ENTRE NOSOTROS - Capítulo 1
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1: Capítulo 1 1: Capítulo 1 Tienes muchos anhelos que también llevan secretos más turbios entre las personas, es muy creyente pero nunca busca la iglesia, cree en hacer del hospital el mejor y está logrando ya que tiene mucha acogida por los locales ya que la salud de su país es un naufragio que hace tiempo ya dejó la balsa, es mala de cálida y eso le favorece a él
A parte de los secretos y demás cosas en su vida José era un hombre amante de su trabajo y dada la ironía que lo llevó a ser el mejor pediatra en el hospital, pero no quiere hijos, algo muy contradictorio no lo creen
Es un hombre alto, musculoso, bien formado y con rectitud de no ser nadie menos que nadie sus ojos verdes son como el imán de todas aquellas que lo miran, pero está muy convencido de que todo lo que hace es por un motivo.
Las mamás de los niños caen en sus redes y por algo vuelven a la siguiente revisión.
Por eso, hoy mismo, tiene un día de esos que odia como nunca, un día donde la estación lluviosa está en su auge y donde salen los resfriados y demás cosas.
El plan en el hospital del cual José es el dueño, querían combatir todos los males de los niños que llegaban a su consultorio.
Lleva días en ello, estaban inmersos en la determinación, en la ambición que carcomía, en el misterio que intrigaba, en la crítica social que despertaba conciencias.
En la preocupación que angustiaba, y en el poder que corrompía
Él era un hombre hecho y derecho de 35 años llevaba una vida de casado felizmente hace unos dos años y nadie debía saber más allá de todo, sus padres habían fallecido hace años atrás y él se encargó del hospital de todos los negocios y todavía sigue sin poder llegar a la conclusión de cuanto le habían dejado sus padres, pero también se encargaba de la presidencia del mismo lugar, nada era suficiente.
Su esposa era una persona común y corriente se conocieron cuando estudiaban en la universidad era la persona que busco, igual a su madre, pero a que punto.
Así llevan casados dos años y está muy encantado de ser la persona que llevaba un matrimonio tan espectacular y tan lleno de amor, o tal vez solo sea la fachada perfecta, sabía que su esposa tenía una hermana que llevaba un matrimonio tan ejemplar como el suyo, pero su esposo era un verdadero hombre sin suerte.
María Catalina Loor de 33 años, era una mujer bien parecida y con un cuerpo de infarto que le ha costado mucho tener, pero no importa ya que a su esposo le gusta y eso lo que importa en su verdad, quiere solo a su esposo y más que nada un hijo para sellar todo el amor que quiere.
Un día común como cualquiera estaba en comunicación con su hermana como casi nunca lo tuvo en su juventud ahora estaban muy unidas y era porque cada una tenía un matrimonio y debían cuidar la hermandad entre las familia, a ella se le había ocurrido cosas en su mente y eso ya era algo para su esposo, María había hablado con ella de su idea y esa consistía en que se vengan a vivir con ellos mientras buscaban la casa que su esposo le había prometido comprarle, pero debía hablarlo con su esposo y esa era la parte fácil según ella solo debía conquistarlo bien en su manera, la cama, la susodicha casa era aledaña a la suya y eso aprecia perfecto para tener a su hermana cerca por si acaso a lo que su cuñado debía buscar trabajo en algún hospital.
Ellos estaban pasando un mal momento en la vida amorosa y quien sabe que vaya a pasar por eso la idea de María para que fuera a vivir cerca de ellos, claro que su hermana ya le había dicho algo sobre vivir cerca y algo así, pero se quería decir que la idea fue suya y punto.
Diana Carolina Loor de 30 años, era la menor de las dos era algo agarrada de carne hermosa y tan inteligente que nadie lo creería, ella no llego a buscar una universidad porque cuestiones del destino no pudo y la mala relación con sus padres no aportaba en nada, con hermana también tenía muchos problemas y con ese mal entre ellos mejor opto por irse a vivir con una amiga y después empezar a trabajar, hasta que conoció a su amigo y ahora su esposo.
Estaba feliz con hacer feliz a su esposo quien le ha ayudado mucho y sin contar las cosas que han hecho cuando eran amigos, ahora solo es buscar la mágica relación entre amigos que un día se casaron, oh más que nada era ser esposa buscando la relación entre amigos, quien sabe.
Cuando su hermana le presenta la idea ella aceptó, pero debía hablarlo primero con su esposo y ver qué mismo debían hacer no estaba tan convencida ya que en su mente estaba la voz que le decía que estaba mal y nada va a salir bien pero también estaba la cosa que debían estar cerca para los papales y así no le quedo de otra que aceptar a pesar de todo.
Luis Alfonso Mendieta de 30 años, estaba casado con su mejor amiga hace un año después ser amigos casi en pañales, o eso es lo que le dice a su esposa, ha tenido muchos bajones en lo económico y por eso ahora quiere comprarle una casa a su esposa cerca de donde vive su hermana, cuando ella le dijo que era buena idea porque así empezaría a recobrar sus momentos perdidos, algo no cuadraba en ese acto, pero no quiso darle más cuerda a la floja y acepto la grandiosa idea de su esposa.
Su cuerpo no es muy bajo ni muy alto, pero es perfecto para las mujeres o eso dice su esposa algo que no piensa mucho porque son cosas que no le importa mucho, con esa idea está empezando a entrar a la casa de su cuñada y su esposo, no convencido de que sea buena idea, pero con tal de verla feliz es lo bueno que llega a ser todo, sabe que será imposible no ver más allá de lo permitido, pero debe dar todo lo que cueste ya que lleva un secreto mucho, pero o casi igual a los de José.
La puerta fue abierta mientras ellos estaban metidos en sus mundos en diferentes horizontes, salió la bella María y su esposa sonrió con alegría ni parecían que se hubieran llevado de la patada en sus pasados, no importaba nada de eso, su concuñado, José, hacía aparición también dejando ver su porte de hombre fuerte y bien parecido, un suspiro engañoso se le escapó y a lo que se dio cuenta, pero supo disimular muy bien.
Con alegría saludo a su esposa y mientras ellas entraban a la casa entre risas y alegrías afuera la cosa no pintaba bien y se ponía en tensión la cuerda floja entre ellos dos estaba entrando en ebullición total.
–¡Hola!– estaba muy nervioso sin contar que parecía un enemigo entrado a un lugar entre combatientes, pero José lo miró con una sonrisa no sabía si era amistosa o decía más allá
–¡Luis!
pasa hombre estás en casa– le dice, pero esa amabilidad deja mucho de entrever y eso era lo que Luis quería dejar en claro, pero quien con su esposa
Mientras se saludaban y empezaba a entrar a la casa ellas estaban más que felices y todo parecía bien hecho, mientras Luis se estaba tensando entre miles de agobiantes preguntas y por estar aquí parado más con la mirada acusadora de José todo parecía muy jodido de lo que estaba ya, la vida le puso en el sitio equivocado y eso lo tenía tan martirizado, quiera salir corriendo o por lo menos estar en la casa del lado eso.
Una vez en la mesa ya comiendo y mientras ellos empezaran hablar de cosas que daban mucha pena decir con qué imagen iban a empezar a hablar, dejaron atrás las cosas de que estaban en mal momento ya que todo se habla y se consigue todo con hablar, no es así.
–¡Luis!
Me dijo María que estabas buscando trabajo en los centros de salud– le dicen forma de pregunta, sí, pero Luis abre los ojos esperanzados a que no hay metido sus manos ahí también, no quiere deberle nada a nadie
–Si, ya ha de salir algo metí las carpetas, ojalá y salga dentro de poco– termina de decir, pero la cara de felicidad de esposa no dice nada bueno, pero tiene una verdadera forma de hacer las cosas mal entre sí, que caray de mujer en verdad.
–No debes perder el tiempo en esos lugares– le dice como si fuera algo malo trabajar en esos lugares –Yo te ayudo con eso, mañana empezaras a trabajar en el área de pediatría, junto a mi – termina y de eso era lo que trataba de dice, no quería que nadie le ayudara a conseguir las cosas, pero ya que.
–¿No estas feliz mi amor?
– Diana me besa, pero sigo sin querer la ayuda del tipo, se ve que se cree con todos los derechos de hacer la vida de los demás a su manera, no quiero esto, pero ya que, necesito el dinero para terminar las cosas y salir cuanto de aquí.
–¡Claro que lo que estoy – miento de la fatal pero no pude decir más
–No se diga más, mañana salimos temprano para poder presentarte a los demás – le dice a lo que solo le toca asentir y ya
En día de su matrimonio lo conoció y estaba seguro de que el tío era muy arrogante en su parecer y sin contar con cosas que hacía o decía de sus amigos, joder ahora estaba metido en todo lo que había en su hogar era personas muy diferentes y con clases diferentes como agua salada y el agua dulce.
Él era el tipo con alegrías buenas y como el agua dulce, Obviamente José era el mal en todo, punto final.
Recordaba su vida de joven en esos quince años cuando tuvo una bella infancia pero que sus padres se ofrecieron a joderlo todo, todavía los esquivaba como la muerte misma,
Odiaba que se hubieran metido en todo lo que no le concierne y menos ahora que tenían cosas que hacer por eso aceptó irse lejos de ellos dos para que dejaran de joderle la vida, así como hace años atrás.
No se había dado cuenta que mientras su esposa estaba hablando con su hermana entre risas y cosas debían hacer sobre todo con la casa en decoraciones todo lo que debía seguir en adelante, José lo miraba sin ser indiscreto y planteándose que tanto iba a ser malo en vivir con él, no, con ellos en su casa.
No estaba seguro tampoco porque a como todos tienen secretos los suyos son más que turbios y más cabrones, debía tomarse las cosas con apremio y sin decir más allá de lo que no debía, por ahora tener a gente en su casa era algo malo.
Luis era un tonto sin explicaciones, pero también le quemaba la mirada de José en su piel, pero no dijo nada porque no sabía si era por algo malo o por algo bueno, debía estará tentó y más ahora que iba a estar junto a él, era enfermero en medicina general, pero si su concuñado le decía que debía trabajar con él en pediatría no importaba, era algo bueno al fin de todo.
En fin, iba a ser unos meses nada buenos y nada tan jodido que vaya a dejar que pasaran malos entendidos entre las dos familias, sabia muy poco de Luis y si quería estar bien debía saber más o quedarse callado, pero algo debía hacer, solo rogaba que dios le ayudará a que nadie se diera cuenta que había algo malo en él y entre las personas que lo rodeaban
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