En Hollywood. - Capítulo 43
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
43: Capítulo 42 43: Capítulo 42 Capítulo 42: El Clímax de Papel y el Fenómeno de Masas California – 2 de Febrero de 1995 El cuarto de Valeria era el epicentro de una revolución silenciosa en ‘Townsville’.
Eran las once de la noche de un jueves y el aire olía a laca de pelo, pizza fría y a la tinta fresca de los números 4 y 5 de “Las jóvenes superpoderosas”.
Las tres amigas —Valeria, Sofía y Lucía— no eran simplemente lectoras; eran las custodias de una mitología que sentían propia.
En este universo creado por Michael R.
no eran dibujos de colores; eran sobrevivientes de un experimento genético, y la siguiente semana, con la salida del número 6 (el cierre de temporada), sus vidas —y las de los lectores— cambiarían para siempre.
Valeria, con su camiseta de Nirvana y el cabello teñido de un rojo intenso, extendió los cómics sobre su cama deshecha.
La luz de la lámpara de lava proyectaba sombras líquidas sobre las páginas.
— Ya todo termina —susurró Valeria, rompiendo el silencio—.
O todo empieza de verdad.
— Tenemos que ser meticulosas —dijo Sofía, que tenía un cuaderno lleno de notas—.
El capítulo 4 nos dio la clave de todo: el ADN de un alienígena llamado AtomiX.
Michael R.
es un genio por saber cómo conectar esto con el cómics de Ben el legado.
Resulta que el Elemento X no es un químico cualqueira, es la esencia biológica de un alienígena que se sacrificó hace 35 años.
El Profesor Utonio no es solo un padre desesperado; es un hombre que cargó con el peso de una carga de poder hacer mejor al gobierno y lo utilizo para salvar a su hijas.
— Y por eso Mandark lo raptó —intervino Lucía, ajustándose sus botas militares—.
Mandark no tiene ética.
Él no quiere salvar a nadie; quiere esa formula para alimentar su visión de un mundo bajo su control.
El Proyecto Ameba fue el horror puro: ver a esos sujetos de prueba deformados, intentando contener la energía de AtomiX y fallando.
Fue el capítulo más triste hasta ahora.
Esos monstruos gritando “papá” a los científicos…
me dio escalofríos.
Valeria pasó a la página del número 5, donde se veía a los Chicos Jocosos.
— Pero hablemos de la redención y el odio.
Brick, Boomer y Butch.
Huérfanos, golpeados por la vida y el bullying, rescatados por Mojo Jojo cuando estaban a punto de morir.
Michael R.
nos hizo sentir lástima por los villanos.
Mojo les dio poder, les dio una familia, pero a cambio de su alma.
La escena donde rescatan a Utonio es una jugada maestra: las chicas salvan al hombre, pero los chicos roban lo que pueden.
Mojo ahora tiene la fórmula y tecnología, pero le falta la sangre.
Tras terminar el resumen, el silencio volvió a caer.
El peso de la incertidumbre era real.
Cada una de ellas representaba una de las facetas de las chicas, y sus teorías reflejaban sus propias esperanzas para el final.
Valeria, la líder del grupo, miró la viñeta donde Blanche se vendaba las manos para entrenar.
— Yo creo que veremos que el poder de las chicas tiene un precio —dijo seriamente—.
Michael R.
no regala finales felices.
Mi teoría es que Mojo Jojo va a crear un reactor en el centro de la ciudad para atraer a los alienígenas para ver si encuentra a un alienígena poderoso como Atomix.
Ben y Dexter llegarán, pero la energía del reactor será tan inestable que solo una “fusión” podrá detenerla.
— ¿A qué te refieres con fusión?
—preguntó Sofía.
— Creo que una de las chicas, probablemente Blanche, tendrá que absorber el exceso de radiación de AtomiX.
Ella es el reactor vivo más estable.
Si lo hace, podría perder su humanidad por completo y convertirse en un ser de luz pura, como la abuela de Ben.
Sería un final agridulce: ganan la batalla, pero pierden a su hermana como persona física.
Es el tipo de drama oscuro que a Michael R.
le encanta.
Sofía, la más intelectual, negó con la cabeza mientras revisaba el mapa de conexiones que había dibujado.
— No lo creo.
Michael R.
ha pasado demasiado tiempo construyendo la rivalidad entre Dexter y Mandark.
Para mí, el final del número 6 no se trata de sacrificio, sino de tecnología.
Creo que Dexter va a llegar con la nave de la Resistencia y va a “conectar” a las chicas a su sistema de defensa.
— Imaginen esto: Ben aporta el ADN alienígena para estabilizar el reactor, Dexter aporta el software de contención, y las chicas aportan la energía bruta.
Los tres trabajando como una sola máquina.
Mi apuesta es que el Profesor Utonio morirá salvando a Max, y eso unirá a Ben y a las chicas para siempre.
No serán solo aliados; serán una familia de huérfanos con poderes.
El “Legado” del título no es el reloj, es la orfandad compartida.
Lucía, la más rebelde, sonreía mientras miraba el panel donde Dee Dee se ocultaba en la sombra.
— Ustedes están pensando en grande, pero se olvidan del factor sorpresa: Dee Dee y las sombras.
Yo creo que mientras Ben y las chicas pelean contra el Dr.
Ánimo y sus monstruos afuera, Dee Dee va a usar su poder para entrar en la mente de Mojo Jojo.
— Mojo tiene los planos de Utonio.
Si Dee Dee logra robar esos planos desde el plano de las sombras, le quitará a Mandark y a Mojo su ventaja.
Creo que el final será una traición masiva.
Mojo Jojo traicionará a Mandark, los Chicos Jocosos se darán cuenta de que son solo peones y se unirán a las chicas en el último segundo.
Terminará con una imagen de los siete héroes y los tres “villanos reformados” mirando hacia el espacio, viendo la flota de Vilgax llegar.
Un final que nos dejará con la boca abierta para la segunda temporada.
— ¿Se dan cuenta de lo afortunadas que somos?
—dijo Valeria, cerrando el cómic—.
Los chicos del sótano solo ven los golpes y los robots.
Pero nosotros vemos la tragedia.
Mañana o pasado mañana darán una noticia de los comics.
Vamos a ver si el Profesor Utonio sobrevive, si Ben es capaz de liderar, y si nuestras chicas encuentran su lugar en un mundo que las odia.
— Michael dijo en una entrevista que “los capítulos 12 y 6 sorprendera el corazón de la mayoria” —recordó Sofía con un nudo en la garganta—.
Si algo le pasa a Bridge, juro que dejo de leer.
— Bridge es fuerte —sentenció Lucía—.
Pero el Dr.
Ánimo tiene monstruos que no sienten dolor.
Mañana será una carnicería.
Las tres se quedaron en silencio, imaginando las viñetas que aún no existían.
En sus mentes, el encuentro entre Ben, Dexter y las Chicas no era solo un evento comercial; era la validación de que, incluso siendo diferentes, incluso siendo “experimentos”, podían cambiar el destino.
— Una última cosa —dijo Valeria antes de que sus amigas se fueran—.
Si el alienígena AtomiX murió para dar oportunidad de sellar a un demonio…
y ahora su sangre está libre…
¿Creen que el demonio también regrese?
Tenemos que leer los otros dos comics para entender.
Esa pregunta quedó flotando en el aire, y también que tenían que leer los otros cómics.
Todo eso se sentía más pesada que la lluvia de Illinois en ese momento.
Eqql universo de los cómics de Michael R.
llegaría a su punto de no retorno.
1995 conocería el verdadero significado del Factor X.
+—————————+ El sótano de Alex se había convertido en un búnker de teorías.
El aire estaba viciado por el olor a papas fritas, pero a nadie le importaba.
Sobre la mesa, el Número #11 de “El Laboratorio de Dexter: Código Silencio” descansaba como una reliquia sagrada.
Alex, Maya, Chris, Leo, Sam, Elena y Javi estaban allí, con los rostros iluminados por la tenue luz de una lámpara de escritorio, analizando cada milímetro de las viñetas.
— Tenemos que aceptar la realidad —dijo Alex, rompiendo el silencio con un tono grave—.
Dexter ha sido humillado.
En el capítulo 11, vimos por primera vez que la tecnología no es suficiente contra el vacío del espacio.
Ese Tercer al Mando de Vilgax no es un robot que Dexter pueda hackear; es un tanque orgánico.
— Lo que me dolió fue la desesperación de Dexter —añadió Maya, pasando las páginas hasta la escena de la emboscada en Illinois—.
Dexter voló a toda velocidad para salvar a Dee Dee, rompió el techo como un héroe, y terminó siendo aplastado.
La viñeta donde su casco se agrieta y vemos su ojo aterrado…
eso no es para niños, chicos.
Michael R.
nos está diciendo que los genios también tienen miedo.
— ¡Pero hablemos de la traición de Mandark!
—exclamó Javi, golpeando la mesa—.
Mandark ya no trabaja para el Gobierno.
Se volvió un renegado total.
El hecho de que se aliara con el Dr.
Ánimo y con el alienígena de Vilgax es una pesadilla.
Mientras Dexter intentaba salvar a su hermana, Mandark y Ánimo ya se habían ido a cazar a los otros objetivos.
Están dividiendo a nuestros héroes para vencerlos por separado.
— Y no olviden a los agentes que se presentaron con dee dee.
—intervino Chris—.
Si no fuera por el Agente 1 y su equipo, Dexter y Dee Dee estarían muertos.
La revelación de que Dee Dee tiene ese poder de las sombras y que sus amigos son espías tácticos reales es lo que salvó el capítulo.
Pero ahora están todos en esa nave de la Resistencia, heridos y sin un plan claro.
Con el resumen terminado, el grupo entró en la fase más intensa de la noche: las teorías sobre el Capítulo 12, el cierre de temporada que saldría mañana.
Javi, obsesionado con los radares y la ingeniería, fue el primero en proponer una idea.
— Yo creo que habrá un crossover, pero no como lo esperamos.
Dexter está herido, pero tiene los datos de la armadura del alienígena.
En la nave de la Resistencia, creo que Dexter va a usar la tecnología de los Plomeros que tienen los agentes de Dee Dee para reconstruir su exoesqueleto.
— Mi apuesta es que Dexter llegará al campo de batalla donde están Ben y las Chicas, y les entregará dispositivos de amplificación.
Imaginen a Ben transformado en Cuatro Brazos, pero con una armadura ráfaga diseñada por Dexter.
O a las Chicas Superpoderosas usando cascos de comunicación táctica para coordinar sus ataques.
Para mí, el crossover será Dexter convirtiéndose en el “cerebro” detrás de la fuerza bruta de los demás.
Elena, que siempre se fijaba en el desarrollo de los personajes, tenía una visión más oscura.
— Yo no creo que la tecnología sea la clave.
Creo que el crossover total ocurrirá a través de Dee Dee.
Ella es la única que tiene el “Factor X” despertado gracias a una nueva fórmula.
Mi teoría es que Dee Dee va a usar sus sombras para conectar las mentes de Ben, Dexter y Blanche.
— Han estado peleando por separado todo este tiempo.
El crossover será un vínculo mental.
Veremos una viñeta de tres páginas donde los tres protagonistas comparten sus recuerdos y traumas mientras luchan contra el Tercer al Mando.
El poder de la sombra de Dee Dee será el puente que cree la Alianza del Legado.
Sin ella, Dexter y Ben se seguirán peleando por quién tiene la razón.
Sam, el más escéptico, cruzó los brazos.
— Ustedes son muy optimistas.
Yo creo que el crossover será un desastre total antes de ser una victoria.
Mandark tiene el reactor cuántico y Mojo Jojo tiene los planos de ese reactor.
Creo que en el capítulo 12, los villanos lograrán unir esas dos cosas y crearán una explosión que obligará a todos los héroes a encontrarse en el cráter de Nevada.
— El crossover total será una batalla de supervivencia, no una unión estratégica.
Veremos a Dexter tratando de evitar que el reactor explote, a Ben tratando de contener a los monstruos de Ánimo, y a las Chicas persiguiendo a Sedusa.
Será un caos absoluto de 40 páginas.
Y mi predicción final: el capítulo 12 terminará con la llegada de la nave nodriza de Vilgax tapando el sol, dejando a todos (héroes y villanos) mirando al cielo en shock.
El crossover real quedará para la segunda temporada.
Alex, el dueño del sótano, cerró los ojos y soltó un suspiro.
— Yo creo que el crossover total se sellará con una pérdida.
El Profesor Utonio y el Abuelo Max están juntos ahora en el refugio.
Ellos son el pasado.
Ben, Dexter y las Chicas son el futuro.
Mi idea es que el Dr.
Ánimo va a lanzar una quimera gigante, una mezcla de todos los ADN alienígenas, y los abuelos tendrán que sacrificarse para activar un pulso que anule la tecnología de Mandark.
— En ese momento de silencio, después de la explosión, los chicos se verán las caras por primera vez en un solo panel.
Dexter con su traje destrozado, Ben con el reloj echando humo y las Chicas con sus uniformes rasgados.
Se darán cuenta de que sus padres les mintieron, pero que les dejaron el poder para salvar lo que queda.
El crossover será el nacimiento de un equipo que ya no obedece a nadie más que a ellos mismos.
La conversación se extendió hasta las dos de la mañana.
Los siete amigos revisaban los cruces de cables y los diálogos ocultos.
Michael R.
había logrado que los jóvenes no solo compraran un cómic, sino que vivieran dentro de él.
La serie de Dexter había pasado de ser una curiosidad sobre un joven hace con esa inteligencia a ser el eje de una guerra secreta.
— Pase lo que pase la siguiente semana—dijo Maya mientras se ponía su chaqueta—, nada volverá a ser igual.
Si Dexter acepta que no puede solo, habrá crecido más que en todos los capítulos anteriores.
— El día lunes en la tienda de cómics a las 8 AM —sentenció Alex—.
No quiero spoilers por teléfono.
Queremos leer el crossover total juntos.
El grupo se dispersó bajo la noche estrellada.
En el silencio de la calle, parecía que se podía escuchar el eco de una nave de la Resistencia sobrevolando los cielos de Illinois.
Fin de semana previa al lanzamiento del Número #12 de “El Legado del Omnitrix” era casi insoportable para Joshua y Marlon.
Se habían refugiado en el garaje de Joshua, rodeados de viejas cajas de herramientas y posters de Jurassic Park y Terminator.
En el centro, sobre una mesa de metal, descansaban los números 10 y 11, manoseados de tantas veces que los habían releído buscando pistas ocultas en los trazos de los artistas de Michael R.
— Esto es más grande que cualquier cosa que hayamos leído en Marvel —dijo Joshua, su voz resonando en el garaje—.
Michael R.
no está escribiendo un cómic de acción; está escribiendo una tragedia griega con alienígenas.
— Repasemos el 10 —dijo Marlon, pasando las páginas con cuidado—.
Me sigue impactando la escala.
Cuando Max lleva a Ben, Gwen y Kevin a esa base activa de los Plomeros, el mundo de Ben deja de ser “el viaje de verano” para convertirse en “la resistencia terrestre”.
— ¡Exacto!
—asintió Joshua—.
Ver a esos héroes retirados, hombres y mujeres con cicatrices de batallas contra alienígenas que ni imaginamos, entrenando a sus propios hijos…
fue increíble.
Le da un peso generacional.
Ben no es solo un niño con suerte; es el heredero de una casta de guerreros que el gobierno intentó silenciar.
— Y la tensión entre Kevin y Ben —añadió Marlon—.
Kevin absorbiendo energía de los generadores de la base mientras Ben probaba las nuevas transformaciones que Max le ayudaba a desbloquear.
Pero lo que nos dejó helados fue ese diálogo de fondo.
¿Te acuerdas?
El héroe retirado mencionando que las hijas del Profesor Utonio habían salvado a su padre.
Fue el momento en que supimos que el crossover no era solo una posibilidad, sino el destino de la serie.
Joshua tomó el número 11, su capítulo favorito por el nivel de oscuridad que manejaba.
— Aquí es donde Mandark demuestra por qué es el villano más peligroso.
No necesita fuerza bruta si tiene ese cerebro.
Atacar la base de los Plomeros con una armadura que amplifica su telepatía y llevarse el reactor de núcleo cuántico…
fue un golpe quirúrgico.
Mandark no quiere gobernar el mundo todavía; quiere las herramientas para crearlo a su imagen.
— Pero la parte que cambió nuestra forma de ver todo —intervino Marlon— fue el encuentro de Ben y Max con el Profesor Utonio y las Chicas Superpoderosas.
Ver a Max y Utonio abrazarse como viejos conocidos…
se sintió real.
Y luego la historia de AtomiX.
El alienígena que murió para sellar a un demonio hace 35 años.
— ¡Es brutal!
—exclamó Joshua—.
El Químico X es sangre de un mártir alienígena.
Utonio la usó para salvar a sus hijas de una muerte segura al nacer.
Eso explica por qué son tan poderosas y por qué el gobierno corrupto las persigue como si fueran propiedad del estado.
Son reactores nucleares biológicos.
— Y el final del 11 —susurró Marlon, mirando la última página—.
El Dr.
Ánimo llegando con sus monstruos mutantes.
No son animales normales; son pesadillas genéticas.
Ben activando el Omnitrix, las chicas en posición de combate, y el cielo volviéndose gris.
Ahí nos dejaron.
Con los nervios de punta, los dos amigos empezaron a lanzar sus predicciones para el cierre de temporada.
Sabían que Michael J.
siempre guardaba un giro que nadie veía venir.
Joshua, siempre enfocado en el potencial del Omnitrix, tenía una idea técnica.
— Mi teoría es que Mandark va a llegar al refugio de las chicas con el reactor que robó.
Va a intentar “drenar” la sangre de AtomiX de las chicas usando el reactor como una aspiradora de energía.
Ben intentará detenerlo, pero el reloj empezará a fallar por la interferencia magnética de Mandark.
— Creo que el crossover total ocurrirá cuando Dexter llegue en la nave de la Resistencia.
Dexter se dará cuenta de que el Omnitrix tiene un “modo de acople”.
Dexter conectará su propio sistema operativo al reloj de Ben para estabilizarlo, permitiendo que Ben se transforme en una versión gigante de AtomiX.
Será la única forma de derrotar a la quimera masiva del Dr.
Ánimo.
Pero el coste será alto: el reloj quedará inutilizado al final, dejando a Ben vulnerable para la próxima temporada.
Marlon, más inclinado hacia el drama emocional, veía un final más triste.
— Yo creo que Michael R.
va a limpiar el tablero.
Max y Utonio saben demasiado.
Mi apuesta es que el Tercer al Mando de Vilgax llegará justo cuando el Dr.
Ánimo esté perdiendo.
Para salvar a los chicos, Max y el Profesor Utonio van a sobrecargar el reactor AtomiX manualmente.
— Será un sacrificio heroico.
Una explosión de luz blanca que vaporizará a los monstruos de Ánimo y obligará a Vilgax a retroceder temporalmente.
El número 12 terminará con Ben, las Chicas y Dexter en medio de las ruinas de la granja, llorando la pérdida de sus padres y abuelos, pero dándose cuenta de que ahora el mundo es su responsabilidad.
Se darán la mano y jurarán venganza.
Un final oscuro, estilo los 90, que nos dejará a todos comprando el número 13 en enero.
Ambos coincidieron en un punto que les daba miedo.
— ¿Y si la sangre de AtomiX no solo da poder?
—preguntó Joshua—.
El Profesor dijo que AtomiX murió para sellar a un demonio.
Si las chicas usan todo su poder mañana para salvar a Ben, ¿podrían romper el sello sin querer?
— Exacto —respondió Marlon—.
¿Qué tal si el villano final no es Vilgax ni Mandark, sino el demonio que AtomiX encerró hace 35 años?
Imaginen que el capítulo termina con una sombra gigante alzándose sobre la Tierra mientras Vilgax huye asustado.
Ese sería el mayor cliffhanger de la historia de los cómics.
— Mañana a las 7 AM en la puerta de la tienda —dijo Joshua, guardando los cómics en sus bolsas protectoras—.
No quiero hablar con nadie en el camino.
Solo quiero leer esa primera página donde Ben y las Chicas pelean juntos.
— Va a ser épico, Josh —concluyó Marlon—.
Michael R.
nos ha dado el futuro.
Ya el lunes se sabrá si el Legado del Omnitrix es una bendición o una maldición para el mundo.
Los dos amigos cerraron el garaje.
Afuera, la noche transcurría tranquila, ajena a la tormenta de papel y tinta que estallaría en pocas horas en las manos de miles de jóvenes que, como ellos, esperaban ver cómo los héroes de su infancia se convertían en los salvadores de una realidad mucho más oscura y fascinante.
Santa Mónica, California – 4 de Febrero de 1995 Mientras las luces de la sala de edición de Relish Productions parpadeaban con las imágenes crudas de Cameron Diaz luchando por su vida en el agua, Michael Relish se frotaba las sienes.
El silencio de la postproducción era un contraste absoluto con el rugido que se escuchaba en las calles.
Ese mismo día, las agencias de noticias y las tiendas de cómics de todo el país habían recibido el comunicado oficial que paralizaría a una generación de lectores.
“La Trilogía del Destino: El Final del Crossover” 6 de Febrero: Las Jóvenes Superpoderosas #6 – El enfrentamiento final contra el “Profesor Sombrío”.
7 de Febrero: Ben el legado #12 – La revelación del secreto.
8 de Febrero: El Laboratorio de Dexter #12 – La convergencia tecnológica que salvará o destruirá la realidad.
Michael no solo había creado cómics; había diseñado una adicción colectiva.
El marketing de Omnisciente Comics para este evento había sido una obra maestra de la psicología de masas.
No se limitaron a anuncios en revistas; compraron espacios de treinta segundos en MTV y Nickelodeon, mostrando fragmentos de arte cinético que sugerían que la vida de los protagonistas corría peligro real.
El eslogan era simple: “Tres días que cambiarán tu mundo.
No dejes que te lo cuenten”.
Michael había implementado la estrategia de las “Portadas Variantes” y la distribución controlada.
Cada número final vendría con una pieza de un rompecabezas impreso en la contraportada.
Si comprabas los tres, podías unirlos para revelar una imagen exclusiva del próximo gran proyecto de la editorial.
Susan, desde las oficinas centrales, había coordinado envíos nocturnos para que todas las tiendas del país recibieran los ejemplares el mismo día, evitando filtraciones.
El precio de reventa de los números anteriores ya se había triplicado en el mercado secundario.
Michael estaba convirtiendo el papel en oro.
Tommy, un chico de 14 años, miraba el calendario en su pared.
Tenía marcados los días 6,7 y 7 con un rotulador rojo fluorescente.
En su escritorio, los números anteriores de Ben estaban guardados en fundas de plástico impecables.
—Papá, ¿me puedes llevar a la tienda de cómics el día lunes a primera hora antes de clases?
—preguntó Tommy durante la cena—.
Si no llego antes de las nueve, se van a agotar.
En la escuela todos dicen que Ben podría perder el reloj en este número.
Su padre, un hombre que no entendía de alienígenas pero sí de la pasión de su hijo, asintió.
—He visto las noticias, hijo.
Parece que ese chico Relish sabe cómo teneros a todos pegados a la silla.
Iremos temprano.
Para Tommy, no era solo un cómic.
Era la primera vez que sentía que una historia era “suya”, que no era algo heredado de los padres como Superman o Batman.
Esto era moderno, era rápido y era impredecible.
En un instituto de Austin, Megan y sus tres amigas se habían reunido en la biblioteca.
Todas tenían mochilas decoradas con pegatinas de Blanche, Beatrix y Bridge.
—Si Michael Relish hace que algo malo le pase a Blanche en el número del día 6, voy a quemar mis pósteres —dijo Megan, aunque todas sabían que era mentira—.
El Profesor Sombrío es demasiado fuerte.
Necesitan que Dexter les envíe el amplificador de energía.
—Eso es lo que dice la teoría en el foro de internet —respondió su amiga Sarah—.
Dicen que el número de Dexter del día 8 mostrará cómo él estuvo observando a las Superpoderosas todo el tiempo.
¡Es un genio!
Las chicas no solo leían; analizaban.
Michael había incluido pistas sutiles en los fondos de las viñetas de Dexter que cobraban sentido en Las Superpoderosas.
Estaba creando una comunidad de investigadores juveniles que pasaban horas debatiendo teorías, aumentando el valor de la propiedad intelectual con cada conversación.
De vuelta en Santa Mónica, Michael observaba una toma de Cameron Diaz colapsando en la arena.
Su editor jefe, un hombre con veinte años de experiencia llamado Paul, estaba impresionado.
—Michael, lo que estamos haciendo aquí con la película es increíble —dijo Paul, ajustando el código de tiempo—, pero lo que estás logrando con los cómics fuera de aquí…
es una locura.
Acabo de leer que las reservas del número de Ben el legado han superado el millón de copias.
¿Cómo tienes tiempo para todo?
Michael se recostó en su silla, mirando las latas de película.
—El secreto, Paul, es que todo es la misma historia.
Ya sea en papel o en celuloide, la gente quiere creer en algo.
Quiere ver a alguien sufriendo y luego levantándose.
Nancy en la película es como Blanche en el cómic; ambas están solas contra algo más grande que ellas.
Michael sabía que el éxito de los cómics el 6, 7 y 8 de febrero no solo le daría la liquidez necesaria para comprar Trimark Pictures sin pestañear, sino que pavimentaría el camino para que, cuando saliera el tráiler de The Shallows, el público ya estuviera condicionado a consumir cualquier cosa que llevara el sello de “Omnisciente”.
El plan de Michael era un ataque coordinado: Día 6(Superpoderosas): El impacto.
Día 7 (Ben 10): La acción pura.
Día 8 (Dexter): El cierre intelectual.
Un cliffhanger que dejaría a todos pidiendo la “Fase 2” de la editorial.
Michael había ordenado que en la última página del cómic de Dexter del 8 de febrero, apareciera un anuncio de página completa, totalmente negro, con una sola frase en blanco: “Próximamente…
El Olvido se fragmentará”.
Era el inicio del marketing para la película que Laura estaba escribiendo.
Incluso en Europa y Japón, el comunicado del 4 de febrero había causado revuelo.
Las revistas especializadas comparaban a Michael con un joven Walt Disney, pero con el instinto depredador de un tiburón de Wall Street.
Él no solo quería entretener; quería dominar la conversación cultural.
Susan entró en la sala de edición con un fajo de papeles.
—Michael, los pedidos de preventa de las tiendas “Mom & Pop” están colapsando los servidores.
Si las cifras siguen así, el 8 de febrero tendremos suficiente flujo de caja para cerrar lo de Trimark y aún nos sobrará para iniciar la pre-producción de Fragmentos del Olvido.
Michael asintió, pero sus ojos no se apartaron de la pantalla donde Cameron Diaz respiraba con dificultad.
—Dile a Dylan que se prepare —dijo Michael sin mirar atrás—.
Cuando el último cómic se venda el día 8, el mundo sabrá que ya no soy solo un director de cine.
Soy el dueño de sus historias favoritas.
Esa noche, miles de niños y adolescentes se fueron a dormir contando los días.
El 1 de febrero era solo el inicio de la cuenta atrás.
Michael Relish había logrado lo que los grandes estudios tardaban décadas en construir: una lealtad ciega basada en la calidad y el misterio.
Él recordaba a su propia familia, el vacío que dejó su pérdida, y de alguna manera, llenar los estantes de los niños con estas historias era su forma de asegurarse de que nadie más se sintiera solo en la oscuridad.
Sus héroes no eran perfectos, sufrían, sangraban y lloraban, pero siempre encontraban la forma de ganar.
Y mientras el 5 de febrero se acercaba, Michael sabía que él también estaba a punto de ganar su partida más importante.
El imperio de papel estaba listo para su prueba de fuego.
Y bajo la luz roja de la sala de edición, Michael sonrió.
El arquitecto había terminado los planos; ahora, el mundo iba a ver la construcción.
📝 +——————————–+ Ojalá le guste está historia la verdad es que no sabía que escribir, y como en los anteriores no parecía que les gusta o no había comentarios los dejé y me puse a pensar que sería bueno escribir.
Intentaré subir tres capitulo por semana, si les gusta comenten y si no también, igual no soy escritor y siempre quise escribir una historia de regresión, hacer todo lo que no me atrevi en mi vida por miedo al fracaso.
Like si te gusta y like si no 😂 +——–+ Tengo pensado dejar la historias del comics así, ya que se parece que me apure en contar las historias, y puede que me halla equivocado.
Tengo otra historia “en 1993”, y una nueva idea sobre como haría mejor la historia del cómics.
Ahí lo haré más corto más despacio e intentaré contar mejor las historias y mejor conectado, aunque tendrán que esperar.
Aquí seguiré dando solo noticias, pero cuando se escuchen algunas historias de esas historia serán con películas.
Nombrare que van bien los cómics pero solo como referencia e intentaré hacer películas después del 2000 con esas historias.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com