Evolución de los monstruos mascotas - Capítulo 41
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41: Capítulo 41: Araña Madre 41: Capítulo 41: Araña Madre Editor: Nyoi-Bo Studio Nada se veía en la total oscuridad de la cueva, se necesitaban lámparas para iluminar el camino.
Sonidos extraños venían del fondo del lugar.
Por la tenue luz de las lámparas se podían divisar muchas Arañas Brutales del Diablo Gris mirándolos desde todas direcciones; desde el techo y las paredes de piedra, e inclusive desde los pozos que había en la caverna.
Dentro de la unidad, un enorme Tigre Tormenta de Fuego abrió las fauces donde comenzó a formarse una espiral de ardientes llamas rojas, formando una veloz bola de fuego.
¡Froom!
La bola de fuego salió disparada y pegó directo en una de las arañas que no pudo escapar a tiempo.
Solamente alcanzó a dar un chillido antes de ser devorada por las llamas.
Un monstruo grado elite fue erradicado de inmediato por la bola de fuego, sin siquiera tener oportunidad de pelear.
—No, esto no va a funcionar.
Estamos desperdiciando demasiada energía —dijo una mujer de la unidad con el ceño fruncido.
Tenía el cabello a la altura de los hombros y traía puesto un traje de combate blanco.
Aunque podían matar fácilmente a estos monstruos grado elite, eran demasiados.
Si cada uno de ellos necesitaba una bola de fuego para ser eliminado, sus Familiares gastarían en poco tiempo toda la energía que tenían.
—Tenemos que abstenernos al combate de cerca por ahora, para evitar los ataques de largo alcance.
Los Familiares tipo Defensa de la línea de batalla, los tipo Soporte en el centro de la formación y los ofensivos a los lados.
Mantengan la formación y avancen.
No podemos permitir que lleguen otros grupos primero —dijo el Capitán Song desde la línea de fondo.
Los demás asintieron con la cabeza y se reorganizaron rápidamente de acuerdo a la nueva formación.
Estos eran veteranos que trabajaban bien juntos.
Acostado silenciosamente en el hombro del Capitán Song, había un ratón color rojo intenso con una larga barba gris.
Sus dos pequeñas patas delanteras descansaban sobre sus hombros y los ojos estaban atentos, observándolo todo.
Justo al frente de la formación había un Sabueso de Armadura Roja, una versión mutante que tenía una altísima defensa y un atributo parcial de fuego.
Conforme avanzaban, la arañas disparaban un fluido pegajoso para evitar que pudieran moverse.
Un Demonio Flor Espinosa activo su habilidad desde el centro de la formación, cubriendo al sabueso con una capa adicional de armadura espinosa.
Las espinas se entretejían unas con otras, formando una efectiva protección contra la seda de las arañas.
El Ratón Flama que estaba en el hombro de la capitana escupió una bola de fuego que incendió la armadura de espinas, convirtiéndola en una armadura flamígera.
El líquido blanco era quemado en segundos cuando tocaba la armadura, sirviendo como combustible para las llamas, también el aire se llenó de un olor fétido y penetrante.
Afortunadamente, las llamas resultaban muy efectivas para repeler el ataque de las arañas, pues, al entrar en contacto, el fluido perdía su pegajosidad.
El Ratón Flama no estaba aún en el nivel Lord, por lo que no era capaz de establecer una “lista blanca”.
Pero tampoco importaba, ya que el Sabueso de Armadura Roja era muy resistente a las llamas y tenía alta defensa frente al fuego.
Esta era una técnica de batalla que habían inventado la capitana y su equipo.
La profunda cueva estaba llena de giros y pasajes, por lo que los ruidos de la batalla que estaba más adelante podían ser escuchados.
El sonido viajaba lejos en estos lugares, lo que quería decir que todavía se encontraban lejos de ahí.
De pronto, la expresión en el rostro de la capitana cambió: ¡alguien había llegado primero!
Así que apresuraron el paso.
El sabueso, en llamas mientras traía puesta la armadura, fue a la carga.
En poco tiempo, sus alrededores brillaban y apareció frente a ellos una caverna enorme, mucho más grande que cualquiera que habían visto antes.
En la parte más profunda, una enorme araña madre estaba en el suelo, se veía muy hinchada y tenía el cuerpo cubierto de una gran cantidad de sustancia blanca pegajosa, como si estuviera envuelta en una burbuja blanca.
Solo sus gruesas patas sobresalían de la burbuja, revelando una garra al final de cada una, con afilados pelos clavados un poco más arriba.
Muchos Familiares ya estaban atacándola: llamas, hielo y ráfagas de viento volaban por el aire, pero todos los ataques caían en la burbuja y desaparecían, como una roca lanzada al agua.
Nada lograba alcanzarla.
Al ver los ataques, la araña madre simplemente se quedaba quieta, sin hacer un solo ruido.
Sus oscuros ojos amarillos se mostraban fríos e indiferentes.
Sólo cuando un ataque estaba a punto de caer cerca de su rostro reaccionaba, produciendo una película de cristal para protegerlos.
La capitana sintió que algo en esa mirada le resultaba familiar, como si la hubiera visto antes.
—La araña madre no tiene mucho poder de ataque.
No se dejen engañar por su tamaño enorme, eso es para producir crías.
¡Su fuerza de combate es la más débil entre los de su nivel!
—gritó alguien, instando a que pusieran todo para matarla.
—Mientras trabajemos juntos, ¡podemos matarla sin problema!
Cuando lo hagamos, dividiremos el botín en base al daño hecho —expresó Liu Senlin.
—¡Listos!
Al escuchar esto, muchos ordenaron a sus Familiares que aumentaran la intensidad del ataque.
La araña madre no contraatacó, estaba en una condición un poco extraña, como si estuviese a punto de dar a luz a sus crías.
Pero eso no importaba, tomarían la oportunidad para darle en su punto más débil.
Los intervalos entre los ataques se fueron acortando cada vez más y la película blanca que la cubría finalmente desapareció.
Algunos golpes lograron dar en el cuerpo, causando heridas que supuraban un líquido amarillo oscuro.
Al ver que estaba herida, muchos grupos se emocionaron y ordenaron a sus Familiares que siguieran atacando, pero ellos se alejaron para evitar el campo de batalla.
De pronto, una Mantis del Diablo de Jade Alada embistió hacia delante, dejando una estela a su paso.
Movió sus dos patas afiladas hacia adentro, formando una cruz, y atacó directo a los ojos.
Esta vez, ni siquiera la película protectora pudo resguardar la vista de la araña, la cual fue herida de tajo por las espadas verdes.
Fragmentos de la pelicula rota volaron por los aires y llovieron desde arriba.
¡Screeeeeech!
La araña madre había perdido la estoica paciencia que mantenía hasta el momento.
Sus amarillos ojos se encendieron de pronto, observando a los humanos con una penetrante y dorada mirada.
Su agudo chillido se escuchó por todo el lugar.
Algunos Entrenadores de Monstruos cayeron de rodillas, tapándose las orejas con expresión de dolor y la sangre comenzó a brotar entre sus dedos.
¡Huuuu..!
Se escuchaba el rugido del viento al levantarse una de las patas de la araña.
En el aire, la mantis batía sus alas desesperadamente y daba vueltas, apenas esquivando a la enorme pata, que apuñalaba como lanza gigante.
Ya había perforado rocas sin dificultad, como si fuese mantequilla.
Una respiración profunda sonó en la cueva, la araña madre se levantó y estiró sus extremidades.
Cada una de ellas medía más de diez metros, similares a largas jabalinas clavadas en el suelo, causando grietas a su paso.
También estaban cubiertas de afilados pelos, las partes de la boca eran tan grandes como una mesa; parecía un crisantemo floreciendo.
Las fauces se abrían y se cerraban, dejando escapar un aroma asqueroso.
Su gigantesco tamaño, sumado a la feroz apariencia, le daba aire de depredador letal.
¿Quién había dicho que tenía poca fuerza de combate?
Todos maldecían por lo bajo, ¡estaban perdidos!
¡Esta misión había sido una trampa y estaban perdidos!
La Capitana Song finalmente recordó por qué le resultaba tan familiar la mirada de la araña: era la misma mirada que tenía el Señor de la Brasa Oscura.
Los ojos de un ser omnipotente, mirando hacia el piso a todos los Familiares de nivel bajo.
En la base de la araña madre, un halo irregular e incompleto rotaba lentamente.
Comparado con el halo del Señor de la Brasa Oscura, el que ella tenía era del décimo de tamaño y estaba mucho más deforme.
Se trataba de un monstruo en la cima del nivel Líder, ¡que estaba en plena evolución!
Era evidente para ellos que habían interrumpido el proceso evolutivo, hasta un tonto esperaría la reacción agresiva y llena de ira que tuvo la araña.
—¡Corran!
—gritó Liu Senlin, Había llegado a esa conclusión.
Inmediatamente, llamó a su mantis, montó sobre su espalda y salió volando.
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