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En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 23

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  4. Capítulo 23 - 23 Noche de Gala 2
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23: Noche de Gala 2 23: Noche de Gala 2  -¡Oh, pequeña, estás tan delgada!

¿No estás comiendo suficiente carne?

-Hmmm, tu cabello es realmente bonito…

¿Qué tinte usas?

-¿Eh?

Creí que eras un chico.

-Señorita, a mi hijo le gustaría conocerla, es un gran admirador.

Algunas personas vestidas formalmente se apiñaban alrededor de Liam.

Soltaban comentario tras comentario, saludos, apretones de mano, y muchas, muchas preguntas sobre el verdadero género del albino.

Liam sólo pudo sonreír de manera incómoda ante la pequeña multitud de damas finamente vestidas que insistían en obtener el producto con que pintaba su cabello, así como aquellos desvergonzados que traían a sus hijos varones para coquetear con él.

Al menos tuvo la satisfacción de hacerles pasar un momento bochornoso cuando abrió la boca para aclarar el malentendido de su sexo.

Eso hasta que la mirada en el rostro de uno de los jóvenes se iluminó.

Un estremecimiento le recorrió la espalda con sólo recordarlo.

Liam no jugaba a ese lado.

-Si nos disculpan, nuestro joven Héroe aquí aun debe presentarse con los anfitriones – intervino la rubia del vestido rojo.

Elizabeth tomó la mano de Liam y logró sacarlo del tumulto.

-Geez, gracias, señora Elizabeth – agradeció Liam.

La mujer le sonrió con comprensión.

En un instante, otra figura tomó a Liam por el otro lado, rodeando su brazo con el suyo y acercándose más de lo que el decoro debería haber permitido.

-¡Sí, gracias mamá!

Vamos, Hiruko-Kun, quiero presentarte a mis amigos – dijo la chica, Clara, todavía intentando ganar puntos con el albino al usar honoríficos japoneses.

Liam no pudo evitar sentirse como una mascota.

Esta gente realmente lo trataba como una especie de atracción de circo.

-Eso puede esperar, querida.

Primero debemos presentarnos con la familia White – respondió Elizabeth.

La familia White, anfitriones de esta fiesta, también eran los dueños de todo el lugar.

Manejaban los negocios más prósperos en Jump City y era la misma familia de la que vino Elizabeth.

Liam no recordaba este nombre de la serie de los Titanes.

Asumió que para cuando se establecieron esos héroes adolescentes, esta gente perdió su posición.

Eso o no estaba en la misma realidad en la que esos acontecimientos ocurrieron.

Se abrieron paso a un salón bastante grande, con flores decorando el lugar, mesas con mantos rojos y comida apetecible, aunque en cantidades que no satisficieron a Liam en lo absoluto.

Por donde caminaran se volvían en su dirección, asentían a Elizabeth en señal de respeto y otros tantos miraban con lujuria la exquisita figura de la mujer.

Otras miradas eran de desprecio.

Subieron las escaleras, alcanzando otra sala igual de grande, aunque con un espacio vacío en medio, donde Liam supuso que se daría el baile típico de estas cosas.

¿O eso era en las fiestas de graduación/bailes de academia?

No estaba seguro.

-Padre – dijo Elizabeth, volviéndose a un grupo de distinguidos caballeros, con guantes blancos en las manos, sacos de vestir de una calidad muy por encima de las telas que portaba Liam, y con copas de vino en las manos.

Un hombre bien parecido, barba canosa y recortada, ojos de un azul profundo como el océano, se giró levemente y sonrió a los recién llegados.

Dio la bienvenida a su hija, así como a su nieta.

Entonces su atención se centró el Liam.

-Así que, esta es la famosa Momia Blanca – dijo con una sonrisa educada.

Los ojos de Liam temblaron por un momento fugaz.

Detestaba más el apodo de Héroe que el hecho de que lo confundieran con una chica.

A su pesar, el hombre soltó una breve risa y agitó una mano para apaciguar a Liam.

-Je, tranquilo, tranquilo, chico.

Me disculpo, pero tu expresión de sufrimiento por estar aquí es bastante obvia.

Sólo quería aliviar un poco tu tensión – se excusó el hombre, tendiendo una mano a Liam.

El albino la estrechó, su expresión indicando que no le hacía gracia.

-Un placer conocerle, señor White – dijo lacónicamente.

El hombre suspiró.

