Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 132

  1. Inicio
  2. En el Universo DC con plantilla Shinobi
  3. Capítulo 132 - 132 Comienza La Refriega
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

132: Comienza La Refriega 132: Comienza La Refriega  -Aquí, ustedes vienen conmigo, caballeros- dijo el Presidente con una sonrisa.

Super Man e Hiruko asintieron en comprensión.

Antes de caminar junto a él, el shinobi alzó la mano, captando la atención del Presidente.

-¿Qué es, muchacho?

-No tendremos que ofrecer algunas palabras ni nada como eso, ¿verdad?

Tengo miedo escénico- dijo Hiruko con tono serio.

-Uh, ah, no no.

No necesitas hablar, al menos no durante mi discurso- aclaró el hombre con una risa nerviosa.

Hiruko le dio una mirada intensa que el Presidente evadió con astucia mientras fingía llamar a otra persona.

Una gran mano se posó en su hombro y dientes blancos como perlas le dieron una sonrisa de confianza.

-No te preocupes.

Lo harás bien allí afuera- dijo Clark con tanta honestidad e inocencia que el shinobi sintió una punzada de culpa por ser tan cínico con este pan de Dios en carne y hueso.

-Gracias- dijo torpemente.

Mientras las personas se movían de un lado a otro y preparaban todo para el Presidente, Liam no pudo evitar divagar en su mente sobre la naturaleza de Super Man.

En el pasado, en otra vida, nunca se interesó en los cómics americanos.

Prefería las páginas sin color y la lectura al revés.

Incluso con el escaso conocimiento que tenía, fue de los que vocalizaba en redes sobre lo aburrido que era el Super Man bueno, honesto y humilde.

Que era demasiado simple, sin sustancia, poco realista.

¿Preferiría un Super Man “Realista” ahora?

Mierda no.

A pesar de no interactuar mucho con el hombre, y de que no era Henry, encontró refrescante cada momento que ha pasado con él.

El tipo era jodidamente magnético con su actitud, atrayendo el lado bueno de las personas.

Simplemente caía bien.

Portaba el aura del chico bueno que todos quieren.

Incluso para Liam, tener a Super Man apoyándolo le quitaba un gran peso de encima.

¿A eso se referían en el mundo de Boku no Hero con símbolo de la Paz?

¿Era esa sensación que no llegó a captar en las páginas de ese manga lo que significaba la presencia de alguien como Super Man?

Seguridad, tranquilidad, esperanza.

Liam cayó en una espiral de profundas reflexiones, temiendo convertirse en un Famboy.

Confiar o no en Super Man, eso no significaba que flaquearía ante la mierda que este Universo ficticio no tan ficticio le arrojaría.

Con esta resolución, salió de su estado contemplativo y se preparaba para prestar atención a la charla del Presidente.

Pero justo en ese momento, una fuerte explosión sónica captó los sentidos agudos de Super Man.

El hombre alzó la mirada al cielo, su ceño fruncido.

Liam lo notó y miró en la misma dirección, no encontrando nada extraño.

Unos segundos después, él también lo escuchó.

Las piernas del Kryptoniano se tensaron y en un instante, salió despedido.

La onda de viento alertó a todos los presentes, sus rostros confundidos y algunos preocupados mirando en la misma dirección en que voló el hombre más fuerte de la tierra.

Los ojos carmesí de Liam buscaron cualquier señal de algo extraño entre el mar de nubes, siguiendo el rastro de la capa roja de Super Man.

Un momento después lo notó.

Una pequeña mota de luz verde, casi imperceptible dada la claridad del día, descendió a gran velocidad, en curso de colisión con la ciudad misma donde estaba.

¿Misiles?

¿Meteoritos?

La duda invadió al shinobi.

Él no estaba preparado para lidiar con esas cosas.

Su preocupación sólo aumentó cuando más destellos de luz atravesaron las nubes, mucho más visibles y llamativos, por lo que incluso los presentes con sentidos más normales pudieron verlos.

Parecía una lluvia de estrellas en pleno día.

Sólo que una lluvia demasiado cerca de la ciudad para el gusto de todos.

-¡Señor Presidente, salgamos de aquí!

–  El servicio secreto se movió con rapidez, rodeando al Presidente y dirigiéndose al interior de la Casa Blanca.

Los periodistas se alarmaban y redirigían sus cámaras al espectáculo de fuego que llovía sobre sus cabezas.

No pudieron medir adecuadamente la velocidad a la que descendían, ni la verdadera distancia que los separaba.

En un borrón de movimiento, Hiruko escaló uno de los edificios adyacentes y giró sobre sí mismo a gran velocidad, desatando sus vendajes reforzados por la Liberación Acero.

Una de las bolas de fuego redujo su impulso salvajemente, enviando una onda de choque que agrietó las ventanas y activó las alarmas de los automóviles, quedando suspendido a varios metros del suelo.

Los presentes fotografiaron la forma de una cápsula alargada con diseños extravagantes e intrincados a lo largo de su casco.

Tentáculos sintéticos se desplegaron, moviéndose de un lado a otro como serpientes.

En sus puntas hubo un chirrido y una nube de vapor antes de que se abrieran como fauces ardientes.

Y entonces escupieron bocanadas de plasma y fuego.

Uno de los periodistas tuvo la audacia de acercarse para tener un mejor ángulo.

En cuanto el chorro de plasma cayó sobre él, ni siquiera tuvo el tiempo de gritar antes de derretirse y fundirse con el resto del material.

-¿¡L-lo mató!?

– gimió alguien y el pánico finalmente alcanzó a las personas.

Antes de que la nave pudiera emprender una matanza, un pequeño torbellino de tentáculos blancos salió disparado en su dirección desde el edificio de al lado.

Las bocas escupidoras de plasma fueron cortadas por el vendaje endurecido, los canales por los que viajaba el líquido espeso y ardiente terminaron derramándose por todos lados.

Hiruko plantó los pies sobre el cristal oscurecido, sus manos formando puntas de Acero y clavándolo con todas sus fuerzas.

Con una aplicación de la Liberación Veloz, sus brazos apuñalaron como pistones, valiéndose de la velocidad y la vibración más que de la fuerza bruta para obtener algún resultado.

En cuestión de tres segundos, logró perforar el material y alcanzó a la criatura que estaba dentro, atravesando su largo cuello protegido por escamas.

El shinobi lo sujetó y saltó hacia atrás, dejando que la nave cayera y se estrellara en el suelo.

Entonces examinó a la criatura y frunció el ceño.

Reptiliano, escamas, colmillos, cola.

Claramente era un alienígena, lo que significa que podría matarlos sin consecuencias, a pesar de estar en pleno día y en medio de la ciudad.

Descendió al lugar donde el servicio secreto empujaba al obstinado Presidente para salvaguardarlo y arrojó el cadáver del alien invasor.

-Esto no es un ataque terrorista, ni siquiera uno humano.

Es una invasión- informó a los atónitos miembros del gobierno y creó un clon de sombra antes de desaparecer con un shunshin.

El Kage Bunshin instó al Presidente a esconderse y prometió seguirlo, sólo por si acaso.

Mientras tanto, el cuerpo principal llegó a las zonas donde las naves parecían rodear al pequeño cometa verde, que ahora identificó como Linterna Verde.

Kuchiyose no Jutsu  -Dojin, regresa e informa a los demás que liberen sus sellos.

Los necesitaré para la batalla.

Te daré diez minutos más antes de convocarte.

Necesito que busques a Ileana y la traigas contigo- informó a su Ninken Quimera antes de deshacer la invocación.

A diferencia de las criaturas del mundo de Naruto, sus bestias quimera no tenían una tierra a la que volver tras la invocación, y a diferencia del Hiruko original, Liam no tenía pergaminos con los que algunas personas pudieran fusionarse y transportar a sus bestias.

Como resultado, el sistema mismo plantó sellos especiales en el lugar donde fueron convocados por primera vez: La base de Nezu.

Esto significa que cuando se disipa la convocatoria, sus bestias regresan a ese lugar.

Por eso le dio tanto tiempo a Dojin.

El Ninken tardaría unos 4 minutos en salir a la superficie y otros tantos para encontrar e informar a Ileana de la situación.

Una vez iniciados los preparativos, el shinobi saltó para apoyar al rodeado y vapuleado Linterna Verde, quien daba todo de sí para contener el fuego sobre sí mismo y evitar que los civiles aterrorizados se vaporizasen.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo