Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 83

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. En el Universo DC con plantilla Shinobi
  4. Capítulo 83 - 83 Un Baño Con Ileana
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

83: Un Baño Con Ileana 83: Un Baño Con Ileana  La mente de Liam tardó unos segundos en procesar adecuadamente lo que estaba sucediendo.

Flotaba en el aire, sostenido por un manto de energía verde y casi translúcida.

Delante de él, la bruja que era su única amiga en este momento y su compañera de vivienda, se desplazaba tranquilamente hacia el baño de su casa.

Los ojos carmesí del shinobi, hasta ahora opacos y sin vida, recobraron su brillo a medida que se acercaban a su destino.

La vitalidad regresó cuando la moldava se quitó la capa negra con nubes rojas que usaba como parte de su atuendo habitual, una sugerencia de la que Liam nunca se ha arrepentido.

Los hombros pálidos y en forma de Ileana reflejaron la luz de las bombillas.

Sin la capa, Liam pudo ver la camiseta de tela oscura que había debajo, pegada a su figura, así como sus caderas balanceándose con cada paso.

Ni demasiado provocativo, ni demasiado tímido.

Un paso seguro de una mujer que sabe lo que vale.

Liam sacudió la cabeza, ahuyentando esos pensamientos.

Ileana era su amiga, su compañera.

No quería arruinar las cosas sólo porque su cuerpo adolescente le exigía muchas cosas.

Pero aún así, no pudo apartar la vista y las palabras de la moldava pasaron una y otra y otra y otra vez por su cabeza.

Un baño.

Tomarían un baño.

Ella iba a limpiarlo.

Juntos, en un baño.

-“A la mierda…

Me merezco un premio por todo lo que pasé”- se convenció a sí mismo en su mente.

Todavía había nervios y su corazón latía con más fuerza de la que le gustaría admitir.

En su vida pasada, nunca tuvo la oportunidad de estar con una mujer.

Claro, hubo noviazgos en su adolescencia, pero nada más allá de algunos besos.

Luego llegó a este mundo en la forma de un niño y obviamente era limitado lo que podría hacer en ese estado.

No pudo evitar emocionarse, un poquito.

Finalmente llegaron a las puertas del baño.

Liam estaba tenso, pero la moldava entró casualmente, como si no estuvieran a punto de cruzar una línea que los amigos no deberían cruzar.

Al menos, no si planeaban mantener esa amistad intacta.

-De acuerdo.

Quítate la ropa.

Eso incluye las vendas- dijo ella con naturalidad.

Liam se puso aún más rígido.

Estaba algo desconcertado por la calma con que esta mujer dijo esas palabras.

Ella lo bajó y Liam se paró sobre sus pies, mientras Ileana caminaba hacia el lavabo.

Al lado había una mesita con todos los artículos necesarios para ducharse.

El shinobi respiró hondo y aceptó las cosas.

Que suceda lo que deba ocurrir por ahora.

No esperaba un encuentro sexual en este momento, ya que sus heridas no eran algo con lo que una mujer estaría cómoda.

-“Sólo será un baño entre dos personas.

Íntimo, pero no necesariamente sexual”- pensó.

Sin más dilación, Liam se quitó los pantaloncillos negros y desenvolvió su cuerpo, quedando totalmente expuesto.

Su cuerpo ahora lucía menos monstruoso que antes, sin tantos parches de carne pegados a él.

A diferencia del Hiruko de la película, este cuerpo no fue el producto de experimentos, sino que fue creado aparentemente de la nada por el sistema.

Como tal, se podría decir que los Kekkei Genkai que robó el Hiruko original fueron otorgados y mezclados correctamente en este cuerpo, sin necesidad de hacer rituales turbios.

Según las indicaciones que recibió el mismo día que llegó a este mundo, cuanto más tiempo pasase, su cuerpo iría recuperando una apariencia más humana.

Excepto por su boca, lamentablemente.

-¡Cielos!

Realmente te dieron una paliza – comentó la bruja a un costado de Liam.

El albino se sintió tan avergonzado que no se atrevió a mirarla directamente.

El tacto de la mano de Ileana sobre su pecho le envió una corriente por todo el cuerpo.

La bruja paseó sus dedos alrededor del corte diagonal, con delicadeza.

Liam cerró los ojos, inseguro sobre si debería ver a la moldava.

Asumió que ya se habría quitado la ropa.

Para aumentar su vergüenza, el pequeño Liam no reaccionó en lo absoluto.

Todo lo contrario, el miedo pareció encogerlo más de lo necesario y el pánico empezó a aflorar en su corazón.

-“¡No me hagas esto, amigo!”- gimió en su mente con desesperación.

La avalancha de emociones se calmó cuando la voz de Ileana llegó a sus oídos.

-¿Te duele?

– preguntó ella, un toque de tristeza en su tono.

Liam no esperaba percibir tal sentimiento en la mujer.

No pudo responderle.

-La próxima vez…

Llévame contigo.

¿Sabes que puedes contar conmigo para cualquier cosa, verdad?

– continuó, la sinceridad de esas palabras eliminando por completo la vergüenza de Liam.

-Ileana…

– empezó Liam, pero su voz bajó hasta callarse de nuevo.

-No te exigiré explicaciones.

Tus asuntos son tuyos y no pienso entrometerme.

Pero somos compañeros, Hiruko.

Puedes confiar en mi – le dijo.

Liam respiró hondo.

La intimidad del momento realmente lo golpeó.

Sus fantasías habían desviado su mente a escenarios risibles, impulsadas por las hormonas de su cuerpo adolescente.

Pero la moldava, Ileana, su amiga, no tenía tales pensamientos al ver su cuerpo herido.

-Liam – dijo el albino, en un tono suave y bajo tras unos segundos de silencio.

Ileana ladeó la cabeza, confundida.

-¿Qué?

– preguntó.

-Mi nombre…

Mi verdadero nombre es Liam.

…

Ninguno de los dos habló durante algunos segundos.

Liam abrió los ojos y la miró.

Un rostro pálido, una venda oscura alrededor de sus cuencas vacías, su cabello negro descendiendo en cascada detrás de sus hombros.

Y una sonrisa adornando sus facciones.

Una sonrisa de alegría.

Una verdaderamente hermosa.

-Liam…

Gracias por confiar lo suficiente en mi- dijo ella, su tono más alegre.

El momento de calidez entre ambos eliminó la incomodidad que sentía Liam en su corazón.

Por fin, alguien en este mundo supo su verdadero nombre.

Sintió que un peso se le quitaba de los hombros, una sensación de paz lo invadió.

Desde que aceptó a Ileana en su casa, supo que la moldava se convertiría en una compañera en la que podría confiar.

Pero con el paso del tiempo, el compañerismo se transformó en amistad.

Y con la amistad vino la confianza, la sinceridad.

Liam consideró que este momento sería tan bueno como cualquier otro para continuar avanzando su relación con la bruja.

Por ahora, este pequeño paso sería suficiente.

-Bien.

Es hora del baño- le recordó Ileana y Liam parpadeó un par de veces, calmando su agotada mente.

Verdaderamente, los últimos dos días fueron una montaña rusa de emociones.

Antes de que una sonrisa pudiera extenderse por su rostro, ahora sin vendas, notó algo peculiar.

Ileana todavía tenía su ropa puesta.

La comprensión de que estaba parado, completamente desnudo, junto a una mujer hermosa, su amiga, y ella seguía vestida, le hizo taparse el pequeño Liam por instinto.

-Uh, ah, sí, ¿Cómo será esto?

– tartamudeó, inseguro de la situación de nuevo.

-Pffft, no te molestes, Liam.

Cada vez que te he movido con mi magia pude “ver” todo lo que habría que ver – dijo con un resoplido divertido.

El corazón y el pequeño Liam se encogieron aún más tras esas palabras, pero la moldava continuó.

-Ahora, cierra los ojos – concluyó.

Antes de que Liam pudiera formular algún pensamiento adicional, fue levantado de nuevo, esta vez sus pies colgaban hacia arriba y su cabeza apuntaba hacia el suelo.

Entonces, un par de jabones lo rodearon en el aire, como si fueran pirañas, y tanto Liam como los jabones fueron sumergidos en el agua de la enorme piscina de piedra.

El shinobi fue metido y sacado del agua, como quien enjuaga la ropa en el río, a la vez que era estrujado por los jabones.

Luego vino la esponja, golpeando aquí y allí su cuerpo, generando espuma que lo cubrió por completo.

Y fue arrojado nuevamente al agua.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES selwyn_nywl Se lo que estaban pensando, Degenerados

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo