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Escuadrón 207 - Capítulo 18

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  4. Capítulo 18 - 18 El trato con la locura
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18: El trato con la locura 18: El trato con la locura ¿Te verías estando en medio del caos?

Si se lo hubieran preguntado hace solo un par de meses, hubiera dicho: No.

Pero el mundo le dio un giro total a su vida…

y casi lo mata de hecho.

Ahora se encuentra en la ciudad que tal vez sea la más peligrosa del mundo: Anarquía; atrapado en esta ciudad y sin ninguna chance de poder salir.

Pero no todo le fue mal en este tiempo; la tiene a ella, quien por alguna razón solo lo tomó un día cualquiera y se lo llevó a donde vive ahora.

Lo único que hace, y puede hacer en realidad, es mirar programas de televisión o películas que ella descargó en algún momento.

En su nueva rutina, el momento que más adora es cuando ella tiene tiempo libre del trabajo y pasa tiempo con él.

Le enseña de todo un poco, en ese poco tiempo que tienen: a veces de química y física, otras veces de literatura y biología.

Ahora, por ejemplo, la señorita Mónica le está enseñando sobre la fisiología común de los ascendidos y las diferencias de un ascendido con un no ascendido.

—Hace cien años, cuando recién empezaron a aparecer las brechas y los ascendidos, se hizo clara la diferencia en las capacidades entre los ascendidos y las personas comunes.

Lo que provocó esa diferencia fue la extraña y casi imperceptible energía que, para algunos, fue el mal augurio de lo que vendría, que tenía y tiene hasta nuestros días el nombre de: mana.

A pesar de que el maná ayudó también a la gente no ascendida, también dejó claro los límites de la propia especie humana sin el mana.

Un ejemplo claro de estos límites podrían ser: la resistencia y la forma de percibir el mundo— ——— Gracias a una de las hozes de mana lanzadas por Vikir, unas pocas piedras salieron disparadas del suelo.

Los más cercanos son Yhork y Karmein.

Ante la velocidad de las piedras, Yhork no pudo reaccionar y fue impactado por una en la cabeza, quedando desorientado.

Karmein solo le dedicó una leve mirada a las piedras y después dirigió su atención hacia Vikir y Forger, quien tras dejar a Drake en un lugar seguro regresó a la pelea.

A pesar de no ver las piedras, Karmein las esquivó todas sin ningún problema.

De repente se giró hacia el desorientado Yhork con el puño preparado para impactar.

Vikir y Forger solo pudieron gritarle a su compañero de lucha.

Aunque en situaciones normales se considera un milagro que tres mundanos pudieran ganar tiempo con un ascendido, los tres sabían que solo pudieron aguantar tanto…

porque Karmein quería disfrutar esta pelea.

Al fin y al cabo, Martillo de Guerra pertenece al rango C; un rango cuya posibilidad de destrucción, sin importar los medios o artimañas, es máximo la parte de una ciudad.

Además del punto que los tres humanos comunes maldijeron en sus mentes, a pesar de la regla que el propio Karmein impuso, no tomaron en cuenta un factor.

——— La señorita Mónica pasó la página del libro, sentada sobre la mesa y con las piernas cruzadas.

Antes de empezar a leer miró la pizarra que tenía a su lado.

Después de un momento empezó su lectura.

—Uno de los tantos factores y uno de los más importantes que siempre se debe tomar en cuenta a la hora de clasificar a un ascendido es, si demuestra cualidades anormales, a qué tipo pertenece: un ascendido de excedente o un ascendido de contención.

El ascendido de contención es el tipo de ascendido que no sufre grandes cambios en la potencia de sus características físicas y termina sufriendo consecuencias externas e internas a la hora de usar el maná, solo si se utiliza en exceso o de forma esporádica.

Este tipo de ascendido tiene origen desde antes de la ascensión del individuo, ya sea por falta de ejercicio físico o por poseer una enfermedad que debilite el cuerpo.

En el polo opuesto se encuentra el ascendido de excedente; un tipo de ascendido que a la hora de la ascensión obtuvo una gran potenciación en sus características físicas, permitiéndole realizar acciones increíbles sin la necesidad de mana en comparación con el resto que sí requeriría el uso de mana.

——— El factor que el trío de humanos no tomó en cuenta fue…

Karmein es un ascendido de excedente.

Karmein golpeó a Yhork en el pecho y terminó enviándolo hacia el cielo.

Yhork se levantó del suelo hasta llegar casi a los quince metros.

Cuando la gravedad afectó a Yhork, este empezó a caer.

Vikir y más Forger sintieron miedo por cómo terminaría Yhork.

En un intento de evitarlo, Vikir empezó a disparar hozes de mana contra Karmein a la vez que Forger salió corriendo en un intento desesperado de atrapar a su superior en caída.

Karmein recibió una de las hozes de lleno, sin algún efecto en su cuerpo.

Con una sonrisa maniática en su rostro, la lanzó contra Forger como un borrón.

Antes de que Karmein pudiera alcanzar al policía, y posiblemente también hacerlo volar.

¡BANG!

Una bala pasó frente a Karmein, quien se detuvo en seco por instinto, y casi lo roza.

La persona que dio el disparo es un chico…

de vendajes oscuros y ojos amarillos brillantes.

Drake se recuperó de su shock de mana y entró en la pelea.

——— Vikir vio a Drake de pie y de su interior surgió una gigantesca y emergente sensación de alivio acompañada por un suspiro que sabía que contenía.

—Tengo más chances de sobrevivir —pensó de corazón.

Durante los pocos malditos minutos que estuvieron luchando, Karmein no les dio chance de respirar.

Se movió entre pequeños borrones que siempre se encontraban en los mismos lugares, como un límite para él mismo y una jaula para ellos tres.

La velocidad a la que se movía y golpeaba los llevó al límite muy rápido.

Aún se encuentra sorprendido de que el oficial joven haya podido aguantar un golpe casi directo; el propio Vikir solo por recibir el roce de uno de esos golpes sintió que sus costillas se agrietaron.

Drake miró a Vikir por un segundo; el propio se preguntó si es algún efecto secundario el cambio de color de su ojo.

—¿Cuánto tiempo pasó?

—preguntó Drake aún apuntando a Karmein.

El propio Karmein se mantuvo mirando directamente a Drake, tanto que cualquiera podría trazar la línea exacta de su visión como si fueran láseres.

Vikir, entre respiros fuertes, le respondió a Drake.

—Tres…

pasaron tres minutos —dijo con cierto dolor en el ego.

——— Las manos de Drake temblaron un poco cuando escuchó a Vikir.

Tres minutos.

Solo tres malditos minutos…

¿y ya se encuentran así?

Forger se encuentra lleno de moretones y cortes; su ojo derecho hinchado hasta más no poder; parte de su pantalón se encuentra rasgado mostrando un corte algo profundo, que es la razón de su ligera rengueada.

Yhork, aparte de los daños que sufrió por el golpe de Karmein, parecía que se rompió o dislocó alguna parte del brazo; además de los claros magullos que muestra en algunas partes de su cuerpo.

Vikir es sin duda el que se encuentra en el mejor estado físico, solo con unos cuantos raspones y un par de moretones; pero los ropajes del vikingo son los más dañados de los tres que estuvieron luchando; el aura de los brazaletes había disminuido hasta casi no poder sentirse.

Drake solo pudo tragar saliva por el nerviosismo que sintió al pensar que tendría que enfrentar a un ascendido del rango C.

—Primero Axel.

Ahora tú, ¿qué sigue?

¿Alguien que pueda generar agujeros negros?

—maldijo en un susurro.

Karmein, quien pareció poder escucharlo a pesar de la distancia, sonrió mucho más.

Tras un segundo llevó su mano derecha hacia el capullo amarillo que tenía en la espalda.

¡BANG!

Drake no tenía pensado permitirle hacer prácticamente nada.

Pero para su lamento, la bala hizo una rotación imposible y se desvió hacia arriba, pasando a casi dos metros por encima de Karmein.

——— La señorita Mónica tomó el bastón que siempre lleva consigo y señaló al mismo.

—Por ejemplo, mi Jiǔ fēng me permite aumentar el área para mover el mana, sin que se considere que salió de mi cuerpo.

Se puede decir que esa suele ser la principal función de las armas creadas con materiales mágicos o las armas mágicas, para abreviar.

Aunque igual siempre se debe tener cuidado cuando de compra o toma un arma mágica; nunca se puede saber qué efectos o poderes tiene y qué consecuencias traería si no cumples las condiciones para usar el arma.

——— Drake y Vikir solo pudieron abrir los ojos con una gigantesca sorpresa cuando la mano de Karmein traspasó el material del cual está hecho el capullo.

Tras un segundo, el capullo amarillo explotó en una nube de algún gas desconocido con la misma tonalidad amarillenta; la nube se extendió por casi cinco metros, hasta que se detuvo de golpe y empezó a arremolinarse, yendo a su centro donde Karmein está.

La nube amarillenta se fue achicando más y más hasta el punto donde Karmein volvió a ser visible; pero se muestra diferente: los tatuajes de Karmein se volvieron de una tonalidad dorada; en su brazo derecho y yendo hacia su pecho, líneas doradas cruzan el cuerpo de Martillo de Guerra, parecidas a raíces extendiéndose por la tierra.

La nube continuó comprimiéndose hasta revelar lo que se llevó tanto de esa sustancia desconocida.

Ante los ojos del par, un hacha de leñador se les mostró: cabeza de metal oscuro como la obsidiana y con runas amarillas a su largo; de mango marrón con el final de un dorado metálico; tres orificios se veían en la parte dorada; el más alto de los orificios brillando con un color rojo como la sangre y el resto conservó el mismo tono dorado.

Drake analizó el arma, que sin duda es un arma mágica, y tuvo dos teorías: la nube es el poder que el hacha tiene…

o solo es la forma de activar el hacha y el poder es otro, con la posibilidad de tener más habilidades.

Karmein bajó el hacha hasta que el filo tocó el suelo y después se bufó con cierta diversión.

Un pequeño quejido se escuchó de fondo, aparentemente de Forger, quien pudo atrapar a Yhork contra todo pronóstico.

Drake se alegró y alivió al saber eso, pero lo tuvo que contener por estar frente a Karmein.

—Excelente.

Como la bella durmiente ya despertó —Karmein le dedicó una psicópata mirada a los cuatro—.

Cambiemos un poco las reglas del juego —dijo con un tono oscuro.

Drake se tensó instintivamente.

Vikir levantó las manos, apuntando y listo para disparar la hoz de mana.

Karmein empezó a hablar.

—Seguirá siendo una pelea, ustedes cuatro contra mí.

Al igual que antes pueden usar lo que quieran.

Pero yo puedo usar mana ahora, pero como soy considerado no podré aumentar mi físico —su tono cambió a uno de confianza absoluta, pero una sonrisa oscura apareció en su rostro—.

Pero…

Su voz en esta ocasión mostró una diversión absurdamente oscura.

Levantó su mano izquierda y señaló a Drake.

—Podrán salir del juego si él se entrega y deja que le corte la cabeza —dijo mientras movía un poco el hacha.

Drake solo pudo pensar: ¿qué carajo?

El agarre sobre la pistola tembló un poco.

De todo lo que pensó escuchar…

eso no fue una de esas cosas.

Vikir fue más expresivo con su pensamiento, y también dijo una duda que Drake no pudo pensar por la sorpresa.

—¿Qué?

¿¡Por qué carajo hacer todo ese juego si lo único que buscabas es la cabeza de alguien que estuvo inconsciente!?

—dijo Vikir con cierta exasperación.

