Escuadrón 207 - Capítulo 11
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- Capítulo 11 - 11 La amante de la mecánica IV
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11: La amante de la mecánica (IV) 11: La amante de la mecánica (IV) Drake sintió una mezcla de asco, miedo y repudio.
Toda esta grotesca escena hizo que no supiera cómo reaccionar, cosa que frente a Axel no sería buena idea… y no lo fue, ya que en algún momento el cambiaformas sacó un revólver con su ¿mano derecha?
¿Cómo era posible?
Si la última vez que vio la mano de Axel, esta era cenizas mezcladas con metal fundido.
—Pasó un poco de tiempo, ¿no lo crees?
… ¿cuál era tu nombre?—dijo como si nada; una pequeña sonrisa de burla se formó en su rostro.
Al mismo tiempo que hablaba, las llamas multicolor se formaron a su alrededor y lo envolvieron.
A los pocos segundos, la figura de Drake apareció de las llamas… Drake no creyó ver su apariencia usando un vestido.
Aunque Axel se arrancó el vestido y reveló sus ropajes oscuros; principalmente negro, con solo la chaqueta siendo de un marrón oscuro.
Drake pensó en Thalia, quien parecía haber sentido algo, ya que no subió.
O mejor dicho, sabía algo: el olor pútrido venía de la difunta abuela de Thalia y, por la mezcla de fluidos que se veían, la señora ya llevaba muerta algún tiempo, un par de meses o más.
Esto le generó dudas sobre Thalia y qué otras cosas le podía haber ocultado.
Pero el momento de pensar en eso era después; ahora debía centrarse en que no le abrieran un agujero en la frente.
—Drake—dijo simplemente, respondiendo al armado.
Axel soltó un pequeño suspiro, pero se rió a los pocos segundos.
—Casi acierto.
Jajajaj.
Yo creí que eras Sreik—dijo con burla.
Aunque un poco irritado, Drake no respondió.
—Ah, por cierto.
En lo que pasó en esa pelea, estábamos tú y yo, el gigante y el ascendido que creaba lanzas oscuras, ¿verdad?—dijo mientras hacía círculos con el revólver.
Parecía que en serio le costaba recordar.
Drake pensó en qué podría estar tratando de decir.
Lo pensó un momento… mierda, Alice.
Lo último no fue tanto de preocupación hacia la chica, sino una realización de que lo mismo por lo que estuvo agradecido ahora se le iba a ir en contra: la fama de Alice.
No se encontraba preocupado por la chica porque aún sentía cómo la cápsula de Alice estaba como siempre desde el hospital.
Pero también lo preocupó un poco por otra razon.
Si de alguna forma Axel encontró la manera de retrasarla, significaba que estaba un poco jodido.
No pudo hacer nada contra Axel estando intacto prácticamente; ahora no podía usar el maná de la forma más óptima para la lucha sin armas: sus manos.
Aunque, en sí, sí podía usarlas, pero eso sería perjudicial para el futuro.
Aunque algo con lo que no contaba en el encuentro anterior era la cápsula de maná, pero ¿sería suficiente?
No podía responder eso con certeza.
Drake ya dio como un hecho el no poder derrotar al cambiaformas; si tuviera suerte, tal vez podría ganarse el tiempo suficiente para que Alice llegara.
Fue justo en ese instante que Axel dio un paso adelante, aún con el arma en alto.
En su rostro estaba marcada una sonrisa de burla y curiosidad.
El cambiaformas llegó con un paso calmado hasta Drake y puso el arma contra su frente.
—Alice Hellnoir, ¿cuánto tiempo crees que le llevará llegar aquí?—dijo, y Drake maldijo en sus adentros.
Mierda… él sabe que tengo una conexión con Alice.
Su mirada se mantuvo fija en Axel, quien esperaba su respuesta.
Drake pensó qué decir y qué hacer.
Actualmente él solo dependía de la cápsula de maná para hacer algo, pero el problema era lo predecible que se podría volver si Axel estuviera atento al sentir el maná.
También estaba el hecho de que el arma se encontraba a muy poca distancia de su cabeza.
¿Podría moverse lo suficientemente rápido para no darle tiempo a disparar?
En cuanto a lo que decir, la verdad era que diría la verdad: no lo sabía.
El porqué era una simple apuesta de que el cambiaformas se desconcertara un momento y darle la chance a Drake de quitarle el arma.
Axel miró a Drake; la pupila de ambos reflejaba al otro, ambos con una intención compartida: analizar al otro.
Drake mando todo al demonio.
Drake empezó a activar la cápsula y a distribuir el maná por su cuerpo.
