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Escuadrón 207 - Capítulo 14

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  4. Capítulo 14 - 14 Aliviar el dolor tras una lucha
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14: Aliviar el dolor tras una lucha 14: Aliviar el dolor tras una lucha —Y eso fue lo que pasó—dijo Drake, mientras miraba hacia otro lado.

Alice tenía una mirada que mezclaba una tristeza y preocupación enormes.

Actualmente se encontraba apoyada contra la mesa, cerca de Drake.

Alice miró al techo y apretó un poco la mesa; soltó un suspiro de frustración.

—Ese maldito, en serio le gusta generar problemas—dijo con cierto enojo.

Miró a Drake y sonrió un poco—.

Bueno, bienvenido al caso de cazar a Axel.

Ya que, viendo cómo se están encontrando muy seguido, supongo que no queda otra— Volteó a ver la mesa y después al profesor.

—¿Quedó algo?—preguntó con cierta emoción, casi infantil.

Drake sonrió un poco al verla.

El profesor asintió y se levantó; le señaló la silla a Alice y se dirigió a la cocina.

La pelirroja se sentó y miró a Drake con una sonrisa… muy inocente.

Drake empezó a sospechar.

—Adivina qué—dijo Alice.

Drake alzó una ceja, haciendo la pregunta silenciosa—.

Conseguí contactar con otra de las personas que busqué reclutar— Drake alzó las cejas, sorprendido.

Por un segundo se preguntó cuántos crímenes llegó a cometer Alice.

Pero Alice no terminó de hablar.

—Y… me mandó a la mierda—dijo mientras su sonrisa se hacía peligrosamente más inocente.

Drake se preguntó cuál sería el truco—.

Perooo obtuve la chance de poder reclutarla, si cumplía con una condición— Drake empezó a pensar en cada posibilidad y, al llegar a una, sintió frío.

—Dime que no—no terminó porque Alice lo interrumpió.

—Sí.

Vamos a tener que luchar en el camino del guerrero—dijo como si fuera nada.

Drake quiso morirse en ese momento.

Se quedó mirando a Alice durante unos segundos y después exhaló.

—Bien, capitana—dijo sin muchas ganas.

No dio ninguna queja hacia el hecho porque, la verdad, era algo que él ya consideró por un momento.

Un lugar donde el combate está permitido durante las veinticuatro horas y los treinta y un días del mes; era un lugar muy peligroso, sí, pero también era el lugar perfecto donde poder mejorar sus habilidades de combate, además de poder aprender más sobre el mundo de los ascendidos… en el lugar donde todos los ascendidos peligran cada minuto.

Aunque, claro, también está el hecho de que tenía a una rango A de su lado.

Pero también sabía que no podría depender siempre de Alice, así que algo se le vino a la mente.

El profesor llegó con el plato de Alice y se lo dejó enfrente; Alice le agradeció con una sonrisa.

Drake no pudo evitar ver atento la escena; recuerdos que compartió con Elena le vinieron a la mente por un momento.

Después se forzó y dijo: —Tengo una duda—Alice y Edgar lo miraron al mismo tiempo—.

¿Qué técnicas de la manipulación de maná podría realizar tal y como estoy ahora?—preguntó con firmeza.

Alice y el profesor se miraron otra vez, pareciendo como si tuvieran una charla mental; después Alice volvió a su comida y Edgar habló.

—Pues, siendo honesto, bastantes.

Ya que la mayoría de técnicas para el maná no requieren las manos, a menos que estés en un nivel bastante bajo de control, pero, en tu caso, no sería necesario tener esa preocupación—se pausó un momento y tomó su vaso de agua; su expresión mostraba una extraña mezcla de nostalgia y tristeza.

Al segundo siguiente quitó esa expresión de su rostro y continuó explicando: —Lo que más te convendría sería buscar las técnicas creadas por Janeht Frost y por el Hechicero de la Oscuridad.

A pesar de que los elementos que poseen ambos individuos son muy raros, los principios de sus investigaciones para la creación de dichas técnicas pueden ser aplicables casi a cualquier elemento—se paró un momento para terminar el vaso con agua—.

Además del hecho de que dichas investigaciones y los archivos donde ambos explican sus técnicas están en acceso público en internet— Drake escuchó atento y empezó a hacer memoria de dónde había escuchado el nombre de Janeht Frost.

El nombre Hechicero de la Oscuridad era imposible no saberlo; uno de los cinco hombres que revolucionó la historia de la magia e hizo que la tecnología mágica desapareciera de la vida cotidiana.

Sabía un poco sobre dónde buscar las investigaciones y escritos del Hechicero de la Oscuridad; por lo popular que era hace algunos años, estaba seguro de que sus admiradores se encargaron de mantener sus enseñanzas intactas en el tiempo que pasó.

Alice tragó un poco fuerte y entró en la charla también.

—Aunque la dirección en la que sus técnicas van es distinta.

Las técnicas de Janeht están más dirigidas hacia el largo alcance y evitar daño mediante los efectos que genera el maná—explicó mientras le dedicó una mirada a las manos vendadas de Drake.

Alice miró a su padre por un momento, se volvió y pinchó un pedazo de comida.

Sonrió un poco y dijo: —El Hechicero de la Oscuridad, por otro lado, se dirige más hacia la potencia física para los que no tienen una habilidad que potencie las cualidades físicas, y generar los soportes necesarios para generar más potencia en las acciones—dijo con cierta emoción.

Estiró un dedo y se señaló a sí misma.

—Yo incluso utilizo parte de ese conocimiento y lo implementé a mi estilo de pelea, a pesar de que sí tengo más potencia física que el resto de ascendidos—dijo con emoción y felicidad.

Drake se preguntó qué tan seguro era decir componentes de tu estilo de lucha, tu alma, según… la propia Alice, para los ascendidos.

Sintió un poco de curiosidad por la palabra específica de “efecto” que Alice mencionó, pero decidió dejarlo para otro día, ya que parecía que el efecto de las vendas mágicas empezó a afectarle, y no quería caer dormido en la casa de Alice.

Se levantó y dijo: —Creo que es hora de que me retire.

El hospital solo me dio hasta mañana para tener esta camisa—dijo con un poco de vergüenza.

El profesor soltó una pequeña risa y le extendió la mano a Drake; este la estrechó.

Drake se volteó hacia Alice, quien en algún momento terminó de comer su plato, y antes de que pudiera despedirse ella habló: —Te acompaño a tu casa—dijo sin más.

Drake se quedó sin saber qué responder.

El profesor soltó un pequeño sonido de diversión y miró a Alice de la misma forma en la que miraba a su estudiante cuando esperaba que se expresara más.

Alice pareció darse cuenta y dijo, un poco apurada y avergonzada: —Es que… tu casa queda cerca de una oficina de la ASAUK, por lo que pensé en preguntar por Thalia—se explicó mientras tomaba el plato y se dirigía a la cocina.

Drake miró al profesor y se sobresaltó al darse cuenta de que, en algún momento, empezó a grabar con su teléfono, con una sonrisa divertida en el rostro.

Terminó de grabar y esta vez sí soltó una pequeña risa.

—Perdón.

Es que la forma en que interactúan me recuerda a dos niños pequeños—explicó, y después su sonrisa se volvió un poco más melancólica—.

También, supongo que se me hizo un poco raro verlo.

La verdad, Alice no solía tener muchos amigos; desde cierto punto en adelante ella solo se centró en las brechas y los exploradores; ahora en lo de ser capitana.

Así que verla interactuar así con alguien fue… bueno— Se calló porque la pelirroja volvió de la cocina.

Drake la miró un momento y ella le devolvió la mirada; después dijo: —Bueno… si no tienes pensado quemarte más los brazos—dijo con cierta diversión.

Drake puso los ojos en blanco—.

¿Podemos pasear?—dijo, esta vez con un poco de emoción algo infantil.

Drake asintió.

La verdad es que, para él, poder hablar tan seguido con alguien era nuevo y… lindo, si buscara llamarlo de alguna forma.

Al saber ese dato sobre Alice, él la miró mejor.

Se despidió otra vez del profesor y esperó que Alice hiciera lo mismo para marcharse.

——— Afuera empezó a hacer algo de frío; el prominente cambio de estación se empezó a notar, y la lluvia solo lo hizo más claro.

Tuvo la suerte de estar en la tierra del demonio para no sufrir el moverse por la lluvia.

Con todo lo ocurrido con los buitres se sentía un poco cansada, si era honesta.

Pero saber que Karmein podía estar detrás del pequeño rayito con tendencias a lastimarse la hizo levantar un poco la guardia.

