Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Esposo, me has abandonado. Bien, me concentraré en criar a mi hijo - Capítulo 208

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Esposo, me has abandonado. Bien, me concentraré en criar a mi hijo
  4. Capítulo 208 - Capítulo 208: Saliendo adelante sin ella
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 208: Saliendo adelante sin ella

PUNTO DE VISTA DE LOUIS

—Estos son los informes del rendimiento de los restaurantes de esta semana, señor —me dijo la Sra. Deepak mientras ponía los documentos sobre mi mesa—. Las ventas han subido un 23 % desde la semana pasada y tres de ellos tuvieron todas las mesas reservadas varias noches a lo largo de la semana.

—Es una buena noticia —respondí con voz monótona. Aunque estaba sentado en mi escritorio con el cuerpo girado hacia ella, en realidad no estaba concentrado en ella.

La Sra. Deepak me estaba dando buenas noticias, pero yo ni siquiera podía alegrarme. Lo único que tenía en mente eran Jasmine y Tony.

—En cuanto a su agenda, tiene tres reuniones consecutivas esta tarde para compensar su ausencia de estos dos últimos días —continuó la Sra. Deepak—. Una puesta al día con el departamento de marketing, otra con el de finanzas y, después, una charla con el Sr. Tindsor.

—De acuerdo —dije, aceptando los informes que me había presentado—. La veré cuando sea la hora de la primera reunión.

Cuando la Sra. Deepak terminó de darme el informe, salió de mi despacho y cerró la puerta tras de sí.

Como Jasmine no podía trabajar, la Sra. Deepak estaba cubriendo el puesto de mi asistenta temporalmente, hasta que yo superara la situación. Se me hacía muy raro no tener a Jasmine a mi lado, repasando conmigo la agenda de la semana.

Habían pasado tres días desde el ataque a Jasmine en el aparcamiento subterráneo. Apenas pude dormir esa noche después de volver del hospital sin haberla visto. Saber que Keith se la había llevado me preocupaba muchísimo porque no sabía qué iba a hacerle. Sabía que él todavía sentía algo por ella; no tenía ninguna duda de que iba a intentar algo con ella o tratar de volver con ella.

Por desgracia, no había nada que pudiera hacer para impedir que Keith se la llevara, ya que me arriesgaba a tener problemas legales. Me molestaba que todavía tuviera ese control sobre ella. Justo cuando pensaba que no tendría que preocuparme más por Keith después de la orden judicial, va y surge esta situación.

Había faltado al trabajo durante dos días después del incidente. Continué investigando el ataque que había ocurrido; la policía estaba recopilando pruebas y sabía que Keith también lo estaba investigando.

Sin embargo, al tercer día, tuve que volver a trabajar, por desgracia. No podía seguir faltando.

***

Cuando volví a casa más tarde esa noche, me recibió el silencio de mi apartamento y una sensación de vacío se apoderó de mí. Como si tuviera un gran agujero en el pecho. De inmediato, me vino a la mente la imagen de Jasmine saludando a Tony cuando volvíamos a casa.

Me di cuenta de que me había acostumbrado tanto a tener a Jasmine y a Tony cerca que, literalmente, se habían convertido en parte de mi vida en los últimos meses. Pasaba la mayor parte del tiempo con Jasmine, en el trabajo y en casa, sobre todo últimamente por su seguridad. Así que el hecho de que de repente ya no estuvieran fue un shock.

Fui a mi dormitorio, donde me quité el traje y me puse algo más cómodo e informal. Unos pantalones de chándal grises y una simple camiseta de tirantes blanca.

Por desgracia, solo podía esperar a que Jasmine se pusiera en contacto conmigo cuando por fin despertara. La espera ya había sido insoportable estos últimos tres días y todavía tenía que esperar otros cuatro o cinco.

Me di una palmada en los muslos. «Vamos, no seas dramático», me dije. Son solo cinco días.

Fui al despacho de mi casa, donde tenía abiertos los archivos sobre Jasmine y Tony. Había reunido muchos datos sobre el incidente en el aparcamiento, intentando comprender lo que había sucedido. Estaba tejiendo una red para averiguar dónde estaba Tony. Saqué el móvil y llamé a uno de mis informantes/ayudantes.

—¿Alguna novedad sobre los guardaespaldas? —le pregunté.

—No, señor. Ninguno ha despertado todavía —me informó. Aparte de Jasmine, seguía esperando a que los guardaespaldas de ella y de Tony despertaran para que pudieran informar de lo que había ocurrido en ese aparcamiento subterráneo.

—De acuerdo, ¿y alguna pista sobre algún vehículo sospechoso o extraño que fuera visto saliendo del centro de distribución sobre la hora en que Jasmine y Tony fueron atacados? —pregunté.

—No, señor —me dijo. Como las cámaras estaban desactivadas en ese momento, esperaba encontrar algún testigo que hubiera visto algo. Cualquier cosa que me llevara hasta el secuestrador.

—Sin embargo, cambiando de tema, le han prendido fuego a la Finca Acland, señor —dijo él.

—¿Que le han prendido fuego? —repetí, con los ojos como platos.

—Sí, al parecer le prendieron fuego parcialmente —dijo.

—¿Sabe qué ha pasado? —continué.

—No, todavía no, seguimos investigándolo, pero el Presidente se ha mudado a otra finca más pequeña al otro lado de la ciudad —me dijo.

«Jasmine», pensé. Solté un suspiro. Terminé la llamada con mi informante y salí del despacho. ¿Fueron Diana y su amiga quienes quemaron su finca?, me pregunté. Tenía que ser. Ojalá Keith me permitiera ayudar, porque creo que podríamos trabajar más rápido si colaboráramos. Pero está demasiado ocupado haciéndose el exmarido celoso como para permitirlo.

Fui directo al gimnasio, donde me puse los guantes y me coloqué frente al maniquí de entrenamiento de boxeo.

«Te he vencido antes y lo haré de nuevo», recordé las frías palabras de Keith cuando se negó a dejarme ver a Jasmine.

Lo imaginé a él como el maniquí y empecé a golpear más fuerte y más rápido.

Un fuerte gruñido escapó de mi boca mientras golpeaba agresivamente. Entrecerré los ojos al mirarlo. «Me vengaré», pensé.

*****

Dos días después, en el trabajo, por fin recibí una buena noticia.

—Señor, uno de los guardaespaldas de la Srta. Torres en el hospital ha despertado —me informó uno de mis guardaespaldas en mi despacho.

De inmediato, me erguí en mi silla y agucé el oído al escuchar eso. Organicé una reunión con él en el hospital para esa noche, después del trabajo, para que me contara lo que había sucedido.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo