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Esposo, me has abandonado. Bien, me concentraré en criar a mi hijo - Capítulo 269

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  3. Capítulo 269 - Capítulo 269: ¿Quién es Megan?
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Capítulo 269: ¿Quién es Megan?

—No sé cómo voy a lidiar con esto —me dijo preocupada y empezó a alejarse de mí. Sabía que toda esta situación le estaba pasando factura.

Puse mis manos sobre sus hombros. —Sé que estás preocupada. Siento no haber hecho ningún progreso.

—Sé que lo estás haciendo lo mejor que puedes, es solo que es difícil, eso es todo —me dijo.

Sentí mucha presión por encontrar a Tony. No soportaba verla más en ese estado. Estresada y cansada.

—Eh, Keith —dijo entonces, sacándome de mis pensamientos.

—¿Sí? —respondí.

—¿Puedo visitar la tumba de mi madre? —me preguntó—. Será solo un momento, solo quiero… —dijo, con voz dolida y preocupada.

La miré. Recordé que Jasmine había perdido a su madre a una edad temprana y que la quería muchísimo.

Antes de que llegara Diana, recordé que solía visitar la tumba de su madre varias veces al año.

Al bajar la vista hacia Jasmine, me invadió un sentimiento de culpa, pues me sentía mal de que tuviera la necesidad de pedir algo así.

—Por supuesto —accedí—. Tómate tu tiempo, puedes ir. No era una petición irrazonable; con los guardaespaldas habituales que la vigilaban, podía permitirlo.

******************

PUNTO DE VISTA DE JASMINE

Al alzar la vista hacia Keith, mis ojos se abrieron de par en par, e intenté parecer compasiva y lastimera para tocarle de verdad la fibra sensible.

—Por supuesto, ¿cuándo quieres ir? —aceptó mi petición, con aire preocupado.

—Este fin de semana —sugerí. Ya era viernes por la tarde.

—Claro.

—Gracias.

Gracias a Dios que Keith había aceptado que visitara la tumba de mi madre. Era una petición lo suficientemente sencilla como para pensar que la aceptaría. Ahora podía poner en marcha mi siguiente plan.

¿Cómo podría seguir comunicándome con Louis? Llevaba dos días dándole vueltas desde que establecí comunicación con él y, por si fuera poco, Keith de momento no cuestionaba mis mensajes con Megan. Sabía que los estaba revisando y leyendo, aunque hasta ahora no hubiera dicho nada al respecto.

Agradecí que Louis encontrara la forma de contactarme porque todavía estaba conmocionada tras oír ayer las declaraciones del padre de Keith sobre el secuestro de Tony. Daban la impresión de que le preocupaba más la empresa que Tony.

A pesar de que Keith se había ablandado y se había abierto a mí últimamente, no estaba del todo segura de cómo iba a abordar el secuestro de Tony a medida que se acercaba la fecha límite. Con su padre susurrándole al oído, me preocupaba un poco. No sabía qué esperar.

Decidí no confrontar a Keith sobre la conversación que había tenido con su padre. Si mi actuación flaqueaba un solo momento, volvería a la casilla de salida con él. Debía seguir mostrándome abierta y complaciente.

En cualquier caso, Louis me dio otra oportunidad para tomar las riendas del asunto si tenía que hacerlo. Y ahí es donde entraba en juego lo de ir a la tumba de mi madre.

Revisé el móvil y abrí mis mensajes con Megan. Era una conversación bastante normal la que manteníamos. Yo le preguntaba por la universidad y ella me preguntaba qué tal el trabajo.

«Entonces, ¿quizá este fin de semana, si tienes tiempo, podemos quedar? Después no tendré tiempo hasta los finales, ya que estaré estudiando». Leí el mensaje con curiosidad. ¿Estaba Louis sugiriendo que me reuniera con Megan e intentara hablar con ella, o que nos pasáramos un mensaje secreto de esa forma?

Me mordí el labio mientras lo sopesaba. En cualquier caso, la idea no era buena.

Dado que Keith se estaba abriendo a mí de forma gradual, todavía era demasiado pronto para un plan como este. Reunirme con otros podría ponerlo más nervioso sobre lo que yo diría o si intentaría comunicarme con ella en secreto. Me imaginaba que diría que no si intentaba pedirle permiso para verme con Megan.

Mi idea para el cementerio era enviarle un mensaje. Uno en condiciones, sin lenguaje en clave.

Mi idea era mejor, ya que no implicaba quedar con nadie.

Usar la tumba de mi madre para esto era un poco retorcido, pero no sabía de qué otra forma podría hacerlo. Era el único lugar que se me ocurría pedirle a Keith que visitáramos sin que él considerara sospechosas mis intenciones de ir.

Ahora, en cuanto a cómo comunicárselo a Louis, ese era el siguiente paso.

«No puedo este fin de semana, Megan. Ya tengo planes. Estaré con mi marido y también visitaré la tumba de mi madre para dejarle flores este sábado».

¿Era el mensaje demasiado explícito?, me pregunté.

Tenía que considerar dos cuestiones al escribir este mensaje. Primero, ¿descubriría Keith que estaba intentando comunicarme en secreto con Megan? Segundo, ¿cómo podía dejar claro que quería que Louis fuera a la tumba de mi madre?

«No te preocupes, ¡supongo que ya planearemos algo para después de mis finales! Y dale recuerdos a tu madre de mi parte», respondió Louis un rato después.

¿Lo habría pillado Louis?, pensé para mí. Ciertamente, esperaba que sí.

—¿Quiénes son tus amigos? —me preguntó Keith al día siguiente mientras comía con él. Tragué saliva, nerviosa. Estaba segura de que se refería a Megan, la única persona con la que hablaba.

—Tengo una amiga que se llama Megan, la conocí cuando trabajaba de camarera en el restaurante Garden House. Es camarera allí.

No tenía sentido mentir sobre quién era, ya que él mismo podía verificarlo fácilmente. Pero me preocupaba que pudiera resultar sospechoso, ya que, al trabajar ella en un restaurante de los Warrington, él podría pensar que tenía vínculos con Louis. Esperaba que no.

—Ya veo —aceptó Keith mi respuesta.

No pude deducir gran cosa de lo que pensaba por aquello, y su expresión facial tampoco decía mucho. Sin embargo, no parecía enfadado ni molesto por mis conversaciones.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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