En el mundo desconocido - Capítulo 71
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71: Cap71:Lucha 71: Cap71:Lucha Soren.
Me moví a través de la cascada para ver una vez más el entorno.
Tragué saliva mientras me movía siguiendo el río, evitando pisar las piedras aún mojadas.
Jacob había dicho que debíamos mantenernos en cubierto.
—¿Entonces, chico, estás de acuerdo con dejar a tu amigo atrás?
—Él se las apañará.
—¿De dónde viene tanta confianza?
—Bueno, la primera vez que lo vi, vino en un barco de madera que construyó él solo, sin necesidad de internet.
—Ehh, bueno, es un buen logro.
—Sí, le propuse lo del grupo de cazadores y aceptó.
—Supongo que era normal que lo hiciera, después de todo, no sabe nada del mundo.
—Eso parece, aunque en el combate es donde más destaca.
Parece que toda la vida ha peleado.
—En este mundo es difícil vivir sin pelear, todos luchan de una u otra forma.
—Sí, pero ¿qué tan bien lo harías en solitario?
Con una sonrisa, la sargento avanzó y empezó a liderar.
—Siempre he hecho mis misiones en solitario, de hecho, es por eso que estoy aquí.
Sentí cómo mi corazón palpitaba mientras mis brazos temblaban y abría los ojos.
—Increíble.
—Sí, la verdad decidí hacer las cosas por mi cuenta porque los demás no lograron estar a la altura.
—¿Puede contarme más sobre eso?
Dando un suspiro, empezó a caminar mientras me dejaba atrás.
—Ellos intentaban limitarte a unas cuantas cosas, mientras que yo solo veía cómo se perdían las posibilidades.
—Pero, en ese caso, ¿se lograron los objetivos?
Tragó saliva y apretó los puños.
—No.
Siento que es malo preguntar más de eso.
Algunas veces Jacob parece igual cuando le pregunto del pasado, solo queriendo evitarlo con respuestas cortas.
Así que la seguí sin hacer mucho ruido.
—¿Los planes del mocoso son buenos?
—Generalmente busca prepararse, luego de eso se toma su tiempo en analizar el entorno para después atacar, es como si él solo supiera el plan.
—Ja, eso suena muy arrogante.
Si vas a hacer un plan, al menos discútelo, ¿acaso no te importa?
—Bueno, es que él, incluso cuando las cosas parecen ir mal, logra voltearlas de tal manera que no sé si estuvo planeado o se adaptó.
—Eso suena a alguien solitario, tal vez demasiado.
¿Qué conoces del pasado de él?
—Según escuché, parece que viene de la isla que el Mothman hundiría.
—¿Esa isla?
Esa cosa lleva vacía como diez años.
—Sí, pero él no parece querer hablar mucho de eso.
—Ese chico es un enigma, al menos espero que sobreviva para que dé más respuestas.
—Eso sería lo mejor.
Oye, mira eso, ¿no es…?
Con mi mano señalé lo que estaba al frente.
Parecían huellas de pies descalzos en la tierra y ella se agachó para tomar un poco con sus dedos para después aplastarlos con el dedo pulgar e índice.
—Está húmedo.
Levantándose, ella empezó a mirar entre los árboles e hice yo lo mismo mientras sentía cómo mi corazón latía más rápido.
Donde clavaba el ojo, no parecía haber nada dentro de este mar de árboles.
—Oye, chico, sigamos las huellas.
—Entendido.
Tragué saliva mientras seguía por la espalda a la sargento, quien miraba el suelo a la vez que avanzaba más.
Yo miraba de lado a lado, esperando ver al nahual y que este nos estuviera dando la espalda, pero no viceversa.
Cada paso que dimos nos empujaba más al fondo del bosque, por eso, con un temblor en mi mano, la moví hacia mi cintura, tomando el frío metal de la 9mm, que me erizó los pelos.
—¿Fue buena idea venir?
—¿En verdad lo preguntas ahora?
Te tocará aprender la respuesta.
Con esas palabras, sentí cómo la piel se me erizó una vez más junto a un temblor por mis piernas.
En verdad, yo no quiero saber la respuesta.
Cuando lucho con Jacob, es más fácil porque parece que puede responder a todo.
Cuando estaba por dar los siguientes pasos, la sargento levantó su brazo hacia un lado mientras miraba al frente.
—Ehh.
Dejé de mirar por atrás para enfocarme en lo que ella estaba mirando.
Al centrarme, los vi.
Del mismo color que la hierba que nos rodeaba, eran esas escamas que tenían por piel, que cubrían desde sus piernas hasta su cabeza, que estaba alargada en la parte de atrás.
Además, tenían una cola que no llegaba al suelo y estos se encontraban acostándose en el suelo mientras ese color verde se hacía más profundo a la vez que parecían convertirse más en el cocodrilo que eran.
—Rápido, es hora de atacar.
Con mi mano, la cual alcé mientras intentaba poner una posición adecuada, la cual fracasaba porque yo temblaba, evitando poner la mira en el medio, así que decidí solo apretar el gatillo.
—BANG Era mi tiro, salió por mi pistola a la vez que esta última se giró para arriba, pero el tiro avanzó sin desviaciones hasta que atravesó el agua.
—Mierda.
Ellos nos miraron, eran dos, por lo que nos deberíamos adaptar.
—Chico, iré al frente, tú apoya.
—E, Entendido.
Alcé mi pistola para después dar otros tiros que empujaban mi arma hacia arriba, mas fallaba los tiros.
—Mierda, entonces, Fireball.
Con ese verso, preparé un arma que suelo practicar y la tiré al más cercano, que al ver eso se movió al agua y empezó a nadar hacia mí mientras que el otro se quedó intentando morder las piernas de Ana.
—Aléjate.
Debía hacerlo, pero ¿hacia dónde?
Si con el agua se impulsaba, debía tomar otro camino.
Miré a mi derecha, donde estaban los árboles.
—Intentemos una emboscada.
—Tchz, está bien.
El nahual que me perseguía se detuvo y, con sus pequeñas patas, empezó a girar mientras que la sargento hizo algo raro.
—Toma esto.
—PAM Usó una patada, pero desde el suelo, para poder elevarlo y con ello tirarlo al río.
Entonces ese decidió no seguir peleando contra Ana, sino moverse hacia la cascada.
—¡Idiota!
—Ehh.
Miré a mi alrededor para poder notar que ese cocodrilo estaba ahí persiguiéndome, así que corrí hacia los árboles para meterme entre ellos.
Al estar de espaldas contra un árbol, debía prepararme para lo siguiente, así que agarré mi pistola mientras apuntaba a las posibilidades.
—¡Oye, dile al mocoso que el nahual va hacia él!
Con mi mano saqué el teléfono mientras escribí el mensaje.
—Te enviamos uno.
Entonces el cocodrilo llegó corriendo hacia mí, a lo que yo respondí con: —Fireball.
Dando un golpe en el hocico que lo detuvo, haciendo que mirara hacia ambos lados para después mirarme otra vez, confirmando que no me había movido.
Un sudor frío recorrió mi cuerpo cuando este volvió a mirarme.
Por eso mismo, saqué la primera pistola de Jacob, esta era más pesada, pero aquí serviría, y di un tiro.
—BANG Hizo que el animal volteara mientras seguía sangrando.
—Déjame esto a mí.
Con un salto de gran altura, Ana llegó aterrizando encima del nahual, golpeando su cabeza.
—Vamos, chico, debes dar mejores ataques, dale en el cráneo.
Empezó a agarrar al nahual con su cuerpo mientras que ella con sus brazos cerraba la mandíbula.
—O en el abdomen, pero rápido.
Tragué saliva mientras alzaba la pistola de Jacob y apunté al cuerpo del cocodrilo, donde di tres tiros.
El primero alzó mi arma en un instante, así que volví a reacomodarla mientras en el sitio surgía la sangre.
Cuando di el segundo, no ocurrió porque di al suelo, así que con el tercer tiro apreté con más fuerza el arma mientras inhalaba y exhalaba para dar el último tiro.
—BANG Este no fue al pecho, sino al corazón, deteniendo el movimiento del cocodrilo para que Ana se terminara volteando, quedando boca arriba mientras ella exhalaba.
—Chico, al menos no nos fue tan mal.
—¿Acaso te parece bien que nos fue bien?
—¿Ganamos o perdimos?
Solo pude tragar saliva mientras que mi puño latía, pero al menos tiene razón en eso de que ganamos, por lo que solté la fuerza mientras me sentaba.
—¿Cómo crees que le fue a Jacob?
—Ni idea, vamos a comprobar E iniciamos a caminar rumbo a la cascada.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES fucken_132 El dia de mañana se escribe lo que paso con jacob
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