-Sí, mira, lamento la broma que hice.

Permíteme empezar de nuevo – se disculpó, esta vez inclinando levemente la cabeza.

Parece que el nombre Hiruko, así como su aspecto, les hace creer a las personas que Liam es, de hecho, de ascendencia asiática.

Nunca se molestó en correjirlos.

-Te doy una cordial bienvenida a mi humilde morada, Héroe Hiruko.

Soy consciente de que este tipo de entornos no son los lugares que los héroes preferirían frecuentar, y no planeo molestarte toda la noche.

Sólo te pido que aguantes un poco hasta la cena, y luego podrás retirarte, si así lo deseas – explicó el hombre.

Liam arqueó una ceja.

-¿Por qué hasta la cena?

¿Preparaste una trampa para deshacerte de las autoridades y del único héroe en un solo golpe?

– preguntó, haciendo que todos los presentes abrieran los ojos y dejasen de respirar.

-¡Pffft jajaja, jajajajaa!

– se rio a carcajadas el señor White, algo impropio de un magnate de los negocios en una gala.

Los demás, que Liam calificó de lame botas del tipo rico, se rieron incómodamente, como un lame botas debería hacer.

-Ja, jaja, me agradas, muchacho.

Pero no, no planeo un golpe ahora mismo – insinuó, guiñando un ojo a Liam -La razón de este evento es celebrar la prosperidad que ha brotado en Jump City.

La criminalidad se ha reducido, las calles son más seguras, y los negocios pueden crecer sin el temor de ser asaltados.

Todo gracias a ti – señaló al albino vendado.

-Quiero que esperes hasta la cena porque daré un discurso, y me gustaría tener al héroe que está trayendo la esperanza a la ciudad a mi lado- concluyó el hombre.

-“Vaya.

Pensé que este tipo sería un orgulloso y arrogante hombre de negocios que se convertiría en un villano en el futuro.

Debería dejar de tratar la vida en este mundo como si fuera un fanfic mal escrito” – pensó Liam, mientras asentía al señor White.

-Entiendo, señor White.

Lo acompañaré durante su discurso, pero espero no encontrarme en la inesperada situación de tener que dar algunas palabras heroicas o algo así – advirtió con un gesto de desdén.

Había visto suficientes películas y anime como para prever tal cliché.

-¿Eh?

Ah, sí, por supuesto – balbuceó el hombre, quien estaba a punto de sacar algo de su saco pero se detuvo en cuanto oyó esas palabras.

Liam alcanzó a ver un borde blanco, probablemente un trozo de papel.

-¡Oh cierto!

¿Ya conociste a mi adorable nieta?

– cambió de lugar con Clara, intentando desviar el tema cuando Liam le dirigió una mirada inexpresiva.

En efecto, sus planes incluían a Liam dando un discurso motivador y heroico.

Las siguientes horas fueron de las más insoportables que Liam vivió en sus casi 30 años de vida, en ambas vidas.

La comida estuvo bien, pero esa necesidad de los ricos de tomar platos diminutos con porciones diminutas de algo muy delicioso es algo que Liam no compartía.

Juntarse con los jóvenes, amigos y conocidos de Clara, tampoco fue muy divertido.

Las chicas, de entre 16 y 19 años, intentaban aprender todos sus secretos, como lo que había debajo de todo el vendaje.

Por su parte, los chicos estaban más interesados en los poderes de Liam.

Liam logró escabullirse a una esquina solitaria, con una copa de jugo en la mano.

Nadie le permitió beber alcohol.

Miró con desgana el reloj en una de las paredes.

Faltaba una hora para la cena.

-¡Aquí estabas!

– chilló la voz de Clara detrás de Liam.

Maldijo en su mente la hiperactividad de esta mocosa y condenó mucho más al alcalde por arrojarle este problema.

Antes de que pudiera girarse y aceptar su destino en silencio, las grandes ventanas que daban al patio explotaron en una lluvia de cristales y varias figuras entraron a la mansión.

Las personas se asustaron, algunos corriendo, otros gritando.

Clara se sujetó fuertemente a la espalda de Liam, temblando.

Mientras todo empezaba a irse al infierno y las exaltadas figuras de la ciudad entraban en pánico, Liam soltó un suspiro de alivio y sintió gratitud en su corazón, dirigida a los asaltantes.

La noche no iba a terminar tan mal, después de todo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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