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Evangelion: Mi Otro Yo (+18) - Capítulo 34

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  4. Capítulo 34 - 34 Un final anunciado Parte 2
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34: Un final anunciado (Parte 2) 34: Un final anunciado (Parte 2) Nota 1: Todos los derechos de la serie Neón Génesis Evangelion pertenecen a Gainax/Khara, o quienes les sucedan legalmente en el futuro.

Esta historia fue escrita sin fines de lucro, solo como medio de esparcimiento.

No me demanden.

Nota 2: Este capítulo contiene escenas de tipo LEMON (descripciones explicitas de contenido sexual) por lo que no es apto para menores de 18 años.

Nota 3: Shinji tiene dos tipos de diálogos, “Normal” y “Cursivo”, esto es para poder diferenciarlos correctamente.

Ya lo entenderán cuando lean.

_________________________________________________________ Luego de salir de su excursión secreta a NERV, Shinji hizo parar un taxi y llevó a Isuzo directo hasta su casa.

Al llegar, el joven Piloto EVA solo esperaba despedirse de su novia y volver al departamento de Kaji, pero la chica lo sorprendió al invitarlo a pasar.

No tuvo corazón para decirle que no a esa solicitud.

La madre de Isuzo los recibió en la puerta y Shinji se sorprendió al ver que era una copia idéntica de Isuzo, solo que con unos cuantos años más.

La mujer se mostró bastante cordial con él.

Isuzo ya le había contado sobre la relación que mantenían y sobre quien era Shinji.

Como es lógico, la madre de Isuzo lo llenó de preguntas sobre NERV, los Ángeles y cosas por el estilo, que Shinji respondió de la forma en que Misato lo había instruido; o sea, respondiendo sin responder.

Shinji agradeció que la madre de Isuzo tuviera el tacto suficiente como para no tocar el tema del viaje a Francia.

Pero aunque no se tocara directamente, era algo palpable al ver la casa casi vacía y las pocas cosas que quedaban dentro de cajas amontonadas en una esquina de la sala.

Luego de servirse una taza de té con galletas recién horneadas en compañía de la madre de Isuzo, los dos jóvenes subieron al cuarto de la chica.

Al igual que el resto de la casa, estaba casi vacío.

Solo estaba lo estrictamente necesario y con unas cajas en una esquina para embalar las pocas cosas que quedaban, llegado su momento.

Shinji sintió que el corazón se le apretaba al ver todo eso, y al ver a Isuzo parada ante su tocador casi vacío, que antiguamente debió estar lleno de perfumes, joyas y todas esas cosas que le gustan a las mujeres.

Se acercó a la chica y le puso una mano en el hombro.

Ella se dio vuelta de inmediato y lo abrazó con fuerza, comenzando a llorar aferrada a él.

De inmediato sintió una punzada al ver a la chica llorando, e inmediatamente, su mente le mostró cada una de sus conquistas desde que era novio de Isuzo.

Todo mientras que una pequeñita voz en una cabeza; pero con una acústica impresionante, le repetía una y otra vez: “Eres una basura” No supo si fue por impotencia, vergüenza o porque simplemente solidarizaba con ella; pero antes de darse cuenta, Shinji estaba llorando tan desconsoladamente como Isuzo, mientras la abrazaba con todas sus fuerzas.

La madre de Isuzo vio a su hija y su novio llorando juntos por la puerta entre abierta, y con pena e impotencia, cerró la puerta para darles más intimidad.

________________________________________________________________________________ Shinji se despertó temprano y fue a darse un baño.

Había quedado de juntarse con Isuzo esa mañana e ir juntos a la escuela.

Estaba deprimido por todo lo del día anterior, y sin ganas de nada, pero no podía fallarle a Isuzo.

Lo cierto es que aún estaba aturdido por todo lo que pasaba y como pese a todo, Isuzo seguía tratándolo con tanto cariño como siempre.

En verdad era una chica estupenda.

Si solo las cosas hubieran sido un poco distintas.

Sí solo pudiera sentir con ella de la misma forma que sentía cuando estaba con Asuka o Rei.

Recordar los besos que había compartido el día anterior con sus dos tormentos los hizo estremecer.

Con Asuka sintió un fuego y una pasión abrasadores.

En cambio con Rei sintió una paz y una ternura que lo hicieron flotar por los aires.

Esas chicas… esas chicas… — ¡¡Definitivamente me las voy a llevar a la cama!!

— exclamó con una repentina erección para reafirmar sus palabras — Pero no hoy.

Como hombre que soy, tengo un deber con Isuzo, y hasta este viernes, mi cuerpo le pertenece a ella.

Pero a contar del sábado en adelante… jejejeje.

Shinji saltó fuera de la ducha, ya maquinando un plan para pasar una agradable tarde con Isuzo y sus amigos.

Tomó su teléfono móvil y comenzó a hacer algunas unas llamadas mientras se vestía.

Aún era temprano y estaba seguro que encontraría en casa a quienes quería contactar.

________________________________________________________________________________ Tal como Shinji esperaba, el dúo dinámico estaba esperándolo afuera del departamento de Kaji, listos para seguirlo todo el día; o al menos eso ellos creían.

Con una sonrisa divertida, se encaminó a la escuela, seguido a prudente distancia por Clinton y Reagan.

Un par de cuadras más adelante, estaba esperándolo una hermosa chica de larga cabellera castaña clara, figura escultural y un par de pechos para sacarse el sombrero.

— Hola Shinji — saludó Isuzo con una sonrisa.

— Hola preciosa — dijo Shinji y la atrapó en un fuerte abrazo, plantándole un apasionado beso.

Al separarse, acercó el rostro hasta el oído de ella para susurrarle — ¿Le avisaste a tus amigas?

— Sí, alcancé a encontrarlas antes de que salieran de casa — respondió la chica.

— Genial.

Vamos — dijo Shinji, tomando la mano a la chica y comenzaron a caminar rumbo a la escuela.

— Shinji.

¿Estás seguro que esto funcionará?

— preguntó Isuzo, un tanto incrédula por el plan.

— Tranquila, la vez pasada resultó — respondió Shinji, con un encogimiento de hombros.

— Bien, si tú lo dices — dijo Isuzo, aún no muy convencida.

Los dos jóvenes siguieron caminando y un poco más adelante se encontraron con Aya y Mouki.

Los cuatro siguieron caminando un poco más, y ya cerca de la escuela se encontraron con Kensuke, Touji y Hikari.

— ¿Lo trajiste, Kensuke?

— preguntó Shinji.

— Está aquí dentro — dijo Kensuke, señalando su mochila — Pero no entiendo para qué me hiciste traerlo.

¿Qué estás planeando Shinji?

— Sacarnos de encima a dos pestes vestidas de negro — respondió Shinji, dándole unas palmaditas en la espalda a su amigo.

— Sí, sí, lo que tú digas.

Pero en serio, ¿qué rayos estás tramando esta vez?

— preguntó Touji a su amigo, con el ceño fruncido.

No es que desconfiara, es solo que quería saber a qué atenerse.

— Les explico todo por el camino, vamos — dijo Shinji con una sonrisa traviesa.

Y así, al grupo no le quedó más alternativa que seguir a Shinji camino a la escuela, momento en que se sorprendieron al descubrir lo que se traía entre manos el joven Ikari.

En todo caso, si resultaba lo pasarían bastante bien.

________________________________________________________________________________ La mañana transcurrió en forma tranquila y monótona para los alumnos de cierta escuela de Tokio-3.

Como se suponía, los jóvenes prestaban atención a la lección que el profesor les estaba dictando, en su esfuerzo por llenar sus jóvenes mentes de nuevos conocimientos.

Pero había siete jóvenes que no estaban muy pendientes de la lección esa mañana, miraban constantemente sus relojes esperando el cambio de hora; momento en que se decidiría el resto de su día.

Finalmente llegó el esperado cambio de hora.

El profesor dejó el salón de clases y los Tres Chiflados se acuartelaron inmediatamente en el puesto de Kensuke, que estaba al final del salón, al lado de la ventana.

No pasaron ni diez segundos, cuando tres lindas chicas irrumpieron en el salón de clases, concitando la atención de todos los presentes; en especial de los chicos, que miraban con envidia como las chicas se reunían junto a los Tres Chiflados.

Isuzo abrazó cariñosamente a Shinji, mientras que sus amigas se acomodaron junto a Touji y Kensuke.

El sexteto se colocó de tal forma, que nadie pudiera ver lo que estaban haciendo.

— ¿No te molesta que esas chicas estén con Touji?

— preguntó Asuka a su amiga.

— Confío en Touji — dijo Hikari con una sonrisa.

— ¿Cómo puedes estar tan segura de él?

— preguntó Asuka, un tanto sorprendida por la tranquilidad de su amiga.

Hikari se sonrojó al analizar el porqué de su tranquilidad.

La verdad es que tenía una excelente relación con Touji, se llevaban muy bien y pasaban mucho tiempo juntos.

Conversaban de todo y se conocieron más a fondo.

También se divertían mucho juntos, por lo que le resultaba imposible creer que él pudiera mirar a otra chica, ya que ella se había asegurado de eso; y los resultados eran muy reconfortantes.

Touji la follaba con tanta pasión e intensidad, que la dejaba viendo estrellas; literalmente.

Aún podía recordar el fin de semana pasado en casa de Touji.

Como sus padres salieran de viaje, tuvieron el lugar para ellos solos, por lo que se encerraron bajo llave y se la pasaron teniendo sexo una y otra vez.

Solo se levantaron de la cama para comer o ir al baño.

Estaba segura de que habían batido un record.

Lástima que no tomó nota, pero creía haber perdió la cuenta después la séptima vez, o por ahí.

— Hikari… ¡¡Hikari!!

— gritó Asuka, trayendo a su amiga de regresa a la tierra — ¿Qué rayos te pasa?

De pronto te pusiste colorada.

— No te preocupes.

Estoy buen — se disculpó la chica, tratando de sacar esos ardientes recuerdos de su mente.

— Si tú lo dices.

En todo caso, ¿cómo estás tan segura de Touji?

— insistió Asuka.

— Tengo poderosos motivos para estarlo — dijo Hikari, con una sonrisa misteriosa.

Ajenos a esa conversación, y siendo el centro de atención del resto de los alumnos del salón, Shinji y su grupo, estaban listos para hacer su jugada.

— Están justo donde la última vez — dijo Kensuke, mirando por una mira telescópica.

— Déjame ver — dijo Mouki, quitándole la mira telescópica a Kensuke y apoyándose en él para mirar por la ventana, dejando al chico más que feliz al tener a la chica que le gusta, recargada contra su espalda.

— Kensuke, el equipo — dijo Shinji.

Kensuke asintió, abrió su mochila y sacó un pequeño artefacto rectangular, con unos botones y dos perillas a un lado, una antena a un costado y un cable que la conectaba con una bocina.

— ¿Qué es eso?

— preguntó Mouki, agachándose sobre el hombro de Kensuke y colocando su rostro junto la de él.

— Un equipo de comunicaciones.

Un Radio, para ser más precisos — respondió Kensuke, girando un poco el rostro para mirar a la chica, quedando a escasos centímetros de sus labios.

Ambos se congelaron el ver lo cerca que estaban.

— Siento interrumpirlos, pero esto tenemos que hacerlo ahora — dijo Shinji, causando que la pareja se apartara sonrojada, haciendo que los demás se sonrieran.

— Ejem, dame la frecuencia — dijo Kensuke y Shinji le tendió un trozo de papel.

Kensuke levantó la antena del Radio, lo encendió y comenzó a pasar las bandas hasta llegar a la que estaba anotada y le tendió la bocina a Aya.

— ¿Estás seguro que esto funcionará, Shinji?

— preguntó Aya, aún no muy convencida.

— Por supuesto que sí.

Tu voz es muy parecida a la de ella.

Solo repite esto y todo saldrá bien — dijo Shinji, tendiéndole un papel —  Por cierto, si ponen alguna objeción, grítales.

Es lo que ella hace siempre que la contradicen — añadió.

Aya asintió, tomó el papel que le tendió Shinji, leyó el texto y se llevó la bocina a la boca.

— Clinton, Reagan.

Aquí la Mayor Katsuragi, respondan — dijo Aya, fingiendo un poco la voz.

— Clinton al habla, Mayor — se escuchó la respuesta.

— Escuchen, necesito que vayan al aeropuerto militar de la ONU.

Dentro de 40 minutos llegará un avión con una valija enviada desde la rama de NERV en Alemania.

Quiero que la recojan apenas llegue al aeropuerto.

Ellos ya están informados.

Estaré esperándolos en mi oficina — dijo Aya.

— Entendido Mayor.

¿Pero qué pasará con la vigilancia de Ikari?

— preguntó Clinton.

— Sus relevos ya están en camino — respondió Aya, tratando de no reírse.

— Entendido… este, Mayor, ¿se encuentra bien?

Su voz suena algo distinta — preguntó Clinton.

— Eeeeh… sí… yo… cof, cof.

Es que estoy un poco resfriada — respondió Aya, un tanto nerviosa.

— Entiendo Mayor.

Entonces esperamos los relevos y nos retiramos — dijo Clinton.

Shinji hizo gestos desesperados de que no les permitiera hacer eso.

Aya asintió.

— Negativo.

Tienen que partir ya mismo.

Quiero esa valija en mi oficina lo antes posible — demando Aya, con tono serio.

— Entiendo Mayor.

Pero si los relevos están por llegar, no hay problema en esperar un… — ¿Es que no escucharon lo que dije par de idiotas?

¡¡VAYAN POR ESA VALIJA, AHORA!!

— ladró Aya, logrando que todos en el salón de clases se voltearan a verla.

— Sí, Mayor, perdón Mayor.

Clinton fuera.

________________________________________________________________________________ Clinton se ganó un palmetazo en la cabeza por cortesía de Reagan, que lo miraba con mala cara.

— ¿Qué?

— preguntó Clinton, sobando su agredida cabeza.

— Idiota.

Sabes que a la Mayor no le gusta que le lleven la contraria — dijo Reagan.

— Sí, pero yo solo… — Mejor cállate, Clinton — dijo Reagan negando con la cabeza, encendió en automóvil y emprendió rumbo hacia el aeropuerto de la ONU.

________________________________________________________________________________ — ¡Excelente Aya!

Eso fue grandioso.

Deberías ser actriz — dijo Shinji.

— Estuviste genial.

Vengan esos cinco — dijo Touji y chocó las palmas con una sonriente Aya.

— Se están yendo, se están yendo — dijo Mouki dando saltitos de alegría, mirando por la mira telescópica.

— Chicos, bajen la voz — dijo Isuzo, llamando su atención.

Solo en ese momento, se dieron cuenta de que todos en el salón de clases los estaban mirando extrañados por el alboroto que estaban armando; sin olvidar el grito que había dado Aya.

Kensuke escondió inmediatamente su equipo de Radio, siendo tapado por Touji y Shinji, ambos parados en frente a él, mientras sonreían en forma nerviosa.

— Chicas, el maestro está por llegar.

Deberían regresar a su salón — dijo Hikari encaminándose hacia Isuzo y sus amigas.

— Sí, creo que tienes razón — dijo Isuzo con una sonrisa nerviosa.

— Ya nos vamos, no te preocupes — dijo Aya, empujando a Isuzo a la salida y agarrando a Mouki de un brazo.

— Nos vemos luego, chicos — dijo Isuzo despidiéndose de ellos; en especial de Shinji.

Finalmente el trío de chicas salió del salón de clases, haciendo que Hikari diera un suspiro de alivio; momento en que le dedicó una mirada a Los Tres Chiflados.

— Bien chicos, es hora de regresen a sus puestos.

El profesor está por llegar — dijo Hikari, los chicos asintieron e hicieron lo que les solicitaba.

El profesor entró al salón de clases poco después, y comenzó con la siguiente lección.

Shinji tomó su teléfono móvil en forma disimulada y marcó un número.

— Luz verde — fue todo lo que dijo y colgó.

La Fase 2 del plan estaba por comenzar.

Ahora todo dependía de los muchachos.

Si ellos fracasaban, no podrían escapar antes de que Clinton y Reagan regresaran.

________________________________________________________________________________ Hideki apagó su celular y le hizo un gesto con la cabeza a Hiko.

Este le levantó un pulgar a DJ Rika, esta encendió el motor de su camioneta y siguió al Ford Explorer de los otros dos, rumbo a la escuela, distante a dos manzanas de donde estaban estacionados.

Al llegar, se estacionaron cerca de la entrada.

DJ Rika se quedó en su camioneta, tenía que esperar 5 minutos antes de hacer su movimiento.

Los otros dos se bajaron del Ford Explorer y entraron al edificio principal.

— ¿Cómo rayos nos metimos en esto?

— preguntó Hideki, acomodándose la corbata.

— El chico organizó una estupenda fiesta para nosotros.

Se lo debemos; además, no todos los días te puedes hacer pasar por Agentes de Seguridad de NERV — dijo Hiko, con una sonrisa traviesa.

Luego de un par de vueltas, llegaron al salón de clases que buscaban, respiraron profundamente, Hideki golpeó a la puerta e ingresaron al salón.

— ¿Quiénes son ustedes?

— preguntó el profesor, al ver a dos sujetos vestidos de traje negro y gafas oscuras entrando al salón.

Hiko se acercó al profesor con paso firme y algo de arrogancia, entonces le mostró su credencial de NERV, cuidando de tapar la parte que decía “Técnico de Evangelion” — Somos del Departamento de Inteligencia y Seguridad de NERV.

Nos llevaremos a tres alumnas para unos interrogatorios — dijo Hiko con voz autoritaria.

— ¿Qué?

Esperen, no… no pueden hacer eso — dijo el maestro, bastante nervioso.

— Es un asunto oficial de NERV.

Estamos autorizados a usar la fuerza si opone resistencia — dijo Hiko, abriendo su chaqueta y enseñándole al maestro una pistola enfundada en una pistolera bajo su brazo, cosa que lo congeló.

— Isuzo Masaki, Mouki Saiki y Aya Nomura.

Pónganse de pie — dijo Hideki, y las tres chicas se pusieron de pie — Tomen sus cosas y sígannos.

Las llevaremos a NERV para un interrogatorio.

Una vez que finalicemos las llevaremos de regreso a sus casas.

Las chicas asintieron con la cabeza, tomaron sus cosas y salieron del salón de clases escoltadas por Hideki, entre los murmullos de sus compañeros.

— ¿Por qué tienen que interrogarlas?

— se atrevió a preguntar el maestro.

— Masaki es la novia de un Piloto de Evangelion, y sus amigas también comparten con él.

Son solo unas preguntas de rutina por cosas de seguridad.

Nada de qué preocuparse — respondió Hiko.

Luego de eso, Hiko salió del salón cerrando la puerta tras de sí, dejando a un maestro y a un grupo de alumnos, mucho más tranquilos al saber que no pasaba nada grave con las tres chicas.

________________________________________________________________________________ — ¿Qué desean?

— preguntó el maestro, al ver a dos sujetos vestidos de traje negro y gafas oscuras, ingresando al salón de clases.

— Somos del Departamento de Inteligencia y Seguridad de NERV.

Nos llevaremos unos alumnos por asuntos oficiales — dijo Hiko con voz autoritaria, mostrándole nuevamente su credencial de NERV, cuidando de tapar la parte que decía “Técnico de Evangelion” — Touji Suzuhara y Kensuke Aida.

Pónganse de pie — dijo Hideki, ante la expectación de todos.

Los susodichos se pusieron de pie — Tomen sus cosas y acompáñennos.

Ikari, tú también.

— ¿Por qué nos llevan?

— preguntó Kensuke.

— Estuvieron dentro del EVA-01 durante una batalla.

Necesitan hacerles unas preguntas sobre eso.

Ahora tomen sus cosas y vengan con nosotros — dijo Hiko con voz autoritaria.

Los chicos asintieron y tomaron sus cosas, ante la atenta mirada de sus compañeros de clase.

Una chica de ojos rojos miraba divertida todo ese espectáculo, obviamente no lo demostraba.

Rei supo desde el primer momento que todo esto era una farsa.

Conocía a esos falsos Agentes de Seguridad de NERV, y sabía que eran técnicos que daban mantenimiento al EVA de Shinji.

Debía reconocer que eran buenos actores.

Solo le asaltaba una duda: ¿Qué estaba tramando ahora el “Shinji Hentai”?

Porque era obvio que todo ese montaje era cosa de él.

Una pelirroja miraba todo eso con ojo crítico.

Por algún motivo no se tragaba todo eso de un interrogatorio a Los Tres Chiflados.

Era demasiado sospechoso.

Además, estaba segura de que había visto a esos dos sujetos antes… ¿pero dónde?

— ¿Quién ordenó esto?

— preguntó la pelirroja, poniéndose de pie y caminando hasta Hiko, con el ceño fruncido.

Shinji maldijo por lo bajo.

Sabía que Asuka daría problemas.

— Déjalo Asuka.

Cuando lleguemos a NERV hablaré con Misato — dijo Shinji desde la puerta, intentando calmar a la pelirroja.

Asuka aún no estaba convencida.

Estaba segura de haber visto antes a esto supuesto dos Agentes de Seguridad de NERV, y tenía el presentimiento de que no eran lo que decían.

— A ustedes los he visto antes en alguna aparte — dijo Asuka a los falsos Agentes.

— Bueno, trabajamos en NERV.

Nos habremos cruzado en alguna oportunidad — dijo Hideki.

— ¿Seguro que son de Seguridad de NERV?

¿Puedo ver sus identificaciones?

— demandó Asuka.

Ante esa pregunta de Asuka, Hideki se congeló, pero Hiko supo guardar la calma, Shinji ya le había advertido de que esto podía pasar y sabía lo que debía hacer.

Se quitó las gafas oscuras y le dedicó una mirada fulminante a la pelirroja, mientras caminaba amenazadoramente hasta ella.

— Por supuesto Langley.

Aquí está mi identificación — dijo Hiko y se abrió la chaqueta, mostrándole una Beretta, que estaba bajo su brazo izquierdo en una pistolera de cuero.

Asuka quedó de una pieza.

Esa no era una pistola de juguete, era de verdad.

Las conocía bastante bien, gracias al entrenamiento con armas de fuego.

Decidió darles el beneficio de la duda y volvió a sentarse renuentemente en su puesto.

Luego de eso, el grupo salió del salón de clases.

________________________________________________________________________________ — Maldita mocosa.

Por poco y lo arruina todo — dijo Hiko, mientras escoltaba al grupo de chicos.

— ¡Vamos, hombre!

Estuviste genial.

¿No has considerado ser actor?

— dijo Shinji con una sonrisa.

— Bien, a decir verdad, estaba en el club de teatro en la escuela — respondió Hiko, ya en las nubes.

— Aún no puedo creer que estemos haciendo esto — comentó Aya.

— Y aún falta lo mejor — dijo Shinji, con una sonrisa traviesa.

Al salir al estacionamiento se subieron prontamente a la Ford Explorer, y se alejaron inmediatamente la escuela.

En el estacionamiento quedó la camioneta de DJ Rika, pero ella no estaba ahí.

________________________________________________________________________________ Luego de esperar 5 minutos, DJ Rika dejó su camioneta y luego de preguntar a unos alumnos que pasaban por ahí, fue directo al despacho del director.

Luego de unos minutos de plática y un par de sonrisas coquetas, convenció al sujeto de que era una de las hermanas de Hikari Horaki y que debía retirarla de clases por motivos familiares.

El director envió a su secretaria por Hikari y luego de unos minutos la chica apareció con sus cosas en el despacho del hombre.

Como Hikari ya estaba al tanto del esquema de Shinji, le siguió el juego a su supuesta hermana, y se fueron juntas luego de agradecer al director por su comprensión.

— ¿Te conozco de alguna parte?

— preguntó Hikari, cuando iban de camino a los estacionamientos.

— Soy DJ Rika, amiga de Hideki.

Nos conocimos en la fiesta — explicó la mujer.

— Cierto.

Ya lo recuerdo — dijo Hikari con una sonrisa.

Las dos chicas se subieron a la camioneta y dejaron la escuela de inmediato.

Luego de unos minutos llegaron a un parque cercano, donde los demás los estaban esperando.

— Aquí la tienen — dijo DJ Rika con una sonrisa, bajándose de su camioneta.

Hikari se reunió de inmediato con Touji, que la recibió con un beso y un abrazo entre los aplausos de los demás.

— ¿Algún problema?

— preguntó Shinji.

— Ninguno.

El director se lo creyó todo — dijo DJ Rika.

— Shinji; nunca dejas de sorprenderme.

¿Cómo rayos pudiste idear semejante plan en tan poco tiempo?

— preguntó Kensuke.

— ¿Qué te puedo decir?

Cuando se tiene, se tiene.

Pero bueno, será mejor apurarse antes de que esos dos idiotas se den cuenta que los engañamos de nuevo — dijo Shinji.

En ese momento Hideki se acercó a Shinji y le pasó las llaves de su Ford Explorer.

— Cuídalo Shinji.

Es uno de los pocos Explorer que quedan en Japón — dijo el hombre.

— Lo cuidaré como si fuera mío — dijo Shinji con una sonrisa, que no dejó muy tranquilo a Hideki.

— Ten tu pistola.

Me sirvió bastante para darle fuerza a mi interpretación — dijo Hiko.

— ¿Tuviste problemas para entrar al departamento?

— preguntó Shinji, tomando el arma.

— Ninguno.

Encontré la llave de repuesto donde me dijiste y la pistola en tú cómoda.

Por cierto, linda habitación la que tienes — dijo Hiko con una sonrisa.

— Beretta 92, pistola de 9mm, cargador de 15 tiros.

Arma oficial del Ejercito de los Estados Unidos y de Seguridad de NERV, entre otros.

¿En verdad es tuya?

— preguntó Kensuke con un extraño brillo en sus anteojos, apareciendo junto a Shinji como por arte de magia.

— Sí.

Me la dio el Capitán de Corbeta Mason hace un tiempo — respondió Shinji.

— ¿Misato permitió eso?

— preguntó Touji, asombrado.

— Bien, oficialmente hablando, soy un Oficial Militar de la ONU asignado a la Sección de Tácticas y Operaciones de NERV como Piloto de Evangelion.

El Cargo viene con permiso para porte de armas — dijo Shinji.

— ¿O sea que tienes rango militar y todo?

— preguntó Kensuke, entusiasmado.

— Sí, al igual que Asuka y Rei.

Como no podían dejar en manos de tres civiles las armas más poderosas y costosas del mundo, se nos asignó un rango militar.

De esa forma; al menos en el papel, se cubren las espaldas — explicó Shinji.

— ¡¡Genial!!

Pero cuéntame, ¿qué rango tienes?

— dijo un entusiasmado Kensuke.

— ¡¡Ya córtala Kensuke!!

— dijo Touji, arrastrando al chico de las solapas hasta el Ford Explorer, entre las risas de los demás.

Finalmente todos se subieron al Ford Explorer, quedando Shinji al volante con Isuzo a su lado.

En los asientos de atrás estaban Touji, Hikari y Aya, finalmente en la parte de carga estaban Mouki y Kensuke, sentados sobre unos mullidos cojines.

— Adiós amigos, y gracias por todo — dijo Shinji a Hiko, Hideki y DJ Rika, antes de adentrar el Ford Explorer en la calle, para perderse entre el tráfico de la mañana.

— Ese mocoso ha cambiado mucho últimamente — comentó Hiko.

— Sí, y ya estaba bien que lo hiciera — dijo Hideki.

— Y es bastante apuesto — dijo DJ Rika, ganándose una mirada incrédula de los otros dos.

Continuará…

________________________________________________________________________________ Notas del Autor: Pensaba finalizar la participación de Isuzo en este capítulo, pero al final lo alargué un poco, ya que no quise sacarla tan bruscamente.

En todo caso en el próximo capítulo llega finalmente el momento del adiós.

Saludos y nos leemos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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