Es amor o ilusión - Capítulo 53
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 53: Amenaza
Mi mamá esta atenta a mi respuesta, que le digo – Me salí del trabajo ya no iré –
– Que, enserio, no me estás mintiendo –
– No mamá es la verdad –
– Y que haremos ahora, no estaremos todo el tiempo en esta casa necesitamos el dinero, tu amiga en cualquier momento nos puede sacar de su casa –
– Ella no lo hará, buscare un trabajo cuando lo consiga buscare un nuevo departamento –
– Esta bien hija y me puedes explicar por qué te saliste del trabajo –
– Mamá podemos no hablar de eso, mi decisión está tomada no volveré a trabajar en la cafetería –
– Esta bien – Se va a la cocina de nuevo me imagino que esta enojada ya que nuestra situación económica no está bien
Yo no voy a traicionar a mi amiga ella me ha brindado su ayuda, si sigo en ese lugar sabiendo que Armando me quiere el pensara que tiene oportunidad conmigo y yo no quiero darle ilusiones.
Luis
Estoy en la entrada de la mansión de Carla me había mandado un mensaje en la mañana donde me decía que quería hablar conmigo de algo importante y delicado, me mando la ubicación estaba a las afueras de la ciudad. Vine de inmediato, toco el timbre, se abre las rejas entro con mi auto veo en jardín extenso y en ella carla se encontraba sentada sobre en un banco y sobre la mesa su taza de café al ver que llega un auto, se levanta de su silla, mira.
Yo detengo mi auto y me bajo, al ver que era yo, camina en dirección hacia mí con toda seguridad, ella siempre es muy presentable pero hoy se veía con más elegancia portaba un vestido negro que marcaba su cintura, no le di importancia y me bajo del auto. Me intenta abrazar, yo la detengo poniendo mi brazo en señal de que se aleje de mí, que es lo que piensa que por tener algo que ver conmigo tiene el derecho de tocarme.
– Buenos días Carla –
– Buen día Luis, tardaste en llegar, pensé que no vendrías –
– Ya estoy aquí – Mi tono de vos es más frío e indiferente de lo normal.
– Bien entonces ven conmigo tomemos un té o lo que gustes – Haciendo caso omiso a mi indiferencia.
– Carla yo solo vine a saber de qué necesitas hablar – Dejando en claro que no tengo tiempo para convivir con ella
– Enserio serás frío todo el tiempo –
– Siempre soy así –
– Bueno entonces hablemos – Ambos fuimos caminando hacia la mesa y sentarnos en las sillas
– Si te escucho –
– Si no mal recuerdo tú me dijiste que harías cualquier cosa para compensar el daño que me provocaste –
– Lo afirmo, pero antes quiero saber la razón por la que me estas culpando de haberte querido matar –
– Bien, tus papás obligaron a los míos a darte mi sangre ya que éramos compatibles –
– Y por qué – Ella pone los ojos en blanco
– Te estabas muriendo –
– Y por que tus papás obedecieron si eran iguales de ricos –
– No mi papa aun no tenia dinero éramos pobres –
– Entiendo, y ahora que puedo hacer por ti – Ella sonríe de una manera perversa
– Quiero que te cases conmigo – Me sorprendo, Andrea sabía que esto pasaría, intuición de mujer.
– Tu estas comprometida con Erick, acaso no lo amas – Pensé que al decir eso sentiría un poco de remordimiento.
– No lo amo jamás lo he querido, puede que me haya comprometido con él, pero la boda seria con diferente novio no te parece algo divertido –
– No, pero déjame decirte que no puedo casarme contigo porque estaría cometiendo algo ilegal, ya estoy casado –
Ella no dice nada solo me da una sonrisa burlona – No te creo nada, Me estas mintiendo –
– No te estoy mintiendo, incluso mi esposa está embarazada –
Ella se le borra la sonrisa – ¡Que! –
– A si como lo escuchas mi esposa está embarazada –
Ella me observa y guarda silencio, de pronto vi que sus ojos se iluminaron acompañados con una sonrisa, eso me daba la impresión de mí diría algo que no me va agradar – Entonces si no te vas a casar conmigo dame tu empresa luna azul –
Eso me tomo por sorpresa, como se enteró de que soy el dueño, si supo cómo amargar mi día la subestime pero que no se haga ilusiones ya veré la manera de arreglar esta situación. – Jamás te lo daré – Me levante empujando la silla a un lado y eleve mi voz, me enfade, frunce los ceños.
– Entonces, supongo que la decisión es casarte conmigo – De igual manera se levantó. Su vos era burlona, sabía que tenía las de ganar, pero no debe de pensar que me va a manipular a su antojo.
– No lo hare yo jamás me voy a casar contigo y no podrás obligarme a nada porque no hay evidencias donde muestran que te haya querido matar – Mis ojos los clave directamente a los suyos como si fueran navajas ella no se inmuto e igual me desafío con los ojos mientras pegaba la mesa con sus puños.
– Bien si esa es tu decisión, prepárate para las consecuencias, te hare perder tus empresas incluyendo a tu esposa e hijo – Me amenaza sus palabras eran lentas e intimidantes era como si ella era otra persona su mirada era más dominante
– No me amenaces que tú tampoco sabes de lo que soy capaz – Le respondo de igual manera.
– Eso ya lo veremos – Guardo silencio no le respondí nada y camine en dirección a mi auto, me subo, empiezo a manejar me alejo poco a poco enfadado.
Carla
Al ver irse aviento mi taza estoy molesta – Maldito imbécil si piensas que podrás humillarme estás muy equivocado, si tu no vienes a mi yo buscare la forma de hacer tu vida un infierno –
Luis tu eres mi propósito no te dejare ir tan fácil, hagas lo que hagas yo estaré un paso adelante ya verás que no tendrás la oportunidad de salirte con la tuya, empezare con tu madre ella pagara lo que hizo. – No he tenido la oportunidad de mirarte a la cara Sara Montenegro –
– Luis admito que eres muy guapo con una capacidad extraordinaria pero la debilidad te hace ver como cualquier insignificante – Te quitare todo y Andrea no será la excepción, si piensas que voy a perder ante una pobretona como ella te equivocas ya veré la manera de hacerte sufrir – Hare mis planes cuidadosamente.
Camino para entrar a mi casa cuando entra una llamada, era mi madre – Si mamá que paso –
– Tu papa quiere verte –
– Enserio iré a verlo cuando pueda –
– El quiere verte ahorita, ya que dice que quiere hablar de algo importante contigo –
– Esta bien en un momento estaré con el –
– Bien – Finalizo la llamada.
Ahora con que me saldrá negociara su libertad o suplicara mi perdón, solo de imaginarlo me causa gracia. Es mi padre pero de la manera en que me maltrato por ser mujer no lo considero así.
Ahora yo realizo una llamada y me responden enseguida
– Hola cariño, como estas y donde te encuentras –
– Hola amor bien, estoy en mi departamento y dime ya te encuentras mejor –
– Si, iré por ti me acompañaras a un lugar –
– Si Esta bien te espero –
– Si enseguida te veo – Finalizo la llamada
Ya no entro en la mansión y voy a la cochera a sacar mi auto e ir por Antonio para visitar a mi padre en la comisaria
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com