En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 95
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- Capítulo 95 - 95 Fuerza VS Habilidad
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95: Fuerza VS Habilidad 95: Fuerza VS Habilidad Una serie de dispositivos en forma de discos fueron arrojados a la nube de humo.
Luces titilantes insinuaban un resultado explosivo en cuanto aumentaran la cadencia.
A pesar de haber vaciado una docena de células de energía en el objetivo, ninguno de los mercenarios HIVE ni Deathstroke fueron tan estúpidos como para asumir que habían matado al shinobi.
Uno de los hombres de HIVE activó un detonador que hizo estallar algo en el techo, dejando caer una serie de barras de metal que se activaron al instante, desplegando paredes de luz que cubrieron los cuatro lados y la parte superior.
Una caja hecha de energía, la cual cayó sobre la posición en la que estaba Hiruko.
Al mismo tiempo que la barrera encajó en su lugar, los discos explosivos detonaron, enviando temblores por el comedor, agrietando el suelo e iluminando el interior con un destello anaranjado.
-¿Eso fue todo?
– se preguntó un soldado HIVE.
Deathstroke sintió ganas de pegarle una bala en la cabeza.
-No se confíen.
Prepárense – ordenó a los subordinados que le fueron entregados.
Como sospechaba el súper soldado, del humo en dispersión salió una lluvia de shuriken y kunai.
Algunos lacayos de HIVE fueron alcanzados por los proyectiles, pero ninguno resultó herido.
Habían estudiado lo suficiente al shinobi como para saber hasta la velocidad a la que dispara esas herramientas y la fuerza con que impactan.
Como tal, este equipo se preparó únicamente para matar a Hiruko.
Después de los shuriken, vino una ola masiva de agua, de casi seis metros de altura y con la fuerza de choque de un camión descarriado.
Sin inmutarse, los mercenarios HIVE desplegaron más barras de metal, que elevaron nuevas barreras de energía y desviaron el agua, así como la electricidad que venía con ella.
-Tch, ¿No están demasiado bien preparados?
– habló Hiruko desde la retaguardia, a espaldas del último soldado HIVE.
Tomado por sorpresa, el hombre no pudo reaccionar a la patada que le dobló la rodilla y le hizo caer al suelo, gimiendo de dolor.
En cuanto los enemigos se dieron la vuelta y apuntaron con sus armas, una decena de Mizu Bunshin se formaron a partir del agua que estaba detrás del muro de energía y saltaron a la acción.
Suiton: Mizurappa Todos los clones dispararon sus propias salvas de agua, acribillando las espaldas de los primeros mercenarios.
Sin embargo, su sorpresa fue que, a pesar de recibir el fuerte impacto capaz de romper una costilla, los mercenarios apenas trastabillaron un poco y se reorganizaron rápidamente.
-“Definitivamente están bien preparados” – pensaron los Mizu Bunshin al unísono.
Lo que siguió fue una pelea desordenada cuerpo a cuerpo entre los diez clones de agua y los once soldados HIVE.
Deathstroke encaró personalmente al shinobi pero no se lanzó al ataque.
Parecía estar esperando algo e Hiruko se hizo una idea de qué sería.
Todavía podía sentir ese zumbido bajo y ahora se habían agregado pesados pasos.
-¿Robots?
– preguntó con una ceja levantada.
El mercenario de la máscara bicolor se encogió de hombros.
-Realmente les incomodas, chico.
Quizás te alegre saber que pagaron más por deshacerse de ti que de Batman – comentó Deathstroke.
-Eso me hace sonreír, de hecho – respondió el albino antes de abalanzarse contra el mercenario.
Con un kunai en la mano, apuntó a las piernas del hombre mucho más grande.
Deathstroke sacó una daga a la vez que dio un salto, dirigiendo una puñalada al cráneo de Hiruko.
Para su sorpresa, el arma se hundió en la cabeza del albino, sólo para que se convirtiera en una esfera de agua que envolvió al mercenario.
Justo cuando fue encerrado en la prisión de agua, un relámpago descendió del techo y se coló a través del líquido, alcanzando el cuerpo de Deathstroke.
Fue ahora el turno del cuerpo principal de sorprenderse.
La imagen de Deathstroke subió algunos puntos en la mente del shinobi cuando el mercenario sacó tranquilamente uno de esos explosivos con forma de disco, activándolo y alejándolo lo más que pudo dentro del agua.
El tipo recibió la explosión casi en la cara sólo para romper la prisión.
-Sin duda, un profesional – elogió Hiruko en un susurro.
Su interés se despertó de nuevo y decidió probar a un verdadero luchador.
Saltando del techo, cayó a unos metros de Deathstroke, quien se levantaba como si no acabara de hacer explotar una granada justo a su lado.
Sin dirigirse más palabras, ambos combatientes entraron en un duelo mano a mano.
Sin armas, sin jutsus de agua o rayo, sin artefactos tecnológicos.
Deathstroke notó algo.
El shinobi era más rápido y más fuerte que él.
Se vio obligado a desviar los golpes con su increíble reacción y técnica.
Sólo esos roces le dieron la información que necesitaba.
Un golpe certero sería peligroso incluso para su cuerpo mejorado.
Por su parte, Hiruko se dio cuenta de la increíble brecha que había entre un autodidacta y un hombre entrenado.
Claro, el sistema le proporcionó los conocimientos del puño fuerte y le dio la fuerza, agilidad y velocidad para respaldar su inexperiencia, pero Deathstroke estaba a otro nivel.
Un puñetazo dirigido al abdomen del mercenario fue desviado con un movimiento del brazo de Deathstroke.
En un movimiento limpio, giró sobre sus pies y se lanzó a un lado, mientras sujetaba el pequeño brazo de Hiruko.
La acción terminó con Hiruko en el piso y su brazo presionado en una llave de sumisión.
Una rodilla en su espalda, una mano en la articulación de su hombro y su muñeca girada en lado contrario al de su brazo.
-¡Hngh!
– ambos combatientes gruñeron por el esfuerzo.
Los músculos de Deathstroke se abultaron y apretó los dientes bajo la máscara.
Por su parte, Hiruko intentó quitarse al mercenario de encima, movilizando chakra a su cuerpo y aplicando más fuerza.
A pesar de sus esfuerzos, no pudo salir de la llave aplicada por el hombre.
Si bien la diferencia de fuerza entre ambos era notable, las llaves de sumisión existen por una muy buena razón.
Eso, sumado a la incómoda posición de Hiruko, le impidieron generar la fuerza suficiente para romper el bloqueo.
-Eres bueno, mocoso.
Pero te falta experiencia – se burló Deathstroke, aunque el gruñido en su voz debido al gran esfuerzo que tuvo que emplear agrió su expresión debajo de la máscara.
-¿Se te olvidó que no estoy solo?
– replicó Hiruko justo antes de que una patada se estampara en un lado de la cabeza de Deathstroke.
El metal se abolló por el impacto y, a pesar de la protección interna del casco, la energía alcanzó al hombre, sacudiendo su cerebro y haciéndole tambalear a un lado.
El Mizu Bunshin que lo atacó no se detuvo, aprovechando la apertura.
Deathstroke se vio envuelto en un torbellino imparable de puñetazos y patadas.
El efecto se vio reducido por el traje especial que amortiguó parte de los impactos, su propia resistencia sobre humana, y el hecho de que el bunshin era mucho más débil que el cuerpo principal.
Tras casi diez segundos de recibir una paliza unilateral, el mercenario volvió a sus sentidos, desenvainado otra daga a una velocidad alucinante y cortando la garganta del bunshin.
El agua que lo formó fue salpicada hacia el hombre.
Al mismo timepo, una esfera de relámpago lo impactó en el pecho.
Por suerte para él, se tuvo en cuenta el fetiche de Hiruko por enviar corriente eléctrica a través del agua cuando se planificó su asesinato, por lo que el traje que usaba Deathstroke lo aisló de los rayos.
Justo cuando Hiruko pensaba en mandar una falsa oscuridad y someter al tipo de una vez por todas, las puertas al otro lado del comedor explotaron y tres figuras masivas hicieron acto de presencia.
Un hombre sin camisa y repugnantemente musculoso, sus nudillos reforzados por placas de metal de un material que Hiruko no reconoció.
A su lado, dos máquinas de aspecto insectoide, con garras pulsantes de energía y mini torretas apuntando al shinobi.
Los Mizu Bunshin, de los cuales quedaban sólo tres después de la trifulca con los mercenarios HIVE, se acercaron al cuerpo principal y con expresión seria, uno de ellos declaró con orgullo, como si le hiciera un favor a Hiruko.
-Jefe, la hermandad del agua someterá al mercenario.
Tú encárgate de los robots.
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