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En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 71

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71: Depredador y Conejito 71: Depredador y Conejito Nota: Me gustaría aclarar que las siguientes técnicas no existen en Naruto y son de mi propia invención.

No hablo japonés, por lo que si el romaji no parece tener mucho sentido, me disculpo y agradecería si alguien se anima a corregir los nombres de las técnicas~  Cheetah corrió a toda velocidad hacia la sala de máquinas en la que se encontraba el conejito.

Podía oler la sangre que aún brotaba de su brazo.

Ella vio una espesa niebla en la habitación, un claro intento de enmascarar una emboscada.

Cheetah gimió de incredulidad.

¿Una presa emboscando al depredador?

Sonrió con diversión al ver el patético pero lindo intento del conejito por sobrevivir.

Decidió complacerlo, para ver qué traía entre manos.

No podía verlo, pero sí olerlo.

-¿Qué estás tramando, conejito?

– preguntó mientras entraba casualmente a la niebla.

-Deja de llamarme así, gata – replicó Hiruko con un toque de irritación en su voz.

-Tsk, tsk, muy mal, conejito.

Cuando haces una emboscada, debes guardar silencio- lo reprendió Cheetah.

-No necesito un ataque furtivo para matarte – respondió Hiruko.

-Geez, y yo aquí pensando que esta niebla era para apuñalarme por la espalda.

Un conejito es un conejito, después de todo.

-Te equivocas.

Esta niebla no es para esconderme.

Es para contenerte -dijo el shinobi y los sentidos de Cheetah se agudizaron al extremo.

Esta niebla no era el Kirigakure no Jutsu.

Pertenecía a la Liberación Tormenta.

Ranton: Kakure Raikō no Kiri no Jutsu  Cheetah fue abrumada por una repentina corriente eléctrica que se formó a partir de la niebla aparentemente inofensiva.

La electricidad recorrió su cuerpo de pies a cabeza, quemando su pelaje y paralizándola en el lugar momentáneamente.

Hiruko se preparaba para arrojar otra falsa oscuridad, pero la mujer apretó los dientes y salió disparada en su dirección.

A pesar de la electricidad que inundó su cuerpo, ella se negó a entumecerse y sus músculos se forzaron a no paralizarse.

Una hazaña verdaderamente sobre humana.

Las garras de Cheetah perforaron el cuello de Hiruko, pero en lugar de sangre, su rostro se empapó de agua.

Acababa de matar un Mizu Bunshin, y toda el agua que lo creó cayó sobre ella, empeorando su situación con respecto a la trampa eléctrica en la que estaba.

El shinobi aprovechó la distracción momentánea de Cheetah cuando la niebla le envió corrientes eléctricas, creando un clon de agua y alejándose.

Cheetah miró a los lados, intentando oler la sangre el shinobi, pero su propio pelaje quemado le embotó los sentidos.

En ese instante, su sensación de peligro aumentó y saltó a un lado con todas sus fuerzas.

Su pierna derecha fue gravemente quemada por una especie de láser azulado.

El hormigueo y la quemadura, así como el crepitar del mismo, le dijo a Cheetah que se trataba de un ataque eléctrico.

Ranton: Raikō no Chika-yari no Jutsu  Más lanzas de rayos salieron del suelo, cada una del ancho de su brazo, y Cheetah esquivó todas y cada una gracias a su sentido de peligro y sus absurdos reflejos.

Finalmente, se cansó de jugar y lanzó un rugido de rabia, dispersando parte de la niebla eléctrica que seguía azotándola sin parar.

Ella vio al shinobi de pie sobre una de las paredes, sus manos haciendo gestos a gran velocidad.

Por sus experiencias anteriores, cada vez que él hacia tales gestos, ella recibía dolor.

No esta vez.

El suelo se agrietó y Cheetah alcanzó la posición de Hiruko en menos de un segundo.

A escasos milímetros de él, el cuerpo desapareció y fue reemplazado por meros escombros, los cuales explotaron junto con la pared al recibir el puñezato de Cheetah.

Toda la sala tembló, pero a ninguno de ellos le importaba.

La mujer se abalanzó contra Hiruko de nuevo y esta vez el shinobi no huyó.

Con sus brazos ennegrecidos por la Liberación Acero y su percepción mejorada por la Liberación Veloz, Hiruko se enzarzó en un combate cuerpo a cuerpo con la mujer.

Y tuvo que admitir que era patético en comparación con ella.

Cheetah era más rápida, más fuerte, más ágil, más precisa y más letal que él.

La mujer clavó sus garras en el abdomen de Hiruko, aferrándose a él y levantándolo, causándole una ola de dolor como nunca antes.

Hiruko movió su chakra y escupió una cantidad masiva de agua justo en la cara de Cheetah.

En momentos como este, le encantaría tener el jutsu de ola cortante de Tobirama.

Las cosas serían más fáciles así.

La mujer se negó a soltarlo, arrastrándolo con ella.

Hiruko apretó los dientes y sacó un kunai, clavándolo en el antebrazo de la mujer.

Ella gruñó, pero se negó a soltar al shinobi.

El albino sostuvo el antebrazo y se retorció, desgarrándose la carne del abdomen en el proceso, pero liberándose.

Logró impulsarse para salir de la ola de agua que se estrelló contra la pared.

Cheetah saltó un segundo después, su mirada fija en la presa.

Pero fue recibida por las vendas del shinobi, las cuales formaron un muro improvisado entre ella y él.

Hiruko no se molestó en intentar atacarla con eso.

Sus vendas eran muy lentas.

Como esperaba, Cheetah evadió el obstáculo en un instante y se posicionó detrás de él.

Hiruko completó sus sellos manuales al mismo tiempo que ella balanceaba su puño en un arco horizontal, con la intención de golpear su cabeza.

Kōton: Haganege no Sōsenkyaku  Con una ráfaga de chakra dirigida a su cabello, Hiruko extendió sus mechones, deshaciendo la coleta que siempre usaba y transformándolos en un taladro giratorio de acero.

Cheetah abandonó su ataque y bloqueó el taladro con sus garras, un fuerte impacto de metal contra metal resonó en la habitación.

La mujer fue empujada contra el techo, ya que el cabello de Hiruko siguió creciendo más y más.

Las chispas volaron y las garras de Cheetah empezaron a arder por la fricción, ya que el taladro de acero siguió girando.

Con un ruido sordo, Cheetah se estampó contra el techo y el cabello de Hiruko regreso a la normalidad.

Otra técnica que se vio obligado a revelar.

-Y todavía no se rinde, maldita sea – se quejó el shinobi.

Un momento después, se apartó del camino, cuando la mujer aterrizó con fuerza y desgarró el suelo con su patada.

-Estás lleno de trucos, conejito.

Me gustas – dijo ella con sorna y un gruñido gutural.

-Tengo novia, señora – comentó él, ya tejiendo sellos manuales.

Estaba decidido a terminar aquí o abandonar la pelea.

No podía gastar sus reservas de chakra así como así.

Todavía tenía una base que limpiar.

Cheetah se movió a gran velocidad, pero se sorprendió cuando Hiruko terminó su jutsu.

Jinton: Gen-ei Idō no Jutsu  Hiruko utilizó uno de los pocos Jutsus de la Liberación Veloz que tenía: El paso Fantasmal.

Su velocidad aumentó de manera abrupta, tan rápido que fue impulsado más por la técnica que por sí mismo, su percepción incapaz de seguir el ritmo de semejante velocidad.

A ojos de Cheetah, era como si Hiruko se tele-transportara de un lado a otro, dejando copias residuales de sí mismo.

Pero no eran clones.

Ella fue rodeada por el shinobi y sus innumerables copias residuales.

Cheetah agudizó sus sentidos, intentando averiguar de dónde vendría el golpe.

Y ella falló.

Con un dolor punzante en su costado, las copias residuales del shinobi desaparecieron y ella se giró para ver una espada corta penetrando en su carne.

La sangre manaba de los ojos y nariz del shinobi, su cuerpo no adaptado a moverse tan rápido.

Un asesinato electromagnético a toda potencia hizo que Cheetah gritara de dolor, la electricidad usando la hoja en su cuerpo para hacerle daño interno.

Le dio a Hiruko una patada en el costado que lo envió a estrellarse contra la pared, mientras ella caía de rodillas, jadeando y retirando la espada.

Eso le dolió bastante, pero ni de lejos sería suficiente para derribarla.

Tomó una respiración profunda y se volvió hacia el shinobi, sólo para encontrar una sala vacía.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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