En el mundo desconocido - Capítulo 65
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
65: Cap65:Y ardio 65: Cap65:Y ardio —Eh, la maldición, entonces, ¿era esa cosa o la cosa era producto de la maldición?
—No lo sé.
—Pero dices que te la has encontrado.
—Mira, yo le arrojé fuego y desapareció como si nada.
Por cierto, ¿y el álbum?
—Ah, eso, está ahí.
Señaló el lugar donde se había escondido con anterioridad para darme el susto.
Sí, estaba seco gracias al techo que tenía cuando estamos en medio de la lluvia.
Miré a mi alrededor viendo varias mesas con sus respectivas sillas, había de varios tamaños, pero algo seguía sin cuadrarme.
—Oye, Soren, ¿cuántas habitaciones viste en el segundo piso?
—Eh, pues vi como unas quince.
Era un número muy diferente a lo que se vio en el tercer piso, donde solo podía ver un total de cinco.
Pero tal vez el álbum me podría ayudar a entender algo.
Tomé el álbum para empezar a mirar las fotos.
En la primera página había un hombre y una mujer con ropas similares a las de Eduardo, luego los mostraron a ellos enfrente de esta mansión.
A medida que pasaba cada página, se notaba cómo la familia crecía.
El padre mantenía su aspecto al igual que la madre, mientras los hijos crecían hasta que el nieto y el abuelo parecían de la misma edad.
Esta era la normalidad que había visto en internet, mas no le di importancia en ese entonces.
Tragué algo de saliva mientras un recuerdo fugaz pasaba por mi mente.
En este mundo donde la gente se podía mantener tanto tiempo joven, posiblemente gracias a la ciencia y a la magia, había muerto Jonathan, ese rubio amigo de mi infancia quien se encargó de la seguridad, máquinas e incluso me consiguió el contrato con el cual tuve maná ilimitado para enfrentarme al gobierno en medio de la guerra.
Él no fue el único muerto, todos los del pelotón mágico habían fallecido en estos 80 años.
Solo podía apretar los puños mientras miraba ese cielo lluvioso mientras una pregunta pasaba por mi mente.
—¿Qué ocurrió?
—Ehh, ¿Jacob, estás bien?
Aquel chico me miró con sus ojos mientras con su mano en el aire, como si no supiera si tocar mi hombro o no, lo encontré.
Solo pude respirar hondo mientras recordaba un hecho: estaba en una misión y si hago esto mal, el perjudicado será él.
—Sí, estoy bien, solo recordaba un poco el pasado.
—¿En verdad lo estás?
—Claro, confía en mí, yo soy el experimentado.
Sí, ya pasé por una guerra, solo debo inhalar y exhalar, mas mi brazo aún sigue temblando, por eso decidí bajar las escaleras antes de que Soren lo notara.
Debo centrarme en la misión antes de que mis emociones me dobleguen, pero supongo que en la isla pensaba que ellos murieron por la edad, hasta ahora noto que algo más debió ser.
Al dar unos pasos por la escalera, di un temblor, no era de mi sentimiento, era algo más, era el frío como si me avisara algo, antes incluso en medio de la lluvia no tuve ese frío, además ese lo había sentido cuando vi la sombra.
—Fire.
E inicié a poner maná en mi mano mientras corría.
—Oye, Jacob, ¿qué haces?
—Creo que está cerca.
—¿Pero por qué?
—El frío.
—¿Pero no es solo por la lluvia?
—No, afuera era más caliente.
—Ehh, ahora que lo mencionas, ¿eso se relaciona con el rey rata?
Mas cuando iba a responder, aquella sombra se vio, absorbiendo la luz y tal vez el calor.
Repetí lo de antes, tirando esa bola de fuego que lo consumió, librándonos del frío, mientras me quedé pensando en qué hacer ahora, ¿volver a investigar al rey rata?
—Aparte de las fotos familiares, ¿hay más cosas en el álbum?
Soren miró en el álbum, pasando al final para decirme.
—Hey, pues parece que esto era un hotel, hay fotos de muchas personas distintas en la terraza.
—¿Un hotel?
—Sí, por eso decían que era poco rentable, esta alejado de la gente.
—Ja, ja, ja.
Solo podía reírme de esta maldita tontería, de todas las cosas, eso era lo que había mantenido a la gente alejada, su dinero, sus propias ambiciones, por eso no había sido investigado, mas esto solo me daba un nuevo misterio.
—¿Por qué ahora Eduardo quiere proteger este lugar?
—Ni idea, pero dice que nos pagará bien y hasta dará descuentos.
Sin más opción, solo bajé las escaleras rumbo al rey rata.
—Oye, Jacob, ¿por qué estamos entrando aquí?
Al abrir la puerta, Soren se tapó la nariz, el olor ahora era más intenso que antes.
Al entrar, crujió la madera más fuerte que antes y con mi teléfono iluminé el lugar para poder mirar al viejo rey rata.
—¡Esta mierda es asquerosa!
—Lo sé, lo sé, pero creo que sí hay algo importante en este sitio.
E inicié a caminar mientras seguía el olor.
Sí, era más intenso a medida que seguía al rey rata, pero también inicié a notar otro olor, ese de donde era el primer traqueteo que escuché al venir aquí originalmente, e inicié a golpear el suelo con cuidado, eran las baldosas con estilo a madera que al tocar se sentían lisas.
—Toc, toc, tac.
Estaba hueco, a lo que con mis manos agarré la baldosa para moverla.
—Espera, ¿por eso en las películas golpean el suelo?
Acto seguido, entré en un dilema, dejarlo o que me acompañe, si lo dejo esa cosa le puede atacar, pero si me sigue, puede que esté cayendo en una trampa.
—Quédate, si algo me llamas y si no contesto, escapa.
E inicié a caminar en el sitio mientras la oscuridad me abrazaba junto a ese podrido olor haciéndose más fuerte, a lo que aumenté la frecuencia de mis pasos a la vez que aumentaba el eco, pero como la oscuridad me abrumaba, prendí mi teléfono para alumbrar, sirvió un poco para poder ver las escaleras de madera, pero inútiles para ver el fondo del túnel.
—Fuego.
—¡AYYYYYY!
Era la voz de Soren quien gritó, a lo que solo pude mirar hacia atrás para ver cómo una luz venía por mi espalda, era él con su teléfono mientras la madera crujía.
—Déjenla dormir.
Aquella voz desconocida dijo mientras no podía verla, sin más opción, solo me quedó correr hacia el fondo del túnel.
—¡NO INTERRUMPAN!
Solo aceleré mis pasos mientras veía menos que nada e iluminé con mi teléfono, las baldosas parecían señalar hacia varios lados donde apuntaban a los caminos diversificados, dando un total de seis caminos, uno por el cual vinimos.
—¡NOOO!
—¡FIREBALL!
Y con el poder del fuego en sus manos, Soren se volteó mientras daba iluminación al sitio, mientras observaba a la cosa, esa mancha negra que se arrastraba por el suelo mientras nos perseguía, al ser golpeada, se disipó.
—JA, ¿viste eso?
—SÍ, pero no te confíes.
—¿Qué es lo peor que puede pasar?
Y el sonido de la piedra moviéndose ocurrió, venían de diversos sitios, era de donde se querían diversificar los caminos junto a que la madera crujía atrás de nosotros, parecíamos que estábamos en el centro del caos —Mierda, ¿qué hacemos?
—Sígueme.
E inicié a correr hacia uno de los caminos mientras la piedra seguía crujiendo, mas con mi mano le puse el fuego para iluminar con más claridad a la vez que nos aseguramos de llegar al sitio, parecía un ataúd de piedra del cual se movía hacia un lado donde la piel podrida se asomaba, sus huesos visibles donde la sangre se había secado era lo notorio mientras yo sonreía.
—Tú no eres una sombra.
Y con el fuego de mi mano, tiré el fuego hacia el sitio donde salía eso.
—¡¡AYYYYYY!!
Su grito me sacudió mientras erizaba mis pelos, mas este intentó apagarlo golpeando el fuego contra la piedra, pared e incluso con él mismo, siendo esto último lo que hizo consumir al posible zombi.
-¡MALDITOS!
Las sombras parecían llegar a nuestras espaldas con sus sonidos, pero ahora parecía que encontramos la debilidad.
—Jacob, tengo una idea.
Tiré más fuego hacia las sombras que nos perseguían e igual que antes, estas fueron consumidas e inicié a correr mientras otras nuevas parecían surgir.
—Oh, ¿cuál es?
—Tú quema los cuerpos, yo te cubro.
Solo sonreí mientras reducía el ritmo.
—Dale, lidera.
Este idiota al fin está dando un buen plan.
Soren se paró al frente mío mientras seguíamos corriendo hacia el siguiente lugar donde el zombi estaba de pie mirándonos, mas al ver el fuego de mis manos abrió los ojos e intentó cubrirse, solo para terminar siendo consumido mientras se escuchaban sus gritos, para después repetir ese proceso en los demás sitios, mas cuando solo faltaba un lugar, las sombras se hacían más grandes, esta vez formando una sola.
—Oye, Jacob, no creo poder vencer a esa cosa.
—Lo sé, déjamela a mí.
—Ehh.
-Quema el cuerpo.
Sonreí mientras él se disponía a hacerme caso.
—LOCOS, DESTRUCTORES, OS MALDIGO.
Qué ironía, la maldición hablando de maldecir, ¿acaso no se conoce a sí mismo?
Y con ese pensamiento, saqué de mí el catalizador que no había usado desde la isla e inicié a forzar todo mi maná hacia ese artefacto mientras la presión aumentaba.
—MUERE, MALDICIÓN.
Y con ese grito, usé mi maná junto al catalizador para destruir la última cosa, creando una llamarada que iluminó todo el sitio para después engullir a esa cosa, mas el catalizador de mis manos hizo crack, pero no el único, hubo otros cracks además de mi catalizador provenientes de la maldición.
—Mierda, no quedó ni la ceniza.
Con mi teléfono ahora iluminando, miré el suelo, ya no venían sombras ni el frio persistía, por lo que la maldición ya no estaba, pero ahora tenía dudas, ¿hubo más catalizadores?, ¿tenían límites?, ¿qué había pasado en este lugar?, ¿cuál es el objetivo de Eduardo?, y sobre todo, ¿cómo murieron mis viejos amigos?
REFLEXIONES DE LOS CREADORES fucken_132 Uff,con esto termino la parte de la casa,pero como vieron se dejaron varias preguntas.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com