Por eso acompañó a Drake hacia su casa; obviamente eso es igual de verdad que la razón de Thalia; al fin y al cabo aún la quería de su lado.

Y hablando de su lado, parecía que la droga empezó a hacer efecto en Drake, ya que el mismo estuvo disminuyendo su velocidad un poco.

Pensó en hablarle, pero la verdad no le convencía… ¿eh?

Una ligera y hormigueante sensación salió de la cápsula de Drake.

Alice supuso que Drake empezó a intentar mantener su mente ocupada jugando con la cápsula que ella le dio.

Pero, para su opinión personal, no había nada mejor para mantener su mente ocupada que un pequeño juego.

Pensó un poco en qué podrían hacer en el camino que les quedaba; ya llevaban casi quince minutos desde que salieron de su casa, y se le ocurrió una idea.

Se sintió divertida y también un poco de vergüenza; no solía hacer esto con alguien que no fuera su papá.

Puso sus manos en su espalda y dio un abrupto paso a la derecha, donde Drake estaba, y chocó con su hombro.

Drake se sobresaltó un poco y la miró por un segundo con cierto miedo y precaución, pero después pasó a una de desconcierto.

Alice claramente se dio cuenta de esa primera mirada; supuso que se trataba de Axel y su experiencia cuando tomó la forma de papá.

A pesar de ese pensamiento desalentador, continuó el juego y lo empezó a empujar con su hombro; sacó una de sus manos detrás de su espalda y le tocó el pecho, el lugar donde ambos acordaron colocar sus cápsulas.

—Pup—dijo al mismo tiempo que su dedo tocó el pecho del chico.

Drake tuvo un claro escalofrío y se alejó un poco de ella.

Alice sonrió con más diversión y no pudo evitar pensar que se veía tierno.

—Solo fue un poco de maná hacia la cápsula que compartimos—dijo con diversión infantil y le señaló con el dedo—.

Además, tú hiciste lo mismo con el núcleo que te di, y yo lo puedo sentir al aún ser mío—dijo con una falsa molestia que mostró en su tono más bromista, o el intento que hacía.

Drake solo la miró con un poco de sorpresa y después… la chocó con su hombro y empezó a empujarla.

El maná tocó su cápsula, enviando sensaciones a su ser.

Esta vez soltó una clara risa y empezó a empujar, junto a diferentes toques a la cápsula de Drake.

Tan solo pasaron un par de segundos cuando Drake también empezó a reír.

Ambos se separaron y se miraron.

Alice sonrió con cierta ternura y le dijo, más como un desafío bromista: —¿Solo eso puedes aguantar?—alzó una ceja con cierta burla.

Drake hizo lo mismo.

—Ni creas—le respondió e intentó empujarla de nuevo.

Alice lo esquivó e intentó picarle; Drake lo evitó y la imitó.

—Jaja.

Te falta mucho para acertar—dijo con burla y lo evitó.

Le sonrió y se dio la vuelta sobre sus talones, empezando a caminar rápido hacia cualquier lugar.

Drake la siguió, intentando picarle cada tanto y Alice respondiendo, por supuesto.

De alguna manera empezaron a jugar a picarse y perseguirse, en un lugar donde no había mucha gente, como dos niños pequeños.

Siguieron su pequeño juego por algunos minutos, hasta que llegaron a un pequeño parque de juegos, donde se detuvo y se giró hacia Drake, quien también se había detenido.

Le sonrió y dijo simplemente: —¿Nos sentamos?—dijo, mientras señalaba los columpios.

Drake puso los ojos en blanco y empezó a caminar.

Ambos se acercaron a los columpios, sintiendo el frío de la calmada noche al fin alcanzarlos.

Alice se sentó en uno de los tres columpios; Drake se sentó a su izquierda.

Alice se empezó a balancear en el columpio y, tras pensarlo un momento, preguntó: —¿Qué es lo que pensabas antes?—se balanceó y miró a Drake.

Este se quedó callado un momento y después la miró con cierta preocupación.

—Pensaba en Thalia y—se detuvo; su mirada mostró una gran duda.

Abrió un poco la boca, como intentando empezar a hablar, y la terminó cerrando.

Así lo hizo varias veces hasta que habló, más como un suspiro—.

Su posible condición— Alice continuó mirándolo, sin decir palabra, para que continuara.

Drake la entendió y continuó.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES CatLXb No sabia que corneta poner de título.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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