En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 2
- Inicio
- Todas las novelas
- En el Universo DC con plantilla Shinobi
- Capítulo 2 - 2 ¡Maldito Sistema!
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
2: ¡Maldito Sistema!
2 2: ¡Maldito Sistema!
2 —¡Dispara!— ordenó un oficial de policía a sus compañeros.
Las balas llovieron hacia un vehículo blindado que se dirigía en su dirección, sin intenciones de detenerse.
Inmutable ante el armamento de bajo calibre, el vehículo continuó su camino, atropellando la barricada de patrullas policiales y casi hiriendo a los miembros de la fuerza.
—¡Llamen a control!
¡Necesitamos refuerzos!— gritó de nuevo.
Había saltado a un lado para evitar la camioneta, rompiendo su radio en el proceso.
Por el rabillo del ojo, vio un borrón de movimiento saltando por las paredes de los edificios.
Objetos de metal oscuro salieron disparados, apuntando los neumáticos del vehículo y dando en el blanco.
Con un Puff, las ruedas traseras reventaron y desestabilizó al conductor.
Un joven con audífonos no se percató de la conmoción, cruzando la calle mientras la máquina fuera de control se acercaba.
Justo antes de que se convirtiera en pasta sobre el pavimento, fue alcanzado por el individuo que atacó el blindado.
Una mueca de dolor y un quejido salió de la boca del joven cuando el aire abandonó sus pulmones, debido a la sacudida que recibió.
Para crédito del conductor, el vehículo no se volcó, y detuvo su carrera al estrellarse contra un muro de frente, aunque no con tanta fuerza.
De una patada, la puerta salió volando y emergió una figura imponente.
Un hombre musculoso, con cabeza rapada y un arma de apariencia extravagante en la mano.
Del lado del pasajero salió otro hombre, éste más esbelto y con un bigote en forma de mostacho.
Ambos vestían ropas anaranjadas, típicas de los prisioneros.
—¡Maldita sea, justo cuando teníamos la libertad ante nosotros!— gruñó el voluminoso hombre calvo.
Dirigió su extraña arma hacia la figura enmascarada de cabello blanco y al chico que se retorcía en el suelo, sujetando su estómago.
—¿¡Quién es este rarito!?— le preguntó a su compañero del mostacho.
—No importa.
Mátalo y toma al mocoso de rehén— dijo el del bigote mientras sacaba una porra que emitía electricidad.
—Geez, de dónde demonios sacan esas armas.
Este país tiene serios problemas con el control de esas cosas— suspiró el enmascarado.
Tomó al chico por la sudadera y lo arrojó con tal fuerza que terminó en un tejado de una tienda, a unos seis metros de altura.
Al ver eso, los prisioneros en fuga se pusieron serios.
No cualquiera arroja a una persona tan alto.
Sólo un meta humano podría hacerlo.
—Un payaso jugando al héroe, eh— murmuró el del bigote.
Liam ignoró a los malhechores y activó una de las habilidades que vinieron con su plantilla: Liberación Veloz.
En un borrón de movimiento, apareció junto al enorme hombre, pateando su rodilla y alcanzando el arma.
El prisionero gritó de dolor y cayó al suelo, sujetando su pierna.
Liam no fue tan descuidado como para usar toda su fuerza en este tipo.
De lo contrario habría pulverizado sus huesos.
Desde atrás, el del mostacho agitó la porra hacia la cabeza de Liam.
El enmascarado alzó la mano y detuvo la porra con la palma.
El mostacho se deformó en una sonrisa malévola y presionó un botón, generando electricidad en el arma.
Para su sorpresa, la corriente eléctrica bailó alrededor de la mano de Liam, sin hacerle daño alguno.
—Eso apenas podría llamarse electricidad, mostacho— se burló Liam.
Retrajo la mano, sosteniendo aun la porra, por lo que el prisionero se acercó más.
Puso un dedo de su otra mano, que todavía agarraba la pistola extravagante, en el pecho del prisionero y extendió una corriente de rayos producidos con chakra.
El bigote se erizó y el prisionero cayó al suelo con espasmos.
Liam tiró las armas sobre el capó del auto mientras la policía se acercaba.
Los hombres y mujeres uniformados rodearon a Liam y levantaron sus armas.
—¡Al suelo y manos extendidas!— ordenó un oficial.
El enmascarado ante ellos pareció ignorarlos, dándose la vuelta y empezando a caminar hacia la pared más cercana.
—¡Dije, al suelo y manos extendidas!— se repitió el hombre.
—Tus prisioneros están atrapados una vez más, y ese chico de allí necesita ayuda— señaló Liam al tejado al otro lado de la calle.
Antes de que los policías pudieran poner los dedos en sus gatillos, Liam utilizó una habilidad comprada hacía unos meses: Parpadeo corporal.
********************** —¡¡¡Hijo de tu santísima…
!!!— gimió un joven enmascarado en un callejón solitario.
Sostenía su mano mientras rodaba en el suelo.
Pequeñas marcas de quemaduras llenaban la piel de su palma.
—¿Qué carajo?
¡Mi raiton debería limitar el daño de esta mierda!— continuó balbuceando.—¡Sistema!
¿¡Qué rayos pasa con esto!?
{- El anfitrión posee una afinidad elemental de Liberación del Rayo: 40% -} —¡Eso no!
¿Por qué aun recibo tanto daño de la electricidad común?— cuestionó Liam al Sistema.
{- La liberación del rayo otorga mayor resistencia a los ataques de Liberación del Rayo basados en ninjutsu.
La electricidad común puede ser manipulada imprimiéndola con el chakra del anfitrión, pero no proporcionará inmunidad -} —Claro que no, estúpido sistema.
No ofreces una mierda— se quejó.
Liam no podía entender, en todas las historias que había leído, el sistema era una ayuda brutal y, en algunos casos, incluso una waifu.
¿Este sistema?
En primer lugar, su voz es masculina, eso ya le quita puntos.
En segundo lugar, era bastante indiferente con sus circunstancias.
No había ventajas abrumadoras como un asistente que te explicaría las cosas desconocidas, o que podría realizar acciones por su cuenta para salvar al anfitrión.
Una vez, recibió un disparo en la pierna y el Sistema sólo ofreció una compra: Jutsu de la palma mística.
Lo peor de todo es que primero exigió comprar la afinidad Liberación Yang y llevarla al 60%.
Liam no tuvo más remedio que ir a un doctor poco convencional y pagar una pequeña fortuna para recibir tratamiento.
—Déjalo, hombre.
Tendré que tener más cuidado— pensó.
Se elevó de un salto y alcanzó el techo de un edificio.
El día era soleado y esta vez Liam no usaba su traje oscuro.
Todo lo contrario, portaba las prendas blancas típicas del personaje de Hiruko.
Esta ropa vino como parte de la plantilla.
Se miró en el reflejo de unas ventanas del edificio de al lado.
Estatura baja, complexión delgada, cabello blanco y piel pálida.
Ojos carmesí le devolvieron la mirada.
Vendas cubrían la parte inferior de su cara.
Liam normalmente no usaría el vendaje como el Hiruko de la película, pero con las similitudes en habilidades, también lo hizo en apariencia.
Su boca era simplemente horrible.
Eso no tenía ningún sentido para él, ya que el Hiruko de la película tendría la misma edad que los Sanin, pero él había sido reencarnado en un cuerpo de niño.
La viva imagen del personaje, pero un niño al final del día.
Debido a su apariencia, Liam no tuvo forma de mezclarse como un huérfano o algo así.
Sería repudiado o peor, considerado un espécimen meta humano y controlado por fuerzas ajenas.
Por suerte, era un universitario cuando murió en su vida anterior, así que pudo arreglárselas durante su etapa de niñez.
—10 años, eh…— murmuró, todavía mirando su reflejo.
—10 años y todavía estás tan feo como el día en que llegaste.
—Eso es deprimente, chico— habló un hombre detrás de Liam.
Los ojos carmesí del joven se abrieron levemente al presenciar una silueta parado a unos pasos de él a través del reflejo del vidrio.
Alto, cabello dorado y vestimenta extravagante, verde.
Green Arrow sonreía a Liam.
{- El anfitrión está siendo observado -} Habló la voz del sistema en la cabeza de Liam y éste estuvo a punto de palmearse la cara.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com