Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 204

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. En el Universo DC con plantilla Shinobi
  4. Capítulo 204 - 204 Gotham
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

204: Gotham 204: Gotham  Alfred ordenaba algunos documentos que el Amo Wayne había dejado tirados por allí sin cuidado alguno.

El hombre, más relajado por la increíble reducción de trabajo nocturno en los últimos meses, aún dejaba de lado los asuntos relacionados con su Empresa durante el día.

Hábitos, supuso el Mayordomo.

Difíciles de desechar, fáciles de adquirir.

De repente, una alarma silenciosa captó su atención y el timbre de la Mansión resonó en sus oídos.

El mayordomo dejó su tarea y caminó con paso tranquilo, ya haciéndose una idea de los invitados.

Al abrir la puerta, se encontró con la figura maltrecha de Hiruko y la rata mecanizada que lo acompañaba a todos lados.

—Joven Hiruko, me alegra ver que ha regresado sano y salvo— saludó Alfred, haciéndose un lado para dejar pasar al dúo.

Desde la inesperada visita del shinobi hacía unos meses, el Maestro Wayne había permitido su estancia en la Mansión como muestra de buena fe por los datos que el chico proporcionó sobre Waller.

Pero claro, no iban a hospedarlos gratuitamente, por lo que Hiruko prestó su fuerza a los esfuerzos del Maestro Wayne en sus actividades justicieras.

Los resultados fueron mixtos.

Por un lado, el Amo Wayne ya no regresaba con las costillas rotas y sus trajes, que no eran nada baratos, destruidos.

Pero, por alguna razón, la criminalidad en Gotham había aumentado significativamente.

Y para disgusto de Alfred, parte de eso estaba relacionado con Amanda Waller.

Pero eso era irrelevante ahora.

El mayordomo dirigió una mirada levemente más fría de lo usual a Hiruko mientras este pasaba a su lado, demasiado agotado como para notarlo.

—Que tal, Alfred.

Tomaré una ducha, sino te importa— respondió el joven.

—Por supuesto, lo prepararé de inmediato.

*******************************  Varias horas más tarde, Liam despertó de su pequeño sueño reparador.

Aún se sentía para la mierda, pero ya se había ausentado un par de semanas y temía que el millonario que le proporcionaba un techo cálido, comida de calidad y tinas gloriosas empezara a impacientarse.

Antes de emprender cualquier viaje de redescubrimiento o cualquier mierda por el estilo, tenía que ayudar a Bruce Wayne con un asunto en Gotham a cambio de algunas monedas.

No tenía planes de volar ilegalmente sobre Takagami por el espacio aéreo de Naciones que no conocía con tecnología loca, ni correr sobre sus Ninken y sus propios pies a lo largo de los continentes.

A veces, era mejor hacer las cosas a la antigua.

Tampoco deseaba volver a Jump City.

Ya era oficialmente un prófugo, no tenía casa, ni base, ni una verdadera razón para quedarse allí.

Waller lo traicionó y probablemente lo buscaba, Ileana lo mandó al carajo y Void era un traidor mentiroso.

Sólo eran él, Nezu y sus Quimeras.

Usaría mejor su tiempo buscando villanos con habilidades locas para experimentar, pues Jorm tenía cuatro espacios para rellenar con corazones nuevos.

El shinobi dejó a la rata durmiente en su lugar y descendió por la ruta que se le proporcionó para entrar en la Bati-Cueva.

Los controles eran una locura, y Liam se vio obligado a pasar por todos ellos cada vez.

Parecía que Bruce Wayne aún desconfiaba de él, pero a Liam ya no le importaba.

Tuvo tiempo suficiente para reflexionar y sanar sus heridas, tanto físicas como mentales, tras la paliza que recibió de cierta mujer gato.

Una vez terminada la tortura de identificación, llegó a la Bati-Cueva propiamente dicha, donde predominaban las sombras misteriosas y el aire de seriedad que envolvía siempre al Murciélago.

—Regresaste— vino la monótona voz del mismísimo, resonando gravemente en los alrededores con un efecto dramático.

—Regresé— devolvió Liam, imitando el tono de Batman.

El hombre no reaccionó, como era habitual en él, emergiendo de las sombras con la capa ocultando su cuerpo como un manto de oscuridad.

—Amanda Waller fue asesinada— sentenció el hombre sin tapujos, tomando a Liam ligeramente desprevenido.

