En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 137
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137: Shinobi VS Kryptoniano 137: Shinobi VS Kryptoniano Ranton: Raiunkōha Un cúmulo de nubes tormentosas rodeó a Hiruko, los relámpagos acribillando al único oponente en sus inmediaciones.
Al mismo tiempo, el shinobi saltó fuera del lugar, sabiendo que alguien capaz de cruzar puños con Súper Man y salir vivo no caería ante semejante Jutsu.
Un destello de movimiento le confirmó sus sospechas, la mano del enemigo extendida a punto de cerrarse alrededor de su cuello.
Hiruko desplegó un pergamino, vaciándolo de toda el agua a la vez.
Sin tiempo para tejer sellos, sólo pudo valerse del poderoso torrente para ralentizar al tipo.
Apenas hubo efecto.
Zod hizo una mueca de desdén y abofeteó el agua, como si apartara una cortina de tela.
La masiva ola fue despejada con una onda expansiva que hizo retroceder a Hiruko.
-Mocoso, no tengo la paciencia para jugar contigo.
Sométete ahora o te romperé las piernas y los brazos y te arrastraré por las malas- amenazó fríamente el hombre.
-Vete a la mierda- respondió Hiruko mientras usaba shunshin para crear distancia.
-”¿¡Dónde carajo están Súper Man y Linterna!?” – pensó el shinobi en pánico.
Los párpados de Zod temblaron y se resignó a capturar al niño con rudeza.
El suelo bajo sus pies se agrietó y el aire a su alrededor fue desplazado con fuerza.
En un instante, alcanzó a Hiruko en pleno salto, sorprendiendo al shinobi por la velocidad.
El Shunshin era una técnica de movimiento rápido, casi asemejándose a una teletransportación.
La única diferencia con el Elemento Veloz era que ese Kekkei Genkai no te permitía desplazarte largas distancias.
Y este maldito alien lo interceptó en medio del vuelo.
Fūton: Daitoppa Hiruko exhaló una intensa ráfaga de viento, interrumpiendo levemente al Kryptoniano y dándose un poco de impulso extra.
Ese peligroso acercamiento hizo que Hiruko se pusiera más cauteloso con este enemigo, pero también le reveló un hecho tranquilizante.
En ese breve instante, notó quemaduras en la piel medio expuesta del tipo.
Eso significa que su Ranton sí tuvo algún efecto, probablemente minimizado por el traje de combate tan extraño y familiar que usaba.
¿Por qué se le hacía familiar esa cosa?
Ocurrió lo mismo con el de los lagartos que mató.
En cuanto sus pies tocaron el suelo, Hiruko tejió sellos manuales rápidamente y su palma tocó el suelo.
Los alrededores temblaron y las calles se agrietaron.
Cuando Zod volvió a alcanzar su posición, pilares de roca emergieron del suelo, rompiendo el asfalto y obstruyendo la vista del Kryptoniano.
Él atravesó el mar de rocas con facilidad, una mano agitándose de un lado a otro, destruyendo los pilares y buscando al shinobi.
Su vista captó al albino escabulléndose entre las rocas con una espada en la mano.
Rodeó con pasos rápidos y sigilosos al Kryptoniano e intentó apuñalarlo por la espalda.
Zod se giró y atrapó la hoja con los dedos.
Sus ojos destellaron confusión al notar que la espada corta estaba recubierta por papeles, desde el mango a la punta.
Las vendas de Hiruko se movieron como serpientes, envolviendo a Zod mientras los papeles se quemaban.
Una explosión de fuego, rocas y polvo sacudió la calle.
Hiruko observaba desde una ventana, parado horizontalmente mientras sellos manuales eran tejidos rápidamente.
Un brillo de esperanza apareció en sus ojos carmesí.
Zod notó la posición del shinobi y voló en su dirección.
De repente, una onda de energía azulada salió de las manos de Hiruko, envolviendo a Zod por completo.
El Kryptoniano abrió los ojos al sentir que una pequeña parte de su fuerza lo abandonaba, como si sus células fueran vaciadas de energía.
Fue leve, casi imperceptible para él.
También aumentó la amenaza del niño ante él.
Por su parte, Hiruko casi deja escapar una sonrisa ante el éxito de su pequeña prueba: El cuerpo Poderoso de este tipo tiene una frecuencia similar al atributo Yang, por lo que es susceptible al Meiton.
Pero su alegría no duró mucho.
Una sensación abrasadora inundó su mano izquierda, que fue extendiéndose a lo largo de las vías de chakra artificiales de su brazo y terminó por dispersarlo en una bocanada de humo.
Escondido en otro lugar, el cuerpo principal de Hiruko frunció el ceño.
Algo había salido mal en ese momento, pero no logró precisar qué.
La Liberación Oscura absorbió la energía física de ese tipo con éxito, pero parece que hacerlo le traerá consecuencias.
Sus cavilaciones se vieron interrumpidas cuando un estruendo y una explosión de escombros reveló la figura imponente y nada feliz de Zod a unos metros de él.
De alguna manera, logró encontrarlo dentro de este local abandonado.
-Deja correr, mocoso.
Puedo ver que tus habilidades valen la pena.
Ven conmigo, sirve a la causa de mi Maestro, y serás bien recompensado.
Si lo haces, yo, General Zod, te doy mi palabra de que no mataré a tu amiga- ofreció el Kryptoniano.
Sus palabras paralizaron un momento al shinobi, su mente buscando en sus memorias de una vida pasada, de una película de la que apenas recordaba algo.
Zod…
Ese villano que apareció en una de las películas del Súper Man de Henry Cavill.
-Mierda- maldijo Hiruko al reconocer la magnitud del problema que tenía delante.
Este no era un alien cualquiera.
Era un maldito Kryptoniano.
Uno que, según sus escasos recuerdos, estaba al a par con Súper Man.
¿O no lo estaba?
No podía decirlo con seguridad.
Pero esto complicó más las cosas.
Si no le fallaba la memoria, este tipo no servía a ningún jefe en la película.
¿Es esto algo de los cómics?
¿Eso significa que este Zod es más fuerte que el visto en la cinta cinematográfica?
-¿Va a ser así?
– preguntó Zod antes de abalanzarse sobre Hiruko una vez más.
Esta vez, no se contuvo como antes y el shinobi no tuvo tiempo de reaccionar, ni siquiera pudo activar la Liberación Veloz.
El aire abandonó sus pulmones cuando Zod lo embistió.
Rápidamente se cubrió con la Liberación Acero un instante antes de impactar la pared y atravesarla bruscamente con su espalda.
El Kryptoniano dejó un rastro de destrucción a su paso con el shinobi como escudo de carne ante todo lo que se le atravesara.
La ropa se rasgó, las vendas se rasgaron e incluso el chaleco salió despedido en algún momento.
La carne ennegrecida y endurecida sufrió arañazos y los impactos dejaron la espalda de Hiruko totalmente magullada.
Raiton: Jibashi Hiruko encendió su chakra y se frio junto al hombre con toda su potencia.
Aunque de cuerpos poderosos, los Kryptonianos eran susceptibles a la magia.
El atributo Yin presente en todo el Ninjutsu podría considerarse magia, y esa es la razón por la que Zod sí se vio afectado por los rayos y el viento de Hiruko.
Lo mismo había ocurrido con Súper Girl en el pasado y Liam nunca olvidó ese detalle.
-¡AAAARGH!
– gruñó Zod, su tolerancia inferior a la del propio shinobi.
Terminó por soltar a Hiruko y ambos rodaron por las calles.
Sin perder un segundo, Hiruko se levantó y quitó las vendas de su cara, sus manos ya formando más sellos.
Katōn: Zukokku Una onda de fuego salió disparada, asemejándose a una ola de lava sobre la superficie de la calle.
Zod, que aún se recuperaba de la intensa corriente, recibió el Jutsu a sus pies.
Una intensa luz y un intenso calor fueron el preludio de una abrasadora explosión que incluso derritió el vidrio de los alrededores.
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