En el mundo desconocido - Capítulo 85
- Inicio
- Todas las novelas
- En el mundo desconocido
- Capítulo 85 - 85 Cap85Buscando un proposito
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
85: Cap85:Buscando un proposito 85: Cap85:Buscando un proposito Aquel sueño terminó en cuanto la luz del día llegó a la habitación, iluminándola mientras el sol caía en mi cara, dándome la señal de despertar para esta rutina, la cual disfruto; pero ahora recuerdo que terminaría en cuanto este año acabe.
Me paré de la cama para iniciar lo de siempre: comer un poco del desayuno para después salir a entrenar con Soren, para prepararlo para aquel torneo que lo ayudaría a limpiar su apellido.
Cuando terminamos, él fue rumbo a la escuela para seguir con sus lecciones.
En mi caso, yo tomé las mías, donde nos centrábamos en la teoría de la anatomía, como siempre, para optimizar el uso del maná, para después terminar la clase.
—Al menos esto servirá en el futuro.
Con esas palabras, caminé sin más que hacer por las calles de concreto, mientras en mi teléfono miraba si había alguna misión interesante que hacer.
Necesito buscar una manera de seguir fortaleciéndome.
Miraba la lista de misiones donde solo salían misiones de rango F y E, mas no había nada superior.
—Tendré que subir de rango.
Tendré que hacer más misiones, así que decidí elegir una adecuada.
Sería nivel E, mas cuando estaba por hacerlo, me choqué, haciéndome soltar el teléfono, que cayó.
—Oh, lo siento.
Al alzar mi mirada, vi su clásico cabello blanco.
—¿Ana?
—Vaya, ¿qué haces, mocoso?
Alzando mi teléfono, miró las cosas.
—¿En verdad vas a elegir misiones en solitario?
—Sí, quiero subir de nivel.
—Eso es una buena idea, pero dime, ¿por qué estás seleccionando una E?
—Es la manera rápida.
—Idiota, piensa al menos en tu seguridad antes de hacer eso.
—Vamos, no es la primera que hago.
—¿Espera, qué?
Con el teléfono en mano, se devolvió para mirar el listado de misiones que había cumplido y, con su mano temblorosa, me lo devolvió.
—Imbécil, con razón le ganaste al sombrerón.
¡Tienes veinte!
—Sí, y quería que la lista se expanda.
—Oye, mejor no lo hagas.
—¿Ja?
Pero ¿por qué dices eso?
—Mira, pequeño idiota, por muy inteligente que seas, tu nivel mágico debe estar creciendo de manera absurda, ¿y sabes lo que eso significa?
—Oye, loca, que yo esté ganando tanto no es por mi nivel de magia.
Apenas soy un E.
—¿Nivel E?
No mientas, no puede serlo.
—Ja, te sorprenderá la efectividad de la técnica y la fuerza física.
—Pero jamás venciste a Soren en esgrima.
—¿Acaso la esgrima es solo fuerza?
Pensar así es limitante.
Bueno, Orejas, mejor me marcho.
—Oye, Jacob, una cosa antes.
—¿El qué?
Dime.
—Estoy buscando a esta persona.
Si la ves, ¿me puedes avisar?
En su teléfono puso la foto de una chica.
Su cabello rosado me hizo alzar la ceja, mas sus ojos amarillos me hacían pensar: ¿desde cuándo existe esa combinación de colores en las personas?
Mas cuando terminé de analizar la foto, miré a Ana.
—Bueno, si la veo, te digo.
—Eso sería un alivio.
—Pero ¿puedo saber el porqué?
—Incluso si quiero decirlo, no puedo.
—Eres policía, has de tener tus razones.
Mas con un leve temblor en sus manos y con un tic en su ojo, ella habló: —Por cierto, Jacob, ¿hay algo muy importante por lo que quieres irte?
—Sí, es algo fundamental.
—Está bien.
Dándose la vuelta, ella caminó en una dirección mientras apretaba sus puños.
Sin más que hacer ahí, decidí ir a caminar.
Tenía la misión aceptada, pero lo de Ana me sacó de lugar y una revisada por el lugar no vendría mal, aparte de que hay una semana para poder realizar aquella misión.
Por eso caminaba con mis pasos firmes, sin mayor velocidad que los demás, al desplazarme por esta ciudad donde, al mirar de lado a lado, solo veía la reducción de los vehículos, que fueron reemplazados por varios autobuses.
Mas mientras caminaba, alcé los brazos mientras volvía al problema inicial.
—¿Qué haré?
Disfrutar ahora es bueno si no quiero tener quejas sobre lo que no hice en el futuro, pero si quiero darme un propósito, ¿cuál sería?
Ya cumplí con una guerra, ¿ahora qué?
Mas mientras daba aquellos pasos, al girar por una esquina, vi cómo el viento movió ese cabello de un color rosado de alguien que me daba la espalda.
Ante la posibilidad de que esa persona fuera quien Ana investigaba, decidí ir a acercarme, donde toqué el hombro de la chica, quien volteó su mirada, y sus ojos amarillos como la miel se posaron en mí.
—Em, buenos días, ¿pasa algo?
—Eh, ah, sí.
Lo que ocurre es que mi amiga parece que te estaba buscando.
—¿En serio?
¿Eres amigo de la sargento?
—Es algo complicado, pero podría decirse que sí.
—Ya veo.
Gracias por su ayuda.
Con mi teléfono, inicié a enviarle un mensaje, además de las coordenadas donde estábamos.
—Oye, ¿cuál es tu nombre?
—¿Mi nombre?
Es Jacob, pero ¿por qué?
—¿Jacob?
Ja, como el rebelde.
Bueno, es curiosidad mientras ella viene.
—Ya veo, pero dime, ¿a qué héroe te refieres?
—Ah, Viento, el francotirador.
Apreté mis puños mientras abría los ojos por un momento, pero mordiéndome el labio volví a la realidad.
—Oh, ¿en serio?
¿Qué tan importante es?
—¿En serio no lo sabes?
—Digamos que no he ido a las clases de historia.
—Vamos, dale un vistazo, que son muy importantes.
—Es que la historia no es lo mío.
—Está bien, pero volviendo al tema: Viento, el francotirador, fue el puente entre la ciencia y la magia.
Mas mientras parecía tener que extender esa conversación que me haría parecer un egocéntrico, apretaba los puños, quienes me recordaban lo malo que es vivir de viejas glorias.
—¿En serio?
¿Cómo?
—Hay mucho que decir, pero se resume en que se rebeló contra su gobierno e hizo acuerdos para que todos usaran magia.
—Eso suena a algo muy increíble.
—Sí, pero lo triste es que jamás vio esa paz por la que luchó.
—Je, ¿en serio?
—Sí, lo asesinaron el día que ese acuerdo se hizo.
—Vaya ironía que eso le pasara.
Tal vez era alguien de muy mala suerte.
—Lo sería, pero ahí surgió una nueva guerra.
Ante eso, abrí los ojos mientras mis piernas temblaron, además de perder la fuerza en mis manos.
—¿Qué?
—Sí, el asesinato del rebelde trajo una nueva guerra, pero igual, hace tiempo que terminó.
—Pero ¿eso por qué?
—El bando que asesinó a Jacob fue exterminado.
—Y-ya veo.
—Sí, esos idiotas no duraron nada ante la revolución de magia y tecnología, ni siquiera soportaron dos años.
—Pero ¿es realmente válido hacer eso?
¿Una guerra por alguien que fue asesinado?
—Dime, si el símbolo de unión y pacifismo entre mundos es asesinado, ¿qué pasaría?
Tragué saliva ante eso.
Tenía toda la razón.
Mas el sonido de unos pasos hizo su entrada detrás de mí y, con una respiración profunda, llegó Ana.
—Vaya que te tardaste, Orejas.
—Oye, Jacob, ¿qué carajos te pasa?
Me tocó venir desde el otro lado de la ciudad.
—Ja, supongo que a esto te refieres con una relación difícil.
—¡Hey, mocoso!
¿Qué carajos le dijiste sobre mí?
—Que eras una policía excéntrica.
—Cada vez sales con otras cosas que no aportan nada.
—Vamos, ustedes dos, dejen de pelear —Es que, Sara, ese mocoso está desquiciado.
—Qué raro, me parece cuerdo —Parecerlo, pero no serlo son dos cosas que él hace a la perfección —Vamos, Ana, tú pensabas en llevar una bazuca para luchar.
—¡Hey, mocoso, no digas esas cosas, que me rebajan a tu nivel!
—En verdad ustedes parecen hermanos —dijo Sara con una sonrisa, mirando al cielo, mientras que luego de eso nos devolvió la mirada—.
Oye, Ana, creo que es mejor hacer las cosas que se han acordado.
—Sí, eso haré.
Mocoso, nos vemos.
—Está bien, hasta luego.
Sin nada más que hacer ahí, fui a donde los carros pasan de lado a lado para alzar mi mano, deteniendo aquel coche amarillo.
Sin más propósito, di la dirección a la que ahora debía ir.
Cumpliría la misión que pedí.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES fucken_132 Hoy no he revisado, tomaria bastante tiempo, tal vez lo haga mañana,pero no publicare.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com