a moverlo de lado a lado para tirarlo al suelo.
—FIREBALL.
Y con sus manos en fuego, agarró lo que lo intentó sumergir, destruyendo la conexión.
Finalmente, se pudo librar.
—Dijiste que la debilidad de esa cosa es el cuenco.
—AGH, Ah, sí.
—Déjame eso a mí, pero mientras intenta preparar bolas de fuego.
Solte mi ropera.
—Ehh.
E inicié a correr hacia el ser, como solía hacer mediante la magia de vitalidad y viento, atravesando en segundos el sitio, donde el ser emergió e intentó hacer lo de antes, poniendo sus manos en el agua.
—Esta vez no.
Mas su magia esta vez fue más rápida y el agua se amontonó en segundos debajo de mí, golpeándome en el pecho y llevándome al aire, mientras yo sentía como mi respiración se hacía más difícil porque golpeó directo en el estómago, sacándome el aire.
Incluso en segundos, podía sentir como en mi estómago faltaba el oxígeno.
Mas estiré mi mano hacia atrás, poniendo fuego en ella.
Moví mi mana lo más rápido que pude.
—F-F-fire.
Y con ese débil susurro, prendí en fuego mi mano aún más intensamente, mientras caía.
Cosa que el ser respondió nadando como un pez hacia el frente, forzándome a fallar y golpear el agua de tal manera que me podía sentir como mis piernas y brazo sentían el dolor como un fuego que me consumía de adentro hacia afuera.
—SOREN.
—¡¡FIREBALL!!
Lanzó una bola de fuego más grande que cuando los goblins golpearon la cara de este ser, pero no me quedé quieto.
Con mi latigo, golpeé al kappa en la parte de atrás, moviendo el cuenco hacia el frente, mientras la bola de fuego consumió su agua.
—RÁPIDO.
E iniciamos a correr de nuevo, mientras usábamos magia para rematar al enemigo.
Donde yo logré llegar primero y sujetar al kappa desde la cabeza, usando mis dos manos, levantándolo en el aire.
A lo que el respondió, intentando moverse para golpearme.
—Eres muy enano para eso.
Y con una estocada que atravesó de lado a lado el pecho del kappa, Soren terminó con su vida.
—Oye, tú no hables de altura, metro y medio.
—Eso suena a que alguien quiere correr otra milla diaria más.
—Nada, nada.
Cuando salimos del agua, yo corté en partes, mientras Soren llamaba al dron, donde pusimos las partes del cuerpo para que finalmente fuera llevado.
Al terminar, nos paramos para finalmente irnos a casa, pero un niño de pelo negro, quien vestía con una camisa azul y pantaloneta blanca, nos miró.
—Ustedes son increíbles.
—EH.
Nos quedamos ambos sin palabras.
—Sí, hace poco pusieron lo del kappa y miren lo rápido que lo han hecho.
Mas Soren hincho su pecho y dio un paso al frente.
—Es que niño, es parte del oficio resolver las cosas rápidamente.
—Pero aún así, ambos se enfrentaron así al kappa.
—Chico, es el resultado de la práctica diaria.
—En serio, ¿puedo atacar de esa manera como hiciste tú, incluso en el aire?
—Con la práctica suficiente, sí.
—Oye, oye, ignora lo que él dice.
Por muy pequeño que se vea, es el diablo en el entrenamiento.
—Serán tres millas, Soren.
—¡¡Jódete!!
—Bueno, ¿a ustedes les gustaría ir a mi casa?
Mi papá fue el que puso lo del kappa.
—Ehh.
—Espera, chico, tú eres el hijo de… —Sí, soy el hijo de Eduardo.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES fucken_132 Aqui voy dejando mi capitulo
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