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En el mundo desconocido - Capítulo 84

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84: Cap84:Ahora que?

84: Cap84:Ahora que?

Cuando Ana terminó su persecución, luego de tumbar unos árboles con sus puños y patadas, pareció respirar hondo.

Miró la hora y después me dio la espalda, apretando los puños.

—Nos vamos.

No entendí por qué, así que hice lo mismo: miré mi reloj.

Indicaba las 8:30.

No era tan tarde, pero considerando que ella había llegado antes que nosotros, era fácil entenderla.

—Bien.

Soren, ¿ya terminaste?

—Ehh, sí, Jacob, ya voy.

Él, poniéndose de pie, dio un par de pisotones con su pierna para probar si ya estaba curada.

Cuando Soren terminó, Ana inició el camino hacia el sitio adonde iríamos.

Saqué mi teléfono, por el cual informé a Eduardo sobre la muerte del Sombrerón.

Una vez que finalicé, seguí a Ana, quien nos condujo hacia la carretera para tomar el taxi en el que nos subimos.

Yo miré por la ventana al cielo, donde la luz del sol no estaba, sino que era reemplazada por la luna, que estaba colgada allí.

Con un suspiro, la miré mientras recordaba un tanto del pasado: esa luna que me había visto varias veces caminar junto a mis amigos, quienes ya no estaban, e incluso mi familia, que fue la primera en irse.

Luego, su vacío fue llenado por esos amigos hasta que la guerra ocurrió.

Ganamos, y la prueba de eso era el mundo que se veía afuera, donde caminaban las diferentes personas: algunos con alas en la espalda; otros con su clásica barba gigante, sobre todo en comparación con su altura, revelando que eran enanos.

Ana era una de esos elfos que tenían las clásicas orejas alargadas, e incluso había esa mezcla de humanos con rasgos caninos que revoloteaban sus colas mientras sostenían las manos de otros.

—Qué bello.

—¿El qué, Jacob?

—Todo.

—¿Ahora de qué hablas, mocoso?

—Solo mira afuera.

—Pues yo veo lo de siempre.

—Bueno, el no poder ver la belleza en eso es triste.

—¿Tristeza?

Ahora te pones como un viejo amargado.

—Vamos, ¿dónde está la amargura en ver la felicidad?

Amargura sería decir que es un asco.

—Claro que lo es, pero no se nota.

—¿Te refieres a que cada uno lidia con sus propios problemas?

Eso siempre ocurre y siempre ocurrirá —Claro, y es un asco.

Cada uno sabe lo que lleva.

—¿Pero ahí no está la belleza?

Cada uno vive sus problemas, pero, a su vez, pueden ser felices.

—¿Hasta qué punto esa felicidad es verdadera?

—Eso depende de la persona.

—Entonces, ¿tú lo eres?

Miré afuera.

Recordar el pasado me hacía apretar los puños, mas al mirar a mis lados, donde Ana y Soren estaban, relajé los hombros.

—Sí, lo soy.

Incluso si es un momento fugaz, esto vale la pena.

Esa guerra tuvo sentido.

—Oye, Jacob, ahora que me acuerdo, mencionaste que irías a Lea.

—Ah, sí.

Estoy interesado en conocer más del mundo.

—¿En verdad, mocoso?

¿No te conformas con nada?

—Oye, Orejas, tengo el tiempo y los medios, ¿por qué no?

—Bueno, ¿no es mejor establecerse con lo que tienes para disfrutarlo?

—¡Ahora sales con esas!

Quiero ver el mundo.

—Típico de la imprudencia juvenil.

—Que lo digas tú es la cosa más ilógica, eso es lo peor.

—Oigan, ya paren.

Pero volviendo al tema, ¿por qué quieres ir a Lea?

—Dijiste que es uno de los más industrializados.

Es algo que me llama la atención.

—¿En verdad?

Pero también mencionaste a Aglala.

—Cada vez eres más raro, mocoso.

¿Ahora te interesa la política?

Solo respiré mientras relajaba los hombros.

—Digamos que es curiosidad, más que todo.

No hay más.

—Entonces, Jacob, dime ¿qué harás allá?

—Como dije, quiero volverme un cazador nivel C.

—Vaya, el mocoso tiene ambición.

¿Dentro de cuánto tiempo?

—Dos años.

—Pero también está loco.

—¿Dónde está la locura?

Por algo voy a Lea.

—Entonces dime, ¿qué piensas buscar ahí?

—Armamento.

Ahí será el mejor lugar para prepararse.

—Sí, pero, a su vez, por tanto armamento es que las misiones de caza son raras.

Es mejor hacer los pedidos en línea.

Me desarmó con poco, pero aún debo inventar una excusa que pueda ser válida.

Sonreí cuando recordé unos puntos esenciales.

—¿Y qué pasa con los impuestos?

—Bueno, eso aumenta bastante el precio, pero no creo que valga la pena tanto por eso.

—Igual, buscaré algo que hacer allá.

—¿Buscar trabajo?

Allí es difícil, está reñida esa mierda.

—¿Pero y qué?

Sería más aburrido no correr el riesgo.

—Sabes, parece que intentar detenerte es estúpido.

Ve y fracasa.

—Ja, ya lo veremos.

—En verdad, ustedes dos parecen hermanos.

—¡CÁLLATE!

Al unísono, respondimos a Soren para después dejar que el taxi continuara.

Ana se bajó primero, mientras que el taxi nos llevó al siguiente lugar, que sería la residencia de Soren.

Mas yo miraba al cielo.

¿Qué hacer después del contrato?

Parece que no tengo mucho planeado.

Tal vez vuelva aquí una vez lo cumpla, ¿pero viviré para eso?

¿O se repetirá la historia?

Apreté mis puños ante esa idea.

Cuando nos bajamos del taxi, fuimos a nuestro lugar habitual para descansar después de lo de hoy.

Mas, mientras entrábamos al lugar, solo podía recordar que incluso el poco tiempo que he vivido aquí es algo que me arranca sonrisas, a diferencia de cuando estaba en la isla.

¿Me gusta este lugar porque ha reemplazado mi soledad o porque es algo que disfruto genuinamente?

Dentro del lugar, inicié a caminar mientras miraba el televisor y la consola donde Soren se ponía a jugar.

Miré la mesa donde solíamos comer y recordé cuando el padre de Soren (mencionó lo de esa mujer.

Ni siquiera merecía llamarse madre.

El poco apoyo que él tuvo lo convirtió en un tipo solitario al que los demás alejaron.

Dejaba que mis uñas se clavaran en la mano mientras me sentaba en la mesa donde quería reflexionar, mas Soren se sentó al frente mío.

—Oye, Jacob, ¿qué te pasa?

—Nada, solo estoy pensando en algunas cosas.

—¿En verdad?

Pero te ves tan desconectado.

—Tal vez.

Solo que algunas veces no encuentro una respuesta del todo adecuada.

—¿Y a qué intentas responder?

No creo que sea algo de dinero; después de todo, tú sabes manejar las cuentas.

—Si el dinero fuera una preocupación mía, lo estaría contando día a día.

—Entonces dime, ¿qué te pasa?

Solo miré la mesa, quitando la mirada que tenía hacia sus ojos.

—Solo digamos que no logro dar una respuesta completa a lo que quiero ser.

—¿Entonces te pusiste como meta ser un cazador nivel C?

—En parte.

—Pero, incluso si lo logras, ¿qué harás?

—Ahí está el problema.

No sé qué hacer.

Tenía pensado volver aquí, pero más allá de eso, no sé qué hacer.

—Entonces, ¿qué te parece solo disfrutar?

—Bueno, pues tampoco puedo hacer eso solo.

Es como si algo me empujara a buscar más allá.

—¿Y aún no puedes responder?

Vamos, hasta eres más chico, aún hay tiempo.

—Sí, pero no quiero dejar que este (tiempo/momento) se me vaya de las manos.

—Entonces disfruta lo que puedas.

—Sí, sí, lo que digas.

Creo que lo mejor será ir a dormir.

Me paré y le di la espalda a Soren mientras tomaba rumbo hacia mi cuarto.

—Solo dime una cosa, Jacob.

¿Eres feliz?

—Sí.

Con esas palabras, caminé hacia el cuarto.

Me arropé entre esas sábanas que me congelaron la piel, esperando que el paso del tiempo diera el calor necesario.

Pero también tenía en mi mente esas palabras: «¿Eres feliz?» Lo duro sería decir que no, porque es divertido, porque cada día es una aventura diferente: algunas veces cazando osos, otras en la casa embrujada, e incluso esto del Sombrerón es divertido.

—Cierto, el Sombrerón.

Pero ese tipo sabía algo más.

No se lo pude sacar a puños como quería.

Tal vez mis métodos son obsoletos, por ello debo buscar nuevos.

Pero es tarde para eso.

Lo único que sé es que él me reconoció como un contratista, lo que me lleva a mi objetivo actual: —Cumplirlo.

Sí.

No tenía más.

Esa era la misión y la razón por la que sería un nivel C en tiempo récord.

¿Pero qué hacer en ese entonces?

Dijeron que tendría una magia de sangre para lograr mi objetivo.

Eso parece que se adquiere donde se cumple el contrato.

Pero para ir a cumplirlo, debía ir a Lea para estar bien armado.

No dependeré únicamente de eso cuando puedo contar con otras cosas.

Además, ahí está esa vieja amiga.

—¿Qué me dirás al verme?

Con esas palabras, el sueño me llevó lejos.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES fucken_132 Me enfoque en darle un matiz mas emocional a este capitulo,siento que hacia falta.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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