Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 139

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. En el Universo DC con plantilla Shinobi
  4. Capítulo 139 - 139 Ganar Tiempo 2
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

139: Ganar Tiempo 2 139: Ganar Tiempo 2  Las calles de Washington se convirtieron en un matadero.

Fragmentos de metal, tanto humano como alienígena, llovían del cielo como bolas de fuego, aplastando y carbonizando a los menos afortunados entre los civiles.

Naves alienígenas vomitaban láseres mientras aviones de combate y helicópteros militares desataban todo su poderío contra los invasores, perpetuando la lluvia de muerte que descendió sobre las cabezas de la gente de abajo.

Estruendos de los bombardeos, el silbido de los láseres, temblores en el suelo por el impacto de una nave o el derrumbe de un edificio ahogaron los gritos de terror y dolor.

Las sirenas aullaban, las balas volaban, los misiles explotaron, la sangre corrió.

Pero aparte de los proyectiles o las salvas de plasma aleatorias, de los escombros o las aeronaves en caída, los ciudadanos se vieron acosados por una variedad de formas monstruosas, quienes no parecían preocupados por el caos a su alrededor y se disponían a matar indiscriminadamente.

Las simples balas de la policía no hacían nada contra las armaduras avanzadas de las fuerzas de Zod, por lo que muchos sólo pudieron sacrificarse como escudos humanos para permitir la huida de los inocentes.

No todos los oficiales eran tan honrados.

En medio del caos, Ninken Tsunako y Ninken Dojin daban todo de sí para cumplir con las órdenes de su maestro.

A sus ojos, sin embargo, esto era un sin sentido.

Era como intentar detener el mar sólo con las manos.

Y para colmo, su propio Maestro estaba en una situación precaria.

Tsunako vio la figura magullada y sangrante de su Maestro evadir como un loco los poderosos golpes del invasor.

Sin vendajes, el cuerpo medio deformado de Hiruko y su grotesca boca estaban expuestos ante el mundo como nunca antes había sucedido.

Pero incluso eso era irrelevante.

Una onda de viento, provocada por el empuje de Zod, casi alcanzó a Hiruko y convirtió en charcos de sangre a una pequeña multitud de personas que la propia Tsunako acababa de salvar.

La Ninken deseaba saltar al frente y darle al menos un segundo de respiro a su Maestro, pero ella sabía que ni siquiera sería capaz de eso.

Sin Jinton, sin Shunshin, ella no era lo suficientemente rápida.

No lograría dar un paso antes de convertirse en pasta por un manotazo descuidado de Zod.

Y ya tenía sus órdenes, por lo que cumpliría, pasase lo que pasase.

Con la mandíbula apretada, la Ninken se retiró y abandonó a Hiruko, quien apenas le dirigió una mirada antes de evadir otro ataque.

Por su parte, el propio Zod se estaba impacientando.

Era muy difícil moverse tan rápido, pero golpear con tan poca fuerza.

A diferencia de Clark, quien creció en la tierra hinchado en poder gracias a la estrella local y se vio obligado a contenerse toda su vida, Zod jamás había tenido que hacerlo.

Para él, Hiruko, con una gran velocidad pero un cuerpo tan frágil, era un verdadero dolor de cabeza.

Si no hubiera perdido a los esclavos Tamaraneanos, no le habría importado deshacerse del mocoso, pero su Amo le confió a esos dos y no podía volver con las manos vacías.

De repente, Hiruko tejió un sello manual y un clon apareció a su lado.

Inmediatamente se alejó con shunshin, pero Zod lo ignoró.

Ya había probado a esos duplicados y no eran una amenaza.

Mientras jugaban al gato y al ratón, el clon parpadeó varias veces hasta alcanzar una calle en particular, donde una inquieta Ileana temblaba de frustración mientras era envuelta en vendas por otro Kage Bunshin, el mismo que la había retirado del lugar cuando apareció el kryptoniano.

-¡Liam, déjame ir!

– gritó ella al nuevo Bunshin con desesperación.

Estaba extremadamente preocupada por ir a ayudar a su amigo, pero no se atrevió a disipar al clon que la retenía, temiendo que la oleada de recuerdos afectase el ritmo de Liam y provocara un desastre aún mayor.

-Por favor, Ileana, confía en mí.

No estás calificada para enfrentarte a ese tipo, pero puedes ayudar de otra manera- la tranquilizó el bunshin mientras tejía sellos manuales.

Una bocanada de humo le indicó a la moldava que el clon invocó a una bestia, pero antes de que apareciera a la vista, el clon volvió a tejer sellos y palmeó el piso, provocando que emergiera una capa de acero que cubrió a la criatura.

Una caja de acero comprimido y reforzado.

Una prisión, y una protección.

-Ahora presta atención…

– dijo el Bunshin, informando a la moldava de la estrategia.

A unas cuadras de distancia, Hiruko sintió que sus piernas empezaban a fallarle.

Ya no le ardían, pero la ausencia de sensación era incluso más problemática.

Se estaba entumeciendo.

Resignado, desactivó la Liberación Veloz, lo que de hecho, confundió a Zod por el abrupto cambio de ritmo y provocó que siguiera de largo, dándole un valioso respiro al shinobi.

Con los dientes apretados y el rostro retorcido por la injusticia y el cansancio, sacó un montón de pergaminos de su inventario y los desplegó rápidamente, sabiendo que el Kryptoniano volvería en un parpadeo.

Liam estaba realmente frustrado y, en menor grado, aterrorizado.

Comprendió finalmente la desgracia de los shinobi en ese mundo ficticio, quizás no tan ficticio: Ante un poder abrumador, la estrategia pierde su utilidad.

¿De qué le sirvió a Madara toda su habilidad, su mente estratega y sus artimañas contra Hashirama?

Al final, no tuvo más remedio que forzar sus ojos, forzar al Kyūbi y chocar de frente contra el Dios shinobi.

Y perdió.

Lo mismo aplica para Nagato y sus Seis Caminos.

Si no hubieran luchado en Amegakure, Jiraiya nunca habría descubierto una mierda.

Shinra Tensei y a dormir.

Lo mismo ocurrió con Madara en la batalla final.

¿Estrategias, planes?

Se necesitó de cinco Kages, y fallaron.

Se trajeron dos Jinchūriki perfectos, y fallaron.

Se trajeron cuatro Kages más, inmortales y con chakra infinito, y fallaron.

Se trajo a un usuario de las Puertas y también falló.

Al final, la lección es la misma.

El verdadero Poder sólo se puede enfrentar con un Poder aún mayor.

Pero a diferencia de Naruto, Liam no tenía un Power Up guardado en el culo, ni una carta de triunfo última que le asegurase la victoria en casos extremos.

Sólo tenía trucos para evitar caer tan rápido y dejar que el peso pesado, el caballo de guerra, regresara y limpiara este desastre.

Con un estampido sónico, Zod regresó para acosar a Hiruko una vez más, notando de inmediato que los músculos de sus piernas temblaban incontrolablemente, forzados casi al límite con esa velocidad.

Hiruko movilizó su chakra y activó los pergaminos.

Olas de fuego, ráfagas cortantes de viento, corrientes eléctricas incontrolables bombardearon a Zod desde todas direcciones, entorpeciendo su marcha y causándole una multitud de pequeñas heridas.

A diferencia de lo que los Fanfics hicieron pensar a Liam en el pasado, el Arte de Sellado de Naruto no es un código de trucos para manipular la realidad o alguna mierda de ese estilo.

El Sellado es simplemente eso, Sellar cosas.

Más específicamente, sellar chakra.

Por eso las Bestias con Cola son tan susceptibles al Sellado.

En la obra, Sasori demostró que podía sellar fuego, expulsándolo a través de un intrincado mecanismo de tuberías en su cuerpo de marioneta.

El concepto era el mismo que sellar agua empapada con su chakra.

Hiruko, en un momento de brillantez, se dispuso a experimentar con esto y logró sellar electricidad, viento y fuego común empapado con su chakra.

Eran ataques débiles en comparación con el Ninjutsu, pero ahora mismo, no podía ser exigente.

Efectivamente, el elemento Yin presente en los ataques distrajo a Zod un momento, momento que Hiruko aprovechó para presionar su mano izquierda al suelo.

Zod bramó y envió una ráfaga de aire que dispersó los pergaminos.

De repente, un Hiruko completamente vestido emergió del suelo, aprovechando los daños en el lugar que dejaron tierra expuesta.

Vendas humedecidas se enroscaron alrededor de las muñecas de Zod, cortesía del cuerpo principal, a lo que le siguió un asesinato electromagnético, permitiéndole al clon que salió de la tierra estampar una esfera de chakra giratorio en el pecho del Kryptoniano.

El Rasengan dio en el blanco, y aunque no sería suficiente para herir seriamente a Zod, su armadura era otra historia.

El fragmento de metal que estaba bañado en una energía dorada y protegido por un gel especial, súper resistente, se vio sacudido por la poderosa energía cinética del Rasengan.

Los sistemas fallaron y y el clon tuvo un destello de reconocimiento en sus ojos antes de disiparse.

Hiruko absorbió la información aprendida y se retiró con un Shunshin que le hizo gemir de dolor.

Sus piernas estaban dañadas de verdad.

Mientras tanto, Zod metió su mano en el peto de su armadura y sostuvo el fragmento de roca, lanzándolo lejos de sí mismo.

El fragmento viajó a una velocidad alucinante, rompiendo la barrera del sonido en el proceso.

En cuestión de segundos, una intensa luz dorada iluminó el caótico día, seguido de una onda de choque y una ola de calor intensa.

El Kryptoniano se arrancó los restos de su armadura medio destruida con una mueca.

No esperaba que las técnicas del mocoso pudiesen penetrar esa sustancia.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo