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En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 101

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101: La Bruja, La Vampira Y El Demonio 101: La Bruja, La Vampira Y El Demonio  La seda blanca que envolvía el cuerpo delicado de Lady Gray se rasgó en innumerables zonas debido a los bruscos movimientos que estaba ejecutando.

Su corazón sangraba por destruir semejante pieza de indumentaria, extremadamente costosa y una de sus favoritas, pero no tenía muchas opciones.

Fue en su arrogancia que vino vestida como si asistiera a la fiesta de un gobernante, en lugar de su traje de combate personalizado.

Pero, para ser justos, ella esperaba enfrentarse a algunos mercenarios de poca monta y secuestrar a los objetivos que su cliente pidió.

La situación actual estaba más allá de sus sueños más locos.

La esfera de sangre, que servía tanto de arma como escudo, ahora había perdido parte de su densidad.

Lady Gray se vio obligada a forjarse protecciones con la sangre o de lo contrario estaría peleando desnuda.

Desde las calles cercanas, pudo oír un escándalo aún mayor del que había antes.

Disparos, explosiones, pisadas que enviaban temblores y los gritos de aquellos desafortunados que no quedaron inconscientes o muertos tras recibir algún golpe doloroso.

Desde el cielo, una criatura voladora de apariencia extraña se propulsaba con cohetes en sus patas, lanzando plumas como si fueran lanzas, las cuales brillaban momentos antes de explotar y llenar las calles de más destrucción.

Pero no pudo prestar toda su atención al monstruo volador, pues tres monstruos más estaban con ella en una especie de trifulca a tres bandos.

Agitó su estoque rápidamente, interceptando las garras del furioso demonio que había salido quien sabe de donde.

La criatura era veloz.

Era tan veloz que no se quedó atrás con respecto a ella, sino todo lo contrario.

Pero la habilidad con la espada de Lady Gray no era algo que la mera velocidad pudiera atravesar.

Una lluvia de destellos iluminaron su entorno cuando las garras y la espada chocaron en rápida sucesión, el aire desplazado con furia y el suelo agrietándose por la fuerza desatada.

El dúo se vio obligado a separarse cuando dos arpones fueron disparados hacia ellos a gran velocidad.

Las puntas metálicas, conectadas a una especie de cable semi orgánico, desviaron su camino y persiguieron tanto a la vampira como al demonio.

Lady Gray bloqueó el arma viva con su estoque, apuñalando el cable al que estaba conectado y obteniendo sangre de él.

Rápidamente ejerció sus poderes oscuros, controlando la sangre que escapaba y convirtiéndola en púas afiladas que aumentaron el daño a lo largo de la extremidad.

Fue recompensada con un aullido de dolor por parte de la criatura que había disparado esos arpones.

En ese momento, una serpiente semi transparente de energía verde abrió sus fauces de par en par, intentando tragarse a la vampira.

Lady Gray retrocedió hábilmente, evadiendo por completo la construcción de bruma que explotó en ese fuego maldito sin calor.

Al otro lado, el demonio detuvo el ataque con éxito al escupir bolas de saliva comprimidas, imitando a su manera el Suiton: Mizurappa de Hiruko.

Por su parte, Ileana y el Ninken convocado se mantuvieron lejos del combate cuerpo a cuerpo.

A pesar de la fuerza y velocidad de la invocación quimera, su habilidad en comparación con el peligroso demonio y la espadachín vampírica era mediocre.

Ileana sufría de lo mismo.

Sus llamas viles eran perfectas para derretir a la vampira hasta la muerte, pero mucho menos efectiva para el demonio, al menos en el corto plazo, y su velocidad de reacción era inferior a la de ambos.

Eligió encerrarse en un torbellino de fuego mientras enviaba ataques furtivos, con la esperanza de aprovechar cualquier error cometido por alguno de los otros dos combatientes.

Estaban en un punto muerto.

La única forma de romperlo sería unir fuerzas con la vampira y encargarse del demonio.

Pero eso es algo que Ileana nunca haría.

Quizás podría haberse unido al demonio para matar a la asquerosa vampira, pero esa criatura apenas tenía consciencia de sí misma.

Lady Gray había intentado escapar, pero el Ninken y el demonio no la dejaban.

Si llegaba a exponer su espalda, recibiría un ataque que, si bien no sería letal de inmediato, le daría a la moldava la oportunidad de derretirle las piernas y esa sería su perdición.

¿Y en la mente de Walter?

No había nada.

Las criaturas que tomaron posesión de su cuerpo lo estaban llenando de estímulos y arrebataron el control de su propio ser.

Sólo querían una cosa: Satisfacer su necesidad de batalla y sangre, como se estableció en el contrato.

Bolas de energía verde y semi transparente volaron en todas direcciones, escupidas a alta velocidad desde el torbellino de llamas viles.

Ileana desató un ataque a gran escala, sus labios torcidos en una mueca.

Incluso el Ninken invocado tuvo que ponerse a cubierto detrás de la moldava para evitar ser alcanzado por fuego amigo.

Sus sentidos captaron el acercamiento de la mujer de cabello platinado y disparó sus arpones para interceptarla, pero la vampira se deslizó entre los ataques y formó una especie de hoja recta con la sangre, superponiéndola a su estoque.

Con un chillido ensordecedor, ella clavó la espada en el torbellino de fuego vil, la hoja de sangre alargándose a la vez que se evaporaba rápidamente.

Pero fue suficiente para entrar hasta alcanzar a Ileana.

-¡Tch, Maldita Lamprea!

– rugió la bruja mientras usaba su telequinesis para mover su propio cuerpo a un lado.

La hoja de sangre se dobló y la persiguió.

Actuando más por instinto que otra cosa, Ileana formó escudos comprimidos en sus palmas y sujetó la hoja sangrienta.

Su agarre se apretó, apenas deteniendo la punta de clavarse en su pecho.

La fuerza la empujó fuera de su torbellino de llamas, sus brazos doloridos por el esfuerzo y sonidos de grietas provenientes de los escudos en sus manos.

-Muere, pequeña perra – dijo fríamente Lady Gray a espaldas de Ileana.

El estoque ya se dirigía en línea recta hacia su corazón.

Antes de que pudiera perforar la capa de Akatsuki que vestía Ileana, el Ninken saltó a la acción con todas sus fuerzas, sus mandíbulas cerrándose sobre la hoja y su masivo cuerpo golpeando a Ileana para sacarla del camino.

-¡Entrometido!

– gruñó Lady Gray, su mano izquierda formando una lanza e introduciéndose en el ojo del Ninken.

Su brazo se hundió hasta el codo en el interior, paralizando al perro gigante.

Usando su dominio en la sangre obtenida, la introdujo en la cavidad ocular y la convirtió en una miríada de púas que cortaron desde su cerebro hasta la columna.

El Ninken se dispersó en una nube de humo y Lady Gray quedó confundida por el suceso.

No pudo pensar demasiado, pues todavía estaba envuelta en un combate con una furiosa Ileana y un descerebrado demonio.

-Hablando de quien- escupió la vampira al bloquear, desviar y cortar con su estoque las extremidades carnosas que imitaban las vendas del shinobi.

La danza mortal entre el estoque y las extremidades flexibles levantó una nube de polvo y escombros.

La fuerza y elasticidad de esas cosas fue suficiente para perforar el concreto y enviar proyectiles a la vampira.

Lady Gray formó escudos de sangre, luego los convirtió en lanzas rojas que fueron disparadas hacia el demonio.

El duelo a alta velocidad empezó de nuevo.

Ileana, que se había alejado con éxito, no pudo captar correctamente lo que estaba pasando.

El demonio y la vampira eran demasiado rápidos para ella.

Hubiera preferido incendiar toda la escuela, pero no podía permitirse matar a los amigos de Liam.

Esa mujer del feo antifaz y la espada seguía por ahí, recostada y sujetándose un costado.

En cuanto al otro sujeto, estaba sobre una rodilla con un arma de apariencia extraña, reuniendo energía y condensándola en una bola crepitante que…

-¿Eh?

¿Cuándo regresó este tipo?

– murmuró la bruja.

A varios metros de ella, Deadshot cargaba su arma especial.

Este artilugio fue proporcionado por Amanda en caso de toparse con las máquinas de HIVE.

Al igual que Hiruko le ocultaba cosas a Waller, era obvio que ella también escondía mucha información vital.

Por ejemplo, que los robots de HIVE estaban hechos de tecnología alienígena.

Por eso las llamas de Ileana resultaron inútiles la primera vez.

Por eso Hiruko estaba teniendo dificultades para destruir esas cosas y por eso no se vieron afectadas por el pulso liberado por Nezu.

El equipo de Waller sí lo sabía, pero se les prohibió compartir esos detalles con el albino.

Querían ver cómo resolvía esa situación.

Deadshot, que se había quitado el casco porque sus funciones quedaron inútiles, agudizó su mirada y concentró sus sentidos, sus ojos persiguiendo las chispas generadas al impactar la vampira y el demonio.

Con o sin sus herramientas tecnológicas, la puntería de este hombre no debe ser subestimada.

Respiró profundamente, relajó su cuerpo, su pulso tan estable como un humano puede mantenerlo.

Su dedo rozó el gatillo, listo para un único y mortal disparo.

-¿Qué estás haciendo, plebeyo?

– preguntó la moldava con curiosidad, rompiendo la concentración del tirador y provocando que apretara el gatillo.

Una esfera crepitante de energía azulada voló rápidamente hacia la posición de los combatientes.

Sin embargo, la interrupción por parte de Ileana hizo que el disparo no fuera perfecto.

Lady Gray y el demonio Walter percibieron el ataque y se alejaron el uno del otro.

La bola de energía impactó el suelo en medio de ambas figuras en retirada y se expandió en un radio de varios metros.

La esfera de energía gigante quemó el concreto, el aire y la carne de la mitad del cuerpo del demonio y se llevó un brazo junto al estoque de la vampira y parte de su platinado cabello.

-¡¡Gyaaaa!!

-¡¡Skreeee!!

Rugió el demonio y chilló la vampira del dolor, su carne antinatural siendo consumida mucho más rápido de lo que sus respectivas regeneraciones podían curarlos.

La luz proyectada por la bola de energía súper caliente iluminaron el furioso rostro de Deadshot, cuya mirada de muerte se clavó en Ileana.

La moldava se dio cuenta de lo sucedido y sonrió torpemente, intentando parecer tierna.

Alzó un pulgar y felicitó al hombre.

-¡B-buen tiro!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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