Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

En el mundo desconocido - Capítulo 74

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. En el mundo desconocido
  4. Capítulo 74 - 74 Cap74Debil
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

74: Cap74:Debil 74: Cap74:Debil Al salir del sitio, solo podía mirar a la sargento, quien también había firmado.

Mirarla a los ojos mientras ella respondía igual, a la vez que Soren solo podía mirar al suelo.

“Levanta la cara, compañero”, era algo que quería decirle, pero la situación no lo permitía.

—Entonces, mocoso, ¿por qué carajos eres tan idiota?

—¿Qué, tienes miedo?

No me jodas, tú eres el impulsivo en esta situación.

—Ja, todavía hay un mes, claro que se puede preparar.

—¿Es que no conoces al Sombrerón?

—Se puede investigar, preparar estrategias, aparte de que hay dinero suficiente.

—Oh, ¿en serio?

—¿Qué, se te olvida lo de mi cuenta bloqueada?

—Tchz.

—Hey, Jacob, ¿qué cuenta?

—Más adelante te digo, mientras vámonos a casa.

—Está bien.

La sargento tomó un camino distinto, mientras yo tomé un taxi con Soren.

En el trayecto, pasamos de los campos verdes a aquel suelo de concreto con sus altos edificios, mientras yo solo miraba el cielo azulado.

Es hora de prepararse, por ello debía mejorar mi esgrima, mi magia y fuerza física, que ha estado algo estancada a causa de mi poco entrenamiento en los últimos días, donde solo me he centrado en la esgrima.

No es malo, pero el combate abarca mucho más, aparte de que ahora podría tener un compañero.

—Soren, mañana entrenaremos combate físico.

—¿Eh, pero no lo hacíamos ya?, puro combate cuerpo a cuerpo.

El rostro de él tembló, dio un paso atrás mientras su voz quebrada decía: —O-oye, ¿no es demasiado?, es que recuerda lo que pasó con el nahual.

—Tranquilo, solo será un combate sin magia.

—¿S-sin magia?

—Claro, lo del nahual fue la mezcla de viento y vitalidad.

Tragó saliva mientras se enderezaba.

—Supongo que podría intentarlo.

—Gracias.

Con eso, fuimos a caminar hacia su casa, que se ubicaba en el edificio donde subimos por las escaleras hasta llegar al lugar.

Empujó la puerta para entrar.

No tenía nada que hacer hoy, aparte de investigar un poco al Sombrerón.

Saqué mi teléfono e inicié a buscar el nombre de este en el navegador, donde los resultados decían que salía en las noches, vestía de negro, montaba un caballo y se podía reconocer por un hecho.

—¿Un silbido?

—Sí, dicen que si escuchas su silbido a la distancia, será peligroso.

—Eso suena interesante, bueno entonces debemos analizar al enemigo.

Miré la información de él, donde se mostraba que el Sombrerón no vestía más allá de unas ropas ligeras, su piel no parecía ser algo dura, sino que su peligro radica en la velocidad y eficiencia.

—Supongo que debemos ser más rápidos que él o atraparlo en alguna trampa.

—Más te vale organizar con Ana, la vez pasada casi se matan y me tocó intermediar, no quiero pasar eso otra vez.

—Sí, sí, lo que digas, pero igual prepárate para el día de mañana.

El tragó saliva mientras sus piernas temblaban.

—Creo que deberíamos descansar esta semana, ¿no te parece?” —Ja, ja, hazte el pendejo, Soren, pero recuerda que yo me encargo de entrenarte.

—¡MIERDA!

Con eso, movió sus pies haciendo un eco rápido en los pasillos hasta entrar a su habitación, cerrándola de un portazo.

—Ja, pero igual lo necesitaras.

Dijiste que quieres recuperar el apellido de tu padre, entonces prepárate.

Aún recuerdo cómo ese grupo E te intimidaba, dicen que son capaces de hacer misiones nivel D y te intimidaban por estar incapaz de hacer siquiera las F, pero es hora de empujarte a superar tus límites, por eso me encargaré de llevarte al límite.

Con eso en mente, solo me senté mientras miraba el día pasar, convirtiéndose en oscuridad, mientras el frío me invadía por mi única camisa.

—Tal vez debería comprar más ropa, pero eso será otro día.

Con eso en mente, me moví a mi cuarto, donde me acosté a dormir en el lecho de cobijas cálidas, quienes me daban lo que la noche me había robado, calentando mi cuerpo.

Mientras el tiempo pasaba, en mis memorias revivía ese pasado feliz con mi familia, cuando mi padre, madre y hermano aún vivían, podía sentir cómo esos recuerdos me apretaban el corazón, mientras mi vida ahora me hacía sentir algo solo porque ellos se han ido, al igual que muchos de mis amigos, mas podía sentir la luz del sol pegarse a mi cara, dándome un nuevo día.

—Pero no estoy solo.

Sí, aunque sea poco, tengo nuevos amigos, tal vez no tenga muchas cosas que hacer aparte de cumplir el contrato con esa entidad, pero al menos hay cosas que disfrutar, este mundo, aunque no es lo que esperaba porque es tan exigente, creo que vale la pena.

Me levanté de mi cama mientras tocaba la puerta de Soren, quien salía en pijama.

—Por favor, el día de hoy no.

Lo miré a los ojos mientras pensaba qué responder.

—Está bien, no ocurrirá.

Con eso, salí del cuarto mientras que mis dientes crujían, pero igual llevo todos los días exigiéndole, toca darle un descanso, por ello cociné para mí, dejé un desayuno para él, mientras yo decidía comer para cuando terminara pudiera salir a entrenar.

Miré el día, quien se mostraba con una leve niebla, mas esta seguro sería ocultada por el día que vendría, por ello saqué mi pecho mientras comía con una sonrisa, para cuando terminé salí de aquel sitio para irme a donde necesitaba irme, a aquel lugar de entrenamiento.

Al llegar al sitio, miré cómo se veía de color verde por los árboles quienes crujieron por el viento, con una sonrisa quería iniciar a correr, pero también debía subir de nivel, me agaché mientras recordaba unas cosas útiles para mejorar el desempeño.

—Pesos.

Con eso en mente, hice algo de tela con mi magia de creación, lo suficiente para meter una buena cantidad de arcilla que simularía unos 3 kg en cada pierna, nada exagerado para ir entrenando mientras salgo del estancamiento, una vez que tuve aquellas tobilleras listas y me paraba para ir a correr, vi cómo en la distancia salía de la niebla un cabello blanco que se movía con el cuerpo de esa chica, pero con su clásico rasgo distintivo.

—Vaya, orejas, no sabía que vinieras a entrenar.

—Idiota, más bien, ¿qué son esas cosas?

—Ja, un secreto.

—Imbécil.

Y se fue corriendo de nuevo.

Así que yo debía responder igual.

Di una respiración mientras movía el abdomen e inicié a mover mis piernas, adelantando una tras otra para poder alcanzarla, pero no debía hacer eso, solo debía mantener mi ritmo.

Mas al verla alejada, podía sentir cómo mi pecho se presionaba para querer empujarme a perseguirla, así que estiré más las piernas mientras iniciaba a seguir su paso.

—Vaya, vaya, parece que el tontito sí puede alcanzarme.

—Cállate.

Continué con mi respiración mientras mis piernas se movían hacia el frente, dejando atrás a la sargento, que también respondió con saltos, logrando superarme.

—No todavía.

Con una sonrisa que se burlaba de mí, se adelantó, así que volví a aumentar mi paso.

¿Cree que ese entrenamiento durante un año en la isla no hizo efecto?

Pues tonta, así que aceleré mis pasos mientras ella se quedaba de nuevo.

Esta dinámica se repitió durante tanto tiempo que mi corazón sentía salir por la boca, mientras el sudor recorría mi espalda hasta que mis músculos dolían, mas ella seguía algo atrás de mí.

Debía seguir superándola, así que respiraba mientras aceleraba, así hasta que no pude continuar del mero agotamiento.

—Jódete, mocoso.

Alcé mi mirada a esa elfa, quien estaba igual que yo.

—O, orejas, ¿por qué no te detuviste?

—¿Crees que me vas a ganar?

He hecho mucho más que solo esto.

—Ja, pues no parece.

—Imbécil, déjame te enseño.

—Sí, ya verás.

Alcé mis puños, poniendo la guardia de boxeo, mientras ella daba un paso atrás.

—Con que esas tenemos.

Podía sentir cómo mi respiración golpeaba mis puños, junto a que el sudor de antes era casi como si hubiera pasado una tormenta encima mío, pero eso es lo de menos cuando estás en esta situación donde te retas.

—Jódete.

Con mis palabras inicié la pelea, donde ella dio una patada ascendente que yo bloqueé con mi puño.

—Nada mal, mocoso.

—Sí, nada mal, orejas.

Con una sonrisa, agarré su pierna con mi mano desnuda para posicionarme en el suelo, dando un movimiento de lado a lado que hizo que la sargento abriera los ojos, mas cuando la lancé, ella se reincorporó al tocar el suelo, levantándose como si nada.

—Supongo que no le ganaste al nahual por suerte.

—Te dije que estaba agotado mágicamente, no físicamente.

—Vi ese cuerpo, supongo que lo más loco de ti es la fuerza.

Y lo has demostrado, pero ¿por qué dependes de planes?

—¿Mis planes?

Solo puedo reír ante esa pregunta.

—Soy débil, eso es todo.

Ella abrió los ojos mientras yo me daba la vuelta.

Si fuera alguien fuerte, yo no debería depender de los planes, ni de los demás, solo conmigo bastaría para poder ser suficiente.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES fucken_132 Si, estuve ocupado todo el dia, pero logre escribir y eso es lo que vale.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo