Evolución de los monstruos mascotas - Capítulo 105
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105: Capítulo 105: Monstruo De Arena (Parte Dos).
105: Capítulo 105: Monstruo De Arena (Parte Dos).
Editor: Nyoi-Bo Studio Gao Peng miró en silencio.
La condición del monstruo de arena era inestable, especialmente ahora que el investigador le había cortado una “parte” del cuerpo.
Hasta parecía enojado, por lo que era razonable que atacara.
Después de todo, hasta los hombres buenos y honestos se enojaban a veces, ¿qué esperaban de una bestia indómita?
Nombre del monstruo: Monstruo de Arena Nivel: 5 Condición]: Medianamente herido (enojado) Atributo: Arena Debilidad: 1- Hielo.
2- Destrucción del núcleo de arena en su cuerpo.
3- Una vez que el cuerpo del monstruo está cortado a la mitad, su fuerza disminuye.
La porción cortada se asimila rápidamente al resto del cuerpo, pero le tomará largo tiempo volver a ganar fuerza.
—¿Cuál es exactamente la debilidad para estos monstruos?
Los cuchillos no pasan y las espadas no son efectivas.
Son demasiado inmunes a los ataques físicos —murmuró para sí el Director Chen.
Ya hemos tratado de cortarlo a la mitad y se vuelve a unir sin problema.
Eso significaba que las bombas posiblemente no les hicieron daño.
Las armas con balas tampoco servirían, ya que las balas usaban un mecanismo de fractura de punta al contacto, era posible que fuese incluso inferior al ataque con hacha.
—Para tratar con monstruos elementales como este, quizás podríamos usar ataques de tipo elemental —dijo Gao Peng.
El director asintió y echó un vaso de agua sobre el monstruo.
Al principio, el monstruo no se adaptaba; el cuerpo se le había convertido en una masa pegajosa sin forma.
Era sumamente incómodo y sus intentos sólo lograban que el agua penetrara más profundo.
Sin embargo, parecía que el agua sólo había ralentizado sus movimientos, sin dañarlo en lo más mínimo.
La parte del cuerpo que había entrado en contacto con el agua se volvió más ligera, en un intento por desechar lo que había entrado.
Hizo una mueca al director con una mirada maliciosa, pero éste mantuvo la calma.
—El agua no parece hacerle daño, pero posiblemente odia el agua.
Bien, preparemos una prueba de altas temperaturas.
Lo probaron contra llamas, truenos eléctricos, hielo y otros tantos atributos.
De no haber sido por falta de recursos, Gao Peng estaba seguro de que lo habrían probado contra una prensa hidráulica también.
Al final, descubrieron que el monstruo de arena reaccionaba activamente contra las bajas temperaturas y que la electricidad no le hacía nada.
Luego de que la temperatura bajara, el monstruo parecía no estar dispuesto a moverse.
Cuando llegó a cero grado, sus movimientos se volvieron mucho más lentos.
Luego, Gao Peng continuó con una serie de pruebas de seguimiento.
No podía encontrar la ubicación del núcleo de arena que se mencionaba en la tabla.
Así que, durante los experimentos, se la pasó picándolo con un cono de metal, con la esperanza de perforar el núcleo.
De ese modo, cuando el monstruo muriera o recibiera una herida grave, tendría un motivo para diseccionarlo y mostrar el núcleo como su debilidad.
Si se paraba ahí y decía lo del núcleo y que debían prestar atención para ver si funcionaba, hubiera implicado menospreciar la inteligencia del resto del equipo.
Desafortunadamente, después de estar medio día perforando al monstruo, no llegó a estar ni cerca de encontrar el núcleo.
Solamente logró que el monstruo se enojara aún más.
¡No tendría que haber pasado eso!
Ya había repasado todo el cuerpo un par de veces.
El único lugar que no había tocado aún era cierta región.
Miró a esa cierta parte con sospecha e, inconscientemente, la atravesó.
Se generó un sonido perforante.Esa pinchadura había maximizado la barra de ira del monstruo, que empezó a moverse mientras miraba a Gao Peng.
Eso tendría que haber sido todo.
Quizás otra explicación era que el monstruo podía mover el núcleo dentro de su cuerpo a distintas partes.
Después de todo, estaba hecho de arena.
No le resultaría difícil.
Finalmente, cuando se dio cuenta de que la prueba no iba a arrojar nada útil, el Director Chen ordenó terminarlo.
—Bueno, deberías irte antes.
La recompensa del gobierno debería llegar en dos días a tu cuenta.
¿Eso es todo?, pensó Gao Peng.
Ni siquiera había logrado exponer la debilidad del núcleo.
Se sentía un poco avergonzado.
Tenía que mirar tres veces hacia atrás por cada paso que daba, pues sentía que había robado dinero.
—Profesor, no importa si el chico vuelve o no.
Esto lo podríamos haber hecho nosotros.
El Pequeño Wang estaba insatisfecho.
El director lo miró y respondió: —Tú sabes lo que hay que preguntar y lo que no.
Pequeño Wang se quedó callado.
…
Gao Peng se detuvo afuera de la puerta y sacó la llave para abrir.
De pronto, escuchó un fuerte golpe y la puerta se abrió despacio.
Detrás, colgaba una garra amarillo claro y desde marco de la puerta se divisaba una gran cabeza.
Dos bigotes brillantes y un par de ojos curiosos lo seguían.
¡¿Ahora este tipo sabe cómo abrir la puerta?!
Pensó Gao Peng, impresionado.
El sutil Da Zi se arrastró cuidadoso desde detrás de la puerta y giró alrededor de su dueño un par de veces.
Al no ver nada para comer, se acercó a oler el cuerpo de Gao Peng.
De pronto, las dos antenas en su cabeza se levantaron al verlo: ¡había notado el olor de otro monstruo en él!
Se metió directamente en la casa.
En un abrir y cerrar de ojos, la escalera se volvió sumamente ruidosa.
Boba salió y aterrizó en la cabeza de Gao Peng.
No era ni muy pequeña ni muy grande, tenía el tamaño justo.
Hasta tenía un color parejo y brillaba con terminación aceitosa, ¡era un gran sombrero!
El tío Liu escuchó el alboroto desde la puerta de al lado y abrió para encontrarse con Gao Peng usando un sombrero verde melón mientras estaba parado en la escalera.
Inmediatamente, se tapó los ojos; realmente era algo indigno de mirar.
Dentro de la casa, pensó si acaso el chico estaba bien o tendría algún tornillo zafado.
Quizás le había sucedido algo insoportable.
Él también había atravesado cosas complicadas y entendía que los jóvenes a veces necesitaban descargarse después de sufrir un trauma.
Necesitaban ser comprendidos y consolados.
Abrió de nuevo la puerta.
Luego de un momento de silencio, le dijo a Gao Peng: —Tu tristeza, yo la entiendo.
Gao Peng no respondió y pensó: ¿qué está mal contigo, tío Liu?
Al ver que parecía haber cometido un error, se sintió un poco cohibido.
Tosió dos veces y cerró la puerta, como si nada hubiera pasado.
Gao Peng estaba confundido, ¿qué era eso de abrir y cerrar la puerta?
Tontín salió de la casa y le pasó una aguja de cedro a su dueño, como pasándole un cigarrillo a su jefe.
Gao Peng no sabía si reír o llorar.
—¿Qué están haciendo?
Luego de haber entrado, soltó un suspiro de alivio.
Realmente se había asustado cuando traía el sombrero en las escaleras.
No había problema con que el tío Liu lo viera, ya que no era un charlatán pero, si lo llegaba a ver alguna de las viejitas que vivían de chismes, podían apodarlo “erde, alto, verdadero” y esparcirlo por toda la zona en un par de días.
Gao Peng inmediatamente empujó a Tontín de vuelta adentro de la casa e hizo su mejor esfuerzo para quitarse el “sombrero” de la cabeza.
Boba se aferró al cabello de su dueño.
No lo soltaría ni aunque la vida se le fuera en ello.
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