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En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 102

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102: Información 102: Información  Otro pulso de energía se disparó contra Hiruko.

El shinobi se desplazó a toda velocidad fuera del radio de efecto del ataque anti gravedad.

Ya había entendido la estrategia de estos robots.

Un material que no puede ser afectado por la electricidad y lo suficientemente duradero como para resistir sus golpes reforzados por la Liberación Acero.

Sus ataques se basan en crear zonas donde Hiruko pierde tracción e intentan abatirlo con fuego o lanzamisiles en miniatura.

Simple, directo, pero efectivo.

Se contrarrestó su mayor velocidad, su fuerza física, su Liberación de Agua, Rayo y Tormenta.

Un plan que hubiera aniquilado a cualquier otro individuo.

Pero fue por cosas como estas que Hiruko nunca, nunca se sobreestimó a sí mismo, ni sus habilidades, ni a las personas comunes de este mundo.

¿Si un villano humano, más o menos común y corriente, pudo lidiar y poner en aprietos a un hombre capaz de levantar montañas, por qué no iban a poder contrarrestar a Hiruko?

¿Era él mejor que Súper Man, Flash, Green Lantern o Wonder Woman?

Claro que no.

Lo que convirtió a Batman, un humano con buenas habilidades de combate, pero humano al fin y al cabo, en alguien capaz de caminar junto a esos seres súper poderosos fue la información.

El ingenio ayudó, y la riqueza monetaria del hombre.

Pero es innegable que sin información, Batman no habría sido lo que sea que fuera en este Universo.

Así pensaba Liam.

Con eso en mente, se aseguró de nunca mostrar demasiado de sí mismo, de sus poderes, de sus gustos, disgustos.

Sólo personas selectas, como Ileana, podrían ver más que los demás, pero nadie aparte de él conocería todos sus secretos.

Y fue esta falta de información lo que le permitió lidiar con las máquinas construidas por HIVE para “contrarrestarlo”.

Fūton: Daitoppa  Una ráfaga monumental de viento desestabilizó a las máquinas y las hizo volar por los aires hasta atravesar los muros de la escuela y terminar en el patio.

Aunque fuertes, su masa no era la suficiente como para resistir esta técnica a gran escala.

Las máquinas insectoides se levantaron de nuevo, su determinación inquebrantable ante las órdenes de sus creadores.

Pero Hiruko no les dio tiempo de nada más.

Tejiendo sellos manuales, el shinobi aterrizó un par de metros de los robots y tocó el suelo con sus manos.

La tierra en un radio de veinte metros se agrietó, formando un cuadrado casi perfecto.

Doton: Chidōkaku  Saltando fuera de la zona afectada por la técnica, Hiruko vio a las máquinas hundirse a varios metros de profundidad.

Volvió a tejer sellos manuales y desató otra oleada de lanzas de Acero que salieron de las paredes y formaron una red/prisión horizontalmente, presionando a los robots HIVE y manteniéndolos en su lugar.

Desde el cielo, su Halcón Quimera descendió a gran velocidad.

Al mismo tiempo, Hiruko invocó la presencia de su Cerdo Quimera, quien fue envuelto por los zarcillos del Halcón y levantado en el aire.

Ascendiendo más alto que los edificios de Jump City, el Halcón se giró de regreso hacia abajo, empleando una enorme cantidad de chakra para mantener una aceleración ridícula con sus propulsores.

Hiruko desactivó su técnica de Liberación Acero y se apartó del lugar de impacto.

El Halcón soltó al Cerdo, este último enroscándose sobre sí mismo y girando, convirtiéndose en una bola de demolición.

Toneladas de peso cayendo a una velocidad vertiginosa.

-¡BOOOOOOOM!

Hubo una explosión de tierra al momento del impacto.

Una onda se expandió desde el agujero cuadrado que agrietó y desestabilizó el terreno en un radio de dos manzanas.

Las calles temblaron y los sistemas de alcantarillado fallaron.

Los terrenos de la escuela se sacudieron y parte de la edificación se vino abajo.

Los edificios cercanos sufrieron daños similares, fragmentos de ellos desprendiéndose y cayendo en la acera.

Por suerte, toda la zona fue evacuada cuando el conflicto había comenzado.

Los miembros del SWAT y los estudiantes que eran escoltados por uno de los Kage Bunshin y el Ninken restante, sintieron los temblores y oyeron el estruendo.

Uno de los oficiales se acercó al shinobi con expresión severa.

-¿No deberías estar ayudando allí?

– preguntó.

-Si me voy, corren el riesgo de morir aquí – respondió tranquilamente.

Interiormente añadió -“Y seguro que me echan la culpa.

Este desastre ya se fue de mi control hace mucho.

Mejor no empeorarlo”.

Sin embargo, para los oficiales, Hiruko se vio como un verdadero Héroe tras esa declaración.

A espaldas de los presentes, la escuela parecía estar derrumbándose sobre sí misma y algunos estudiantes no pudieron evitar preguntarse por el paradero de algunos de sus compañeros.

Los adultos e Hiruko guardaron silencio.

Lamentablemente, salvarlos a todos era imposible, y hubo estudiantes que quedaron atrapados.

Algunos inconscientes, otros ya muertos.

En cuanto a la desaparición de Clara White, Hiruko no se preocupaba.

Los mercenarios contratados ya habrían sacado a la mocosa del lugar.

Al otro lado del campo de batalla, en el lado sur, los agentes desplegados por Amanda Waller para recibir a su sujeto de interés ya habían encadenado y asegurado a Deathstroke.

El mercenario seguía inconsciente después de ser aplastado contra la pared por la Invocación Quimera del Cerdo.

El grupo se alejó en un vehículo como si el resto no fuera asunto de ellos, dejando la limpieza al equipo de Rick Flag y el propio Hiruko.

El Kage Bunshin se encogió de hombros y parpadeó hasta alcanzar el centro de mando de la comisionada de Jump City.

Sería mejor darle algo de luz a la mujer ahora que las cosas estaban por terminar.

Sólo unos pocos mercenarios de pie y una jauría de demonios, nada que el shinobi no pudiera manejar.

***  El hombre de sombrero y gabardina se paraba con tranquilidad en esta noche, más oscura de lo normal, aprovechando el apagón de Jump City para escanear con mayor detenimiento el campo de batalla.

Sus demonios invocados eran eliminados rápidamente por monstruos gigantes y los duplicados del héroe de la ciudad.

El hombre se dio cuenta que el albino había estado ocultando muchas cartas todo este tiempo.

Incluso él había sido engañado.

Por como manejó a los últimos dos demonios contratados, John y Cristin Boucher, había considerado que esta situación pondría en aprietos al mocoso.

Pero no resultó de ese modo.

-¿Piensa que con este apagón nadie puede espiarlo?

– se preguntó, ladeando la cabeza.

Una sonrisa se dibujó en sus facciones oscurecidas.

Si ese era el caso, entonces mal por el chico.

Aunque nadie más pudiera presenciar sus actos, él sí podía.

La oscuridad es su luz.

Es su hogar.

Las sombras son parte de él y él es parte de ellas.

Nada ocurre en las sombras sin que él lo sepa.

Por otra parte, miró en la dirección de Walter.

Esa tecnología humana es una cosa que nunca había visto.

Logró hacerle daño real a sus demonios y eso no es algo para burlarse.

Consideró que el hombre no fracasó en su contrato.

Después de todo, él lo envió a luchar sin la información suficiente.

Si llegara a encontrarse con Hiruko en este estado, no daría una buena pelea.

-Ven, Walter – susurró a las sombras.

Deadshot e Ileana vieron un manto de oscuridad envolver y tragarse al demonio herido.

El dúo quedó estupefacto, sin saber qué estaba pasando.

Sólo Ileana se hizo una idea, pero decidió compartir sus pensamientos con Liam y no con estas personas.

De vuelta en el tejado, a un kilómetro de la zona de combate, Walter fue depositado a los pies de la figura enigmática.

Con un gesto de su mano, la capa de carne demoníaca que cubría al hombre cedió y dejó su cuerpo.

De su boca también surgió una masa palpitante de carne, que le daba la capacidad de escupir saliva al igual que las técnicas de agua de Hiruko.

Su mente fue liberada también, permitiéndole volver en sí.

Miró con desconcierto a la oscuridad a su alrededor.

Con la luz de la luna fuertemente atenuada por la densa capa de nubes, apenas pudo distinguir la silueta frente a él.

-¿Q-qué…

Dónde estoy?

– preguntó, todavía confundido.

-Lo has hecho bien, Walter.

Si bien no causaste el caos que esperaba, fue mi error al subestimar a los jugadores.

Cumpliste tu parte del trato y yo cumpliré con el mío – dijo la figura.

Walter no dijo nada, su mente intentando adaptarse a los acontecimientos que lo llevaron aquí.

Se dio cuenta que no recordaba mucho.

-Toma a esas criaturas para ti.

Te darán el poder que tanto querías.

Adios, Walter – concluyó el hombre antes de desaparecer en la oscuridad.

-¡E-espera!

– gritó Walter, pero las masas de carne que había a su lado se agitaron y lo envolvieron de nuevo.

Los gritos de dolor del hombre se vieron ahogados por los rugidos de muerte e ira que las criaturas demoníacas seguían emitiendo sin parar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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