Al mismo tiempo, su mente empezó a recordar cada video, cada parte de novela, cada informe y, lo más importante, empezó a recordar cada pelea que vio en carne y hueso, además de las pequeñas muestras de Alice.
Cuando el maná recorrió algunas partes de su cuerpo, hizo el primer movimiento.
De forma repentina se inclinó a su lado izquierdo.
Se movió rápido, muy rápido, pero no lo suficiente para superar la reacción de Axel, quien disparó su arma.
La bala no impactó en un punto crítico… solo hizo desaparecer parte de su oreja.
Dolió.
Dolió mucho.
Dolió demasiado.
Dolió tanto que la mente de Drake no pudo pensar por un instante.
Drake supo, de forma subconsciente, que si no podía pensar correctamente en el siguiente instante, se acabaría para él.
Pero de golpe ocurrió algo inexplicable: el maná de Drake se movió tan rápido hacia su cerebro que casi pareció desaparecer y aparecer.
El maná se inyectó en su cerebro y, en ese mismo instante, una gigantesca cantidad de adrenalina se generó en su cuerpo.
Pero Drake sintió algo diferente: esa adrenalina se sentía mucho más potente que en otras situaciones.
El dolor que lo nubló desapareció y… él estaba pensando claramente.
Tal vez al fin los tres se sincronizaron: su cuerpo, su mente y su maná.
Y vaya situación para hacerlo.
Drake empezó a comprobar todas las sensaciones que tenía mientras hacía el movimiento.
Hasta ahora, aún se encontraba inclinándose a su izquierda.
Sintió cómo sus músculos, huesos, nervios y el maná de la cápsula se comportaban ante su acción.
Y empezó a hacer que su mente fuera a mil por hora.
Comparó su postura actual con todo lo que vio, leyó y escuchó hasta ahora.
Algunas de las formas en las que Alice se movió antes de golpearlo; algunas escenas de alguna película; algunas descripciones de alguna novela o webtoon.
Drake empezó a comparar.
Esto servía.
Esto no servía.
Esto era imposible de hacer para él.
Intentó pensar qué movimiento hacer.
El instante de ventaja empezó a terminarse y Drake aún no sabía qué movimiento sería el más óptimo.
Y en ese instante se le vino una idea, peligrosa muy probablemente, funcional de seguro.
El envío de maná de la cápsula hacia su cerebro, y ahí se encontró con el maná de la torrente principal.
A ambos manás Drake les dio órdenes específicas: colaborar, no consumirse mutuamente y… potenciar su cerebro.
El tiempo pareció detenerse.
Drake sabía que únicamente su percepción se aumentó a un nivel que seguramente un rango E no debería tener.
Pero, a consecuencia, el detalle de la diferencia de nivel se empezó a notar: su maná común estaba aguantando sin problema, pero el maná de la cápsula empezó a drenarse de ciertas partes de su cuerpo.
Con ese hecho empezó a comparar, visualizar y fracasar, para volver a repetir escenarios mentales de ese instante.
Una visualización donde intentaba quitarle el arma.
Fracaso.
Otra donde intentó rodearlo y dar un golpe en su nuca.
Fracaso.
Y una donde le dio una patada al pecho al inclinarse solo unos pocos grados más.
Esta quedó en un limbo.
En su primera visualización fue un éxito; cuando lo hizo de nuevo, fracaso, y cuando probó una tercera vez fue una especie de empate.
Este limbo se creó por un único factor, una única variable que él no sabía: la velocidad de reacción.
Entre los distintos tipos de velocidades que poseen los seres vivos, las que suelen ser más utilizadas a la hora de hablar de una pelea eran la velocidad de reacción y la de desplazamiento.
Una persona siempre tendría una velocidad mayor a la hora de reaccionar que a la hora de desplazarse una distancia.
La distancia que separaba a ambos era mínima; muy posiblemente podría conectar primero… si Axel fuera común, pero el cambiaformas es un Ascendido, un superhumano en ciertos aspectos.
Pero Drake también lo era, y eso… solo ponía más variables sobre el tablero.
El maná en sí coloca posibilidades casi infinitas a las peleas.
Después se encontraba el nivel, pero ese punto podía contrarrestarse con técnica y habilidad.
En todo este enredo de posibilidades, había un único factor que podía hacer posible conectar un golpe: el elemento del maná.
El fuego y el rayo eran dos elementos que se relacionan con la energía y la destrucción.
Ante la primera afirmación, Drake no agregaría nada, pero ante la segunda sí, y eso era el tipo de destrucción.
El fuego es un elemento que lo daña todo y lo hace desde afuera hacia adentro; su velocidad depende de cuánto combustible pueda obtener para arder más.
El rayo, por su lado, destruye desde adentro, friendo a los seres vivos y haciendo explotar desde adentro a lo no vivo.
Pero en cuanto a la velocidad, el rayo no necesita nada para ser veloz.
El rayo es veloz por naturaleza.
Ante este dato, Drake hizo una apuesta.
Envió órdenes al maná de la cápsula y este desapareció de su cerebro y apareció en casi toda su parte baja.
Los movimientos que iba a realizar serían unos que había visualizado muchas veces.
Él movió la pierna en la cual estaba apoyado; mientras seguía aún en movimiento, se inclinó hacia adelante y apoyó nuevamente su pie.
Su otra pierna se movió aún en el aire, flexionándose al mismo tiempo que se inclinaba.
El maná empezó a acumularse en su pierna flexionada y, en el resto del instante que le siguió, salió disparado hacia el pecho de Axel y recorrió la distancia para, posterior, impactar de lleno en el pecho del cambiaformas.
Y al segundo siguiente… Axel salió disparado hacia atrás, el revólver se desprendió de su mano.
Axel chocó contra la cocina; el cristal del horno se agrietó por el impacto, y la olla con la grotesca sopa de la cabeza de la abuela de Thalia cayó sobre Axel.
Drake se colocó bien, y fue en ese momento donde se dio cuenta de que todo lo que había pensado, visualizado y hecho fue solo para dar el primer golpe en el primer segundo de una pelea que no sabía cuánto duraría.
Drake solo pudo sonreír con nerviosismo y pensó: —Estoy jodido— Axel tosió y dijo, aún con su sonrisa de burla en el rostro: —Vaya forma de responder—dijo con gracia mientras se levantaba del suelo.
Al mismo tiempo, ambos se fijaron en el arma, que se encontraba en medio de los dos.
Se volvieron a mirar mutuamente.
Axel se levantó y metió las manos en su chaqueta; de la misma sacó un par de cuchillos.
Drake dio un gran suspiro y empezó a mover el maná de la cápsula de la forma más pareja posible, preparándose para lo que venía.
Sabía que Axel era mejor peleando que él y ahora, con el hecho de que tenía armas punzocortantes, la cosa no se veía favorable para Drake.
Axel se lanzó hacia adelante.
Drake se tensó.
Y el cambiaformas cortó su desplazamiento de golpe, moviéndose hacia la derecha, justo frente a una de las sillas.
La pierna derecha de Axel se encendió en las llamas multicolor.
La pierna de Axel dejó una estela de llamas multicolor a su paso y pateó la silla.
Los instintos de Drake se dispararon en ese instante; con apuro se impulsó hacia la izquierda.
Al mismo tiempo, la silla dejó de tener contacto con el suelo y la estela de llamas se movió hacia la punta de las patas del mueble.
Las llamas se comprimieron y, al instante, explotaron, dándole un absurdo impulso a la silla.
El mueble voló toda la distancia en menos de un segundo e impactó contra la pared, soltando decenas de pedazos y cientos de astillas por el aire.
Al mismo tiempo, Axel también empezó su carrera hacia Drake.
Cuando llegó enfrente de él, movió los brazos y soltó precisos cortes hacia él.
Drake saltó hacia atrás, evitando los cortes.
Su mente, por su lado, empezó a considerar cada opción.
Ir directo a pelear con Axel estaba descartado sin pensarlo; buscar tomar el arma de fuego que el cambiaformas soltó era algo muy improbable, Axel mismo debía tener ese punto en cuenta; huir era algo que descartó al recordar lo que le pasó a la abuela de Thalia, ni de chiste dejaría a este tipo con la adolescente.
Lo único que pudo pensar fue en la cercanía con la cocina, donde objetos punzocortantes podrían ayudarlo.
Pero tendría que superar al cambiaformas si quería llegar a dicho lugar.
Drake tomó el riesgo, usó el maná como impulso y se precipitó hacia la izquierda.
Axel lo siguió, con algún intento de corte en la poca distancia que recorrieron.
Al momento de estar más cerca de la cocina, Drake puso a prueba un movimiento que él vio y visualizó en su mente todo lo necesario para replicarlo.
Aunque su anterior copia de la forma de golpear de Alice salió bien en cierta medida, tuvo que poner más tiempo en recrear una postura exacta.
Ahora, sin embargo, tenía el recuerdo fresco en la memoria, porque ocurrió solo hace un par de segundos.
Realizó exactamente el mismo movimiento que Axel hizo, con la diferencia de que Drake volteó la cabeza para verlo.
Se le estaba haciendo raro que únicamente intentara cortarlo por lugares que él vería.
Cuando vio al cambiaformas, este se veía divertido… ah, eso explicaba todo.
Solo se tomaba todo esto como un juego.
Quitando el miedo que sintió al pensar en qué pasaría si fuera en serio, vio que todo en Axel estaba como antes, solo estaba girando su cuchillo a una posición cuya función Drake predijo.
Drake continuó su movimiento, pasó la esquina de la mesa, donde Axel pateó la silla, y tomó con la mano derecha otra silla que estaba un poco a su costado.
Dio un brusco giro y lanzó el mueble usando la fuerza que ganó con el giro.
Tras lanzar la silla dio un paso hacia atrás, por precaución, y suerte que lo hizo, porque uno de los cuchillos de Axel pasó a su lado, envuelto en las llamas multicolor, con algunas pequeñas astillas a su alrededor.
El maldito cambiaformas arrojó el cuchillo a través de la silla.
El cuchillo continuó su vuelo y se incrustó en la pared como un arpón atravesando un pez.
Drake no vio esto.
Ya que, apenas el cuchillo pasó a su lado, empezó a moverse de nuevo.
Su intención era llegar a la mesada donde estaba el cuchillo que utilizó para cocinar, y que Axel usó para abrir la cabeza de la señora Brow.
Con una rápida y coordinada acción, tomó el ensangrentado cuchillo y dio un giro para quedar frente a frente con Axel.
El cambiaformas, aún con su burlona sonrisa, fue directo a cortar.
Cambió el cuchillo de mano y lo tomó con la punta mirando atrás.
Drake no tuvo oportunidad de cambiar el ángulo de la punta.
Axel atacó rápido con un corte descendente; la hoja del cuchillo trazó una línea en el aire.
Drake se tensó por instinto e interpuso su propio cuchillo en la trayectoria del de Axel.
Ambos filos chocaron por un segundo.
Al momento siguiente, Axel inclinó su arma, buscando deslizarse por el filo del arma de Drake y superar su defensa.
Drake no se lo permitió: dio un paso en diagonal, retrocediendo y evitando el daño a la vez.
Pero al hacerlo terminó chocando contra la mesada.
El cambiaformas no dudó y, siguiendo su movimiento anterior, se lanzó con una puñalada preparada para ser ejecutada.
Drake reaccionó rápido, empujándose hacia la derecha.
Pero parecía que dicho movimiento fue previsto por Axel.
Intentó apuñalarlo y falló.
Pero no se detuvo ahí, sino que siguió el recorrido girando su propio cuerpo mientras las llamas multicolor lo cubrían como un velo.
Cuando giró, un ruido de piedra cayendo contra la mesada se escuchó, y el cambiaformas dio una patada contra el pecho de Drake.
El aire se le fue, a la vez que sus pies se despegaron del suelo y chocó contra la mesa, llevándose todo consigo.
Por el impacto, las patas de la mesa se quebraron.
Drake cayó sobre la mesa y con rapidez recuperó el aire.
Cuando terminó de hacerlo, Axel ya se encontraba frente a él.
Pero, a diferencia de antes, ahora su oponente portaba ambos cuchillos; Drake entendió que en el giro previo a la patada fue cuando los tomó.
También entendió que Axel ahora era más rápido gracias al velo que lo cubría.
Sin más opción, usó la misma técnica que había utilizado antes.
Ambas corrientes de maná se encontraron en su cerebro y la capacidad mental de Drake aumentó drásticamente; así empezó a analizar, comparar y visualizar todas las posibilidades que podía imaginar en esos breves fragmentos de tiempo.
——— Axel llegó y no dudó en atacar.
El cambiaformas ejecutó sus ataques en ese momento.
Un corte horizontal, seguido de uno diagonal hacia las costillas.
El corte horizontal no conectó; Drake se agachó en el momento justo y lo esquivó.
El corte diagonal fue detenido por el cuchillo.
Axel tuvo que dar un salto hacia atrás y esquivar el corte ascendente de Drake; el bastardo copió la misma técnica que él usó para deslizarse por el arma.
Cuando aterrizó, dio unos pasos hacia atrás y por fin sintió la sensación de humedad descender por su cuello.
Axel llevó su mano hacia su pera y sintió la humedad de la sangre en sus dedos.
Drake consiguió cortarlo, y eso se le hizo gracioso a Axel.
Muy gracioso, de hecho.
Su sonrisa se amplió hasta un punto de deformidad y sus ojos cambiaron, siguiendo su diversión maníaca.
Solo se dio ese momento para detenerse; después se lanzó contra Drake y empezó una lluvia de cortes y esquivas.
Un corte vertical requería una inclinación hacia el costado o un leve paso.
Un corte horizontal conllevaba un bloqueo y deslizarse fuera de su ataque para tomar el lado expuesto.
Una estocada terminaba con su muñeca tomada y el cuchillo de Drake dirigiéndose a su cuello.
Pero tenía dos armas por algo.
Así empezó a intercalar ataques y combinaciones.
Usó ataques con el cuerpo y con las armas.
Aun así, Drake consiguió resistir e incluso dar un contraataque.
Un bloqueo y paso atrás.
Bloquear el corte diagonal de nuevo e intentar barrer sus piernas.
Una finta con un paso atrás, agacharse y lanzarse contra él por debajo de su guardia.
¡Esto es divertido!
¡Es increíble!
La influencia de la rara pluma empezó a invadir a Axel sin que este pudiera hacer nada.
Que la maldita pluma estuviera mirando la pelea no era tanto problema para Axel.
Lo que sí se estaba convirtiendo en un problema era el creciente éxtasis de la pluma mientras más peleaba Drake.
No conocía la razón por la que la pluma quería tanto al chico, ni le importaba ser honesto.
Pero esto sí llamó la atención genuina de Axel.
En su primer encuentro, Drake demostró ser un novato en las peleas, y al comienzo de esta también mostró lo mismo, pero ahora parecía moverse de una forma… rara, como si luchara usando copias de distintos movimientos de diferentes estilos de combate.
Pero si quería cumplir con el trabajo que le encargaron, tenía que vencer a Drake.
Así que… tocó llevar las cosas en serio.
——— ¡Maldita sea!
¿Acaso este bastardo no se cansa?
Drake consiguió mantenerse en la pelea gracias a su aumento mental.
Pero parecía no importar: Axel seguía atacando igual, con una mezcla aleatoria de cortes, una patada o un codazo que casi lo tomaban por sorpresa, o una maldita combinación de todo lo anterior, pero a mayor velocidad.
Por su parte, Drake no podía mantener el mismo ritmo constante.
El maná de la cápsula empezó a abandonar varias partes de su cuerpo y la potencia de sus defensas y contraataques disminuyó.
Además, durante un momento de la pelea, le llegó un dato que lo alteró: ¿su cerebro podría aguantar procesar tanta información?
Drake sabía perfectamente que era la primera vez que ponía a prueba el límite de cuánta información y pensamientos podía manejar en simultáneo bajo el aumento de sus dos manás.
Aquí surgió la duda: ¿qué pasaría si uno de esos manás desaparecía?
¿Qué pasaría con toda esa información?
La verdad es que no quería saberlo.
Pero si continuaba como estaba, acabaría perdiendo.
Y si eliminaba la información del maná de la cápsula y enviaba dicho maná a su cuerpo, perdería la capacidad de visualizar todos los escenarios que apenas lo mantenían en la pelea.
La única salida a esta situación requería un riesgo, cómo no.
Tendría que mandar más maná de la corriente principal hacia su cerebro, con las mismas órdenes que el maná de la cápsula, y darle a esta la orden de empezar a crear otra cápsula.
No hacía falta decir lo peligroso que podía ser eso… pero ¿qué otra opción le quedaba?
Además, el cuchillo empezó a presentar astillas.
¡Ah, maldita sea!
Axel se disparó de nuevo, cruzó los brazos con las puntas de los cuchillos mirándolo.
Drake preparó un salto hacia atrás.
Cuando el cambiaformas estuvo lo suficientemente cerca, esperó a que diera los cortes.
Pero Axel se detuvo y dio una patada en su lugar; Drake dio un apresurado paso hacia su izquierda.
Cuando Gesigloos apoyó de nuevo la planta del pie en el suelo, lanzó un corte diagonal.
Los instintos más primitivos de Drake se dispararon; lo alertaron, y se inclinó hacia la izquierda, sin poder bajar el cuchillo que había puesto para defenderse.
Mientras el arma de Axel hacía su recorrido, llamas multicolor aparecieron como un envoltorio alrededor de la hoja.
El filo llameante chocó con la punta astillada del cuchillo… Y la cortó como si fuera papel.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES CatLXb Ok…
recién me doy cuenta que hace mucho que no escribo peleas.
Bueno otra cosa para decir es wow ya son 1.3K de lecturas.
Gracias por supuesto a los que van leyendo todo hasta ahora…
Y la verdad no mucho mas, lo unico sería saber su opinión sobre el combate.
Ya que el proximo capitulo tambien es solo de pelea.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com