Es amor o ilusión - Capítulo 64
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Capítulo 64: Lagrimas
Aguante el dolor y me obligue a correr ya que no podía soportar más está humillación lo único que quería era escapar de este hombre horrible.
– Adónde vas amor aún no termino – Volteo y veo que viene detrás de mi, me estremezco no quiero que me alcance de nuevo, aumenta mis esperanzas al ver mi cuarto con la puerta abierta, corro más de prisa cuando llegue e iba a cerrar la puerta el me empuja con fuerza haciendo que caiga sobre el piso, todo mi esfuerzo fue en vano.
– Amor – Sosteniendo mi cintura – Sabes fue una buena idea que vinieras aquí podemos continuar con más comodidad – Dando una sonrisa pervertida y yo no pude quedarme quieta empecé a forcejear y empecé a patalear.
– Sueltame, por favor ya no me hagas más daño te lo suplico – El solo se quedó observando sin soltarme viendo como mis lágrimas se derramaban sobre sus brazos.
– Amor por favor ya no llores seré gentil contigo – Al terminar de decirlo me presiono sobre la cama para volver a empezar hacerlo, al sentir de nuevo el dolor mi corazón quedó destrozado, como quisiera que alguien me salvará o que solo fuera un sueño.
Andrea
Llegué al parque donde me había citado con Erick mi hermana estaba ansiosa. – Ya tardamos un rato y no viene – Con desesperación en su voz
– El me dijo que ya venía – Es cierto ya tardo un buen tiempo será que algo le pasó, me preocupe iba a marcarle a su teléfono pero no fue necesario ya que atrás de mi se oyó su voz
– Hola Andrea – Me gire y traía consigo un ramo de rosas rojas – Esto es para ti –
– Gracias no te hubieras molestado – Iba a recibir las flores cuando mi hermana levanta los brazos y lo quita de un solo jalón tanto Erick como yo nos quedamos sorprendidos por su comportamiento.
– Que sucede Elisa – Ella frunce el ceño y nos mira de una manera que no comprendo
– Desde hace rato veo que nos siguen con un hombre que está al pendiente de lo que hacemos, así que sonrían y fingan que estamos felices – Forzando a sonreír de una manera amable
– Está bien – Me quedaban 15 minutos para ir a ver a perla así que no tengo más remedio que dejarlos solos.
– Erick nos vemos, tengo que hacer algo en un rato nos vemos – Mi hermana estaba por hablar cuando es interrumpida
– Tranquila yo me quedo con tu hermana la voy a cuidar bien – Se me iso sospechoso pero tuve que aceptar ya que Perla me está esperando y no quiero llegar tarde.
– Bien entonces te la encargo, al rato me dicen donde se encuentran para recogerla –
– Si está bien – Ya me iba cuando Elisa me sostiene la mano
– No me dejes sola con este extraño, no me inspira confianza –
– Elisa me dijiste que querías conocer lugares, este es el momento adecuado para hacerlo el puede guiarte, no crees – Tomando de la mano y suspirar un momento – Ten confianza el no es malo – Sonriendo para no crearle más dudas
– Ok pero no tardes, si – Haciendo algunos pucheros y mirandome con ternura, me sorprende ya que ella no muestra esos gestos.
– Si estaré lo más pronto posible – Ella asiente, y yo tomo el camino para irme a encontrar con Perla.
Carla
Ya era momento de sepultar a mi padre, toda la familia estaba reunida para dar su último adiós.
– Hija ahora solo nos tendremos a nosotras mismas – Dándome un cálido abrazo, hay mamá si supieras que yo siempre estuve sola no conté con mi padre para hacer negocios cuando más necesitaba de ti, tu te encontrabas enfocada en cuidar de mi padre para que no te fuera infiel, pero aún asi te engaño con varias mujeres, en fin tu eres mi mamá y tengo que respetarte.
– Si mamá – Le avente una rosa blanca, los demás presentes también lo hicieron unos lloraban otros rumoreaban incluso unos se burlaban a nuestras espaldas, el gerente de la empresa de mi padre, sonreía en sus adentros ya que pensaba manejar las empresas de mi papá, pero se equivoca lo que me pertenece se queda conmigo.
Ahora que lo pienso mejor, si junto las empresas de mi padre con las de mi mamá tendría mayor poder y derrotar a Luis sin hacer tanto escándalo – Mis condolencias – Dijo un joven acercándose a nosotras y al lado de el una joven parecida a mi padre, no me digas que es unos de sus hijos ilegítimos pensé que me había desecho de todos pero veo que a un faltan.
– Gracias – Contesto mi mamá sin levantar su frente
– Quería hablar con ustedes de manera privada – Dando un tono serio y confiable de que nos podía manipular a su antojo
– En este momento no será posible sería después – Respondí con frialdad, desafiando su mirada haciendo que el no pudiera contestar ninguna sola palabra por mi tono dominante.
Camine hacia el auto familiar sin voltear solo quería llevar a mi mamá a la casa ya que recayó de nuevo en la tristeza.
Perla
Llegué al punto de encuentro con Andrea, aún no llega haci que me quedé esperando unos minutos hasta que de lejos la ví caminar hacia mi dirección camine un poco para que la distancia sea mas corta.
– Hola Andrea – Saludando con amabilidad – Como has estado –
– Hola Perla, bien y tu cómo te encuentras – Respondiendo su saludo
– Bien – Con una sonrisa amplia en sus labios – A dónde iremos para hablar con más tranquilidad –
– Vamos a la cafetería de Armando – Ella solo se empieza a poner nerviosa como si estuviera ocultando algo.
– No, mejor busquemos otro lugar, ya que yo no trabajo más ahí – Forzando una sonrisa
– Ok te entiendo entonces busquemos otro lugar – Tratando de no poner más incómodo la situación, caminamos para buscar un lugar en la que podamos tomarnos un té o algo – Por qué te saliste de la cafetería – Rompiendo el silencio que había entre nosotras y siento que para ella fue una pregunta personal.
– Lo que paso fue que – Guardo silencio por un momento y suspiro – Armando me declaro su amor pero no le correspondí por qué luna gusta de el –
– Perla si el te quería le hubieras dado una oportunidad –
– Puede que tengas razón pero el no me gusta, no quiero darle falsas esperanzas – Con voz sería y calmada.
– Segura, no te estás mintiendo a ti misma – Haciendole sentir algo de insatisfacción
– No, de verdad no siento nada por el, solo lo veo como cualquier hombre normal –
– Bien, entremos en esta tienda – Era un lugar tranquilo que vendían aguas de frutas, helados, postres entre otras cosas dulces.
– Está bien – Entramos en la tienda y sentarnos para que la señorita tome nuestros pedidos, yo pedí un helado de chocolate mientras que Perla ordenó un licuado de fresa.
– Entonces dime de qué quieres hablar conmigo – Comiendo mi delicioso helado,
Perla se aclara la garganta, toma un poco de su licuado – Lo que pasa es que quiero tu ayuda, ya que trabajas con Luis puedes ayudarnos ami y a Luna a conseguir un buen trabajo donde estás tu –
– Aaaaa entiendo, le diré a Luis aver qué me dice –
– Está bien –
– Te avisaré por mensaje si trabajarás en la empresa de Luis y dile a Luna que también trataré de conseguirle un trabajo – Ella asintio, después de conversar un rato seguimos disfrutando de nuestra deliciosa bebida y helado
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