Evolución de los monstruos mascotas - Capítulo 50
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- Capítulo 50 - 50 Capítulo 50 Luchando Por Ser Épico
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50: Capítulo 50: Luchando Por Ser Épico 50: Capítulo 50: Luchando Por Ser Épico Editor: Nyoi-Bo Studio Al ver a Liu Senlin en una encrucijada, mucha gente se acercó para consolarlo.
Luego, se sentaron alrededor y se pusieron a charlar.
De hecho, estos “fuertes cazadores” no eran tan resistentes o fríos como creía el común de la gente.
Eran personas como cualquier otra, con sentimientos.
Quizá la diferencia estaba en que ellos podían resolver cosas “enormes y complicadas” en una sentada.
Cuando la reunión terminó, algunos se fueron, pues tenían otras actividades.
Varias entrenadoras se quedaron charlando sobre algo.
Al final, quedaron sólo Liu Senlin y el capitán del Equipo Tianxing, Jiang Gu.
Durante el almuerzo, él había tenido las preguntas más mordaces hacia el joven entrenador.
—Es solamente un chico, ¿para qué molestarse?
Jiang Gu estaba confundido.
Le debía favores a Liu y esta vez le estaba devolviendo uno.
Liu Sienlin le pidió que le llevara un poco la contra a Gao Peng.
Le respondió con una sonrisa: —La próxima vez, podríamos cenar y conversar gratamente con él.
Podrías pedirle que viera a tus familiares.
Jiang Gu frunció el ceño, dio un paso hacia atrás y, con tono, frío dijo: —No, no te molestes.
Lo hice sólo para regresarte un favor.
No te preocupes, que no diré una palabra a nadie sobre lo de hoy.
Me ayudaste una vez, ya estamos a mano.
Hasta luego.
Se dio la vuelta y se fue.
No tenía nada más que hablar con este viejo astuto, ni estaba dispuesto a trabajar con él.
Era agotador lidiar con gente así.
Al ver como se alejaba, Liu Senlin sonrió.
Pagó la cuenta y salió del restaurante.
Mientras estaba sentado en el auto, decidió llamar a Gao Peng.
El chico acababa de llegar a casa, donde lo recibió Da Zi, con entusiasmo de verlo regresar.
Caminaba por toda la casa, a veces levantaba un poco las antenas y las movía a derecha e izquierda.
Siempre le parecía una novedad.
Justo en ese momento, sonó el teléfono y, cuando vio la pantalla, apareció el nombre de Liu Senlin.
Pensaba pretender que no lo había escuchado, no tenía ganas de contestar la llamada.
Pero, tras pensarlo un rato, le pareció una actitud demasiado infantil, así que finalmente respondió.
Del otro lado de la línea llegó la disculpa de Liu: —Lo siento tanto, señor Gao.
Lo que sucedió el día de hoy fue enteramente mi culpa.
Tendría que haberle dado los nombres de antemano, jamás imaginé que se comportarían de esa forma.
—No se preocupe, no me va a quitar el sueño —contestó con indiferencia.
—Créame, señor Gao, al ofenderlo a usted, me ofendieron a mí también.
De ahora en adelante, yo… Du, du, du… La señal de que habían cortado la llamada llegó al oído de Liu Senlin.
Puso el teléfono a un costado, confundido.
Entonces, le pareció que Gao Peng se estaba comportando como un chiquillo.
Los humanos conocen los horrores de los fantasmas y los fantasmas conocen los vicios humanos.
Gao Peng miró profundamente y curvó el labio en una débil sonrisa.
En su capacidad de ver estadísticas no solo estaban las de los monstruos, sino también las de los humanos, aunque eran todas muy parecidas y no valía la pena hablar de ellas.
Cuando le comenzaron a hacer preguntas inquisitivas, había notado que el estatus de Liu Senlin era “saludable (secretamente complacido)”.
Por el contrario, Jiang Gu, el más despiadado, mostraba en su estadística “saludable (culpable)”.
¿Qué era lo que complacía al viejo?
¿Por qué Jiang Gu se sentía culpable?
El chico sonrió.
Para ser honestos, a veces preferiría no tener esa habilidad, pues, entre más la aplicaba, más cansado se sentía.
Aunque a veces era divertido poder leerlas; los monstruos tenían emociones simples y las de los humanos eran complejas.
Colgó el teléfono y lo puso en la mesa de té.
Desechó lo que había reflexionado hacía unos segundos, pues, finalmente, uno no podía clasificar a los humanos en “blanco” o “negro”.
Los absolutos no eran reales, por lo general, lo que más existía eran los grises.
Se acurrucó, abrazó un almohadón y prendió la tele, eran las ocho de la noche, así que en la mayoría de los canales estaban transmitiendo las noticias.
—El Serum de Mejoramiento Genético BlueMagic del Grupo United Dragons parece tener muchos efectos secundarios.
Se hallaron varias mutaciones malignas en Japón después de tomar el famoso serum, por lo que el Grupo United Dragons anunció que retirará del mercado su producto a nivel mundial.
Mientras tanto, los clientes que hayan adquirido el producto podrán devolverlo en cualquier sucursal del grupo y obtendrán un reembolso total, sin cargo.
Por el momento, científicos de varios países han declarado que este mejoramiento genético es incontrolable y que el público deberá aceptarlo positiva y activamente.
Noticias Coalición reportó.
En la pantalla, una Pitón Topo de Roca de cincuenta metros se revolcaba en el piso, cubierta en sangre, mientras nuevas heridas le aparecían aquí y allá.
Fue cada vez más lento, hasta que se detuvo por completo.
A ojos de Gao Peng, su estatus cambió a “Medianamente herida (deterioro en sangre)”.
La imagen cambió a otra noticia: —El primer concurso de la Competencia Perro Rey de la Ciudad de Yangcheng terminó ayer con éxito.
Los participantes vinieron de Yangcheng, Rongcheng y Pengcheng.
El genio Criador de Monstruos de veintiún años, Han Ning, es todavía un universitario.
Actualmente, estudia en el Instituto de Tecnología de Yangcheng…
En la pantalla, un joven vestido con un traje de combate blanco y negro estaba parado en el podio, con expresión estoica.
Echado a su lado, había un perro de diez metros de largo por cinco de alto de color plateado.
El pelo le brillaba como si fuera una cascada de plata, su cuerpo ofreciendo una gran presión.
Nombre del monstruo: Perro Estrella Caída.
Nivel: Nivel 39 (Líder).
Grado: Perfección.
… Tenía 21 años, lo cual significaba que probablemente era uno de los primeros Entrenadores de Monstruos que había firmado el Contrato de Sangre.
En tan solo tres años, había logrado entrenar a su Familiar hasta el nivel Líder, grado Perfección.
Debía de ser uno de los mejores.
Gao Peng observó al triunfante Perro Estrella Caída, luego, volteó hacia Da Zi y Tontín.
Aún le quedaba un largo camino por recorrer, pero no le llevaría mucho tiempo.
En el fondo de su corazón, las emociones fluían como agua hirviendo.Fin de semana, estudio, habitación de entrenamiento.
Era un día especial, pues Tontín alcanzaría el nivel Épico.
Sostuvo entre las manos un Cristal esencial de Monstruo Fantasma Elite.
Tontín se paró frente a él; las llamas encendían sus ojos, pues estaba ansioso de comer ese cristal.
Pero, sin la orden del Entrenador, no se atrevía a tocarlo siquiera, así que se quedó quieto, como estatua.
Miró cómo Gao Peng lo trituró en la picadora, luego, echó el polvillo en la poción.
—Guru guru.
Un montón de burbujas subieron a la superficie mientras el cristal se hundía en el líquido.
Afuera del estudio, el elevador se abrió y salieron unas cuantas personas.
Adelante iba Liu Zhaoyu, con una falda floreada, la seguía un Gato De Menta y detrás iban dos chicas de su edad, que miraban el lugar con curiosidad.
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