Drake no supo si ofenderse o no.

Karmein de golpe, y sin explicación, estalló en carcajadas.

Tanto Drake como Vikir no supieron cómo reaccionar.

Al mismo tiempo, un aura de mana apareció alrededor de Karmein como un mini tornado protector.

Karmein se rio tanto que se contorsionó y terminó agarrando su estómago.

—Jajaja, ¿por qué?

¡Simple!

—levantó la cabeza para mirar al par—.

¿¡Qué tendría de divertido no mostrar una posible traición!?

¡La gente siempre muestra quién es cuando no tiene más opción!

—dijo como si fuera lo más obvio del mundo.

Drake procesó las palabras del pelirrojo y su sorpresa pasó a un gran enojo por la estupidez que acababa de escuchar.

—¿¡Ahora alguien que se cree el Joker!?

¿¡En serio!?

—dijo con mucha ira.

Karmein solo se rio más fuerte y llegó a un punto donde tuvo que usar el hacha como soporte para no caer.

—¿¡Y qué!?

¡Solo busco llevarle la cabeza del que asesinó a Fiona, aunque no lo seas pero tienes la misma cara así que cuenta!

—dijo con total gracia.

Drake no aguantó más y disparó contra Karmein.

La bala claramente terminó siendo repelida por el tornado.

Tras un momento más de risa, Karmein miró a Vikir.

—Y bien, ¿qué dices?

—dijo con una burlona sonrisa.

Vikir se quedó en silencio por un segundo, después dijo con cierto enojo.

—Vete a la mierda.

Karmein suspiró y se escuchó que dijo con un susurro: —Bueno, si ustedes quieren…

Al segundo siguiente, Karmein desapareció y algo de su mana se disparó hacia Vikir, girando tan rápido como una bala y siendo tan grande como una mesa.

Los instintos de Drake no le dieron tiempo a pensar cuando el mana de la cápsula fue enviado a la boca de su estómago.

Lo siguiente que sintió fue simplemente…

dolor, mucho dolor, demasiado dolor.

Todo ese dolor concentrado en un solo punto: la boca de su estómago.

Drake salió disparado hacia atrás por unos cuantos metros, chocó contra el piso y después contra algo que no pudo saber qué era.

De Vikir no supo qué le pasó; Drake en un momento estaba apuntando el arma y al siguiente salió volando.

Sabía que aún tenía todas sus extremidades porque aún sentía que sostenía el arma.

Terminó arrastrándose unos pocos metros y después rodó otro par.

Al final terminó mirando al cielo…

o eso creía, porque su mirada se nubló en algún momento.

Ahora que le llegó la calma se dio cuenta de que…

no sentía ningún dolor en absoluto; la adrenalina tendría que estar a todo lo que da.

Pero también se dio cuenta de un detalle…

su cápsula de mana desapareció por completo; todo su mana solo para resistir el impacto que recibió.

Hasta la cápsula de Alice terminó afectada, aparentemente para que no sufriera tanto por el impacto.

Escuchó pasos acercándose hacia él; como pudo volteó la cabeza y pudo llegar a distinguir un tono rojo en lo que parecía ser una cabeza: es Karmein.

—Acumular mana en un solo punto para que sirva como un escudo improvisado.

Increíble, lo admito —dijo con un tono muy calmado para la situación.

El sonido del metal arrastrándose por el cemento se escuchó a la vez que habló.

Drake sintió un pánico terrible; pensó cualquier cosa para salir de esta situación.

Tal vez soltar todo su mana de golpe en una explosión: Drake moriría en esa explosión, pero Karmein también moriría.

Tal vez tomar más de la cápsula de Alice y poder mover mejor su cuerpo.

Tal vez.

Tal vez.

Tal vez.

Tal vez Drake esté subestimando a Karmein por como lo vio hasta ahora.

No conocía en nada a Karmein; lo que conocía era una versión contenida de su fuerza.

¿Qué le queda por hacer?

¿¡QUÉ!?

Drake intentó pensar en cualquier dato que haya adquirido en ese corto intercambio; cualquier dato serviría.

—Bueno.

Al fin me quitaré el regaño de ese par de vejetes sobre la zorra de Fiona y las estupideces de cómo debía vengar su legado —la voz de Karmein se volvió a escuchar.

Ahora prácticamente al lado de Drake.

Drake volvió la cabeza hacia arriba y volvió a ver el color rojo sangre del pelo de Karmein.

Drake reunió toda la fuerza que tenía y se forzó a abrir los labios para decir lo que pensó.

—Yo lo cazaré —dijo con mucho esfuerzo.

Karmein soltó un desconcertado “eh”—.

Yo cazaré a Axel, mientras tú…

No pudo terminar por una repentina y fuerte tos que lo invadió.

Cada vez que tosía sentía un gigantesco dolor.

—Aun que me encantaría poder tener la solución a mi problema sin tener que mover un músculo.

Este problema se me impuso bajo presión, así que tengo algo de apuro —Karmein volvió a hablar.

Drake, a pesar de su dolorosa tos, se forzó a volver a hablar para no permitir que su única chance de vivir se esfumara.

—Puedes usarme como…

—la tos volvió más fuerte y dolorosa, pero igual Drake siguió— como tu perro, el que te lame las botas o tu…

perro de caza…

Karmein detuvo en ese momento.

Drake siguió hablando.

—O es que ¿tienes miedo que un perro pueda ganarte en un juego?

—dijo entre dolorosas toses y con un poco de desafío.

Pero por dentro Drake rezó a cada maldito Dios que conoce para que la suposición que tuvo sea correcta.

Karmein soltó una pequeña risa, más incrédula que divertida.

—¿Un perro?

—dijo Karmein, como buscando una confirmación de lo que escuchó.

Aunque Drake quisiera responder, Karmein habló más rápido.

—Tengo gente que hace lo que quiero.

Puedo decir: ve y mata al primer tipo de boina roja que veas.

Y lo harán —dijo como si fuera algo natural—.

Pero…

siempre se presentaron como un estratega, un luchador, un asesino o un simple subordinado.

Nunca alguien se presentó como un perro, hasta que tú lo hiciste…

qué interesante…

Terminó de hablar.

Y Drake sintió como algo impactó sus costillas y nuevamente lo alzaron del suelo.

Cayó unos metros más atrás, por lo que sintió, ya en el asfalto.

El sonido del hacha de Karmein raspando el suelo se fue acercando.

—¿Un perro que retó a su dueño a un juego?

—la voz de Karmein se escuchó muy pensativa.

Karmein se detuvo al lado de Drake, mirándolo fijamente.

Después sonrió con mucha diversión y se agachó para agarrarlo.

—¡Me gusta!

—dijo con cierta emoción mientras lo tomó y lo alzó del suelo.

Drake, tras ser levantado, de milagro podía mantenerse en pie.

—Bien.

Acepto tu juego: tú cazarás a ese cambiaformas mientras haces todo lo que te pido —dijo con cierta emoción.

Karmein tomó a Drake de los cachetes y empezó a moverlo, como mirando y analizando.

Drake sintió un poco de miedo por su integridad.

Ya de por sí es difícil mantener su compostura con todo el dolor y la humillación que se forzó a pasar.

Pero mientras pueda salir vivo, no importa.

—Mmm, dos semanas.

Ese es todo el tiempo que tienes para darme una información nueva del cambiaformas…

vaya, no sangraste nada, solo queda esa sangre seca pero no me sirve —dijo lo último con un poco de sorpresa y decepción.

Karmein suspiró y soltó un pequeño “bueno”…

y metió uno de sus dedos en la nariz de Drake para después dar un fuerte tirón.

Drake sintió un terrible dolor a la vez que la sangre empezó a salir en grandes cantidades por su nariz.

Soltó un grito que tuvo que callar por las dudas.

Karmein pasó un dedo sobre la sangre de Drake y después untó la sangre en la parte dorada de su hacha.

Drake solo miró en silencio; las lágrimas por el dolor que lo empezó a alcanzar salieron poco a poco, y cuando su sangre se untó en el hacha sintió como si su cuerpo se extendiera…

hacia el hacha.

—Bien —Karmein puso su mano en el pecho de Drake y lo empujó.

Drake se disparó y chocó fuerte contra el suelo.

Karmein se acercó hacia Drake y se colocó sobre él, con el hacha levantada.

—Solo tienes que pasar esta prueba.

Ver si Fox te considera digno —dijo y soltó el hacha.

Drake sintió frío.

¿Qué había hecho mal?

¿Qué había dicho mal?

¿Karmein solo jugó con él desde el comienzo?

Eso y más se preguntó mientras veía al hacha caer hacia él.

El filo del arma caería directo sobre la cara de Drake…

pero inexplicablemente el hacha se movió sola en el aire y terminó cayendo en el asfalto a un costado de la cabeza de Drake.

Karmein se quedó un momento en silencio y después se rio junto a un aplauso.

—Vaya.

Parece que Fox te considera digno.

Bueno, bienvenido a la familia perro.

——— Karmein vio a su nuevo perro tirado en el suelo, apenas consciente tras su pequeño juego.

Sonrió con ternura por lo blando que sería su nueva mascota.

Después miró a Fox y le dio unas claras órdenes.

—Si pasan dos semanas sin que ordene ampliar el tiempo, lo matas.

Si intenta atacarme, lo matas.

Si ataca a uno de los chicos, lo matas.

Confío en que lo harás bien, Fox —dijo con confianza en su arma favorita aunque el nombre es raro, no quita el hecho de lo útil que es.

¡BANG!

¡BANG!

¡BANG!

Se escucharon sonidos parecidos a disparos a lo lejos.

Karmein volteó y vio que provenía del edificio donde los chicos se quedaron.

Todos los disparos de Flamen iban en una sola dirección; por lo consecutivo de los disparos parecía que el objetivo se movía a una velocidad absurda.

—¿Llamé mucho la atención?

—se preguntó a la vez que sacó una moneda azul de su bolsillo.

Se llevó la moneda a la boca y envió mana a su alrededor a la vez que mordió.

——— <<Un chasquido se escuchó y el criminal ascendido Karmein y su único subordinado identificado Flamen Ashes, ambos pertenecientes al rango C, desaparecieron de repente.

Una fracción de segundo después, una figura se estrelló en la escena.

Irradiando un calor abrumador y pareciendo luces rojizas como metal fundido, Alice Hellnoir apareció en la escena.>> Drake leyó el informe de lo ocurrido en el hospital y con unas seis horas pasadas desde aquello; lo leyó lo más lento que pudo.

Porque leer ese informe es lo único que detenía a la muy enojada Alice de meterle un regaño mayor que el médico encargado de su tratamiento, que al ver que ya era la tercera vez en el mes que terminó en el hospital casi lo golpeó con un palo.

Lo único que evitó que lo golpeara fueron las enfermeras…

y el hacha de Karmein que por alguna razón se quedó con él.

Y ahora dicha hacha está flotando lentamente en círculos frente a Alice, con el filo apuntando a la cara de la pelirroja.

Un hacha que vuela…

yo siendo el perro de alguien…

y llegué a pensar, inocentemente, que ver ese horno con dientes en Der Zufall sería lo más extraño que viviría.

Terminó de leer el informe e iba a empezarlo de nuevo, pero la voz de Alice lo interrumpió.

—Ya terminaste.

Tus ojos volvieron al mismo punto que cuando comenzaste, así que ahora no te salvas —dijo con un claro enojo, sus brazos cruzados y un pequeño brillo que emanaba de algún lado.

Drake solo pudo tragar saliva e intentar murmurar una excusa para salir de esta.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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