Él parpadeó un par de veces, digiriendo la información.

—¿Bien, no?— soltó, inseguro.

—…

¿Fuiste tú?— cuestionó Batman, tan frío como siempre.

—No— fue la breve respuesta de Liam.

Ambos se miraron durante unos segundos incómodos, pero la presión del Murciélago no podía afectar al shinobi.

No tenía la fuerza para tal cosa, aunque Liam siempre desconfiaría de sus planes locos.

—Hace dos semanas, el día en que te fuiste, se reportó un incidente particular en Central City que involucró al Héroe local conocido como Flash— empezó Batman, desechando el otro asunto como si nada.

Liam no preguntó más, sin saber cómo sentirse con respecto a la muerte de esa mujer.

No le afectaba directamente, pero quien la hubiera matado le robó la kill y probablemente le dejó un montón de mierda encima, pues apostaba a que lo señalarían a él justo como hizo Batman hace un momento.

—Un grupo de ladrones asaltaron un banco, pero los testigos informaron que al abrir la bóveda, ésta estaba casi completamente vacía.

Aquello degeneró en una discusión entre los criminales y terminaron atacándose unos a otros.

Flash irrumpió en ese momento, deteniendo el conflicto sin víctimas, pero notificó algo más interesante a la policía:   Afirmó que un joven se encontraba en la bóveda, llevándose el resto del dinero.

Cuando intentó detenerlo, el joven simplemente desapareció frente a él, como si se teletransportara— continuó el Murciélago con su explicación, dando contexto a Liam.

—Hace cinco días, se reportaron una serie de robos en dos bancos de Gotham.

Las bóvedas fueron vaciadas sin que nadie las abriera.

Las cámaras sólo mostraron a un joven encapuchado apareciendo en el centro de la bóveda sellada y destruyéndolas.

En cuanto abrieron las bóvedas, no había dinero.

Y hace un día, se desató un conflicto armado entre los seguidores del Joker y las mafias, acusándose unos a otros de haberse robado su dinero ilegal— concluyó su historia, mirando fijamente a Liam.

—No estarás hablando en serio…— murmuró el shinobi, mirando con desgana al hombre.

—Debemos encontrar al responsable.

Puede que use tecnología extremadamente avanzada, o se trate de un Meta Humano.

En cualquier caso, ahora azota Gotham y no lo permitiré— dijo Bruce Wayne con tono severo.

—¿Es porque robaron al payaso?

¿Si tocan al Joker entonces te involucras?

¡Vamos, amigo, sólo ve y hazle el amor, maldita sea!

— pensó Liam, mirando inexpresivamente a Batman.

—Yo investigaré lo sucedido entre la Mafia y el Joker.

Tú y Robin vayan a los bancos afectados.

Busquen pistas que el perpetrador pudo haber dejado— ordenó el Murciélago, pero Liam lo detuvo con un gesto de la mano.

—No lo harás.

Siempre que te involucras con el Joker algo sale mal.

¿Además, no metimos a ese loco al manicomio hace un mes?

¿Cómo carajo salió tan rápido?

¿¡Qué carajo, Batman!?

—…

Yo iré a—  —No— interrumpió Liam.

—Llevaré a Robin conmigo y visitaremos a la Mafia y al Joker.

Es más seguro de ese modo y lo sabes.

Como extra, el chico podrá tener algo de experiencia de mayor nivel y mientras yo esté allí, estará más seguro que nunca.

—No te pedí sugerencias— dijo Batman secamente.

—Mira, pronto terminaremos nuestro asunto y me iré.

Entonces podrás volver a tus andanzas con el payaso, pero mientras tanto, deja que Robin encare un desafío mayor y aléjate un poco de ese tipo.

En serio, amigo, te sienta mejor buscar a la loca de los perfumes o algo así— replicó Liam, dándose la vuelta sin querer discutir más el asunto.

A su pesar, Batman no tuvo más remedio que ceder en esta ocasión.

Era cierto que a Robin le vendría bien un desafío más grande, y también era lógico dejar al poderoso Meta Humano encargarse de la Mafia y el Joker.

La presencia de Hiruko, para bien y para mal, habían quitado un enorme peso de los hombros del Millonario.

Su fuerza, contundencia y disposición a acabar rápido con los problemas eran más que valiosos para él.

Sólo por esta vez, dejaría al Joker en sus manos.

Pero no volvería a pasar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo