Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Evangelion: Mi Otro Yo (+18) - Capítulo 37

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Evangelion: Mi Otro Yo (+18)
  4. Capítulo 37 - 37 Sexo cosplay y mas sexo
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

37: Sexo, cosplay y mas sexo 37: Sexo, cosplay y mas sexo Nota 1: Todos los derechos de la serie Neón Génesis Evangelion pertenecen a Gainax/Khara, o a quienes les sucedan legalmente en el futuro.

Esta historia fue escrita sin fines de lucro, solo como medio de esparcimiento.

No me demanden.

Nota 2: Este capítulo contiene escenas de tipo LEMON (descripciones explicitas de contenido sexual) por lo que no es apto para menores de 18 años.

Nota 3: Shinji tiene dos tipos de diálogos, “Normal” y “Cursivo”, esto es para poder diferenciarlos correctamente.

Ya lo entenderán cuando lean.

_________________________________________________________ Shinji se dejó caer de espaldas a la cama tratando de recuperar el aliento, con el cuerpo cubierto por una fina capa de sudor.

Un brazo lo rodeó por el pecho y una hermosa mujer de larga cabellera rubia se recargó contra él, con una radiante sonrisa en los labios.

— Eso estuvo grandioso, Shinji… ¿Dónde aprendiste todo eso?

— preguntó ella, con voz melosa.

— Tuve una buena maestra — respondió Shinji con una sonrisa, recordando a Ritsuko, la mujer que lo instruyó en los caminos del sexo y el placer — Aunque mi padre también me enseñó un par de trucos — añadió.

— Tu novia debió pasarla muy bien contigo — dijo la mujer divertida, pero se arrepintió de inmediato de lo que dijo.

Al escuchar la mención de Isuzo, Shinji cambió su expresión de satisfacción, por una de sorpresa y luego por una de consternación.

“¿Pero qué rayos estoy haciendo?” se preguntó Shinji, habiendo recuperado otra vez el control de sus sentidos.

Shinji apartó a la mujer y se sentó en la cama, golpeado por la conciencia de lo que había hecho cuando no era él.

Isuzo, la chica que lo amó con pasión y pureza, se había ido hace solo unas horas y ya le tenía reemplazante.

¿Cómo rayos se las ingeniaba su “Otro Yo” para lograr algo semejante?

Solo daba un par de pestañadas y ya estaba en la cama con otra mujer; y no cualquier mujer.

Ritsuko, Maya, incluso Misato había compartido la cama con él, y ahora… su maestra de inglés.

Entonces lo comprendió.

Esta mujer es idéntica a Integra Hellsing, con la cual había fantaseado en más de una ocasión y, recordando lo que le dijo su “Otro Yo” la última vez que discutieron, era lógico pensar que había cumplido otra de sus fantasías sexuales, colgándose de lo que le había dicho: “Como la lujuria es la que dicta mis actos, no puedo controlarme cuando una mujer bonita aparece frente a mí” — Shinji… en verdad lo siento — dijo la rubia, apenada.

— No te preocupes Sabrina… está bien — dijo Shinji, levantándose de la cama.

— ¿Dónde vas?

— preguntó Sabrina, sentándose en la cama.

— A tomar un baño y luego a preparar algo de comer.

Me estoy muriendo de hambre — respondió Shinji con una leve sonrisa.

— Entiendo.

Yo también tengo hambre — dijo ella con una sonrisa y se puso de pie — Vamos.

Te lavaré la espalda y tú luego puedes lavarme la espalda a mí.

Shinji pensaba protestar, pero la mujer le dio un profundo beso y luego lo llevó de la mano al baño.

El joven Piloto EVA quedó tan atontado, que siguió a la mujer sin poner objeciones.

Cuando Shinji ya estaba bajo el agua de la ducha, enjabonando a la rubia y pasando sus manos por ese cuerpo exuberante, cierta parte de su anatomía comenzó a volver a la vida.

Esta vez fue “Él” y no su “Otro Yo”, el que terminó teniendo sexo con la rubia bajo el agua de la ducha.

________________________________________________________________________________ Después del baño la pareja se vistió, Shinji con la misma ropa de la noche anterior y Sabrina con unos jeans ajustados y una blusa beige.

Prepararon juntos el almuerzo y después devoraron la comida recuperando las calorías perdidas.

Luego de ordenar y lavar los platos, fueron a poner orden en el cuarto de Shinji.

La habitación del Tercer Elegido estaba impregnada con olor a sexo, así que lo primero que hicieron, fue abrir las ventanas para ventilar.

La cama era una zona de guerra y las sabanas necesitaban ser cambiadas con urgencia.

Shinji llevó las sabanas a la lavadora mientras Sabrina se ofreció para tender la cama con sabanas limpias.

Al salir del cuarto de lavado, sonó el teléfono de la sala, y Shinji fue a contestar.

— Diga — dijo el chico al levantar la bocina.

— ¿Shinji?

Soy Misato… sé que Isuzo se fue ayer y; bueno, ¿cómo estás?

— preguntó la mujer.

— Estoy… estoy mejor.

Gracias por preguntar — respondió él, con una leve sonrisa.

— ¿Seguro?

Hablé con Mason ayer, y él me dijo que no estabas muy bien, pero que te diera algo de espacio.

Shinji, si necesitas algo, sabes que puedes contar conmigo — insistió una preocupada Misato.

— Gracias Misato.

Eres una buena amiga — dijo Shinji, agradecido.

— ¿Por qué no vienes para acá?

Tus amigos van a venir.

El idiota de Kaji y Ritsuko ya están acá.

— Sí… bien… yo… veras… — intentó decir Shinji.

— Te estaremos esperando; y trae algunos de tus mangas contigo.

Nos vemos — se despidió Misato y colgó la llamada.

Shinji miró la bocina en sus manos, preguntándose de qué iba todo eso.

¿Y por qué Misato quiere que lleve algunos de sus mangas?

Shinji volvió a su cuarto con muchas dudas dando vueltas en su cabeza, solo para encontrar su cama ya lista y a una concentrada Sabrina sentada ante el escritorio de su computador, leyendo un tomo del manga de Hellsing.

— No está tan mal este Hellsing tuyo.

Ahora entiendo porque te gusta tanto; aunque los vampiros no son muy de mi gusto.

De todas formas vas a tener que prestarme este manga.

La historia me enganchó — dijo Sabrina con una sonrisa divertida, mirándolo con sus ojos celestes desde detrás de sus anteojos, — Si, no hay problema — dijo Shinji, algo aturdido.

— Debes ser un gran fanático.

Por lo que veo, tienes el manga completo, la serie de animé y hasta una réplica de las pistolas del tal… Alucard — dijo Sabrina, señalando las pistolas sobre una repisa.

— ¡Sí!

Esa es la Casull 454, y la otra es la Jackal — dijo Shinji repentinamente entusiasmado, momento en que recordó que tenía algo por hacer — Por cierto… tengo que salir — añadió, con algo de timidez.

— ¡Oh!

Entiendo.

Entonces yo también aprovecharé de salir, y ver si encuentro algún lugar donde quedarme.

No quiero causarte tantas molestias — dijo Sabrina cerrando el manga, dejándolo sobre el escritorio y poniéndose de pie.

— No eres ninguna molestia — dijo Shinji de inmediato, pero la mujer hizo un gesto para restarle importancia.

Luego de cerrar las ventanas y ver que estuviera todo apagado, Shinji tomó una mochila con algunos de sus mangas, y se colocó la chaqueta de NERV que le dejó Misato.

Sabrina tomó su cartera y una chaqueta azul.

— Ten.

Es para que puedas entrar — dijo Shinji, pasándole una llave a la rubia.

— ¿Y tú como entrarás?

¿Y qué pasa si me encuentro con tu amigo al regresar?

— preguntó la rubia, algo complicada.

— Tengo una llave de repuesto; además me veré con Kaji ahora, así que le comentaré que te estás quedando aquí de momento — explicó Shinji.

— ¿Seguro que no se molestará tu amigo?

— preguntó Sabrina.

— Por supuesto que no — dijo Shinji, pensando que cuando Kaji vea lo condenadamente bella que es Sabrina, de seguro le va a agradecer que la invitara a quedarse e intentará ligársela.

La pareja dejó el departamento y bajaron por el ascensor.

Una vez abajo, Sabrina se despidió de Shinji con un beso en los labios y se fue rumbo al centro de la ciudad.

Shinji por su parte se llevó una mano a los labios, y se quedó parado mirando como la mujer se retiraba.

No sabía por qué, pero ese beso lo dejó bastante nervioso.

“Ojalá ella encuentre donde quedarse” pensó un complicado Shinji.

________________________________________________________________________________ — Hola a todos — dijo Shinji, entrando al departamento de Misato.

— Hola Shinji — respondieron todos los presentes.

Shinji se llevó una gran sorpresa.

En el departamento estaban Misato, Asuka, Rei, Ritsuko, Kaji, Aya, Mouki, Touji, Hikari y Kensuke.

Pero lo que más le sorprendió, es que estaban reunidos en la sala, sentados en el suelo sobre unos cojines en torno a una mesa baja, repleta de mangas de cuanta serie se le pudiera ocurrir, desde Doraemon hasta Akira.

— ¿Qué rayos?

— preguntó Shinji, sin entender nada de lo que veía.

— ¡Wow!

Una chaqueta de NERV.

Es idéntica a la que usa Misato-San — exclamó Kensuke.

— Es porque yo se la di.

Te queda bien Shinji — dijo Misato con una sonrisa.

— Gracias — dijo Shinji algo apenado, se quitó la chaqueta y se sentó junto a Aya; ya que no encontraba muy prudente sentarse junto a Asuka o Rei.

Como lo de Isuzo aún estaba fresco en su mente, terminó por agradecer esta alegre distracción.

Además; pese a todos sus esfuerzos, la maratón sexual con su maestra seguía rememorándose en su mente, por lo que necesitaba pensar en otra cosa.

— ¿Y por qué este idiota tiene una chaqueta de NERV y yo no?

— preguntó Asuka, enojada.

_______________________________________________________________________________ Un grupo de cinco personas estaban sentadas ante una mesa en un pequeño departamento.

Junto a la ventana había cámaras fotográficas y cámaras de video digitales apuntando hacia la calle, disimuladas tras las cortinas.

También habían un sofisticado equipo de comunicaciones, junto con algunos subfusiles Heckler & Koch MP5-A2 y fusiles de asalto M4A1, más abundante munición.

Una sexta persona estaba de pie, pendiente ante cualquier inconveniente.

— ¿Cómo va la vigilancia de la Madriguera y los Tres Objetivos?

— preguntó el que parecía ser de mayor rango.

— Sin contratiempos.

Aunque ayer ocurrió algo fuera de lo común — respondió el hombre.

— ¿Qué ocurrió?

— preguntó el primero, levantando una ceja.

— Un helicóptero Sikorsky SH-60 “Seahawk” de la Marina Norteamericana aterrizó afuera de la Madriguera.

Poco después, el Objetivo 3 se subió al helicóptero junto con el Agregado Militar de la ONU en NERV.

Después confirmamos que fueron hasta al aeropuerto para despedir a la novia del Objetivo 3, que se fue a vivir a París — respondió el hombre.

— Sí, estoy al tanto de eso.

¿Alguna otra cosa aparte de lo ocurrido el jueves?

— preguntó.

Todos los hombres presentes negaron con la cabeza.

El sujeto asintió ante eso.

— Bien, pongan atención.

Estoy aquí para informarles que ha habido un cambio de planes.

Acabo de comunicarme con él, y llegará mañana para afinar los detalles — informó el de mayor rango.

— ¿Cambio de planes?

Pero si ya lo teníamos todo dispuesto para la extracción de los Tres Objetivos.

¿Qué rayos pasó?

— preguntó uno de los hombres, un tanto preocupado.

— Las cosas han cambiado a nuestro favor — respondió el sujeto.

— ¿Qué quieres decir?

— preguntó otro de los hombres.

— Se ha presentado una situación que nos permitirá realizar la extracción de los Tres Objetivos en forma simultánea; y en las narices de NERV — respondió el hombre con una sonrisa.

________________________________________________________________________________ — ¿Una fiesta de Cosplay?

— preguntó Shinji, sorprendido.

— Se decidió ayer en la mañana, pero no quisimos mencionarlo en el aeropuerto.

No era el momento — dijo Aya, un tanto apenada.

— Entiendo — dijo Shinji, bajando la mirada al recordar a Isuzo.

Se produjo un breve silencio en el lugar luego de ese intercambio.

Nadie parecía saber qué decir, hasta que Asuka se cansó de todo eso.

Como quería que Shinji dejara de pensar en esa chica, llevó el tema hacia algo que sabía le interesaría; y de paso, lo distraería un rato.

— Lo estúpido de esto, es que tendremos que disfrazarnos como personajes de manga o animé — se quejó Asuka, concitando la inmediata intención de Shinji; que era justo lo que ella quería.

— Toda la escuela votó a favor de eso — dijo Rei de pronto, con su tono de voz frío de siempre.

— ¡Ya lo sé!

— regañó Asuka, por la interrupción de la chica peliazul.

— ¿Entonces por eso tienen todos estos mangas acá?

— preguntó Shinji, viendo la montaña de mangas, sobre la mesa de centro.

— Así es.

Estamos decidiendo de qué poder disfrazarnos — dijo Touji, tomando un tomo del manga de Bleach.

— No puedo creer que quieran disfrazarse de algo tan estúpido — se quejó Asuka, tomando de mala gana un tomo del manga de One Piece.

— Vamos Asuka.

El Cosplay no es tan malo.

Solo tienes que encontrar algo que te agrade — dijo Shinji con una sonrisa, sacando los mangas que trajo en su mochila.

La pelirroja vio como Shinji parecía mejorar paulatinamente el ánimo, por lo que sonrió para sus adentros, contenta de haber logrado su cometido.

— ¿Y a ti de qué te gustaría disfrazarte, Shinji?

— preguntó de pronto Ritsuko.

— Solo puede haber una respuesta para eso: ¡Alucard!

— dijo Kensuke, con una sonrisa.

— ¿Alucard?

¿Qué es un Alucard?

— preguntó Asuka, levantando una ceja.

Por respuesta, Kensuke le tendió a la pelirroja un tomo del manga de Hellsing.

En ese momento, Misato, Ritsuko, Maya; incluso Rei, se asomaron para ver de qué trataba eso de “Alucard”.

— ¿Un vampiro?

— preguntó Asuka, sorprendida.

— No sabía que te gustaran ese tipo de cosas, Shinji — comentó Misato, a lo que el susodicho no supo que responder, por lo que simplemente se sonrojó.

— Al menos tú lo tienes claro, pero a nosotros aún no se nos ocurre nada — comentó Mouki.

— No es tan complicado.

Solo elige algún personaje con el que te identifiques.

Así te sentirás cómoda con el disfraz y te será fácil representarlo — explicó Kensuke.

— Eso es lo más cuerdo que te he escuchado desde que te conozco — comentó Asuka, causando la risa de los demás.

Por la siguiente hora, el grupo se la pasó revisando los distintos mangas que llevaron Los Tres Chiflados, buscando algo que les llamara la atención, o que les acomodara, pero hasta ahora no parecían encontrar nada adecuado.

Los pensamientos de Shinji seguían llevándolo para otra parte por momentos, pero se las arregló para poner atención.

Por su parte, Touji y Kensuke se divertían proponiendo personajes, más por molestar que por ayudar.

Fue así como Kensuke se llevó una paliza; cortesía de Mouki, por insinuarle que se vería espectacular como Mai Shiranui, mostrándole una ilustración media subida de tono de la susodicha.

Así, entre risas, golpes y regaños, siguieron buscando un personaje sobre el cual disfrazarse.

En ese lapso, Shinji encontró un momento en el cual escaparse, haciéndole señas a Kaji para que lo acompañara al balcón.

Le explicó al hombre sobre cierta rubia maestra que se estaba quedando en el departamento.

Obviamente omitió la maratón sexual de la noche anterior, la continuación por la mañana, y el “Rapidín” mientras se daban una ducha.

— ¿Tienes a tu maestra de inglés instalada en el departamento?

— preguntó Kaji en voz baja.

— No tenía dónde ir.

No podía dejarla así.

Pero acaba de salir a buscar un lugar donde vivir.

No quiere molestar por más tiempo — se explicó Shinji.

— Está bien.

Si es por unos días, no hay problema.

Considerando lo que me contaste sobre su divorcio, no puedo negarme.

En todo caso… ¿Es bonita?

— preguntó Kaji, con una sonrisa pícara.

Shinji sonrió.

Sabía que Kaji haría esa pregunta.

En verdad esperaba esa pregunta, motivo por el salió al balcón cargando un tomo de manga de Hellsing.

— Aunque no lo creas, la maestra de inglés es idéntica a este personaje — señaló Shinji, abriendo el manga en una página específica.

— ¿De verdad?

— preguntó Kaji, mirando el dibujo de una distinguida y hermosa mujer de larga cabellera rubia y mirada penetrante detrás de sus anteojos.

Shinji sonrió y arrastró a un babeante Kaji de regreso a la sala y llamó la atención de todos.

— Chicos.

¿A quién les recuerda este dibujo?

— preguntó Shinji mostrando una página del manga, donde se vía a una elegante y hermosa mujer de larga cabellera y lentes de montura redonda.

— ¿No es esa la maestra Legrand?

— preguntó Mouki, levantando una ceja.

— Es verdad.

Es la maestra de inglés — dijo Asuka, sorprendida al reconocer a su admirada maestra en uno de los mangas de Los Tres Chiflados.

— ¿Su maestra de inglés está en un manga?

— preguntó Ritsuko, alzando una ceja.

— Parece increíble, pero así es — concordó Touji.

— Nuestra maestra de inglés, Sabrina Legrand, es idéntica a Integra Fraibrook Wingates Hellsing, un personaje del manga preferido de Shinji.

Aún recuerdo la cara que puso la primera vez que la vio — comentó Kensuke, con una risita.

— También lo acuerdo.

Quedó con cara de idiota por el resto del día — dijo Touji largándose a reír.

— ¡¡Eso no es verdad!!

— gritó Shinji totalmente rojo, mientras sus amigos se reían de él.

— Entonces, ¿de verdad la maestra de inglés es idéntica a…?

— preguntó Kaji, mirando el dibujo del manga con una sonrisa nerviosa — ¡Tengo que irme!

— anunció.

— ¿Qué?

¿Cómo qué te vas?

— preguntó Misato, con el ceño fruncido.

— Recordé que tengo algo importante que hacer — respondió Kaji con una sonrisa y le pasó el manga a Shinji mientras le susurraba al oído — Puedes quedarte aquí esta noche si lo deseas.

Después de eso, Kaji dejó rápidamente el departamento, pese a las protestas de Misato y de Asuka.

Por su parte, Shinji esbozó una pequeña sonrisa.

Si conocía a Kaji, entonces era seguro que había ido a casa para ligarse a Sabrina, y eso es justo lo que él quería.

No estaba dispuesto a dejar que esa mujer se transforme en otra Ritsuko.

Con una amante ya tenía suficiente.

En eso se dio cuenta de lo que acababa de pensar, y se dio un golpe en la cabeza.

Tenía que ponerle un alto a esto, ya que mientras más tiempo pasaba, más se parecía a su “Otro Yo”.

Eso le recordó que le quedaban 38 días para ser “Él” las 24 horas del día.

Lo recorrió un escalofrío por la espalda.

Tendría que hablar con Ritsuko sobre esa famosa cura.

Shinji le dio una discreta mirada a la científica y esta le guiñó un ojo en forma juguetona.

A Shinji se le atragantó la saliva en la garganta al verla hacer eso, y al recordar sin querer la última vez que habían tenido sexo… y lo rico que fue.

Se golpeó la cabeza de nuevo.

Si, definitivamente estaba pensando cada vez más como ese degenerado que tenía atrapado dentro.

Con resignación levantó las latas de cerveza y gaseosas vacías y fue a la cocina por más.

Una vez ahí, se mojó el rostro con agua helada para espantar esos ardientes recuerdos.

— ¿Te sientes bien?

Shinji dio un salto al escuchar esa voz.

Al voltear se encontró con los rojos de Rei, que lo escrutaban como tratando de entender qué estaba mal con él.

— S-sí… estoy bien — respondió Shinji, aun sorprendido por ver a la chica de forma tan repentina.

— No lo parece.

Te ves cansado — comentó Rei.

— Sí, bien… no dormí mucho anoche — respondió el Tercer Elegido con una sonrisa nerviosa, recordando a la bellísima rubia que lo tuvo despierto la mayor parte de la noche teniendo sexo.

La chica peliazul estrechó un poco los ojos ante esa respuesta.

Por un momento, Shinji pensó que Rei pudo leer entre líneas el trasfondo de su declaración, pero eso no era posible… ¿verdad?

— No sabía que te gustaban los vampiros — comentó finalmente Rei, con su semblante usual.

— Bien; me gusta la historia.

¿Pero cómo es que tú estás aquí?

Normalmente no te gustan este tipo de cosas — preguntó Shinji, curioso.

— Me trajo la Mayor Katsuragi — fue la simple respuesta de Rei.

— Entiendo.

¿Y vas a ir a esa fiesta?

— preguntó él con curiosidad.

— Tú lo dijiste.

No me gustan ese tipo de cosas — fue la respuesta de la chica.

— Deberías ir….

Quiero decir; creo que será divertido — explicó Shinji, tomando algunos refrescos y cervezas de la nevera.

— No sabría de qué disfrazarme — comentó Rei.

Shinji se congeló ante ese comentario por parte de la chica peliazul y la miró sorprendido.

¿Eso había sido un: “De acuerdo, voy”?

Rei estaba de pie frente al Tercer Elegido con su rostro estoico de siempre, pero pudo ver algo distinto en sus ojos.

¿Alegría?

Le sonrió a chica sintiendo que su corazón se calentaba, mientras la mirada de la chica se dulcificada un poco.

—Si quieres… puedo ayudarte a buscar algo — logró decir Shinji, luego de encontrar su voz.

La chica peliazul respondió a la oferta con una ligera inclinación de cabeza y una diminuta sonrisa; pero que a ojos de Shinji, fue la sonrisa más hermosa que jamás había visto.

— ¿Qué están haciendo?

— preguntó una voz dura.

La pareja de jóvenes volteó al escuchar esa voz y se encontraron con una pelirroja de pie a unos metros de distancia, con las manos en las caderas y una mirada fiera en sus ojos azules.

Asuka estaba enojada, eso era obvio.

— ¿Y bien?

¿Se puede saber qué estaban haciendo ustedes dos?

— insistió la pelirroja.

— Vine por algo de beber — dijo Shinji, señalando las latas que había sacado de la nevera.

— ¿Y tú?

— preguntó a Rei, mirándola con mala cara.

— Lo estaba ayudarlo — respondió Rei con seriedad, tomando algunas de las latas de refresco sobre la mesa de la cocina dejadas ahí por Shinji — Vamos.

Los demás están esperando — añadió, para luego volver a la sala.

— S-sí, vamos — dijo Shinji, regresando a la sala siguiendo a la chica peliazul.

Asuka miró toda la escena con ojos estrechos.

Sabía que había pasado algo ahí, y eso la enfureció.

Tendría que tener una seria charla con la muñeca.

En la sala, Shinji dejó su cargamento de latas sobre la mesa y se dejó caer pesadamente sobre un cojín.

Al levantar la vista se topó con Ritsuko, que le guiñó un ojo en forma traviesa, con el deseo pintado en el rostro.

Tragó sonoramente apartando la vista.

Tenía que salir de ahí lo antes posible antes de que algo pasara.

El problema es que aún no eran ni las 6:00 de la tarde.

Cerca de las 8:00 de la tarde, el grupo dejó finalmente el departamento.

Shinji decidió irse; pese a las protestas de Asuka, que quería hablar con él.

Pero al decirle que estaba un poco alterado y que prefería irse para no hacer o decir nada fuera de lugar, ya que temía que “ÉL” pudiera aparecer, Asuka le regaló una linda sonrisa compresiva y quedaron de hablar al día siguiente.

La sonrisa de Asuka remeció por entero a Shinji.

Algo muy parecido a lo que le ocurrió con Rei en la cocina.

Alejó esos pensamientos y dejó el departamento.

Al llegar abajo, todos se despidieron y se fueron por rumbos distintos.

O al menos eso pretendía el Tercer Elegido.

— Shinji, Rei, vengan conmigo.

Los dejaré en sus casas — dijo Ritsuko con una sonrisa.

Rei asintió con la cabeza y se subió al automóvil de la rubia.

Shinji iba a decir que prefería caminar, pero la científica lo cogió de un brazo y lo llevó hasta la puerta trasera de su automóvil.

Al ver la mirada curiosa de Rei desde dentro, finalmente cedió a la invitación.

Al menos eso le daría la oportunidad de conversar con Rei.

Pero hubo un problema con el que Shinji no contaba; Rei no estaba dispuesta a hablar.

No es que la chica peliazul hablara mucho, pero al menos en el último tiempo era capaz de decir más de tres palabras seguidas; lo que era un gran avance para ella.

En un primer momento pensó que ella estaba enojada por algo, pero luego reflexionó y supuso que era porque estaba Ritsuko en el asiento del frente.

Al llegar al edificio de Rei, esta se despidió con un simple “Hasta luego” y se fue sin mirar atrás.

Shinji la observó desaparecer dentro esa torre de concreto y decidió ir a hablar con ella.

— Tengo que hablar algo con Rei.

Gracias por traerme — dijo Shinji, bajando del automóvil.

El joven Piloto EVA no esperó una respuesta; solo fue detrás de Rei y la alcanzó cuando ella estaba frente a la puerta de su departamento.

Ella lo observó algo extrañada.

No esperaba que él la siguiera.

— ¿Pasa algo?

— preguntó ella.

Shinji se acercó a la misteriosa chica que le alborotaba el corazón, y buscó algo en su mochila.

Lo cierto es que después de su conversación en la cocina, se había quedado pensando sobre qué personaje podría disfrazarse Rei.

La conocía lo suficiente como para saber que no se disfrazaría de algo así como Chun-Li o Faye Valentine.

Rei preferiría algo más sobrio, justo como lo que tenía en mente.

Le tendió el tomo de un manga a la chica.

— ¿Qué es esto?

— preguntó Rei, sin entender.

— Lo que conversamos en la cocina de Misato.

Pienso que vestir como este personaje estaría bien para ti.

No lleva puesto algo ostentoso, y es ropa fácil de conseguir.

Aunque tendrías que comprar una peluca — explicó dijo Shinji, abrió el manga y le mostró una página en especial.

Rei observó con genuino interés a la chica que le señalaba Shinji.

Aparecía peleando con unos tipos algo extraños en lo que parecía un bar de mala muerte.

Se fijó en su ropa, y efectivamente era bastante sobria, cómoda y fácil de conseguir.

Se formó una diminuta sonrisa en los labios de Rei.

— ¿Te gusta?

— preguntó Shinji.

— Sí — respondió Rei con una diminuta sonrisa — ¿Me lo prestas?

Me gustaría leerlo para saber quién es ella.

— Por supuesto — respondió Shinji, tendiéndole los tres tomos que cargaba de ese manga.

— Gracias — dijo Rei, observó a Shinji fijamente.

Shinji quedó fascinado por esos hermosos ojos escarlata, y en un arrebato un tanto fuera de lugar para él, la besó.

Los suaves labios de Rei comenzaron a devolverle la caricia, pero un poco después ella rompió el contacto y lo miró a los ojos.

— ¿Por qué me besaste?

— preguntó ella.

— Bien, por… ¿el mismo motivo que tú respondiste el beso?

— ¿Cuál es ese motivo?

— insistió ella.

Esa era una buena pregunta.

Shinji no estaba seguro.

Quería a Rei, eso estaba más que claro.

¿Pero la amaba?

¿Y que hay con Asuka?

¿La amaba a ella también?

¿Se podía amar a dos mujeres al mismo tiempo?

Y lo más importante ¿Qué era lo que sentía Rei?

¿Estaba jugando con él?

— Sigue pensando.

Buenas noches — dijo Rei, sacando a Shinji de sus pensamientos.

Un sorprendido Tercer Elegido miró en dirección a la puerta donde había entrado la chica.

Dio un suspiro de resignación para luego dar media vuelta y retirarse.

Rei tenía razón.

Necesitaba pensar.

Cuando llegó a la calle, un par de bocinazos lo trajeron de regreso a la realidad.

Ritsuko Akagi estaba esperándolo justo donde la dejó.

Sinceramente esperaba que la rubia ya se hubiera ido a su casa, pero no siempre se tiene lo que se quiere.

Fue hasta el automóvil.

— Ese polvo fue rápido.

¿Una nueva marca?

— preguntó una divertida rubia, cuando Shinji se subió al automóvil y sentó junto a ella.

— ¡¡No fue nada de eso!!

— dijo Shinji, sonrojado hasta las orejas.

— Tranquilo.

Solo bromeaba — dijo Ritsuko, conteniendo la risa — Sigues tenso.

Necesitas relajarte.

—Sí, creo que tienes razón — concordó Shinji, dando un nuevo suspiro.

— Déjalo en mis manos — dijo la científica, poniendo en marcha el automóvil.

Shinji no respondió a ese comentario, simplemente cerró los ojos y se acomodó en el asiento.

En verdad estaba cansado.

Su maestra de inglés era una fiera en la cama.

Pero era un verdadero sueño hecho realidad.

¿Qué probabilidades hay de que un fanático de Hellsing termine en la cama con una mujer idéntica a Integra Hellsing?

Una en un millón.

Y él se había topado con esa única posibilidad.

— Llegamos — dijo Ritsuko.

Shinji abrió los ojos y se llevó una gran sorpresa al ver que no estaban frente al edificio de Kaji.

Estaban frente a un Hotel.

— ¿Ritsuko?

— preguntó Shinji, mirando con sorpresa a la mujer.

— Te dije que necesitas relajarte.

Vamos adentro.

Te daré un masaje —dijo Ritsuko con una sonrisa traviesa.

Shinji fue golpeado por lo que significaban esas palabras.

Aún podía recordar el último masaje que le dio Ritsuko.

Como sus expertas manos recorrieron su cuerpo eliminando cualquier vestigio de tensión en sus músculos; y como luego, con un sensual movimiento, se untó crema en sus pechos y luego… luego… No pasó ni medio segundo cuando Shinji corrió dentro del Hotel cargando a Ritsuko en sus brazos.

La pulsera en su muñeca brillaba en rojo.

La cara de degenerado del joven Piloto EVA; lejos de asustar a la científica, la puso muy feliz.

Ella sabía que las próximas horas lo pasaría muy bien.

Continuará…

________________________________________________________________________________ Notas del Autor: Siguen caldeándose las cosas, ahora con Ritsuko demandando las atenciones del protagonista de esta historia.

Lo de Shinji haciendo que Kaji fuera a la caza Sabrina fue una buena táctica.

Si alguien puede sacarle a esa mujer de encima, ese es Kaji.

¿Pero estará ella de acuerdo con eso?

Sabrina Legrand aún tiene mucho que decir; dentro y fuera de la cama.

Por otro lado, se viene un evento interesante: una fiesta de Cosplay.

Como fanático de Hellsing, es obvio que Shinji irá disfrazado de “Alucard”, pero… ¿Qué hay del resto?

Esto puede ofrecer algunas cosas muy entretenidas.

Saludos y nos leemos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo