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Evolución de los monstruos mascotas - Capítulo 46

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  4. Capítulo 46 - 46 Capítulo 46 ¿Podría Darme Un Poco De Agua Señor
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46: Capítulo 46: ¿Podría Darme Un Poco De Agua, Señor?

46: Capítulo 46: ¿Podría Darme Un Poco De Agua, Señor?

Editor: Nyoi-Bo Studio Después del colegio, Gao Peng volvió a casa y cocinó la cena.

Después de comer, recibió una llamada de la Asociación de Caza de Monstruos desde el número 010101.

Levantó el teléfono y escuchó: «estimado usuario, su misión en la Asociación de Caza de Monstruos número 001348721 ha sido completada.

Por favor, retire su premio en la Asociación de Caza de Monstruos antes de la admisión».

Una voz mecánica de mujer repitió el mismo mensaje tres veces y colgó automáticamente.

Finalmente, alguien había completado la misión.

Gao Peng estaba aliviado, pues si la misión hubiera quedado incompleta iba a tener que cambiar el método de evolución para Da Zi.

La recompensa de la misión para Cazador de Monstruo, que era en forma de créditos, se daba a la Asociación por adelantado.

Después de que un Cazador de Monstruos mercenario la completara, daría el objeto requerido directamente a la Asociación y ésta, a su vez, le pagaba una comisión al mercenario.

Durante el proceso, la Asociación de Caza de Monstruos actuaba como un agente.

Antes de salir de casa, el adolescente miró a Tontín, que estaba en la sala, parado firme frente al refrigerador.

Abrió la puerta toscamente, buscando comida y, cuando se dio cuenta de que estaba vacío, lo cerró.

Tras esperar unos momentos, lo abrió de nuevo para repetir el proceso, como si, al hacerlo, la comida apareciera por arte de magia.

¡Qué Tontín tan estúpido y tierno a la vez!

Gao Peng bajó por las escaleras y se dirigió hacia la Asociación a buscar la recompensa.

No notó que a unos 500 metros del otro lado de la calle había tres personas que observaban a cada individuo saliendo de la Asociación.

Entre ellos, estaba un Salchicha Negro y Dorado, que entrecerró los ojos, olfateando algo.

El hombre más joven preguntó, nervioso: —¿Nos atraparán, hermano?

El miedo atravesó la mirada del más grande.

Inmediatamente, pensó en algo, apretó los dientes y respondió: —La rara enfermedad de papá solo puede curarse con Médula de Sanguijuela Sanguínea.

Si seguíamos siendo Cazadores de Monstruos mercenarios, ¿cuánto nos hubiera llevado poder comprarlo?

¿Acaso no quieres que papá se cure?

A su lado, un chico con pelo verde resopló y dijo: —No te preocupes.

El pez grande siempre se come al pequeño.

Mientras tengamos cuidado suficiente como para no dejar pruebas, estamos a salvo.

Hermano menor, eres demasiado tímido.

—Claro que quiero que se cure, pero hermano, las familias normales no pueden pagar agujas de cedro Yin, ¿cómo vamos a lograrlo?

El hermano menor se frotó las manos con preocupación.

—Tonto.

No tenemos que hacerlo en este instante.

Vamos a probar con el banco, si no podemos, siempre es posible cambiar de objetivo.

El hombre joven miraba a la gente entrar y salir de la Asociación con emociones mezcladas.

Estaba nervioso.

Aunque había estado en prisión por dos años antes del cataclismo, había sido por un hurto menor.

El robo era algo bastante más grave.

—Está bien.

Oye, Negro Dorado se está moviendo.

El perro había estado echado tranquilamente, pero saltó de pronto, mirando fijo hacia un punto, casi comenzando a ladrar.

El hombre joven inmediatamente le cerró el hocico para impedirlo y se agachó a tranquilizarlo.

Al mismo tiempo, le ordenó al perro que siguiera el olor y lo acompañaron en silencio.

Siguieron a Gao Peng a una comunidad.

Al ver los viejos edificios, los tres quedaron sorprendidos, era una comunidad muy “distinguida”…

¡Nada mejor del lugar donde vivían ellos!

¿Alguien que vivía en este lugar podía costearse agujas de cedro Yin?

Les parecía increíble, como si se hubieran enterado de que la gente que comía en los restaurantes de primera categoría vivía en casas de un solo ambiente.

La única razón por la que esas agujas se vendían en los mercados era para alimentar a cierta clase de Familiares.

Por lo tanto, la gente que las compraba eran, o ricos o mandatarios, pues el único propósito que tenían era nutricional.

—¿Hermano?

—preguntó el de pelo verde a su hermano mayor.

Le preguntaba si debían actuar o no.

Él lo consideró en silencio por un momento y después agitó la mano.

—Espera, será mejor que lo retrasemos hasta esta noche.

—Uh… De verdad vamos a… El hermano menor estaba ansioso y cohibido.

Era la primera vez que hacía algo así, tenía todo el sentido estar nervioso.

—Quizás este chico se ganó la lotería.

Cálmate.

El hermano mayor trató de poner cara de malo.

—Vamos, no pasa nada, ¿te vas a arrepentir justo ahora?

No me decepciones.

El de pelo verde puso el brazo alrededor del hermano pequeño.

A la medianoche, tres personas, junto con tres Familiares, empezaron a subir por las escaleras con sumo cuidado.

El lugar parecía un feroz monstruo con la boca abierta, como a punto de tragarlos a todos.

—¡Shhh!

El hombre joven sacó dos cables de metal, hizo una cruz y lo metió por el agujero de la llave.

En la habitación, Da Zi se despertó repentinamente de un sueño, con las antenas en alto.

Tontín estaba durmiendo parado en la sala de estar, pero abrió los ojos llameantes de pronto, en silencio.

Se giró hacia la puerta.

¡Click!

El sonido al destrabarla resonó en la silenciosa escalera.

—Buen trabajo, hermano.

No hay duda de por qué te llaman el Rey de las Cerraduras del Distrito Baqiao —alabó el del pelo verde.

El hermano mayor estaba helado, el sudor le corría por la frente.

—No fui yo.

No había podido destrabarla todavía.

—¿Entonces de dónde vino ese ruido?

—Chicos, es hora de dormir, ¿qué están haciendo ahí?

—dijo tío Liu.

Miraba hacia fuera en pijama, mientras se frotaba los ojos.

¿Qué?

¿Cómo?

¿Por qué?

El hermano más chico se quedó pasmado, totalmente perdido.

El del pelo verde puso una mirada asesina por unos momentos y colocó discretamente la mano sobre la panza; tenía guardado un cuchillo bajo el abrigo.

El más joven hizo movimientos más lentos, se aclaró la garganta y respondió avergonzado: —Disculpe que lo molestemos, acabamos de notar que estamos en el apartamento equivocado.

—Ya veo.

Están en el lugar equivocado —dijo Liu, asintiendo.

Estaba por cerrar la puerta cuando, de pronto, surgió una mano que se lo impidió.

Una mirada extraña apareció en el rostro del hombre joven y le preguntó en voz baja: —Señor, tenemos sed, ¿podría darnos algo para beber?

—Seguro, entren —dijo, tras observarlos detenidamente.

Los dejó pasar a la habitación junto con sus Familiares.

El último en entrar fue el de pelo verde, y, tras cerrar la puerta puso el seguro.

—Jovencito, ¿por qué aseguraste la puerta?

El tío Liu estaba confundido.

El joven rió con sarcasmo y exclamó: —Es que no queremos molestar a otros vecinos.

—No se preocupen, estas paredes están hechas de un material a prueba de ruido.

No podríamos molestar a los vecinos ni aunque me pusiera a bailar disco —dijo sonriendo.

—¿En serio?

Eso es perfecto.

La mirada del joven se transformó en algo feroz.

Su hermano mayor sentía que algo no andaba del todo bien, estaba por decir algo, pero ya era demasiado tarde.

Una lengua semitransparente se estiró a través de la pared.

El Salchicha Negro y Dorado fue arrastrado de un solo movimiento.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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